+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Portal de Accesso

Intervención del Senador Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez



Sen. Alejandro de Jesús
Encinas Rodríguez


Sin Grupo
México
Senador Electo por el Principio de Primera Minoría
Suplente: Manuel Crisóstomo Reyes

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 03 Oficina 09, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 53-45-30-00 Ext. 3112, 3961

E-mail: aencinas@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Jueves 26 de abril de 2018


Intervención en contra

Dictámenes a Discusión y Votación

De las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores, América del Norte; de Relaciones Exteriores; de Marina; y de Energía, el que contiene proyecto de decreto por el que se aprueba el Tratado entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de los Estados Unidos de América sobre la Delimitación de la Frontera Marítima en la Región Oriental del Golfo de México, hecho en Washington, D.C., el dieciocho de enero de dos mil diecisiete.

El Senador Alejandro Encinas Rodríguez: Muchas gracias, señor Presidente.

Vengo a fijar mi posición particular en contra de este Tratado de delimitación de la frontera marítima en la región oriental del Golfo de México, entre los Estados Unidos de América y de nuestro país.

Considero, en primer lugar, que el instrumento que hoy estamos discutiendo, más allá de establecer la delimitación de la frontera marítima, se trata en lo fundamental de un arreglo para facilitar a las grandes corporaciones petroleras la apropiación económica y financiera de la riqueza económica de hidrocarburos que yace en el subsuelo marino.

Y ahí hay un primer problema, la forma que se está abordando este asunto,  pues a mi juicio no es un asunto estrictamente de delimitación de la frontera marítima entre estos países, incluido también Cuba, como se hizo en el Tratado, sino éste debió haberse abordado como un Tratado de carácter económico, ya que la motivación fundamental del mismo tiene que ver con el aprovechamiento de los hidrocarburos que existen en esta región del Golfo de México.

Ya diversas organizaciones se han manifestado sobre el contenido y las condiciones que establece el acuerdo, así como la forma en que se llevó la discusión del Tratado.

Temas como la magnitud territorial que corresponde a cada uno de los países, ¿qué se negoció? ¿Cuál es el territorio que corresponde a nuestro país?  Donde de acuerdo a la información disponible del Acuerdo de Delimitación, pues le corresponde a México solamente la quinta parte de lo que es el territorio en aguas profundas del Golfo de México a nuestro país.

Al mismo tiempo, del territorio que le corresponde a nuestro país coincidentemente, es ahí donde se registran las mayores profundidades de los yacimientos en donde hay profundidades abismales que implican limitaciones muy graves para el aprovechamiento de hidrocarburos.

Y otro tema que es fundamental, es el relativo a la Declaratoria de Moratorias para la Explotación de  Hidrocarburos, ya que bajo el argumento de que existe con los Estado Unidos un acuerdo para el manejo de Yacimientos Transfronterizos, no se abordó el tema de las moratorias en temas de carácter ambiental o de aquellos temas que están vinculados al fortalecimiento del conocimiento y de la planeación del aprovechamiento integral de esta región del Golfo de México, lo cual el  gobierno mexicano debió de abordar como un tema fundamental de ejercicio de la soberanía de nuestro país sobre estos territorios.

El contenido de dictamen trata de justifica esta situación.

En primer lugar, en lo que se refiere, además de forma muy absurda y con argumentos totalmente baladíes, cuando se le cuestionó, por ejemplo, en los foros  los que se refirió aquí la Senadora Marcela Guerra, respecto a la forma en que la Secretaría de Energía está aplicando el Acuerdo de Yacimientos Transfronterizos y cómo se administra entre ambos países, la respuesta de la Secretaría de Energía es realmente irrespetuosa para el Senado de la República, ya que en el oficio que remite para la realización de los foros afirma que las dos partes se intercambian constantemente información de actividades a cerca de la línea de delimitación y se encuentra en comunicación permanente en este tipo de notificaciones, cuando lo que nos interesaba conocer es cuáles son los aprovechamientos de los Yacimientos Transfronterizos. No se intercambian o tienen reuniones para tomarse un café las autoridades energéticas de los Estados Unidos y las autoridades mexicanas.

Una cosa similar resulta también en los temas vinculados con los asuntos ambientales, donde las comisiones que dictaminaron este Tratado de Límites, señalaron que procedieron mediante oficio a solicitar la información de Semarnat para que hiciera llegar información y en caso de que se obtuviera una respuesta que evidencie y que el área de jurisdicción mexicana se encuentre en riesgo, como por ejemplo, riesgo para preservar a biodiversidad, se tomarían medidas al respecto. Cuando lo que debe abordarse es la evaluación puntual de los impactos ambientales o el daño a la biodiversidad en este ecosistema.

En cuanto al argumento de por qué se aplicó el criterio sobre tratados de límites y no un tratado en materia económica, se señaló que el artículo 1 establece las características de los instrumentos en materia comercial los cuales únicamente están relacionados con el comercio de mercancías, servicios, inversiones, transferencia de tecnología, propiedad intelectual, doble tributación, etcétera, y que no se refiere estrictamente al ordenamiento de la actividad que puede desarrollarse en esta zona, cuando el objetivo fundamental del aprovechamiento de esta zona es la explotación de hidrocarburos.

Como lo señalé, estos son argumentos baladíes dada la importancia de este tratado.

Pero también vale la pena cuestionar la estrategia seguida por la Secretaría de Relaciones Exteriores al negociar dos tratados bilaterales en lugar de un tratado trilateral, como lo impone la vecindad entre Cuba, Estados Unidos y México, pues resulta evidente que el procedimiento bilateral si bien surge de los Estados Unidos, y la idea de mantener aislada a la República de Cuba hubiera sido más beneficioso para nuestro país.

Y, no nosotros engancharnos en defender los intereses del presidente Trump y los Estados Unidos, porque de haberse considerado un acuerdo de carácter trilateral, la línea de intersección trilateral hubiera sido mucho más favorable para nuestro país.

Yo creo que, por eso es muy importante hoy hacer un replanteamiento de cuál va a ser la política del Estado mexicano en relación al manejo del Golfo, la cual no necesariamente tiene que haber con la explotación y el aprovechamiento de hidrocarburos, menos aún en estos momentos donde México no requiere producir más petróleo para su consumo interno, ni siquiera para la exportación, dada la sobreoferta internacional y el bajo nivel de los precios; hubiera sido preferible que el país pusiera énfasis, por ejemplo, en preservar la región norte, y la región oriental de la Península de Yucatán como una zona de reserva ambiental por los valiosos recursos pesqueros, coralíferos, y en general de especies de flora y fauna que existen en esta zona que podría constituirse en una reserva natural libre de riesgos y explotación petrolera y debíamos legislar con este propósito.

Pero de nueva cuenta se antepone una mala relación o una noción equivocada de la relación con los Estados Unidos por encima del interés nacional y el ejercicio Pleno de nuestra soberanía.

Por eso votaremos en contra de este tratado.