¿Qué es una iniciativa de ley?

La necesidad de educar a las nuevas generaciones es algo tan antiguo que nadie recuerda cuá ndo dio inicio. En todos los países -cualquiera que sea su religión, su situación económica o su cultura- existe una preocupación por transmitir a los niños y jóvenes el conocimiento universal que la sociedad ha ido asimilando. Por eso, una de las leyes fundamentales de la Constitución de nuestro país dice que todos los mexicanos tenemos derecho a la educación. Pues bien, tomemos un caso tan conocido e importante como é ste para explicar cómo una necesidad social puede convertirse en una ley. Para ello partamos de la suposición de que en nuestro país no existiera una ley que mandara que la educación sea obligatoria, e imaginemos que uno de estos días por primera vez a alguien dentro del Congreso de la Unión se le ocurre que la educación de los niños y los jóvenes debe ser obligatoria.


Hagamos de cuenta que uno de los 128 senadores (pongá mosle por nombre Casimira Navarro) toma un día la palabra, en pleno Periodo Ordinario, y dirigié ndose a sus compañeros y compañeras de Cá mara les lee la siguiente propuesta: "Los invito a que hagamos una ley que diga que la educación en Mé xico debe ser obligatoria."


La senadora Casimira Navarro ha hecho lo que llamarnos una iniciativa de ley (la palabra iniciativa viene de la palabra inicio, es decir, es el comienzo de una posible regla para todos). Nuestra iniciativa de ley se ha originado, por escrito, en la Cá mara de Senadores. Y a pesar de la sorpresa que ha provocado en todos, tal vez llegue a ser aprobada. Si lo es, irá a la Cá mara de Diputados para que é stos la revisen. En ese caso se dirá que la Cá mara de Senadores fue la Cá mara de origen de la iniciativa y que la Cá mara de Diputados fue la Cá mara revisora. Lo mismo podría haber sido al contrario: si la Cá mara de Diputados hubiera creado la iniciativa de ley, ella habría sido la Cá mara de origen y la otra, la Cá mara revisora. Cabe aclarar que por mandato constitucional algunas leyes deben iniciarse en la Cá mara de Diputados, tal es el caso de las que se refieren a impuestos, empré stitos y reclutamiento de tropas.


Volvamos con la senadora Casimira Navarro. Antes que nada, tratemos de imaginar un poco el ambiente que la rodea. En la Cá mara hay poco má s de den senadores, por lo que algunos asientos se ven vacíos. La Cá mara de Senadores es un recinto con espacio para mucha gente.


Frente a la inmensa cantidad de asientos (que en la Cá mara de Senadores se llaman escaños, y en la diputados curules) hay una especie de escenario alto donde está n sentadas algunas personas. Son los miembros de la Mesa Directiva de la Cá mara. Un senador aparece en la puerta. Se le hizo tarde y llega cuando ya está empezada la sesión. Pero aun así, no toma uno de los asientos má s cercanos sino que busca a ciertos compañeros de partido y silenciosamente avanza hacia ellos para sentarse.


Dentro de la Cá mara, los senadores se dividen en Grupos Parlamentarios (parlamento es otra forma de decir congreso). Estos grupos está n formados por personas del mismo partido político, que se sientan juntas. Al unirse en grupo, los senadores (o los diputados, pues tambié n é stos se agrupan así) se ayudan para estar mejor informados y tambié n má s organizados. Cada grupo parlamentario tiene un coordinador que lo representa. Así, cuando se discute una iniciativa de ley, ese coordinador hablará en nombre de todos los diputados o senadores de su Grupo Parlamentario.


Como ya dijimos, al oír la propuesta de la senadora Casimira Navarro, sus colegas se sorprenden: "¿La educación?, ¿obligatoria" El rumor corre por la sala y la aprobación va siendo cada vez mayor. Parece que a todos les gusta la propuesta. Sin embargo, el presidente de la Mesa Directiva toma la palabra: "Les recuerdo que antes de ser aprobada, la propuesta debe respetar ciertos pasos." Y todos saben a qué se refiere. Para empezar, la iniciativa de la senadora Navarro debe pasar a ser analizada por una de la Comisiones Legislativas.