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Intervención del Senador Napoleón Gómez Urrutia



Sen. Napoleón
Gómez Urrutia


Movimiento Regeneración Nacional
Lista Nacional
Senador Electo por Representación Proporcional Basado en el Capítulo II, Sección I Artículo 56
de la CPEUM
Suplente: Candelario Pérez Alvarado

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 4 Oficina 27, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 5345 3000 Ext. 4216 y 3224

E-mail: napoleon.gomez@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Martes 06 de noviembre de 2018


Presenta Punto de Acuerdo

Proposiciones

Del Sen. Napoleón Gómez Urrutia, del Grupo Parlamentario Morena, con punto de acuerdo que exhorta al titular del Poder Ejecutivo Federal a remitir el Convenio 176 sobre la Seguridad y Salud en las Minas de la Organización Internacional del Trabajo, para su ratificación por parte del Senado de la República.

El Senador Napoleón Gómez Urrutia: Compañeras y compañeros Senadores.

Este punto, que considero de urgente resolución, es una exhortación al Gobierno Federal para que de inmediato firme el Convenio 176 de la Organización Internacional del Trabajo, y lo podamos ratificar en esta Cámara, sobre la seguridad y la salud en las minas.

El mundo reconoce la minería como una de las actividades más peligrosas y de más alto riesgo, porque los obreros exponen la salud, la seguridad y la propia vida constantemente.

Pero de todas las actividades mineras, la del carbón es la más expuesta, tanto por el gas metano, grisú o bolsas de gas, como por los desprendimientos y explosiones en la mina, siendo la Cuenca de Sabinas, Coahuila, la región que más carbón concentra en el país.

Hasta hoy resultan insuficientes las medidas de seguridad e higiene, las normas oficiales mexicanas y leyes, ya que se han padecido grandes siniestros que han arrojado un total de 3 mil 703 muertos, y que una de las más importantes y lamentables ha sido la tragedia de la Mina de Pasta de Conchos, de fecha 19 de febrero de 2006, cuya tragedia cobró la vida de 65 mineros.

En la mayoría de los empresarios mineros, con sus honrosas excepciones, predomina una visión mercantil de la salud laboral, se evalúa el problema por el costo, no por los valores humanos; los muertos y heridos siguen ocurriendo día a día en las minas con las siguientes características comunes.

Cuando ocurre un siniestro con muertos y/o heridos, los patrones intentan seguir la jornada sin suspender las labores para evitar la investigación y las causas, ni los costos de suspensión, inspecciones, estudios, reparación de daños y tener que probar si hay condiciones de seguridad e higiene para la reanudación de labores.

En algunas minas, como condición para trabajar, hacen firmar a los obreros, que en caso de accidentes acepten que fue suya la responsabilidad, en contra de nuestra Constitución y la normativa aplicable.

Evitan las comisiones mixtas de obreros y patrones, comisiones de seguridad e higiene que existen en los centros de trabajo, que sean reales y cumplan con sus funciones de ley. Prefieren la simulación de incondicionales a favor del patrón y de los sindicatos débiles que los toleran.

Las inspecciones de seguridad no buscan la verdad, ni cumplen su obligación. Desde hace décadas no hay patrones castigados por los siniestros en las minas.

Patrones y autoridades llaman accidentes a siniestros en las minas que ocurren por imprudencia, negligencia, irresponsabilidad o incumplimiento patronal de las normas, que resultan muy distintos a los que ocurren por causas involuntarias y ajenas a la responsabilidad del patrón, los que sí serían accidentes.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, por otra parte, no guarda memoria de los siniestros, esta es una vergüenza verdaderamente, y las muertes de los mineros, menos de las causas que los provocaron, lo cual ha otorgado impunidad a los responsables. Deliberadamente no hay registro de todas estas tragedias.

Contra lo que afirma el artículo 123 de la Constitución, los patrones quedan en la impunidad, ya que la Ley Federal del Trabajo, reformada por el Presidente Calderón, el 30 de noviembre de 2012, no aplica castigo ejemplar a los operadores patronales que por dolo o negligencia omitan las medidas de seguridad e higiene en el artículo 343.

