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Intervención del Senador



Sen.


Senador Electo por el Principio de Primera Minoría
Suplente:
Integración en Comisiones.

Intervencion del día Martes 09 de octubre de 2018


Intervención

Comparecencia del Dr. Luis Videgaray Caso, Secretario de Relaciones Exteriores, en el marco del Análisis del VI Informe de Gobierno del Presidente de la República, en materia de Política Exterior

 El Secretario de Relaciones Exteriores, doctor Luis Videgaray Caso: Gracias, señor Presidente.

Agradezco mucho a las senadoras y senadores que han intervenido.

Daré respuesta puntual a cada uno de los cuestionamientos. Trataré de ser lo más breve posible, pero agradezco la generosidad del tiempo que se me ha asignado, en virtud de que son cuestionamientos varios. Algunos de los cuestionamientos se repiten, por lo tanto, los consolidaré en una sola respuesta.

Empiezo en el orden en que fueron formuladas las preguntas.

Los cuestionamientos del Senador Emilio Álvarez Icaza.

Senador, indudablemente, usted y yo tenemos opiniones muy diferentes acerca de la valoración política, y de política pública del Presidente Enrique Peña Nieto, lo cual asumo con respeto y es una característica normal de la democracia que tengamos diferencias de opinión.

En lo que no tenemos una diferencia es que, quien participa en un cargo público, tiene que asumir su responsabilidad política y la asumo a plenitud, la asumo a plenitud en mi gestión como entonces Secretario de Hacienda, ahora Secretario de Relaciones Exteriores, y debo decirle que para mí es un orgullo haber acompañado al Presidente Enrique Peña Nieto a lo largo de esta administración.

Creo que es incorrecto afirmar que se ha institucionalizado la relación con Estados Unidos. Al contrario, el número de visitas, de reuniones que se han tenido con las instancias formales del gobierno de los Estados Unidos, las reuniones con el Departamento de Estado y la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero también con otras contrapartes: el Departamento del Tesoro, con la Secretaría de Hacienda, el representante comercial o el Departamento de Comercio con la Secretaría de Economía; la Procuraduría General de la República con el Departamento de Justicia, han sido más frecuentes en estos últimos dos años que en las cerca del doble en cuanto a frecuencia que lo que eran al principio de la administración y en las dos administraciones anteriores.

No hay, no hay tal cosa como una personalización de la política exterior. Hay instrumentos institucionales formales, que todos funcionen y todos contribuyan a lo que, sin duda, es una relación compleja con los Estados Unidos.

Asumo mi responsabilidad plenamente con respecto a aquella visita de agosto del 2016. Este es un tema que ha aparecido en distintos cuestionamientos, lo cual motivó mi renuncia como Secretario de Hacienda y Crédito Público.

En retrospectiva, por supuesto que nos hubiera gustado hacer esa visita con características diferentes. Lo he dicho muchas veces en esta tribuna, en la legislatura anterior, en la Cámara de Diputados y, muchas veces, ante la opinión pública, Senador.

Esa fue una visita que se hizo, probablemente de manera apresurada, y hubo cosas que debieron haberse cuidado, y tuvo consecuencias dolorosas y graves.

Sin embargo, dicho lo anterior, hay que reconocer que el haber establecido una relación con el Presidente, quien a la postre resultó ser el Presidente de los Estados Unidos, y con su equipo de trabajo, generó condiciones de interlocución que solo México tenía, comparada con otras naciones en el mundo.

La capacidad de interlocución del gobierno mexicano, comparada con otros gobiernos, incluso aliados históricos de los Estados Unidos, fue superior y eso nos impidió que se materializaran muchas de las amenazas, particularmente en política comercial, de inversiones, sobre México y sobre los mexicanos.

No se han logrado todos los objetivos, claro que no, el reto permanece ahí; sin embargo, el apostar a tener clara una política basada en claridad de principios, objetivos y límites, y una interlocución franca, honesta y firme, creo que empieza a dar resultados.

En materia del trato a nuestros hermanos de Centroamérica cuando están en México, sin duda es un reto que tiene México de manera permanente. Nunca debemos de estar satisfechos con el trato que reciben los hermanos Centroamericanos, las hermanas Centroamericanas que llegan a México.

Sin embargo, hay que reconocer que, por principio y por política, el trato que reciben los mexicanos en Estados Unidos es muy diferente al que reciben los Centroamericanos en México.

Doy algunos detalles: México tiene un programa de visas de trabajo y de tarjetas de estancia personal, que solamente, que los mexicanos en Estados Unidos no tienen.

En la parte sur de nuestro territorio nacional, los Centroamericanos son bienvenidos; tienen permisos de residencia permanente y tienen permisos de residencia temporal para que puedan ir y venir de sus países y lo realicen en un número significativo. Más de un millón de estos permisos han sido expedidos.

