Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Miércoles 29 de marzo de 2017
    
    

Última actualización: Marzo 2017
Última revisión: Marzo 2017

Sesión Plenaria - Versión Estenográfica

SESIÓN SOLEMNE DE LA H. CÁMARA DE SENADORES,
CELEBRADA EL JUEVES 2 DE FEBRERO DE 2017.

PRESIDENCIA DEL SENADOR
PABLO ESCUDERO MORALES

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: (12:08) Con fundamento en lo dispuesto por el artículo 56, fracción III, del Reglamento del Senado, y en el acuerdo aprobado por este Pleno, damos inicio a la sesión solemne para recibir la visita del Honorable señor László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría.

A fin de introducirlo al salón de sesiones, esta Presidencia designa a las Senadoras y los Senadores Teófilo Torres Corzo, Laura Guadalupe Herrera Guajardo, Luz María Beristain Navarrete, Oscar Román Rosas González, Ismael Hernández Deras.

Asimismo, se designa a las Senadoras y Senadores Hilaria Domínguez Arvizu, Silvia Garza Galván, Jorge Aréchiga Ávila, Jesús Priego Calva, para que reciban a la Diputada Sharon Cuenca Ayala, quien asiste en representación del Diputado Edmundo Javier Bolaños Aguilar, Presidente de nuestra Colegisladora.

Solicito a las comisiones designadas se sirvan cumplir con su encargo.

(Las comisiones cumplen)

Se reanuda la sesión solemne para recibir la visita del Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría.

La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos expresa la más cordial bienvenida al señor László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría.

Y a la Diputada Sharon Cuenca Ayala, Vicepresidenta de la Cámara de Diputados.

(Aplausos)

Doy también la bienvenida a la Diputada Mónica Bartos, Presidenta del Grupo de Amistad Hungría-América Latina de la Asamblea Nacional de Hungría.

(Aplausos)

Al Excelentísimo señor Iván Medveczky, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Hungría en México.

(Aplausos)

Asimismo, damos la bienvenida a los siguientes funcionarios de la Asamblea Nacional de Hungría:

Al señor László Veress, Jefe de Gabinete del Presidente.

(Aplausos)

Al señor Péter Sárdi, Director General de la Oficina de Asuntos Internacionales de Hungría.

(Aplausos)

Al señor Zoltán Szilágyi, Director General de Prensa.

(Aplausos)

Saludo también la presencia del Embajador Francisco del Río, Director General para Europa de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

(Aplausos)

Sean ustedes bienvenidos al Senado de la República.

Acudimos a esta sesión solemne que se realiza con motivo de la importante visita del Presidente László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría, en la que el Senado mexicano tiene particular interés por tratarse de una ocasión para el intercambio de ideas entre parlamentarios y el fortalecimiento de las relaciones respectivas.

Muy Honorable señor László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría; excelentísimo señor Pál Varga Koritár, Embajador de Hungría en México; compañeros legisladores:

Es un gran honor para mí presidir esta sesión solemne en la que el Senado de la República honra y celebra el vínculo que nos une con la República de Hungría.

Su presencia aquí, señor Presidente, en la casa de todos los mexicanos, es la más clara muestra de la voluntad recíproca de México y de Hungría por multiplicar nuestros canales de comunicación e incorporar a los poderes legislativos, representantes directos de nuestros pueblos en nuestras sólidas relaciones diplomáticas que este año cumplen 43 de su restablecimiento.

Hungría es un país de arraigadas tradiciones y de una profunda devoción por San Esteban, la nación moderna que después de más de diez años de haberse adherido a la Unión Europea se ha convertido en una de las economías más dinámicas del Continente.

Con un alto índice de desarrollo humano y con una envidiable distribución del ingreso nacional entre su población.

En este sincretismo, entre tradición y modernidad, también encuentra semejanza nuestro México.

Nuestra nacionalidad es resultado de una mezcla de sabores, de estilos arquitectónicos, canciones y poemas que incorpore elementos que van desde las grandes civilizaciones originarias hasta la actualidad que hoy vivimos.

