Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Domingo 30 de abril de 2017
    
    

Última actualización: Abril 2017
Última revisión: Abril 2017

Sesión Plenaria - Versión Estenográfica

SESIÓN SOLEMNE DE LA COMISIÓN PERMANENTE
DEL H. CONGRESO DE LA UNIÓN,
CELEBRADA EL MIÉRCOLES 27 DE MAYO DE 2015.

PRESIDENCIA DEL SENADOR
MIGUEL BARBOSA HUERTA

El Presidente Senador Miguel Barbosa Huerta: (10:31 horas) Solicito a la Secretaría informe a la Asamblea el resultado del registro de asistencia de los señores legisladores.

La Secretaria Diputada Cristina Ruiz Sandoval: Honorable Asamblea: Conforme al registro de asistencia se han acreditado 30 ciudadanos legisladores.

En consecuencia, hay quórum, señor Presidente.

El Presidente Senador Miguel Barbosa Huerta: Conforme al Acuerdo aprobado el 20 de mayo pasado, se abre la sesión solemne para recibir la visita de la señora Dilma Rousseff, Presidenta de la República Federativa del Brasil.

Para introducir a la Presidenta de Brasil, se designa en comisión protocolaria a los siguientes ciudadanos legisladores: Diputado Manuel Añorve Baños, Senadora Mariana Gómez del Campo Gurza, Senadora Dolores Padierna Luna, Diputado Tomás Torres Mercado, Diputado Danner González Rodríguez, Senador Marco Antonio Blásquez Salinas, Diputada María Sanjuana Cerda Franco, Senador Arturo Zamora Jiménez, Senadora Blanca Alcalá Ruiz, Diputada Gloria Bautista Cuevas, Senadora Marcela Guerra Castillo, Diputada Amalia García Medina, Senadora Lucero Saldaña Pérez, Senadora Hilaria Domínguez Arvizu, todas las mujeres, qué les parece.

Asimismo, para recibir al doctor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores, y acompañarlo a este salón de sesiones, se designa en comisión protocolaria a los legisladores: Diputado Roberto Ruiz Moronatti, Senadora María del Pilar Ortega, que puede ir a recibir a Dilma, Senador Luis Sánchez Jiménez, Senador Luis Armando Melgar Bravo, Diputada Cristina Ruiz Sandoval y Senador Daniel Amador Gaxiola.

Para recibir al Diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Cámara de Diputados, se designa en comisión protocolaria a los legisladores: Diputado Alejandro Rangel Segovia, Diputado Juan Pablo Adame Alemán y Senador Armando Ríos Piter.

Solicito a las comisiones designadas se sirvan cumplir con su encargo.

(Las comisiones cumplen)

En tanto, se declara un receso, para que lo hagan.

(Receso)

El Presidente Senador Miguel Barbosa Huerta: Se reanuda la sesión solemne.

La Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, expresa la más cordial bienvenida a la Presidenta de la República Federativa del Brasil, Dilma Rousseff.

(Aplausos)

También damos la bienvenida al doctor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores de México.

(Aplausos)

Al Diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Cámara de Diputados del Congreso Mexicano.

(Aplausos)

Asimismo, damos la bienvenida al Embajador Mauro Vieira, Ministro de Relaciones Exteriores.

(Aplausos)

Al Ministro Armando de Queiroz Monteiro Neto, Ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.

(Aplausos)

Al Ministro Eliseu Padilha, Ministro Jefe de la Secretaría de Aviación Civil.

(Aplausos)

Al señor Marcos Leal Raposo Lopes, Embajador de Brasil en México.

(Aplausos)

Al Embajador Antonio José Ferreira Simoes, Subsecretario para América Latina y El Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

(Aplausos)

A nuestra extraordinaria Embajadora de México en Brasil, nuestra amiga Beatriz Paredes Rangel.

(Aplausos)

Destaco la presencia de los legisladores que integramos la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión de nuestro país.