Sin duda, los retos están ahí, pero en materia de atención a la salud, en materia de educación, las puertas de México están abiertas.

La Secretaría de Educación Pública, esta es una decisión del Presidente Enrique Peña Nieto, no exige, y esta es una política explícita, no exige certificado de nacionalidad para admitir a los niños en las escuelas, cosa muy diferente que ocurre en algunos estados de la Unión Americana, conforme a las políticas que hoy se promueven en Estados Unidos.

Así que, sin duda alguna, hay una diferencia importante entre la política y el trato que se genera allá y acá, y eso es lo que nos debe de enorgullecer.

No debemos nunca decirnos satisfechos; sin embargo, creo que las diferencias son evidentes: me refiero al tema de derechos humanos, y creo que es incorrecto señalar, de ahí podemos usted y yo tener diferencias importantes, las respeto. Usted es una autoridad conocedora de la materia.

Si México no tuviera un prestigio importante en derechos humanos, no hubiera sido electo recientemente a ser miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

México participa activamente en todos los foros internacionales y somos uno de los países más abiertos al escrutinio internacional.

Hablaré sobre la materia de derechos humanos, en mayor abundamiento, en respuesta a otras preguntas.

Me refiero a las preguntas de la Senadora Sasil de León, del Partido Encuentro Social.

En primer lugar, con respecto a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y quiero hacer una precisión: no fue una pregunta específica, pero aprovecho este espacio para hacerlo.

Si bien se ha especulado mucho sobre cuál es la traducción correcta.

Lo que es un hecho de cuestionamiento, es que la traducción correcta es Tratado. Recordemos, que, por sus siglas en inglés, la versión original del TLCAN es NAFTA: North American Free Trade Agreement.

La traducción, sin embargo, por lo tanto, del nuevo acuerdo tiene que ser con “T”, no con “A”. No puede ser AME, tendría que ser, en todo caso, TEMEC.

La traducción que aparecerá será: Tratado Estados Unidos-México-Canadá o Tratado México-Estados Unidos-Canadá, pero tendrá que ser un Tratado.

Creo que el nombre específico corresponde a la instancia competente, particular a la Secretaría de Economía y, por supuesto, al Senado de la República. Pero sí quiero dejar claro esto, porque se ha generado cierta confusión respecto a la pérdida de rango del instrumento internacional.

Seguirá siendo un Tratado y, por lo tanto, tendrá el rango que corresponde a un Tratado en cuanto a las obligaciones y derechos que genera entre las partes firmantes.

Al igual que usted, creo que ha sido muy positivo para México el hecho de que, en este tema en particular, el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto haya podido trabajar de una manera muy eficaz, muy bien coordinada con el equipo de transición del Presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Y, sin duda, hay contribuciones importantes a la negociación del Tratado, una negociación que empezó formalmente hace trece meses, en agosto, y que en su último tramo fue acompañado también por el equipo de transición.

Me refiero específicamente a los temas que usted nombró:

Primero, en materia automotriz. Sé que este tema será ampliamente discutido dentro de un par de días en la comparecencia del Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, pero quiero hacer un breve comentario sobre el entorno automotriz.

Primero, no se establecen cuotas y no se establecen aranceles en materia de comercio automotriz.

Lo que se ha hecho es modificar las reglas de origen, en particular, exigiendo que exista un mayor contenido regional en la fabricación de automóviles, esto se hizo en diálogo permanente con la industria automotriz para que hubiera una transición apropiada que permita a la industria cumplir esta meta más ambiciosa.

El hecho de que se exija mayor contenido regional es una oportunidad para las empresas mexicanas, las empresas de autopartes que ahora tendrán una ventaja frente a las empresas de autopartes fuera de la región norteamericana.

Con respecto a los aranceles que pudiera imponer los Estados Unidos con motivo de seguridad nacional, utilizando la misma figura que se utilizó para el acero y el aluminio, los aranceles lo que prevé el acuerdo que tiene México y Estados Unidos esto no es parte del cuerpo principal del Tratado, pero sí lo será de una carta paralela que formará parte de los anexos del Tratado, se establece que México, y ahora Canadá, son los únicos países del mundo que tienen protección frente a esta acción unilateral de los Estados Unidos.

Esto le da una ventaja a México, no restringe el comercio, le da una ventaja a México porque aún si Estados Unidos decidiera imponer tarifas, por ejemplo, del 25 % a los automóviles, como ha amenazado el Presidente Trump prácticamente a todo el mundo, los únicos dos países que hoy en día tienen protección, que tienen una excepción y que no serían afectados por una acción arbitraria, sería precisamente México y Canadá. Esto genera hoy una ventaja competitiva enorme para la industria automotriz.

Hoy, gracias a este acuerdo, México es más atractivo que el resto del mundo para fabricar automóviles y venderlos en Estados Unidos, porque somos, México y Canadá, los únicos países que contamos con esta protección ante una acción arbitraria.