Históricamente, la política internaciones de México, se ha distinguido por principios basados en el respeto y la coexistencia pacífica con todos los Estados del entorno internacional.

Desde hace casi 30 años, nuestra Constitución incorpora ocho principios normativos que el Presidente de la República debe observar al conducir la política exterior mexicana.

Entre ellos destacan la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la proscripción de la amenaza del uso de la fuerza o el propio uso de la misma para la solución de disputas internacionales.

Se trata, es cierto, de principios reconocidos y cristalizados en la Carta de las Naciones Unidas.

Como decía Antonio Gómez Robledo, célebre diplomático mexicano: “Son principios que han sido expresados por México de manera única, no en el enunciado conceptual, sí en la vivencia misma”.

Desde 1956, a pesar de no contar con vínculos diplomáticos formales, México entendió y simpatizó con los anhelos de autodeterminación del pueblo húngaro.

Sufrió también la asfixia de esos impulsos de libertad y la caída heroica del gobierno nacional de Imre Nagy.

Frente a los tanques soviéticos apostados en las calles de Budapest.

Faltarían 20 años para que, en 1976, México inaugurara su Embajada en Hungría.

A dos años de haber restablecido las relaciones diplomáticas, cercenadas con motivo de la Segunda Guerra Mundial en 1941, nuestros países abrieron una nueva era en sus relaciones bilaterales, marcada por un fluido y amistoso diálogo político, crecientes flujos comerciales, la exploración exhaustiva de canales de cooperación en los ámbitos educativos y culturales.

A partir de la década de los 90, y hasta el día de hoy, nuestros cancilleres han realizado diversas visitas con el objetivo de estrechar los lazos de cooperación en beneficio de ambos pueblos.

En la visita más reciente, hace apenas dos años, el Ministro de Relaciones Exteriores y Comercio de Hungría, Péter Szijjártó, estuvo en México para dar un nuevo impulso a nuestra gran amistad.

En aquella visita, nuestros países suscribieron sendos instrumentos en materia de cooperación, académica, diplomática, turística y educativa.

Es importante recordar también que, hace apenas algunos meses, auspiciamos un seminario sobre el Grupo Visegrád del que Hungría, junto con Eslovaquia, Polonia y la República Checa, forman parte.

Entre este grupo de países amigos de México, es Hungría con el que tenemos un lazo económico más estrecho, mismo que se da en el marco del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la Unión Europea.

Desde 2004, año en que ingresó este mecanismo de integración de Hungría, se ha convertido en nuestro décimo socio dentro de la Unión Europea, en el primero de Europa del Este, por medio de un incremento del alrededor del 500 % de los flujos comerciales bilaterales.

La creciente importancia de este vínculo es reconocida por ambos países, no sólo en el ámbito diplomático y gubernamental, sino también en el sector privado.

Al respecto, conviene recordar la apertura en diciembre de 2013, de la Cámara de Comercio de México- Hungría en la Ciudad de Budapest.

Esta iniciativa ha permitido el mantenimiento e incremento de las inversiones mexicanas en Hungría y viceversa.

Como todos saben, vivimos actualmente tiempos turbulentos para la economía internacional, llamados al proteccionismo y la autarquía.

Están teniendo cada vez más éxito en las principales capitales del mundo.

Sin embargo, la historia nos advierte que cuando se cierran las fronteras al comercio, terminan también por cerrarse los canales del diálogo y de comunicación entre los pueblos.

Ya conocemos como la humanidad y los propios peligros de ésta, en un mundo en el que no existe diálogo.

He aquí, un exhorto desde la profundidad la conciencia para asumir con responsabilidad y convicción la defensa de nuestras creencias y valores, aun en medio de una marea histórica que parece inclinarse en su contra.

Celebro, pues, la coincidencia entre México y Hungría con respecto a la convicción de la necesidad de económicas abiertas e integradas.

Ambos países contamos con sectores exportadores vigorosos y, por tanto, debemos de abogar por el mantenimiento de un mundo integrado en términos comerciales.