Gracias por su presencia, Senadores y Diputados integrantes de la Mesa Directiva de esta Comisión Permanente.

(Aplausos)

Se encuentra presente el coordinador de los Diputados del Partido Acción Nacional, el Diputado Ricardo Anaya. Bienvenido, don Ricardo.

(Aplausos)

Está presente, y destaco su presencia, del Senador Emilio Gamboa Patrón, coordinador del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

(Aplausos)

Del Senador Manuel Bartlett Díaz, coordinador de los Senadores del Partido del Trabajo.

(Aplausos)

Desde luego, la presencia de Senadoras, Senadores, Diputadas y Diputados que integramos la Comisión Permanente, y que aún sin integrarla, hoy nos concita con mucho interés la presencia de nuestra invitada, la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

De manera particular, la participación en esta sesión, su presencia, de la Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina y El Caribe del Senado, la Senadora Mariana Gómez del Campo Gurza.

(Aplausos)

Les solicito nos pongamos de pie para la entonación de los Himnos Nacionales de Brasil y de México.

(Todos de pie)

(Se entonan los Himnos Nacionales de México y Brasil)

Muchas gracias, favor de tomar asiento.

También destaco la presencia de la coordinadora del grupo parlamentario del Partido Nueva Alianza en la Cámara de Diputados.

Del Diputado Miguel Alonso Raya, coordinador de los Diputados del Partido de la Revolución Democrática.

Señoras y Señores:

En el preámbulo de la constitución brasileña se establecen con claridad los nobles objetivos de esta reunión. Compartimos plenamente los propósitos de asegurar el ejercicio de los derechos sociales e individuales: la libertad, la seguridad, el bienestar, el desarrollo, la igualdad y la justicia como valores supremos de una sociedad fraterna, pluralista y sin prejuicios, formada en la armonía social y comprometida en el orden interno e internacional de la solución pacífica de las controversias.

Volteamos la vista hacia Brasil y contemplamos la majestuosidad de América, país continente, conglomerado infinito de almas y voluntades. El Río Amazonas y sus afluentes entre selvas que son los pulmones del mundo, nos maravillamos con su arquitectura, con su industria, con el desarrollo de nuevas fuentes de energía. El portugués es un idioma hermano del español, cuando se escucha conmueve, endulza el oído.

La cultura y la literatura brasileña están en tierra mexicana Joaquim Machado de Assis, Mário de Andrade, Joao Cabral de Melo, Cecília Meireles, Paulo Leminski, Silvio Romero, Chico Buarque, Rubem Fonseca, Jorge Amado y Paulo Coelho, son algunos ejemplos del sentimiento, la fuerza y la vitalidad de las letras brasileñas.

Con Brasil, los mexicanos compartimos la alegría por la música, la samba y la bossa nova de ustedes. Los sones y el bolero de nosotros, expresiones brasileñas y mexicanas de la alegría y el amor. Nos une la pasión por un deporte, la alegría y la tristeza por el rodar de un balón, el éxito o la derrota deportiva, la fábrica de sueños en batallas épicas de 90 minutos.

En el mundial de futbol de 1970, México adoptó a la selección brasileña como si fuera propia, Pelé, Jair, Tostao, fueron algunos de los héroes de aquélla Copa del Mundo; lo mismo ocurrió en 1986.

En el pasado mundial realizado en Brasil, sentimos su derrota como propia. Tenemos la firme convicción de que la selección brasileña volverá muy pronto a levantar la Copa del Mundo. Y al respecto, señoras y señores, en lo que corresponde a México y el futbol, no fue de nadie.

América es nuestro hogar, Latinoamérica es la región en la que nuestros pueblos han construido con esfuerzo, trabajo, sueños y una voluntad inquebrantable, naciones que reclaman por propio derecho su lugar en la comunidad internacional.