Con respecto a los aranceles vigentes al acero y al aluminio, como lo ha dicho el Secretario de Economía, creemos que es deseable y posible que estos aranceles sean eliminados antes de la firma del Tratado a finales de noviembre, la Secretaría de Economía está trabajando en ello y estoy seguro que el Secretario Guajardo podrá darles mayor información.

Con respecto a la cláusula de determinación, primero hay que recordar cuál era la propuesta de los Estados Unidos. Los Estados Unidos proponían un acuerdo que terminara cada cinco años, lo cual era francamente inconsistente con uno de los objetivos esenciales de un acuerdo comercial que es dar certidumbre a la inversión. Por lo tanto, esta cláusula no fue aceptada por México.

Uno de los elementos que se negociaron al final del mes de agosto fue precisamente eliminar esta cláusula de determinación anticipada, abrupta cada cinco años, y fue sustituida por una propuesta de cláusula de revisión y extensión.

Esto implica que el acuerdo tiene una vigencia mínima de 16 años, y digo mínima porque a los primeros seis años se tienen que, obligatoriamente, reunir los países para analizar los resultados del Tratado y conceder una extensión de por lo menos 16 años más, y así sucesivamente cada seis años. Esto implica dos ventajas importantes:

La primera, existe un horizonte de largo plazo, un horizonte que permite a la inversión, al comercio desarrollarse con certidumbre.

Y segundo, se introduce un mecanismo efectivo de revisión.

Algo que tal vez podríamos criticar del Tratado original es que no preveía un mecanismo en el cual las partes genuinamente se negociaran, se sentaran a hablar e incluso negociar modificaciones en el Tratado que permitieran evitar una crisis.

Si hubiéramos tenido una cláusula como esta antes en el Tratado anterior, probablemente no hubiéramos llegado a una situación como la que vivimos durante el último año y medio donde una de las partes se encontraba profundamente insatisfecha con los resultados del Tratado.

En este sentido, tener un mecanismo de revisión periódica con consecuencias creo que es una aportación significativa del nuevo Tratado. Aquí debo de reconocerlo, porque honor a quien honor merece que en el diseño de esta nueva cláusula participó de una manera creativa y propositiva el doctor Jesús Seade, representante del Presidente electo.

También, Senadora, me preguntaba sobre los principios de política exterior, me voy a referir a este tema al final de mi intervención, aprovechando también las preguntas del Senador Vasconcelos.

Paso, entonces, a las preguntas de la Senadora Leonor Noyola, del Partido de la Revolución Democrática.

Lo dijimos y lo dijimos desde el principio, lo dijimos antes incluso de hacer planteamientos aquí en la Ciudad de México, participamos en un coloquio sobre migración en el Vaticano, hecho por el gobierno de México y la Santa Sede, donde denunciamos, antes que nadie, la política de separación de menores en la frontera de los Estados Unidos.

La política de “tolerancia cero” y la consecuencia que tuvo en separar a más de 2 mil 700 menores de sus familiares adultos es una aberración inhumana y la calificamos como lo que es, una política cruel e inaceptable.

Y así lo hicimos, y quiero empezar diciéndolo con claridad, porque tal vez a veces, porque a la mejor hay muchas noticias en el ámbito de la vida nacional, se pierden de vista algunas acciones importantes que llevábamos a cabo no solamente el Poder Ejecutivo, sino también el Poder Legislativo, particularmente el Senado de la República, por supuesto en la anterior Legislatura.

En primer lugar, presentamos ante la Organización de Estados Americanos una resolución condenando la medida. Esta es la primera resolución que se presentó condenando una acción de los Estados Unidos desde los años 80’s, y fue aprobada gracias a la iniciativa de México que fue apoyada por Guatemala, El Salvador y Honduras. Esta resolución, por cierto, fue presentada también con el acompañamiento de senadoras y senadores de todas las fuerzas políticas que estaban representadas en el anterior Senado de la República.

Acudimos a Naciones Unidas, personalmente me entrevisté con el Secretario General de las Naciones Unidas, pedimos que tanto él como el Alto Comisionado para los Derechos Humanos hicieran una clara condena a esta política y pedimos que Naciones Unidas se mantuviera vigilante de lo que estaba ocurriendo.

Y así en cada uno de los foros internacionales, incluyendo la Comisión de Derechos Humanos Interamericana, se ha presentado una denuncia franca, vigorosa y oportuna sobre esta política.

Afortunadamente, esta política se detuvo y, por lo tanto, se dejaron de acumular migrantes separados como producto de la “tolerancia cero”; sin embargo, hay muchos casos de niños que fueron separados y todavía no han sido resueltos a pesar de las acciones jurídicas que han emprendido diversas organizaciones de la sociedad civil en Estados Unidos y que han sido acompañadas por el gobierno de México.