México ve también con admiración la capacidad de Hungría para construir una económica, no solamente diversificada en cuanto a su comercio internacional, sino también con respecto a su estructura interna.
De acuerdo con el índice de complejidad económica, diseñado para medir no sólo las capacidades productivas de un país, sino también su vinculación con redes de innovación y conocimiento productivo, Hungría se encuentra en el décimo cuarto lugar mundial a nivel de económicas desarrolladas como la de Francia y de Reino Unido.

Nuestra Cooperación Económica, por tanto, no puede reducirse exclusivamente a buscar un incremento sostenido de los flujos comerciales. Debe también vincularse con nuestros espacios de cooperación académica en aras de poder construir mejores y más fuertes economías orientadas a las sociedades del conocimiento.

Señor Presidente:

Su presencia el día de hoy, en este Senado de la República, representa el encuentro parlamentario de más alto nivel que se haya celebrado entre la Asamblea Nacional de Hungría y el Congreso de la Unión, y es recibido en este Pleno, con beneplácito por el pueblo de México.

Es al mismo tiempo un gesto de amistad y la manifestación de la voluntad de Hungría y de Asamblea nacional, de plantear conjuntamente un futuro solido en el que nuestros países asuman un lugar relevante en el escenario internacional.

En su discurso de aceptación del Nobel de Literatura en 2002, su compatriota Imre Kertész, dijo: “Si el mundo es una realidad objetiva que existe ajena a nosotros, no somos más que objetos cuyas vidas son una serie de accidentes históricos inconexos e hizo un llamado a dar un paso para salir de esa hipnotizando multitud. Esa objetividad que nos borra los rostros y los destinos”.

Los mexicanos escuchamos ese llamado, confiamos en tener a una Hungría como un amigo, como un socio que nos acompañe por dicho sendero.

Es importante recordar que el metro de Budapest, el primer sistema de transporte urbano, ferroviario en la Europa Continental, inaugurado aun antes que el de París, tiene como terminal de su línea 1, la estación México, es decir, calle de México.

Esperamos, señor Presidente que, cada vez que pase por ahí, recuerde que el país que da nombre a esa vía, es aquél que hoy lo recibe con su alegría y calidez que lo caracteriza.

Un país que, como lo ha hecho siempre, le tiende una mano franca de sincera amistad a usted, a la Asamblea Nacional de Hungría y a todo su pueblo.

Sea usted bienvenido, señor Presidente, muchas gracias.

(Aplausos)

Conforme al acuerdo aprobado para esta sesión solemne, se concede el uso de la palabra al señor László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría.

El señor László Kövér, Presidente de la Asamblea Nacional de Hungría: (Interpretación) Excelentísimo Presidente Senador Presidente Pablo Escudero Morales.

Honorable Senador Fernando Herrera Ávila.

Estimado Senador Emilio Gamboa Patrón.

Estimado Senador Miguel Barbosa Huerta.

Estimado Carlos Alberto Puente Salas.

Estimado Senador Manuel Bartlett Díaz.

Honorables Senadoras y Senadores, queridos amigos:

Es para mí un honor particular que mi primer viaje en México tuviese lugar precisamente en estos días, en calidad de Presidente del Parlamento del Supremo Órgano de Representación Popular de Hungría, siento profundamente el orgullo que ustedes sienten al acercarse el Centésimo Aniversario de la Promulgación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Por ende, permítanme que la primera reflexión de mi discurso verse sobre el reconocimiento y el avance de su trabajo no tan sólo porque la Constitución que al día de hoy celebra su Centésimo Aniversario surgió de las ideas revolucionarias repletas del amor a la libertad y el deseo de la autodeterminación, más porque plasma el espíritu de la Constitución de 1867, del Presidente Benito Juárez, que una vez dijo así: “Los hombres no son nada, los principios, lo son todo”.

El amor por la patria, el deseo de la libertad y la fe inquebrantable depositada en la justicia social y el desarrollo económico vivieron en sus antepasados y siguen viviendo en ustedes; de lo contrario, cómo México hubiera podido convertirse en el Estado políticamente más estable en América Latina.

¿Cómo podría pertenecer a las economías más avanzadas del mundo? ¿y cómo podría desempeñar un papel fundamental en la lucha contra los desafíos globales?