Nos gusta hablar, pensar y trabajar por una Latinoamérica unida, no únicamente como un deseo de las mujeres y los hombres que lucharon por las independencias de nuestras naciones, sino como una necesidad para enfrentar el presente y el futuro. México y Brasil tienen la obligación y la responsabilidad de trabajar juntos en la unidad Latinoamericana.

Excelentísima señora Dilma Rousseff, Presidenta de la República Federativa de Brasil:

Esta Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, se reúne en sesión solemne en su honor. Le damos la bienvenida a usted y a su comitiva al Congreso mexicano.

Resulta positivo que para la política exterior de México, se enfatice la relación con Latinoamérica, particularmente con Brasil.

Excelente desempeño, señor Canciller, José Antonio Meade Kuribreña.

México y Brasil son las dos economías más grandes y las poblaciones más numerosas de la región, juntos sumamos el 62 por ciento del Producto Interno Bruto y el 48 por ciento de las exportaciones latinoamericanas. Nuestros países son los motores económicos de Latinoamérica, porque unidos representamos más de dos terceras partes de las 500 empresas más importantes de esta parte del Continente.

Nuestros países deben hacer a un lado las rivalidades regionales, no debemos desgastarnos en construir fronteras artificiales en materia económica o comercial.

No considero pertinente que se hable de Centroamérica o Sudamérica como regiones y proyectos diferentes. México y Brasil deben ser aliados, sumar esfuerzos en nuestras relaciones con Estados Unidos, con Canadá, con Europa, en el incremento de los intercambios comerciales con África, Asia, China, Japón y Oceanía.

Comprendamos de una vez que somos aliados, no adversarios; somos aliados, no adversarios.

Presidenta Rousseff:

México reconoce y celebra los esfuerzos y resultados de su gobierno, de verdad que sí, respetamos mucho a Brasil, a su gobierno y a usted, así como el trabajo previo del Presidente Lula, en materia de lucha contra la pobreza.

Durante las últimas décadas, Brasil ha dado muchas lecciones al mundo, que se podrían resumir en la demostración de que es posible modernizar la economía y, al mismo tiempo, promover y garantizar los derechos sociales básicos de la población.

Combatir la desigualdad y lograr la justicia social son los grandes desafíos de nuestros países; cero hambre para Brasil, cero hambre para México y cero hambre para toda Latinoamérica; cero discriminación para todas y todos los latinoamericanos.

En nuestros países, la corrupción daña significativamente a la sociedad, debilita a las instituciones y afecta a la economía.

Hoy, a unas cuantas horas, en México se promulga la reforma constitucional para crear el Sistema Nacional Anticorrupción, reformas a nuestra Carta Magna para combatir la corrupción.

Se trata de un avance significativo en esta materia, que esperamos dará resultados tangibles para toda la sociedad.

Desde hace dos décadas, las naciones latinoamericanas iniciaron su transición hacia la democracia y realizaron transcendentes reformas a sus economías, en aspectos estratégicos como el sector energético.

La reforma estructural que falta consolidar en la región es la correspondiente al combate a la corrupción y a la impunidad.

México y Brasil por sus historias, poblaciones, gobiernos y papel que desempeñan en esta parte del mundo, deben sumar esfuerzos para erradicar la corrupción que impide el desarrollo pleno de nuestras naciones.

Para el Congreso mexicano y para todo el pueblo de México, es un honor recibir la visita de usted, Presidenta Rousseff.

Su presencia en este salón del Pleno, constituye la más clara muestra del entendimiento entre nuestras naciones; nuestras naciones son amigas, son socias y son aliadas estratégicas.

En 2003, al recibir el Premio Príncipe de Asturias, el ex presidente Luis Inácio Lula da Silva dijo: “si valorizamos la democracia en nuestras sociedades, no podemos dejar de buscar a nivel internacional el perfeccionamiento de la convivencia democrática entre las naciones”.

