Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Jueves 29 de junio de 2017
    
    

Última actualización: Junio 2017
Última revisión: Junio 2017

Sesión Plenaria - Versión Estenográfica

SESIÓN SOLEMNE DE LA H. CÁMARA DE SENADORES, CELEBRADA EL JUEVES 17 DE OCTUBRE DE 2013.

PRESIDENCIA DEL CIUDADANO SENADOR

RAÚL CERVANTES ANDRADE

        -EL C. PRESIDENTE RAÚL CERVANTES ANDRADE: (11:33 horas) Se abre la Sesión Solemne en conmemoración del Sexagésimo Aniversario del Derecho del Voto a la Mujer en México.

        La sesión se desarrollará conforme al acuerdo aprobado el pasado día 8 de octubre, mismo que está disponible en sus escaños.

        Senadoras, senadores, les pediría orden, es una Sesión Solemne.

        Senadores, si pudieran ocupar sus escaños, por favor.

        Les agradecería ocupar sus escaños, y guardar silencio, estamos en una Sesión Solemne, por favor.

        Gracias, senadoras y senadores.

        La sesión se desarrollará conforme al acuerdo aprobado el pasado 8 de octubre, mismo que está disponible en sus escaños.

        Solicito a las senadoras Ivonne Liliana Álvarez García, Luisa María Calderón Hinojosa, Luz María Beristain Navarrete, María Elena Barrera Tapia y Ana Gabriela Guevara, introduzcan a este salón de sesiones, a nuestros distinguidos invitados.

(La comisión cumple)

        Senadoras, senadores, si pueden ocupar sus escaños, por favor.

        Senadores, para poder continuar, les solicito que ocupen sus escaños, por favor.

        No podemos continuar con la Sesión Solemne, si los senadores y senadoras, no ocupen sus escaños.

        (Aplausos)

        Silencio, por favor.

        Saludamos la presencia de la señora Lilia Limón García, subsecretaria de Derechos Humanos, quien asiste con la representación del Titular del Poder Ejecutivo Federal. Sea usted bienvenida. (Aplausos)

        El señor José Alejandro Luna Ramos, presidente del Tribunal Electoral. Bienvenido. (Aplausos)

        La señora  María del Carmen Alanis, magistrada del Tribunal Electoral. Bienvenida. (Aplausos)

        La señora Ivonne Ortega Pacheco, ex gobernadora de Yucatán y secretaria general del Partido Revolucionario Institucional. Sea usted bienvenida. (Aplausos)

        La doctora Ana Güezmes, representante en México de ONU Mujeres. Bienvenida. (Aplausos)

        El señor Gustavo Madero Muñoz, presidente del Partido Acción Nacional. Sea usted  bienvenido. (Aplausos)

        El señor Jesús Zambrano Grijalva, presidente del Partido de la  Revolución Democrática. Bienvenido. (Aplausos)

        Nos acompaña también la señora Carmen Moreno Toscano, secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres. (Aplausos)

        Asimismo, saludamos la presencia de las mujeres destacadas en su trayectoria profesional y política que nos acompañan en esta Sesión Solemne.

        Sean ustedes todas, bienvenidas. (Aplausos)

        Solicito poner atención, a las senadoras y senadores, por favor.

        Con esta Sesión Solemne, el Senado de la República se suma a las acciones conmemorativas por el Sexagésimo Aniversario del Derecho del Voto a la Mujer en México.

        Esta ceremonia se organiza a partir de una propuesta impulsada por las senadoras que integran esta Asamblea. De manera particular por las que conforman la comisión para la Igualdad de Género.

        De forma unánime, la Mesa Directiva apoyó la propuesta y con plena convicción, se pronunció por presentar ante este Pleno, la organización de una sesión, que de manera solemne, conmemora el aniversario del voto femenino en México.

        Conforme al acuerdo aprobado, tendremos una ronda de intervenciones de los grupos parlamentarios, en orden progresivo, hasta por cinco minutos.

        En consecuencia, tiene el uso de la tribuna, la senadora Layda Sansores, por favor.

        Gracias, senadora.

        -LA C. SENADORA LAYDA SANSORES SAN ROMÁN: Presidente, compañeras, invitados.

        Discúlpenme, a lo mejor yo no soy muy solemne.

        Hace 60 años que se concedió el voto a la mujer, y creo que es bien…

(SIGUE  2ª .PARTE)


.. . . . . . . . . . . . ....discúlpenme, a lo mejor yo no soy muy solemne.

