+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Portal de Accesso

Gaceta del Senado



Proposiciones

Estado Actual: Concluido Acuerdo MD Ficha Técnica













De los Senadores Raúl Morón Orozco, Angélica de la Peña Gómez, Alejandro Encinas Rodríguez, Iris Vianey Mendoza, Armando Ríos Piter, Fidel Demédicis Hidalgo, Dolores Padierna Luna, Zoé Robledo Aburto, Lorena Cuéllar Cisneros, Rabindranath Salazar Solorio, Sofío Ramírez Hernández, Isidro Pedraza Chávez y Luis Humberto Fernández Fuentes, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con punto de acuerdo que exhorta al Gobierno Federal a presentar su diagnóstico sobre las escuelas normales.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE EDUCACIÓN.

CONCLUIDO POR EL ACUERDO DE LA MESA DIRECTIVA, PARA LA CONCLUSIÓN DE LAS PROPOSICIONES CON PUNTO DE ACUERDO QUE NO HAN RECIBIDO DICTAMEN. (05-10-2016)


PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO DE URGENTE RESOLUCIÓN POR EL QUE SE EXHORTA AL GOBIERNO FEDERAL, A TRAVÉS DE LA SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, A PRESENTAR SU DIAGNÓSTICO SOBRE LAS ESCUELAS NORMALES, A HACER TRANSPARENTE SU PROCESO DE REFORMA Y A CONSULTAR A LA COMUNIDAD NORMALISTA.

De los senadoras y senadores RAÚL MORÓN OROZCO, ANGÉLICA DE LA PEÑA GÓMEZ, ALEJANDRO ENCINAS RODRÍGUEZ, IRIS VIANEY MENDOZA, ARMANDO RÍOS PITER, FIDEL DEMEDECIS HIDALGO, DOLORES PADIERNA LUNA, ZOÉ ROBLEDO ABURTO, LORENA CUELLAR CISNEROS, RABINDRANATH SALAZAR SOLORIO, SOFIO RAMÍREZ HERNÁNDEZ, ISIDRO PEDRAZA CHAVEZ Y LUIS HUMBERTO FERNANDEZ FUENTES integrantes del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución democrática en esta LXIII Legislatura de la Cámara de Senadores, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8, numeral 1, fracción II; 108 y 276 del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Soberanía, la presente Proposición con Punto de Acuerdo de urgente resolución por el que se exhorta al Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Educación Pública, a presentar su diagnóstico sobre las Escuelas Normales al pueblo de México y a esta Soberanía, a hacer transparente su proceso de reforma y a consultar a la comunidad normalista sobre este mismo proceso, con base en las siguientes:

CONSIDERACIONES

La reforma educativa al artículo tercero y las respectivas modificaciones a la Ley General de Educación plantearon de manera puntual, entre sus transitorios, la necesidad de impulsar un proceso de reforma curricular a las escuelas normales que garantizara su pertinencia en el sistema de formación de docentes y en el nuevo perfil del educador que nuestro país necesita.

Sobre el cumplimiento de dicho transitorio, el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, en su comparecencia ante este Senado de la República,  afirmó que  “las escuelas normales son y seguirán siendo el pilar de la formación de los maestros de México”. Esto sin dejar de insistir en que las Escuelas Normales requieren también de una formación docente de “calidad”, para que podamos contar con mejores maestros y éstos cuenten a su vez con mejores sueldos. También se nos dijo en esa comparecencia que el Gobierno federal, a través de la Secretaria de Educación Pública, estaba preparando una reforma a las Escuelas Normales.

La declaración del Secretario, en el sentido de estar preparando dicha reforma que en breve se nos daría a conocer públicamente, es verdaderamente preocupante, porque no se conocen las acciones, los sustentos, fines y alcances de lo que se está preparando. Es un hecho  que existe un compromiso legal y una necesidad apremiante de reformar el modelo educativo de las normales en nuestro país, sin embargo, si queremos que este proceso sea  viable y exitoso, no puede darse de manera  unilateral.

Sería muy arriesgado para la educación en México emprender un proceso de reforma de las Escuelas Normales al margen de un diálogo nacional, en el que deben participar diversos actores y, fundamentalmente,  la comunidad normalista. Actuar de esta forma, sin consultar, es repetir  el error que hoy tiene varada a la reforma educativa: una reforma impuesta que terminó siendo laboral y que excluyó a quienes son los protagonistas principales de este proceso, los mismos maestros; una reforma que liquida lo que supuestamente busca mejorar.