La responsabilidad nuestra es ante las generaciones futuras, a actualizar los procedimientos y composición de esos organismos, armonizándolos con la realidad de nuestros días.

Señora Presidenta, sea usted bienvenida a este recinto legislativo.

Así como es casa de todas y todos los mexicanos, también es casa de nuestras amigas y amigos brasileños, usted es una de ellas.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Conforme al resolutivo cuarto, inciso c) del Acuerdo que norma esta sesión solemne, tiene la palabra la señora Dilma Rousseff, Presidenta de la República Federativa del Brasil.

Tenemos tres tribunas: la de la derecha, para quienes se ubiquen en ese segmento; la de la izquierda, en donde esperemos que esté; y la del centro, use la del centro.

(Aplausos)

La Señora Dilma Rousseff, Presidenta de la República Federativa del Brasil: (Interpretación) Siempre hay un día en cuando uno va al centro.

Señor Senador Miguel Barbosa Huerta, Presidente del Senado de la República y de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión; Diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Cámara de los Diputados; señoras y señores Senadores y Diputados integrantes de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión; señor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores de México.

Damas y caballeros, y Ministros de Estado que me acompañan; Embajador Mauro Vieira de Relaciones Exteriores; Ministro Armando de Queiroz Monteiro Neto, Ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior; Ministro Eliseu Padilha, Ministro Jefe de la Secretaría de Aviación Civil.

Señoras y señores embajadores extranjeros acreditados en el gobierno mexicano; damas y caballeros periodistas, fotógrafos y camarógrafos.

Damas y caballeros, empiezo saludando a los excelentísimos señores y señoras parlamentarios de la LXII Legislatura del Honorable Congreso de la Unión.

Señoras y señores congresistas: Me siento honrada de comparecer a esta casa de la democracia, en el marco de mi Visita de Estado a México; agradezco al gobierno, al Congreso y al pueblo mexicano la cálida hospitalidad.

Todas las veces que estuve en México, me causó impacto la síntesis histórica que caracteriza este extraordinario país, visible específicamente en su pueblo y en sus expresiones culturales y artísticas.

Aquí tuvo lugar una de las mayores civilizaciones de la humanidad, la de la América Precolombina, que le dejo el legado a México y América Latina un fantástico acervo de cultura, hábitos y civilización.

La exuberancia del periodo colonial, las marcas de la gran revolución y los trazos vanguardistas de México, como el muralismo, son otras riquezas culturales inigualables.

México y Brasil son dos grandes democracias, somos las mayores economías de América Latina y del Caribe y coincidimos en nuestros vastos territorios, en las riquezas naturales y en la diversidad étnica y cultural de nuestros pueblos.

Recorrimos un largo y arduo camino en la realización de nuestros proyectos nacionales, caminos que aún están llenos de importantes retos: el combate a la desigualdad, tal vez sea de estos el primero.

La ampliación y la cualificación de la educación de nuestros pueblos, la ampliación y cualificación del servicio de salud que prestamos y de la seguridad para nuestras poblaciones, la construcción de una economía fundada en la inclusión social, en la productividad y en el desarrollo de la ciencia y de la tecnología fundada en la innovación, sobre todo una sociedad que respeta la diversidad que esté basada en fuertes valores de los derechos humanos de la democracia y de los principios éticos.

Una sociedad que no puede convivir ni con la corrupción, ni con la impunidad; y durante el día de ayer el Presidente Peña Nieto y yo dialogamos sobre nuestros desafíos comunes y sobre las perspectivas promisoras de nuestras relaciones bilaterales.

Nuestra cooperación se vuelve aún más necesaria frente a la coyuntura internacional adversa que vivimos, debido a la crisis financiera duradera, que empezó en los países desarrollados entre el 2008 y 2009.

Constatamos que el mundo todavía está pasando por un momento de desaceleración económica que afectó, también de una forma intensa, a los países emergentes de nuestra América Latina y del mundo.