Por lo que ustedes y sus antecedentes asumen de haber asumido una enorme responsabilidad, pero también ustedes garantizaron el marco legal para todo ello.

Quisiera felicitarle a usted, señor Presidente, a ustedes, señoras y señores Senadores por el resultado de su trabajo, dedicado y comprometido, y al mismo tiempo, quisiera expresar mi agradecimiento y poder dirigirme al Honorable Senado el día de esta noble fiesta de la Constitución.

Estimado señor Presidente, distinguidos señoras y señores Senadores:

Las palabras recién citadas del presidente Benito Juárez me inducen a reflexionar, considero que tomar decisiones basadas en la convicción son especialmente importantes cuando nos encontramos ante una situación crítica, si nuestros  principios son claros, nuestra visión del mundo es limpia y firme, no solamente la toma de decisiones será más fácil, sino también seguiremos siendo auténticos, y tal vez, los que nos rodean también entiendan mejor el porqué de nuestras decisiones.

El pueblo mexicano aprendió que en las tormentas de la historia no solamente el número importa, sino también importa el espíritu.

Nosotros siempre tenemos un espíritu de esta índole, aunque somos un país pequeño.

Al igual, como ustedes, Hungría en el centro de Europa, en la cuenca de Los Cárpatos siempre vivía bajo la sombra de grandes poderes, tuvimos que encontrar nuestro sendero que se podía hacer lograr tan solo con una política que respetaba los intereses nacionales como ustedes también lo experimentaron en su historia.

Bajo el espíritu de determinación, con el mandato que las elecciones de 2010 se nos concedió de hacer a la confianza de la mayoría del electorado, emprendimos los cambios radicales, que en aquél entonces, muchos criticaron, y desde entonces, a pesar de las críticas ya han producido frutos.

En el año 2010, cuando tomamos el relevo del gobierno de Hungría que estaba al borde de la quiebra, y prácticamente se trataba de una situación social y mantenible.

Antes de 1990 Hungría fue criticada por los países extranjeros con mucho cinismo se llamaba la barraca más alegre del campo de concentración comunista, entre 2002 y 2010 hubo gobiernos malos y Hungría fue depredada por las empresas multinacionales y colonizada por las empresas multinacionales.

Tenemos, nosotros tuvimos una idea muy clara de cómo adaptarnos a la situación de los efectos económicos sociales y políticos, cómo superar la crisis, cómo hacer que nuestro país fuese competitivo.

Nos pusimos a hacer las bases sólidas sobre los cuales pudimos construir los pilares del mundo húngaro que hoy en día está funcionando.

El parlamento húngaro, entre 2010 y 2016 cumple aproximadamente una docena de leyes, compilamos la nueva Constitución, reorganizamos el sistema administrativo, introdujimos un impuesto sobre la renta de personas físicas del único tipo fijo de 16 % hoy es del 15 % redujimos el 19 al 10 % de impuesto que al día de hoy es traducido al 9 %.

Desarrollamos un sistema de educación dual basado en el modelo alemán, y redactamos el código laboral más flexible de la europea.

Como les he mencionado en 2010 Hungría estuvo en la situación, prácticamente estaba al borde de la quiebra, y los principios lo son todo, cité a Juárez.

En otro principio es que creemos en el trabajo, por lo tanto en lugar de las políticas económicas basadas en los subsidios introdujimos las que se basan en el trabajo, por lo que hoy, en vez de los 18 millones de contribuyentes, desde 2010, 43 millones de personas pagan impuestos, y hoy en Hungría el que quiera trabajar  encontrará trabajo.

Frente a las ideas en contra del Banco Mundial redujimos los impuestos que gravaban las pequeñas empresas, redujimos el precio de la energía eléctrica, el gas y demás servicios, y también involucramos el pago de impuestos a las empresas transnacionales.

Decidimos diversificar las relaciones exteriores de Hungría sobre múltiples pilares, y aparte en otros usos transnacionales, decidimos poner mayor énfasis en los demás países.