Ya lo ha señalado la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC) de la UNESCO, en su documento “Temas críticos para formular nuevas políticas docentes en América Latina y el Caribe: el debate actual”: “debe recordarse que el buen desenlace en la construcción de las políticas docentes guarda una estrecha relación con las capacidades políticas que los distintos actores, y en particular el gobierno, es capaz de poner en marcha. Estos acuerdos, con sus coaliciones de apoyo más o menos estructuradas formalmente, deben incluir a los principales grupos políticos, de manera que los cambios de gobierno no signifiquen la puesta en duda o directamente el término de dichas iniciativas, así como que exista apoyo en el parlamento para ´hacer pasar´ las leyes y los cuantiosos presupuestos que permitirán desplegar esta agenda en el tiempo. Y estas coaliciones no debieran quedarse ahí, sino que debieran convocar a los principales actores educativos y sociales involucrados, partiendo por los propios docentes y sus organizaciones gremiales, de modo que el respaldo sea efectivamente nacional y que exista el habitual compromiso inherente a la participación”.

La respuesta es muy clara: la reforma al normalismo debe iniciar en el seno mismo de las escuelas formadoras de docentes, bajo una óptica incluyente e integral y con el compromiso de escuchar a todos los actores y sujetos involucrados en el proceso educativo.

Porque si de algo estamos convencidos es que no puede haber una reforma a la educación normal sin normalistas.

Por otra parte, dicho proceso requiere una visión integral, no se trata solo de  actualizar los planes y programas de las normales, bajo un enfoque de calidad docente, como se ha dicho en el discurso. Las medidas que se incluyan en el proceso de reforma  deben ser analizadas en su impacto, directo e indirecto, respecto de la formación y los aprendizajes de los alumnos, ya que los docentes son los actores definitorios para que puedan lograrse las metas educativas. Por ello, se hace necesario que las políticas docentes estén bien alineadas con los objetivos mayores de la política educativa y con la formación de un sujeto crítico, autocrítico, en un entorno de complejidad y con una orientación social que le permita seguir jugando ese papel articulador del desarrollo comunitario con un profundo compromiso de formar en las mejores condiciones para los niños y jóvenes del futuro.

Esto exige diversas condiciones entre las que se encuentran: respetar el normalismo en su función primordial de formación de los docentes, pues no debemos olvidar que el proceso de enseñar requiere una profunda comprensión del contexto en el que se trabaja, un adecuado dominio de los contenidos a enseñar, y particularmente un conocimiento pedagógico de los contenidos, así como un amplio repertorio de estrategias pedagógica; así mismo exige  impulsar una reforma a la educación normal que sea incluyente y holística, fortalecer las escuelas normales como el eje articulador del proceso educativo, y fomentar la actualización y especialización docente dentro y fuera de las instituciones de formación docente, tanto en la formación inicial como en la educación continua, bajo un modelo pedagógico y educativo que responda a las necesidades sociales complejas actuales.

Lo que necesitamos son formadores con conciencia social colectiva, no instrumentos de formación para satisfacer las necesidades del mercado y del modelo económico neoliberal pragmático.

Alcanzar esta ‘docencia de calidad para todos’, que es sinónimo de ‘educación de calidad para todos’, debe ser el sentido estratégico que movilice a los distintos actores sociales y políticos tras la construcción de acuerdos.

Los mexicanos no estamos solos ante este reto, la formación docente de calidad es un problema que desde hace varios años se discute en la misma UNESCO y ante el cual  varios países han emprendido acciones de cambio y a la fecha existen experiencias de éxito  que pueden servir de referencia para el proceso de reforma que estamos viviendo en nuestro país. 

Los profesores normalistas han sido y seguirán siendo la base del desarrollo y evolución de la sociedad mexicana y del desarrollo sustentable de nuestro país, a pesar de todos los ataques  de  que han sido víctimas, lo que ha deteriorado   su imagen y aceptación social, relegándoseles a trabajadores de la educación en lugar de profesionales de la educación;  hoy   la figura del profesor normalista sigue siendo  indispensable en el proceso educativo, no solo para la adquisición de conocimientos de los alumnos, sino de una educación ética, basada en valores y respeto a los derechos humanos. El normalísimo sigue siendo un legado educativo y social del siglo XX, de José Vasconcelos y de Lázaro Cárdenas del Río, a nosotros nos toca impulsar su actualización y fortalecimiento para responder a las dinámicas y exigencias de un mundo cada día más complejo y competitivo.