Seguimos en contacto permanente, en primer lugar, con los niños mexicanos que han sido separados. Nuestros consulados en Texas y también en California los visitan de manera permanente.

Y exigimos al gobierno de los Estados Unidos, y lo reitero desde esta tribuna, y creo que este es un tema que nos debe de unir a todos, más allá de las diferentes opiniones políticas que tenemos, México debe de manera enérgica exigir la inmediata reunificación de las familias de los niños que están separados, sin importar -y lo quiero dejar muy claro-, sin importar si se trata de niños mexicanos, guatemaltecos, hondureños o salvadoreños.

De hecho, nuestra red consular, a través de los mecanismos de coordinación que tenemos, presta asistencia todos los días a la red consular de estos tres países que no tienen la misma presencia que tenemos nosotros.

La Secretaría de Relaciones Exteriores ha generado acciones concretas, insisto, en el ámbito multilateral, con una voz clara y firme, y, por otro lado, lo más importante es que hemos estado cerca de los niños y abogando con cada una de las autoridades, haciendo equipo con organizaciones de la sociedad civil de los Estados Unidos y de los migrantes para lograr la resolución de cada uno de los casos, incluyendo los catorce casos que a finales de septiembre, según la última estadística, continúan separados de niños mexicanos de sus familias, ni un solo caso es inaceptable y no podemos dejar que se pierda este esfuerzo.

Senador Murat, del Partido Verde Ecologista de México, muchas gracias por sus preguntas.

Me remito a mi intervención inicial, México tiene un enorme prestigio diplomático en el mundo multilateral, prestigio ganado desde la negociación, por ejemplo, del Tratado de Tlatelolco y ratificado ahora con la aprobación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

En todos los instrumentos relevantes, ya sea prohibición de armas, sea cambio climático, ahí está la diplomacia mexicana, con un papel no solamente activo, sino con un papel protagónico.

Y a mí como Secretario de Relaciones Exteriores en turno me da un enorme orgullo cuando tengo la oportunidad de salir del país y escucho reconocimientos a los diplomáticos mexicanos, multilaterales, a los especialistas de carrera que ponen todos los días -y sí estoy seguro que lo seguirán haciendo hacia adelante-, muy alto el nombre de México.

Creo que hemos dejado claro en acción que México no puede subordinar sus posiciones en el ámbito multilateral a las posturas de ningún otro país, incluyendo los Estados Unidos, pongo como ejemplo el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares, un tratado al cual Estados Unidos se opuso de manera frontal y realizó activismo diplomático para evitar que países como nosotros lo firmáramos, no solamente no nos inhibimos de esta acción, sino, por el contrario, fuimos uno de los primeros países en firmarlo y el cuarto país apenas que lo ratificó y depositó ante Naciones Unidas.

Lo hemos hecho en el Pacto Mundial de Migración donde Estados Unidos se retiró del instrumento precisamente en una sesión en México, porque México como país líder y facilitador del pacto, que fuimos anfitriones en diciembre del año pasado en una reunión, y aquí en México es donde se retiró a los Estados Unidos.

¿Cómo reaccionamos?

Reaccionamos trabajando con más ahínco, con más entusiasmo, con más convicción de que este es un instrumento relevante.

Podemos citar el tema del cambio climático, donde también en cambio climático hemos reforzado nuestros esfuerzos, hemos incluso adoptando compromisos más ambicioso en materias específicas a partir de la salida de Estados Unidos del Pacto Mundial.

La acción de México. México es un país soberano y debemos sentirnos orgullosos, pero serenos, tranquilos de que somos un país soberano, somos un país grande, somos uno de los quince países más importantes del mundo por economía, por población, tenemos una tradición diplomática prestigiada, y la posición de México en el mundo la determina solamente México, de eso no tengamos duda.

Sobre el Consejo de Seguridad es una pregunta interesante.

A la administración del Presidente Enrique Peña Nieto no le tocó que México sea miembro del Consejo de Seguridad, tocó en la administración anterior, en los años 2009 y 2010, donde un destacadísimo diplomático mexicano, que fue el Embajador Claude Heller, representó a México en el Consejo de Seguridad, y ahora está previsto, México tiene una candidatura vigente para el año, período 2021-2022.

Lo que hemos hecho en este período es que esa candidatura se mantenga vigente, hay incluso ya algunas adhesiones a la candidatura y corresponderá al próximo gobierno de México el decidir si México participa o no en el Consejo de Seguridad.

Me pregunta usted ¿Cuál fue el papel de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la negociación del Tratado, en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte?

Sin duda, la negociación técnica, comercial la hizo la Secretaría de Economía, le correspondió a la Secretaría de Relaciones Exteriores conservar el diálogo político, tener un trato cercano, directo con otras instancias del gobierno de los Estados Unidos, el Departamento de Estado, la propia Casa Blanca y otros tomadores de decisiones, incluyendo de manera muy destacada el Congreso de los Estados Unidos que facilitaron el contexto político para la celebración del acuerdo.