Hace 60 años que se concedió el voto a la mujer, y creo que es bien celebrarlo, y las legisladoras unánimemente hemos presentado esta iniciativa para que el 50 por ciento de las cuotas, de los puestos de legisladoras sean mujeres, avalado por el Presidente.

Bien, pero también escuchamos al señor Peña Nieto que se pronunciaba que este 50 por ciento de las propuestas se dieran de esta manera.

Sin embargo, considero que hay que dar pasos más, y yo llamaría a esta, este comentario que hizo Peña Nieto, pues lo llamaría, una expresión demagógica, porque como quien dice, hágase la equidad en los bueyes de mi vecino.

Bueno para proponer, pero se detiene en donde les duele. Que ponga el ejemplo.

Peña Nieto jefatura un gabinete donde 18 miembros, de 18 miembros solo 3 son mujeres.

(APLAUSOS)

- En los cargos de gobierno no se requieren cuotas que estén inscritas en la ley, se requiere voluntad política, y para muestra basta un ejemplo que hay que recordar.

Andrés Manuel López Obrador en su toma de posesión, el 5 de diciembre del 2000, como Jefe de Gobierno, presentó, como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, presentó un gabinete integrado por 50 por ciento de mujeres.

Tuvieron que pasar casi 30 años para que una mujer fuera secretaria de estado, después de que se concede el voto a la mujer de 1953, y no llegó por su talento, y dice que lo tenía, llegó porque fue ungida por el amor.

Y desde entonces, en los siguientes 30 años, solo ha habido 17 mujeres secretarias de estado. Peña Nieto incluyó 3, ¡ay!, pero son cuidadosísimos; las 3 secretarias de estado ganan menos que lo que gana el resto de secretarios de estado que son hombres.

En un estudio, en una investigación que se hizo, 124 mil pesos ganan las 3 mujeres, y los hombres ganan de 139 a 200 mil pesos, base.

En el Plan Nacional de Desarrollo Peña Nieto dice: “...Se pretende fomentar un cambio profundo que comience en el interior de la administración pública, porque los estereotipos inciden en la exclusión...”.

Eso es romántico. No sé si otros lo escriben y él nos lo lee, pero tanto rollo para tan pobres resultados, porque la equidad, que se cumple en la administración pública sólo se da en el Instituto de la Mujer, porque ahí si, el 50 por ciento son hombres.

¿Dónde están las políticas públicas transversales de las secretarías de estado.?

¿Dónde está el presupuesto con perspectiva de género?

A eso voy, hay mujeres sentadas en curules, eso es cierto, pero también hay más mujeres enterradas en los cementerios, víctimas del feminicidio, que poco se atiende, a ellas nunca va a llegar la verdad ni la justicia.

También hay víctimas de trata, que hoy es la esclavitud de estos tiempos, y muchas mujeres que sufren maltrato, misoginia, acoso; hay hombres que todavía creen que un puesto político de trabajo se paga con servidumbre.

Para mi lo más alentador no son las concesiones hipócritas y la demagogia que derrama el gobierno. Lo que vale para mi, es ver a mujeres que luchan por la igualdad, es ver a mujeres que se rebelan, a maestras defendiendo sus derechos, que aguantan los golpes y las patadas de policías gorilas, a las adelitas que defendieron el petróleo, a mujeres que habiendo sido entrenadas en al sumisión, han entendido que no tenemos por qué seguir cargando la cruz con resignación.

Lo que vale para mi es ver a mujeres que han derrumbado sus propios muros para encontrar mayores espacios de libertad.

Y, voy a presentar junto con esta iniciativa para que pronto haya más legisladoras, un punto de acuerdo para exhortar a Peña Nieto para que también en los ámbitos de la administración pública se promuevan acciones afirmativas para que  un día el 50 por ciento de las mujeres estén en los puestos de decisión y este país tenga un mejor rumbo.

Gracias.

(APLAUSOS)

- EL C. PRESIDENTE SENADOR CERVANTES ANDRADE: Gracias, senadora. Tiene el uso de la palabra la Senadora Ana Gabriela Guevara, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, por favor, senadora.

- LA C. SENADORA ANA GABRIELA GUEVARA: Muy bien, honorable Asamblea, saludo con afecto a los invitados especiales que nos acompañan.

Hoy es un día importante para la política de este país, especialmente para las mujeres.