Mención aparte requiere el normalismo rural, institución que ha sufrido una violencia sistemática en su contra por los últimos gobiernos, con una tendencia a su debilitamiento y posible desaparición; no podemos negarlo, el lamentable acontecimiento de que fueron víctimas  los estudiantes de Ayotzinapa la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, fue un ataque al normalismo rural.

Por eso me pronuncio a favor de su reivindicación y fortalecimiento,  pues es en estas instituciones en donde tiene lugar la formación de  los docentes que conocen  la lengua,  la cultura y tradición de nuestros pueblos indígenas, quienes tienen derecho a recibir educación de calidad en su lengua natal, por lo que debemos de proteger y garantizar sus derechos. 

Por lo anteriormente señalado  resulta urgente y necesario exhortar a la autoridad educativa a que inicie de inmediato este proceso de reforma curricular que actualice el modelo pedagógico y didáctico de las escuelas normales, dentro del marco de un modelo educativo nacional que debe ser discutido en todo el país, donde pueda escucharse el sentir y el pensar de la comunidad normalista y del propio magisterio, rumbo a la aprobación del Plan 2016.

El asunto no es sólo cómo actualizamos y profesionalizamos a nuestros maestros, sino cómo los formamos mejor para no tener que recurrir después a evaluaciones punitivas, bajo el pretexto de mejorar la calidad educativa, y que las evaluaciones sean utilizadas con fines de mejora y  para guiar procesos de reforma curricular de las instituciones formadoras.

El anterior Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, prometió ante este Senado de la República, en junio pasado y en el marco de su comparecencia ante la Comisión Permanente, que presentaría el diagnóstico sobre las escuelas normales y una propuesta de reforma.

Esto sin embargo no ha ocurrido y sigue siendo el día de hoy un compromiso no cumplido del actual Gobierno Federal.  Además, no sólo este Poder Legislativo le ha solicitado al Gobierno Federal la presentación de este diagnóstico, también organismos no gubernamentales e investigadores en el ámbito de la educación lo reclaman como el punto de arranque para cualquier toma de decisiones. “México Evalúa”, el grupo de análisis de políticas públicas, pregunta: “¿Cómo avanzamos en la implementación de la reforma educativa que busca mejorar la calidad de la educación de nuestros profesores, si el Estado mexicano carece de un diagnóstico de cómo mejorar las instituciones donde se forman los futuros maestros? ¿Cómo planeamos política educativa en un punto nodal como este si no tenemos elementos para reformar adecuadamente el funcionamiento de este tipo de planteles, pero estamos evaluando a sus egresados sin saber cuáles son las fortalezas y debilidades de las escuelas en las que cursaron sus estudios para ser maestros?”.

Nosotros también le preguntamos al Gobierno Federal: ¿existe ese diagnóstico? ¿Se puede lanzar o imponer una reforma a las escuelas normales sin contar con un panorama exhaustivo de sus propias necesidades, expuestas por su propia comunidad, y del papel que deberían jugar en el actual contexto de vulnerabilidad educativa que experimenta la sociedad mexicana?

Por lo anteriormente expuesto, es que sometemos a consideración de esta honorable Asamblea, el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

UNICO: El Senado de la República Mexicana exhorta al Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Educación Pública, mediante este punto de acuerdo para que presente a la brevedad su diagnóstico sobre las Escuelas Normales de todo el país al pueblo de México y a esta Soberanía, así como para hacer transparente su proceso de reforma, a consultar a la comunidad normalista sobre este mismo proceso y elaborar una  agenda de trabajo colaborativo con diversos actores del sistema para llevar a cabo los trabajos de reforma a las normales de nuestro País.

ATENTAMENTE

SENADOR RAÚL MORÓN OROZCO

SUSCRIBEN EL PRESENTE PUNTO DE ACUERDO LOS/LAS SIGUIENTES SENADORES/AS

Senador Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez

Senadora María de los Dolores Padierna Luna

Senadora Iris Vianey Mendoza Mendoza

Senadora Angélica de la Peña Gómez

Senador Zoé Alejandro Robledo Aburto

Senador Fidel Demédicis Hidalgo

Senador Rabindranath Salazar Solorío

Senador Isidro Pedraza Chávez

Senador Fernando Enrique Mayans Canabal