Hay casos, y quisiera mencionar un ejemplo, en países como Canadá, y lo quiero mencionar, porque en 1992 hubo una tragedia en una mina de carbón, en Nova Scotia Western, donde murieron 27 trabajadores mineros.

De inmediato se organizaron los sindicatos de ese país, presionaron a las autoridades y establecieron una Ley que se llama Western, por el nombre del lugar, en donde se penaliza la responsabilidad y la negligencia criminal de las empresas cuando no atienden a las necesidades de los trabajadores, unidas a la prepotencia y a la arrogancia con la que actúan. Por eso, desde entonces, los siniestros se redujeron considerablemente en este país.

Así es que, nosotros necesitamos la ratificación del Convenio 178 de la Organización Internacional del Trabajo para dar protección a todos los trabajadores de la minería, ya que en la reforma laboral del 2012, en el capítulo XIII Bis de los trabajos de minas únicamente se estableció para los trabajadores en las minas de carbón.

Por eso, y antes de terminar quisiera, señora Presidenta, nada más mencionar que en el Convenio 176 de la OIT resulta más lógico y protector del trabajador porque se aplica para todas las minas de cualquier tipo y porque el obrero primero pondrá fuera de peligro su vida en cualquier circunstancia.

Los accidentes o riesgos de trabajo de las minas constituyen en las realidades siniestras, dado que pudieron haberse evitado si el patrón hubiera realizado las acciones necesarias para establecer un centro de trabajo con seguridad e higiene.

Por ende, nada tienen de accidentes o riesgos, son siniestros que pudieron haberse evitado con las inversiones adecuadas en las minas.

Tenemos casos clarísimos, y hoy quiero mencionar uno rápido antes de terminar, en el caso de la mina de carbón de Pasta de Conchos, donde todavía permanecen 63 trabajadores sepultados en el fondo de la mina, la empresa Grupo México acaba de rentar la mina y la planta lavadora de carbón a un ex gobernador de Coahuila para que la opere y laven el carbón.

Y las viudas y familiares de Pasta de Conchos y el Sindicato Nacional de Mineros, que me honro en presidir, se preguntan:

¿Es más rentable para las empresas extraer el carbón que los cuerpos de los compañeros caídos en el fondo de la mina?

Esto es inmoral, es indecente, es repugnante verdaderamente y eso es lo que están haciendo al día de hoy, y por eso hemos recogido estas demandas de las viudas de Pasta de Conchos.

Yo ya nada más para terminar quisiera decir que de acuerdo con el artículo 123 constitucional, en las fracciones XIV y XV se establece que los empresarios serán responsables de los accidentes de trabajo y de las enfermedades provisionales de los trabajadores sufridas con motivo o en el ejercicio de la profesión o el trabajo que ejecuten. Esta responsabilidad subsistirá aún en el caso de que el patrón contrate el trabajo por un intermediario, lo dice la fracción XIV del artículo 123 constitucional.

Y la fracción XV dice: “el patrón está obligado a observar la instalación de sus establecimientos los preceptos legales sobre higiene y seguridad, y adoptar las medidas adecuadas para prevenir accidentes en el uso de las máquinas e instrumentos”.

¿Qué ha sucedido? La impunidad ha prevalecido, la debilidad de los gobiernos anteriores que no han obligado a las empresas para cumplir con su responsabilidad, no sólo ante la ley, ante sus trabajadores, antes sus empleados, ante las comunidades donde operan, donde cometen derrames, contaminan el medio ambiente y asesinan a trabajadores, unos de manera violenta cuando ocurren estos siniestros o de otra manera lo hacen de manera lenta cuando contaminan y provocan con productos que generan cáncer la terminación de esas comunidades.

Por eso, y ya para terminar, quiero decir que es de importancia fundamental no sólo para las minas y plantas del país, sino para todas las actividades extractivas y todas las actividades que tienen ese tipo de problemas.

Por eso se exhorta al titular al Poder Ejecutivo Federal a que remita el Convenio 176 sobre la seguridad y salud en las minas de la Organización Internacional del Trabajo para su ratificación por este Senado de la República.

Debemos de solicitarlo, exhortarlo y exigirlo ahora antes de que se termine esta administración y poderlo aprobar y ratificar en este Senado de la República.

Muchas gracias.