Logros que tienen que ver relacionados con la igualdad, una política de la mujer que surge desde  1916, cuando Chiapas, Tabasco, Yucatán reconocían esta igualdad jurídica para que la mujer pudiera votar, y ser elegida en puestos públicos de representación popular, pero a pesar de los logros alcanzados en las primeras décadas del Siglo XX, fue hasta 1947 cuando el gobierno del presidente Miguel Alemán, cuando a la mujer mexicana se le reconoce a nivel nacional su derecho de votar y ser votada en los procesos municipales.

Más tarde, en 1953, el presidente Adolfo Ruiz Cortines expide la reforma a los Artículos 34 y 115, fracción I, Constitucionales en la que otorga plenitud de los derechos ciudadanos a la mujer mexicana.

Son mujeres que con su trabajo, su tesón y su dedicación, como Rosario Ybarra de la Piedra; Cecilia Soto; la señora Lombardo; Patricia Mercado y Josefina Vázquez Mota candidatos a la presidencia de este país han ayudado y también han contribuido a que la mujer siga luchando por sus derechos.

Han sido gobernadoras Griselda Ponce de León; Beatriz Paredes Rango; Dulce María Saury Riancho, Ivonne Ortega Pacheco; Rosario Robles y Amalia García, igual, pocas mujeres, pocas mujeres han logrado tener ese honor.

Yucatán, la primera entidad que otorgó el derecho del voto a la mujer, antes que la legislatura federal, en 1922, por lo que deberíamos estar celebrando el 91 aniversario de este derecho, no el 60, aquí sigue pasando algo con la esclavitud en México, y pasado lo mismo cuando fueron las entidades federativas en prohibirlo y enmarcar en la ley antes que la federación.

Las presidencias municipales, hoy solo el 7 por ciento lo ocupan mujeres, de 2,457 municipios que existen en este país.

En la actualidad el Congreso de la Unión tiene una representación de mujeres en su historia y eso la ocupan 44 de 128 senadores y senadoras que hoy tenemos el honor de estar aquí en esta tribuna.

Por otro lado, 187 de las 500 diputaciones, mientras que las 1,134 diputaciones en los congresos locales sólo 310 tienen la oportunidad de ser mujeres quienes ocupan ese escaño; 27.38 por ciento.

A fines de 1916, Hermilia Galindo, secretaria particular de Venustiano Carranza, envío al Constituyente un escrito en el que le solicitó los derechos políticos para las mujeres, argumentando: “....Es de estricta justicia que la mujer tenga voto en las elecciones de las autoridades, porque si ella tiene obligaciones con el grupo social, razonable es que no carezca de derechos; las  leyes e aplican por igual a hombres y mujeres; la mujer paga contribuciones, la mujer, especialmente la independiente ayuda a los gastos de comunidad, obedece a las disposiciones gubernativas y por si acaso, delinque, sufre las mismas penas que el hombre culpadas...”.

Así pues, las obligaciones la ley las considera igual al hombre, solamente al tratarse de prerrogativas, las desconoce, y no le concede ninguna de las que goza el varón.

Hoy la historia de nuestro país han surgido diferentes hechos discriminatorios en todos los ámbitos hacia nosotras las mujeres; también hemos logrado poner en alto el nombre de México, y dejado legados para la historia de este país.

El inicio de este derecho es lamentable, pero así pasó, primero en los estados y luego se aprobó en la federación, y se hicieron los cambios a la Constitución, como también paso con la esclavitud.........

(Sigue 3ª. Parte)


...es lamentable pero así pasó, primero en los estados y luego se aprobó en la federación, y se hicieron los cambios a la Constitución, como también pasó con la esclavitud.

Es un momento de celebración, pero también de reflexión al México actual que vivimos. Nosotras las mujeres para el régimen que duró años en el poder no contábamos, no había derechos, nada más obligaciones a las contribuciones, y que ahora son más, y ahí sí existía la igualdad para el gobierno.

No había reconocimiento de ninguna índole, los tiempos fueron cambiando pero todavía no cambia ese número de mujeres que siguen en la ignorancia, en la pobreza, en la marginación, en el olvido total de un gobierno y en un campo de acción para los gobiernos que trafican todavía en este siglo XXI con el hambre y la vulnerabilidad de un pueblo mexicano.

Mujeres que siguen luchando y viendo con esperanza, con un espejo reflejado del siglo XX donde nada más era el sistema patriarcal revolucionario de hacendados y de no respeto al derecho que fue dado al pasar de los años y a la voz que se fue levantando de muchas mujeres en nuestro país.