Senador Castañeda.

Creo que la política exterior de México ha sido francamente consistente con respecto a América Latina, ha sido una política basada en darle prioridad a la región, en lograr mayores acercamientos no solamente comerciales, que se han logrado como nunca en la historia, sino también vinculación de carácter político, vinculación cultural, cooperación y colaboración en materias de salud, de educación, y ahí tenemos los resultados.

Hoy tenemos una presencia de México en América Latina visible, presente y prestigiada.

Se habló mucho de la llamada militarización de la frontera cuando el Presidente Trump llamó a la Guardia Nacional, esto provocó que nosotros suspendiéramos distintas acciones de cooperación que fueron informadas oportunamente al Senado de la República, y debo destacar que el Presidente Trump no es el primero que llevó a cabo estas acciones, el primer Presidente que llamó a la Guardia Nacional para tareas migratorias fue el Presidente George Bush y después el Presidente Obama lo hizo en dos ocasiones.

Es un operativo que conoce nuestra, nuestro Instituto Nacional de Migración lo conocen los consulados y las características que ha tenido son muy similares hacia, a las que tuvieron los eventos anteriores.

Mi opinión personal es que además no ha servido de gran cosa para lograr un mayor control de la frontera de los Estados Unidos, creo que es una acción principalmente mediática, condenable, y así lo hicimos, con consecuencias diplomáticas.

Se refiere usted a la separación de familias, ya me referí a ello antes.

Con respecto a las deportaciones hacia México.

El año de menores deportaciones que tenemos en registro histórico fue el año 2017, el primer año de la administración Trump. Este año de 2018 está en ruta a ser similar al año 2016, el inmediato anterior; sin embargo, hay que reconocer que las cifras de deportaciones del año 2016 o del año 2018, que rondarán por ahí de los 180 mil mexicanos, son muy inferiores a las que se observaron durante la administración Obama.

En el año 2009 tuvimos deportación por más de 600 mil mexicanos, y el promedio de la administración Obama fue de 380 mil deportaciones al año.

Esto no quiere decir que la administración Trump sea benévola, quiere decir que los objetivos de deportaciones están siendo más focalizados, es hacia mexicanos que llevan más tiempo en el exterior y que ya son muchos menos los mexicanos que van hacia los Estados Unidos, el flujo migratorio desde hace más de diez años es negativo.

Se refiere usted al discurso de odio, y tiene usted toda la razón.

Eso es tal vez lo más inaceptable, más allá de las cifras, y esto lo hemos dicho muchas veces, lo que es profundamente grave es el discurso de odio, el discurso de odio que se convierte en agresiones hacia las y los mexicanos u otras nacionalidades no solamente por autoridades, sino muchas veces por ciudadanos, y tenemos algunos casos lamentables de agresiones a mexicanas y mexicanos en Texas, en California y en el estado de Illinois.

Aquí quiero destacar la asociación estratégica que hemos hecho con la liga en contra de la difamación, una de las organizaciones más activas de la sociedad civil norteamericana que nos ha dado capacitación ya a 27 consulados y que nos ha permitido tener una respuesta mucho más activa, mucho más enérgica, mucho más visible ante los casos de odio.

Coincido plenamente con usted, ese tema del discurso de odio es tal vez el más preocupante por encima de la política específica y los números que resultan de ellas.

Con respecto a la mujer migrante hemos firmado un protocolo con ONU Mujeres para que esto se, haya una capacitación específica a nuestros consultados, estamos muy agradecidos con ONU Mujeres por un programa que nos ha permitido creo que tener más eficacia y un mejor, y una mejor protección específicamente a las mujeres migrantes.

Con respecto a las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación.

Específicamente la Auditoría Superior de la Federación observó, de un universo analizado de 480 millones de pesos, observó 53, usted conoce muy bien estos procedimientos, son procedimientos que están en proceso, estamos en la etapa de solventación de las observaciones, la última información que me da las áreas competentes es que vamos en ruta para que prácticamente todas estas observaciones queden solventadas en tiempo y en forma, lo cual nos debe de dar tranquilidad, de que los recursos para los migrantes son genuinamente aplicados para los migrantes.

Y esto aplica no solamente a las observaciones del año 2017, sino a las observaciones de los ejercicios anteriores y creo que, incluidos aquellos casos en que la Secretaría de Relaciones Exteriores hizo equipo con organizaciones de la sociedad civil, y me refiero también al “FAMEO”, que fue mencionado por usted, y como parte de este universo de trabajo con la Auditoría Superior de la Federación.

Senadora Paredes, coincido con usted en destacar el trabajo de los consulados.

La función consular no es una función que se improvisa, la función consular es una función de protección altamente especializada que hoy la llevan a cabo mujeres y hombres, en su mayoría de carrera, que llevan muchos años haciéndola, que trabajan fines de semana, que trabajan durante las madrugadas, que transitan distancias largas para defender a las y los mexicanos.