Si nuestra cooperación comercial en el área de inversiones, en la cultura, en la ciencia, en la educación, ya era necesaria antes frente al tamaño y la complementariedad de nuestras economías, ahora se hace prominente.

Sabemos que nuestro comercio viene creciendo. En los últimos diez años, nuestro intercambio que fue compuesto incluso por productos manufacturados e industrializados, prácticamente se duplicó.

Brasil es el segundo destino de las inversiones mexicanas en el mundo. En México, algunos proyectos importantes de inversiones son administrados por empresas brasileñas.

Nuestras economías probaron que más que competir, ahora son complementarias, y el estrechamiento de las relaciones de México y Brasil es positivo para los dos países, pero también es positivo para toda la región, especialmente en este contexto actual de desaceleración económica mundial. Y digo que también es extremamente relevante para toda la economía internacional.

Por ello tenemos la obligación, el deber con nosotros mismos y con nuestros descendientes de avanzar.

En nuestro encuentro, el Presidente Peña Nieto y yo llegamos a un acuerdo en medidas concretas para intensificar aún más nuestras relaciones, buscando llevarlas a la altura del potencial de cooperación de las dos economías más dinámicas de América Latina.

Destaco el acuerdo de cooperación y facilitación de inversiones que aportará tanto para poder atraer y también para amparar y para estimular aún más los flujos de inversiones entre nuestros países.

Estamos conscientes de que tenemos que enfrentar el reto de diversificar nuestro comercio para poder abarcar cada vez más bienes y servicios. Es por ello que surge también la importancia de ampliar el ACE-53, el Acuerdo de Complementación Económica No. 53, al introducir nuevos producto, reducir aranceles y, también, ampliar el comercio entre sí.

Estos dos acuerdos son parte de una negociación más amplia, estratégica, capaz de dotar a nuestras economías de más ingresos, más empleo, más bienestar y más capacidad de innovación y competitividad. Todas éstas son condiciones imprescindibles para la reducción de la desigualdad en nuestras poblaciones.

Estamos juntando los esfuerzos para enfrentar en mejores condiciones los grandes retos de la era del conocimiento. Esta es nuestra voluntad política.

Brasil en los últimos años hizo un enorme esfuerzo: sacó de la pobreza a 36 millones de brasileños y llevó a la clase media a 44 millones de brasileños. Hoy más de 52 por ciento de nuestra población es de clase media.

Por ello creemos que Brasil hoy tiene un gran mercado interno, una población que desea consumir. Por ello es muy importante que dicha población tenga acceso a la educación de calidad y que nuestras economías sean capaces de agregar valor y de entrar en la era del conocimiento.

Firmamos compromisos, el Presidente Peña Nieto y yo, en sectores importantes como es el de los servicios aéreos, medio ambiente, del cual incluso Brasil y México fueron víctimas recientes de los tornados que afectaron al sur del país en Santa Catarina y en Ciudad Acuña en México.

Y por esos accidentes, y sobre todo el de Acuña, yo manifesté al Presidente Peña Nieto, y ahora le manifiesto al Congreso de México, las más solemnes condolencias del pueblo brasileño y del gobierno brasileño.

Nosotros también nos propusimos cooperar en el área de agricultura tropical, pesca, cooperación entre bancos de fomento y agencias de promoción comercial y de promoción del turismo. Presentamos iniciativas conjuntas en energía a través de nuestras empresas, Petróleo Brasileño, PETROBRAS; y Petróleos Mexicanos, PEMEX, de defensa e innovación.

Los Parlamentos de ambos países tienen un rol relevante por cumplir en este proceso de acercamiento, ya que es aquí en el Congreso mexicano y en el Congreso brasileño, que se ve reflejada la vitalidad de las fuerzas democráticas de nuestras sociedades, y es aquí que se canaliza el anhelo común por derechos, dignidad y bienestar.