Es inadmisible que siga habiendo este dogmatismo en nuestras leyes, y me refiero a este tema. Las candidaturas independientes las avala la federación, se modifican los artículos a la Constitución, pero el COPIFE prohíbe las candidaturas independientes en el artículo 218, la Ley Federal las prohíbe y la Constitución no.

El derecho de nosotras en esas candidaturas va a tener ese candadito jurídico desfasado en los tiempos de hoy, México tiene mucho, muchísimo más que dar. Amas de casa que han salido adelante, mujeres que han llegado a ser ejemplos en diversos rubros en nuestro país, mujeres indígenas olvidadas por los gobiernos, y mujeres de campo en el mismo lugar durante años y no pasa absolutamente nada.

Es un motivo de festejo para esta Honorable Asamblea, pero todavía me quedan dudas si tenemos que festejar. Si al celebrar un derecho en estos 60 años hemos avanzado, pero también no nos ha permitido avanzar más en el mismo sistema mexicano, mujeres que hemos dado un legado y ejemplo digno en la historia de este pueblo, mujeres, sí, mujeres que día con día luchamos por salir adelante y estar de pie, pilares y bases de la sociedad, de los hogares y ejemplos de muchas mujeres que han contribuido con esta gran patria.

Las felicito, sigamos luchando por el México, un México consciente, responsable, y por un México que habla y no otorga. Por sus ideologías, por sus familias, por su bienestar, pero sobre todo por esa férrea fuerza de voluntad que nos caracteriza, esta no debe de ser, ni debe tener motivo para estar a la venta por un gobierno.

Muchas gracias. ¡Felicidades! (Aplausos)

-EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Tiene el uso de la tribuna la Senadora María Elena Barrera Tapia, del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México.

-Por favor, Senadora.

-LA C. SENADORA MARÍA ELENA BARRERA TAPIA: Con su venia, señor Presidente.

Distinguidas invitadas especiales; invitados especiales; compañeras y compañeros legisladores:

Este día nos enorgullece recordar una fecha muy importante para México, la vez en que las mujeres mexicanas recibieron por primera ocasión el derecho consagrado universalmente, el voto para participar en la democracia de nuestro país. El devenir histórico dio la oportunidad para que a millones de mexicanas se les reconociera como parte de la vida democrática y republicana de la nación; sin embargo, la reforma constitucional de 1953 es sólo la primera victoria en México, de aquella lucha que inició en 1884.

Fueron Las Violetas del Anáhuac, aquellas eruditas que permean en la fecha el pensamiento liberador de la mujer. Fueron las hijas de Cuauhtémoc, aquellas valientes del Club Femenil Antirreeleccionista quienes, junto con Madero, proclaman la lucha por buscar el voto de la mujer.

Fueron las sufragistas quienes formaron un movimiento reformista social, económico y político que promovía la extensión del voto con el tema de Sufragio Igual. El sufragio de la mujer es el reconocimiento a la igualdad de la participación política, el hecho de que cada mujer pueda contribuir al desarrollo democrático de México.

El otorgamiento del derecho al voto y el reconocimiento de la ciudadanía de las mujeres contribuyó a que la democracia se perfeccionara en nuestro país, porque la democracia entendida como el sistema de vida fundado en la constante mejoramiento económico, social, cultural del pueblo implica que la igualdad sea una realidad latente.

No podemos comprender a la democracia sin la participación política de las mujeres, no podemos construir igualdad sin las prerrogativas de la ley para todos los ciudadanos, independientemente de su género. Lamentablemente la lucha de las mujeres a través del tiempo se ha dado en un contexto de exclusión, marginación, discriminación que ha limitado el conocimiento y ejercicio pleno de sus derechos.

En esta lucha por la equidad de género existen diversos logros, como la creación de la Convención Nacional de las Mujeres por la Democracia en 1991 y las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales que propicia la equidad en los partidos políticos.

Hoy, a 60 años de la inclusión de la mujer en la vida política y democrática, sabemos que nos hace falta mucho por andar en este camino que solamente se avanza con inteligencia, con trabajo y cumpliendo compromisos todos los días. En este sentido, las y los legisladores hemos estado trabajando en la realización de actividades que propician la no discriminación de la mujer, la promoción de políticas y acciones gubernamentales que salvaguarden sus derechos de igualdad, y la aprobación de presupuestos designados a beneficiar a las mujeres en materia de salud, educación, trabajo, cultura, alimentación, vivienda, entre otros, y falta mucho por hacer, por superar.