Tal vez no haya un pleno conocimiento, la debida difusión de lo que se hace, pero lo que se hace es tremendamente efectivo, los números son grandes, pero, sobre todo, se pone ahí el corazón y el talento de muchos mexicanos, servidores públicos de carrera, no son actores políticos que están ahí, y me sumo al respaldo que hace usted a la labor de los consulados.

Con respecto al Pacto de Migración, me refería ya antes a su proceso de negociación, creo que es enormemente importante que México tenga una actividad diplomática muy proactiva en el resto del mundo.

El hecho de que Estados Unidos salió del…

(Sigue 17ª parte)

El hecho de que Estados Unidos salió del Pacto generó ya una segunda salida, Hungría salió ya del Pacto sobre Migración y creo que es muy importante que los países que lo promovimos, en primer lugar, Suiza y México, pero que también los que han sido más entusiastas tengamos formalmente una campaña de promoción de la adhesión al Pacto Mundial de Migración.

No es un instrumento vinculante; sin embargo, es un instrumento que sienta un antes y un después en cuanto a la gobernanza de la política migratoria en el mundo.

El Pacto se va a firmar en Marrakech, en Marruecos, en diciembre. Ojalá pueda estar el Gobierno de México ahí presente, para mandar una señal clara de lo importante que es este instrumento.

Por supuesto, veo con muy buenos ojos la formulación de más programas para el desarrollo de Centroamérica.

México tiene un papel muy activo. Nuestro principal destino de la Cooperación Internacional para el Desarrollo de Centroamérica, con un énfasis en la creación de empleos, en la creación de oportunidades.

Qué bueno que este sea un programa que se esté pensando en la siguiente administración.

No podemos más que celebrarlo y apoyarlo, porque este debe ser realmente el instrumento para combatir el fenómeno migratorio que se desprende de la falta de oportunidades.

La migración debe de ser un acto voluntario, no un acto obligado, y creo que ahí tiene México un papel, una obligación moral y una gran oportunidad.

También la tienen los Estados Unidos, también la tienen otros países del Continente Americano.

Ojalá sea México un gran convocante a la región y al mundo para involucrarse en el desarrollo de la América Central.

Senadora Gina Cruz, del Partido Acción Nacional.

Muchas gracias, Senadora.

No comparto la afirmación.

Creo que México ejerce una política exterior plenamente soberana, son muchos los casos en los cuales no coincidimos con los Estados Unidos, particularmente con la Administración Trump tenemos muchas diferencias que son manifiestas en los foros internacionales y en la relación bilateral.

Creo que en la Administración del Presidente Peña, es la que ha hecho el mayor esfuerzo de diversificación de las relaciones internacionales.

Y a  los datos me remito: Tenemos negociándose al mismo tiempo, con éxito, el Tratado del Pacífico, el TPP; tenemos la ampliación de la Alianza del Pacífico; tenemos el Tratado con Europa; tenemos la Red de Tratados Comerciales consolidada más grande. Y es un esfuerzo que se ha hecho en la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, sumándose a lo que hicieron las administraciones anteriores.

Tal vez uno de los grandes éxitos de esta administración, es precisamente la diversificación de oportunidades en lo comercial, pero también en el diálogo político con otras naciones.

Con respecto a nuestra relación con Canadá, creo que hoy nuestra relación con Canadá está en su mejor momento.

Vimos la eliminación de la visa que nos había impuesto la administración anterior, se ha cuadruplicado el número de mexicanos que visitan Canadá; triplicado el número de canadienses que visitan México; cada vez hay más empresas canadienses trabajando aquí. Y la relación política con el gobierno canadiense es muy sólida. Prueba de ello, el buen equipo que hicimos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio.

Gracias por mencionar ese tema importante de los temas que tuvimos de intentos de defraudación. Hubo gente con pocos principios que abusó de los ciudadanos que buscan un pasaporte y empezaron a cobrar por supuestamente gestionar las citas. Quiero dejarlo muy claro:  las citas para tramitar un pasaporte son gratuitas, no se debe de cobrar.

Hemos, ante estos hechos, actuado en dos vertientes.

La primera. Una investigación interna para asegurar que no hubiera colusión por parte de  funcionarios de la Secretaría, investigación que está en proceso.

Y algo muy importante, una campaña de difusión. Es una campaña modesta, no la estamos haciendo en televisión, pero es una campaña a través de redes sociales, también con algunos impactos en radio y en impresos, para que la gente sepa que tramitar una cita para un pasaporte es gratuito y así debe ser del conocimiento de todos.

Sobre el Tratado Comercial con Norteamérica, hablamos ya del tipo de automóviles, creo que lo contesté en una pregunta anterior.