Por experiencia propia nosotros sabemos que el fin de la miseria es solamente el principio de derechos más complejos, y por eso son más necesarios.

Damas y caballeros, es un privilegio realizar esta visita en un momento tan especial de la historia latinoamericana, en donde la democracia se convirtió en la regla y no existe más una excepción en nuestras vidas políticas.

México y Brasil tienen un profundo compromiso con el destino de la región a la que pertenecemos. Trabajamos juntos a favor del desarrollo, de la inclusión social, de la democracia y de la paz en Latinoamérica y en el Caribe, siempre en una perspectiva abierta a la diversidad de modelos políticos, ideológicos y de visiones del mundo.

Dicha alianza no empezó ahora. México estuvo en la vanguardia del cambio histórico latinoamericano. A principios del siglo XX, periodo de vertiginosas transformaciones en el mundo, la Revolución Mexicana inauguró una era de conquistas sociales y políticas fundamentales para toda la región.

Líderes como aquéllos que admiramos a lo largo de nuestra juventud y que marcaron la formación y la conciencia política de nuestros países, como Zapata, Villa y después Lázaro Cárdenas, entre otros, por sus ideas y por sus acciones dejaron marcas que no podemos cancelar, y que fueron capaces de articular los principios esenciales para la emancipación y la democracia moderna. La libertad, la justicia social y la soberanía integran el patrimonio de Latinoamérica.

Todos aquéllos que en Europa y en Latinoamérica se escapan de la opresión, encontraron aquí, a partir de los años 30’s, abrigo contra el arbitrio. Fueron muchos los exiliados brasileños que se refugiaron aquí en México, escapándose de la muerte, de la prisión y de la tortura. Y eso duró 20 años en mi país.

Y también fue en México que celebramos el Tratado de Tlatelolco, con el cual nosotros aseguramos la zona libre de armas nucleares de América Latina y el Caribe. Aquí se gestó el Grupo de Contadora para apoyar la paz y la estabilidad en Centroamérica.

Este fue uno de los embriones del proceso del diálogo político e integración, que culminó tres décadas después en la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, para la cual Brasil y México trabajaron de forma conjunta y decidida en las negociaciones sobre los grandes temas globales.

Nuestros países son activos en temas como el desarrollo sostenible, el cambio climático, la paz, el desarme nuclear y la privacidad en la era digital.

Señoras y señores, el deseo de mayor acercamiento entre nuestros países no se limita a la dimensión económica, se trata, sobre todo, de la búsqueda de dos naciones, de dos sociedades por más canales de diálogo y conocimiento recíproco.

En 1978, un gran amigo de México, un gran admirador de la cultura del arte y de la educación mexicana, el gran educador brasileño Darcy Ribeiro, cuando discursó en la Universidad Nacional Autónoma de México dijo: “Yo me imagino en el año de 2100 una América Latina de mil millones de latinoamericanos integrados en una patria conjunta”.

La pasión de Darcy Ribeiro por México, por Brasil y por nuestro continente, se tradujo invariablemente por un compromiso profundo y decidido con la educación y con la cultura, a las cuales se les atribuía un poder transformador e integrador.

Por ello, me gustaría decirles a los señores que nuestra cooperación y que nuestra complementariedad también se da entre nosotros, entre las poblaciones de cada uno de nuestros países. Y así el Presidente Peña Nieto y yo decidimos intensificar el creciente intercambio cultural, educativo y científico entre nuestros países.

Los brasileños tienen mucho que ganar con este acercamiento con los mexicanos, y los mexicanos también tienen mucho que ganar con los brasileños.

Digo de los mexicanos, en primer lugar, porque la valorización del origen y de las raíces es esencial para construir proyectos de afirmación nacional y de integración regional; y digo del Brasil lo mismo.

Actualmente nos sentimos orgullosos de reconocernos como un pueblo eminentemente mestizo, de matriz indígena afrodescendiente, que convive con los originarios de Europa, de Asia y del mundo Árabe. Cada vez más nos sentimos latinoamericanos por esto.