En el curso de la implementación de esta estrategia, elaboramos la política de apertura hacia el sur, cuyo objetivo es garantizar el marco para vitalizar y fomentar nuestras relaciones con América Latina, aparte de África, el Oriente Medio y los países del sudeste asiático.

Tras esta política logramos el registro nacional de resultados, en conjunto con México, su país es el principal socio en América Latina tanto a nivel y frecuencia de los encuentros políticos como a volumen de la cooperación económica.

En relación con el diálogo de alto nivel se deben destacar las visitas del señor Peter Zilla, Ministro de Relaciones Económicas Exteriores y de Asuntos Exteriores, realizadas hacia la Ciudad de México, en 2015, así como los viajes de la Senadora Gabriela Cuevas, Presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, del ex director general de Amex, de Manuel Valle Pereña, del director de Pro México.

La cooperación económica se ilustra por la gira desarrollada de las dos delegaciones de la oficina nacional de comercio de Hungría en la Ciudad de México con la representación de la empresa de suministro de aguas de Budapest, con el mecanismo de la comisión mixta de economía.

Me complace destacar que en el 2015 el gobierno húngaro, por vez primera a la fecha de hoy, por única vez, en la región latinoamericana firmó un acuerdo estratégico con la empresa mexicana, la empresa Nemac que fabrica piezas para vehículos.

También en el mercado húngaro están presentes inversores húngaros, la empresa farmacéutica húngara está presente en el mercado mexicano, resultado de esta estrecha cooperación económica es que la labor de comercio actual de mercancías alcanza los 800 millones, de los cuales la exportación a México registra un aumento del 12 %.

Estimadas señoras y señores:

De lo anterior también se vislumbra que tan estrechas y vivas en las relaciones que hay en nuestros países.

El objetivo de mi visita es tejer estos lazos y hacerlo más estrechos, reforzar y respaldarlos en nombre de la legislación húngara.

Deseo que trabajemos hombro a hombro, codo a codo, y reflexionemos juntos sobre cómo desarrollar nuestras relaciones.

Estimado señor Presidente.

Distinguidos Señoras y Señores Senadores:

Nosotros legisladores, tenemos que hacer frente a las tareas de estos tiempos, a pesar de que el constitucionalismo siempre ha jugado un papel importante en la historia de los años de Hungría, a pesar de que nuestro diseño constitucional, al igual que Inglaterra, se basaba en las leyes y costumbres aprobadas a lo largo de los siglos, rompiendo esta tradición la primera ley fundamental se aprobó por el parlamento comunista, siguiendo el modelo soviético.

En 1990, en el año del cambio de régimen político, modificamos esta Constitución, y prácticamente en el año 2012 entró en vigor nuestra ley fundamental, en el cual se estableció que nuestra Constitución es la base de nuestro orden jurídico, es una alianza entre las generaciones húngaras del pasado del presente y del futuro, es un marco vivo que expresa la voluntad de la nación, la forma en la que queremos vivir.

Como el Presidente del parlamento húngaro que aprobó la ley fundamental, estoy plenamente de acuerdo con las reflexiones de Octavio Paz, el poeta mexicano ganador del Premio Nobel, uno de los gigantes del entorno mundial, que decía: “la reflexión sobre el ahora no implica la renuncia al futuro ni el olvido del pasado, el presente es el sitio de encuentro de los tres tipos”.

Honorable Senadoras y Senadores:

México puede estar orgulloso de sus excelentes hijos e hijas, puede ser orgulloso del amor, de la libertad.

Les deseo una digna celebración para el lunes con motivo del Centenario Aniversario de la Constitución.

¡Que Dios los bendiga!

¡Viva México!

¡Viva Hungría!

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Muchas gracias.

Agradecemos el mensaje del señor Presidente.
Y solicitamos a las comisiones designadas se sirvan acompañar a nuestros invitados hasta la puerta de este recinto.

(La comisión cumple)

Damos por finalizada la sesión solemne.

Se solicita a los señores Senadores permanecer en sus lugares para continuar con la sesión ordinaria del día.

(Aplausos)

Se levantó la sesión solemne a las 12:44 horas.

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?watch=15&id=1765