Me quiero referir al tema de China, porque también en la intervención del Senador Vasconcelos se ha referido, y con esto termino ya, estoy cerca de terminar, señor Presidente, me faltan ya solamente dos intervenciones, referirme a dos intervenciones.

Primero, hay que dejarlo muy claro: el nuevo texto negociado no limita en lo absoluto que México celebre acuerdos comerciales con algún otro país. En primer lugar, no existe disposición alguna que genere una limitación, ni con China, ni con ninguna otra economía, independientemente de sus características o ubicación geográfica.

En segundo lugar, la facultad de un país de retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del  Norte, en su versión original, es irrestricta. El artículo 2205 del Tratado original así  lo prevé.

Cualquiera de los tres países puede retirarse del Tratado de manera unilateral, simplemente tiene que mandar una carta a los toros dos y en seis meses está fuera. Lo puede hacer por este motivo o lo puede hacer por cualquier otro.

¿Qué es lo que aporta este nuevo Tratado?

Este Tratado aporta que si una de las partes quiere retirarse del Tratado, porque otro de los socios está negociando un Tratado Comercial con una economía catalogada como de órgano de mercado, tiene la obligación de inmediatamente negociar con el tercer socio un Acuerdo Bilateral.

¿Por qué es valioso esto para México?

Imagine usted que por alguna razón Canadá decide negociar un Tratado de Libre Comercio con China y la reacción de Estados Unidos es que quisiera abandonar el TLCAN.

Esto lo que genera es una obligación para los Estados Unidos, para inmediatamente iniciar un proceso de negociación bilateral con México para no afectar a México.

En realidad lo que se introduce no es una restricción, es una obligación para el país que quisiera retirarse del Tratado, de con el socio que no es parte de esta controversia. Y creo que es una ventaja, eso no agrega una restricción, agrega una protección adicional para el interés nacional.

Con respecto al autotransporte, ese será un tema que seguramente abundará el Secretario Guajardo.

Lo que es importante destacar es que no se vulnera ninguno de los permisos que ya existen, son 32 empresas mexicanas que realizan labores de autotransporte, todas ellas mantienen, se protege, de hecho, mejor que en el Tratado anterior los permisos que ya tiene y se establecen procedimientos como existen hoy ya en el Tratado que pudiera dar lugar a la revisión de nuevos permisos.

Pero es muy importante destacar  que los permisos existentes se mantienen a plenitud.

¿Por qué se excluyó el tema migratorio del Tratado de Libre Comercio?

Es un Tratado de Comercio, no debiera haber compromisos de carácter migratorio. Esto no implica que no haya como parte de la relación con Estados Unidos, un diálogo migratorio, como lo hay también en otras materias, como es la seguridad, como es la educación, como es el combate al terrorismo.

Termino refiriéndome a las intervenciones del Senador Héctor Vasconcelos, de Morena, y Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de este Senado de la República.

Me he referido ya al trato a los migrantes Centroamericanos en México. Por lo tanto, paso al tema de los Consulados.

Con respeto y con admiración, que usted sabe que le tengo, Senador, yo no comparto la caracterización que se hace del trabajo de los consulados. Permítanme repetirlo.

Con respeto y con admiración que usted sabe que le tengo, Senador, yo no comparto la caracterización que se hace del trabajo de los consulados.

Yo no soy miembro del Servicio Exterior, yo estoy a punto de dejar el cargo.

Pero quienes han hecho durante muchos años el trabajo de defensa de los mexicanos en el exterior, son miembros del Servicio Profesional de Carrera.

Lo  hacen con recursos limitados, lo hacen durante 24 horas del día, siete días de la semana

Visitan los Centros de Detención, visitan los albergues, asesoran a las y los mexicanos en materias tan diversas como sus necesidades de salud, sus necesidades de protección a su patrimonio, sus cuentas de banco, sus inmuebles, sus automóviles.

En materia educativa todos los días tenemos seminarios, tenemos capacitaciones, son literalmente miles y miles de mexicanos que son atendidos por los consulados.

Entiendo, porque lo sé también, porque he escuchado los mismos cuestionamientos que ha escuchado usted; que hay muchos paisanos que quisieran ser mejor atendidos y ojalá algún día lleguemos a ese nivel de atención.

Pero caracterizar el trabajo de las cónsules y los cónsules; los cónsules de protección, y los cientos de funcionarios mexicanos que trabajan con gran patriotismo, con gran compromiso en favor de nuestros connacionales, creo que sería incorrecto.

Ojalá la nueva administración fortalezca las capacidades de los consulados.

Los consulados, la función consular, usted lo sabe muy bien, usted fue cónsul, fue cónsul en Boston en los años 90’s, no es una función que se improvise. La función consular nace de un convenio entre las naciones, el Convenio de Viena en materia de relaciones consulares, tiene reglas precisas con respecto al país anfitrión, y por lo tanto requiere un conocimiento especializado, ojalá, ojalá se fortalezca el trato, las capacidades de los consulados mexicanos, tanto los consulados generales como los consulados de carrera y que creo yo que ha sido una labor admirable todos los días.