Nosotros, los brasileños, necesitamos dialogar más con la academia mexicana, y de la cual son símbolos la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México, el Colegio de México, y tantas otras instituciones prestigiosas de este gran país.

En Brasil vivimos un momento propicio para este intercambio, estamos ampliando y cualificando la educación en todos los niveles, desde la educación preescolar hasta el postgrado, y estimulamos la movilidad académica de nuestros estudiantes e investigadores alrededor del mundo en el programa “Ciencias sin Fronteras”.

Para concluir, es relevante para nosotros la intensa participación femenina en la vida pública mexicana.

Comento sobre innumerables escritoras, periodistas, Senadoras, políticas, activistas, académicas, empresarias y, claro, de las mujeres anónimas que construyeron y construyen cotidianamente este país.

Es importantísima la participación de las mujeres mexicanas y de las mujeres brasileñas. Las mexicanas en el Honorable Congreso de la Unión, las brasileñas en el Congreso de Brasil.

Reconozco que las mujeres mexicanas avanzaron un poco más en la presencia femenina en sus respectivos parlamentos.

Por ello, quiero dejar aquí consignada la importancia para nuestros países de la integración de las mujeres, el combate a la violencia contra la mujer y la garantía de la igualdad de oportunidades, igualdad de tratamiento, igualdad en la educación, diferentes, sin embargo, iguales.

Queridos amigos y queridas amigas, estoy segura de que la amistad entre Brasil y México se verá fortalecida por los entendimientos que mantuvimos el día de ayer el Presidente Peña Nieto y yo, en conjunto con nuestras delegaciones.

Y es con este sentimiento que regreso a Brasil, sentimiento que me gustaría compartir hoy con ustedes, todos los parlamentarios, en esta casa de la democracia mexicana en donde yo escuché palabras tan cálidas y tan profundas respecto de nuestras relaciones.

Esta es una relación que agradezco aquí al Presidente del Congreso, agradezco a todos los parlamentarios y, sobre todo, agradezco profundamente la oportunidad de dirigirme a todos ustedes, los representantes del pueblo mexicano.

¡Que viva México!

¡Que viva Brasil!

Gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Miguel Barbosa Huerta: Gracias por su mensaje, señora Presidenta.

Destaco la presencia en esta sesión de la Subsecretaria de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Vanessa Rubio.

Gracias, Subsecretaria.

(Aplausos)

También de la Senadora Blanca Alcalá, Presidenta del Parlatino.

(Aplausos)

Señora Dilma Rousseff, Presidenta de la República Federativa del Brasil, agradecemos su visita a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

También doy el agradecimiento al doctor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores; al Diputado Julio César Moreno, Presidente de la Cámara de Diputados, por su asistencia a esta sesión solemne.

Igualmente, agradezco a todos los distinguidos invitados que nos han acompañado en esta ceremonia.

Voy a solicitar a las comisiones designadas se sirvan acompañar a nuestros invitados hasta las puertas de este recinto.

Antes de retirarse del salón, señora Presidenta Dilma Rousseff, le solicito firme el libro de visitantes distinguidos y, posteriormente, nos acompañe en la toma de la foto oficial de la sesión solemne.

Le propongo dos fotos: la que se tome con esta mesa y la que se tome con todas las legisladoras presentes en esta sesión.

(Aplausos)

Sugerimos al equipo que acompaña a la Presidenta que la bajada ya no va a ser por el lado derecho, ahora va a ser por el lado izquierdo.

Se levanta la sesión solemne y se convoca a los señores legisladores, señoras legisladoras, que integran la Comisión Permanente, trasladarse al recinto ubicado en el sótano 2 para dar inicio a nuestra sesión semanal.

(Se levantó la sesión solemne a las 12:09 horas)

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?watch=15&id=1620