En el uso de los nombres de la Iniciativa Mérida ha sido reportado con detalle hasta el último peso que se recibe por la Iniciativa Mérida, es una iniciativa que data de la administración anterior, por el presidente Calderón, los fondos a lo largo de los años fueron variando el destino de los fondos, actualmente mayor uso de fondos hacia el fortalecimiento de capacidades institucionales y creo que ese es el uso correcto, no paga gasto corriente; muchos de los fondos de la Iniciativa Mérida fueron para equipamiento, tanto de las fuerzas armadas, como de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración. Y creo que las cuentas están ahí, por supuesto, tanto de la Secretaría de Gobernación, como de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con mucho gusto abundaremos en el destino detallado de los fondos.

A lo que me quiero referir es al llamado Acuerdo del Tercer País Seguro.

Quiero ser muy claro, Senadora, no hay tal cosa, México no está negociando, México no ha pactado, México no ha aceptado un acuerdo de tercer país seguro; conozco las intervenciones de prensa tanto en Estados Unidos como en México, creo que no necesariamente estaban bien intencionadas para en un momento crítico de la negociación del tratado comercial, pero quiero dejarlo  muy claro, aquí, ante el Senado de la República, instancia que corresponden constitucionalmente el análisis de la política exterior, no hay ningún acuerdo, no hay ninguna aceptación ni verbal ni por escrito de algo que se asemeje a un acuerdo de país seguro como el que tiene Estados Unidos celebrado con Canadá. No es algo que esté en el interés de México, y, además de eso hemos conversado ampliamente con el equipo de transición que también ha expresado la misma posición al gobierno de los Estados Unidos.

Termino con la pregunta sobre el Grupo de Lima.

En general nuestra postura con respecto a Venezuela, que creo que nos lleva a pensar un poco más en la interpretación de los principios constitucionales consagrados en la fracción X del artículo 89 constitucional.

Efectivamente, el principio de No Intervención es uno de los ocho principios que rigen la política exterior y que nos obligan, pero son ocho, no es el único.

Otro de los principios relevantes es la solución pacífica de las controversias y la proscripción de la amenaza o uso de la fuerza, y esto ha sido parte muy importante de nuestra postura en el Grupo de Lima con respecto a Venezuela.

Hubo expresiones, en mi opinión, muy desafortunadas de algunos actores relevantes en la comunidad internacional que hacen muy poco dijeron que no debiera descartarse el uso de la fuerza militar, en el caso de Venezuela.

México repudia esas declaraciones de manera inmediata en apego a nuestros principios constitucionales y así lo expresamos en el Grupo de Lima.

El Grupo de Lima de  manera inmediata se expresó rechazando, rechazando este tipo de expresiones.

Tiene usted razón, México debe buscar un papel mediador ante conflictos como este, como el que tuvimos en el caso de Venezuela. A pesar de nuestros posicionamientos en la OEA nuestra participación, en el Grupo de Lima, México fue invitado por las dos partes a mediar en el conflicto venezolano; en particular yo recibí una invitación como Secretario de Relaciones Exteriores de México por el gobierno de Venezuela, el canciller Reaza me invitó. Asimismo, la mesa de la unidad que representaba en ese entonces a las fuerzas opositoras, me invitó por escrito a participar como mediador en el proceso de negociación que ocurrió en la República Dominicana, y pasamos ahí muchos días, horas muy largas escuchando a las partes y tratando de contribuir de una manera, de una manera constructiva a que se encontrara una solución que fueran los propios venezolanos los que encontraran una salida política a la crisis gravísima por la que atraviesa esa nación.

En eso no podemos más que coincidir, tal vez es algo que se conoce poco, porque no lo hicimos en el ánimo de darle publicidad, y además porque México estaba ya inmerso en un proceso político propio que era  lo que tomaba la atención de la opinión pública nacional.

Pero creo que el prestigio que tiene México y la capacidad que tiene México de mediar en conflictos particularmente en la región latinoamericana, como fue en los años 80’s, en el caso Contadora, está vigente, y el gobierno del Presidente Peña Nieto la ha ejercido de buena voluntad.

Creo que es muy importante que, independientemente de que se participe o no en el Grupo de Lima, México no se desentienda de esta conflictividad, la Voz de México contribuye, contribuye para una solución plenamente soberana de los venezolanos, pacífica y política, y ojalá, independientemente de que podamos coincidir o no en las especificidades de la actuación; ojalá ese espíritu de involucramiento y participación se conserve hacia adelante.

Gracias, señor Presidente, por la tolerancia en la extensión de la respuesta, espero haber atendido todas y cada una de las respuestas de las y los senadores.

Gracias.