Esta lucha implica profundizar y afinan alianzas con sectores y grupos dominantes a nivel nacional, pues actualmente las mujeres siguen sufriendo de represión familiar y social, aún falta un largo camino por trazar. La creación de políticas públicas que, sumadas a mayores oportunidades para las mujeres y a menores desigualdades con relación a los hombres, ayuden a que se incremente la presencia de la mujer en espacios formales de la política.

Este es un llamado a los hombres y mujeres de México para mantener el ideal que la participación de la mujer en todos los ámbitos es necesaria para transformar a México. Para revalorar la labor de las mujeres es necesario que el cambio comience en los hogares, porque es ahí donde se cultiva el respeto y se promueve la inclusión.

La exigencia social que se valore y se respete a la mujer para participar más activamente en la vida política, pero también científica, económica, educativa y social de la nación. A 60 años de aquel suceso trascendente las mujeres siguen teniendo necesidades urgentes, pero también somos nosotras las mujeres las que seguimos luchando todos los días por alcanzar un mejor presente.

Hay que comprender los rostros femeninos para saber que la lucha sigue vigente en cada hogar donde existe una jefa de familia, en cada lugar donde existe una mujer que sufre cualquier tipo de violencia, en cada trabajadora que labora por un mejor salario, en cada universidad donde la libertad femenina crece a la par de la ciencia.

Hoy por fortuna contamos con un aliado, el Gobierno Federal, un gobierno incluyente y próspero que trabaja por el bienestar de las mujeres mexicanas, que nos convoca a todos para construir las condiciones necesarias para lograr una vida plena. Hoy la perspectiva de género se ha inscrito como una estrategia transversal del Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018, y ya se realizan acciones para potenciar nuestra participación política.

Por ello, celebramos que nuestro Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en días pasados presentara la iniciativa de reforma para que el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales estipule que el 50% de las candidaturas para conformar el Congreso de la Unión sean mujeres, incluyendo las suplencias. Este es un paso firme y decidido para mover a México.

Compañeras y compañeros senadores, queridos invitados, celebremos este aniversario como un reconocimiento a la labor de las mujeres a lo largo de la historia, que además de desempeñar roles personales no renunciamos a ser profesionistas y ciudadanas comprometidas con México. Todas las mujeres…

(SIGUE 4ª PARTE)


… no renunciamos a ser profesionistas y ciudadanas comprometidas con México.

        Todas las mujeres estamos llamadas a ejercer la democracia plena, conscientes de nuestros derechos y nuestras obligaciones, pero sobre todo sabedoras de que nuestra participación cuenta, que las cadenas del pensamiento se han roto para darnos cabida a los asuntos públicos.

        Estamos presentes en la vida política del país, hemos conquistado la máxima libertad de expresión en un pueblo democrático: el voto.

        Innumerables historias de éxito, valor, entrega de mujeres mexicanas son nuestra inspiración. Tendremos y seguiremos trabajando.

        Es cuanto, señor presidente.

        (Aplausos)

        -EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Gracias, senadora.

        Tiene el uso de la tribuna la senadora Angélica de la Peña Gómez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática. Por favor, senadora.

        -LA C. SENADORA ANGÉLICA DE LA PEÑA GÓMEZ: Con su venia, señor presidente.

        Señoras y señores, al conmemorar en este acto solemne del Sexagésimo Aniversario de la Promulgación de la Reforma al artículo 34 de nuestra Constitución, estamos refiriéndonos al reconocimiento del estatus “sivitatis” de las mujeres mexicanas.

        Este hecho histórico de inusitada trascendencia para la democracia mexicana, tuvo que enfrentar la velada misoginia de la teoría jurídica al desmontar preceptos que impedían en los hechos el derecho al voto de las mujeres y su derecho a ser elegibles en las elecciones constitucionales.

        Algunos estudiosos inquirían que el precepto constitucional refería a los ciudadanos sin distinción de sexo, en su reacción se esmeran en señalar que ni la Constitución de 1857 ni la de 1917 se ha negado la categoría jurídica de ciudadanía de las mujeres mexicanas.

Los ciudadanos lo son a partir de la mayoría de edad y la nacionalidad. Y no hay mandato expreso que excluya a las mujeres, abundan.

        Lo que las exceptúa deriva de situaciones sociales y familiares propias de su naturaleza, esgrimían. Sin embargo, lo que no se dice es que el lenguaje oral y escrito que pretende ser neutro es esencialmente resultado de un pensamiento y un modo de ser y de conducirse formados a partir de aprendizajes desiguales y eminentemente androcéntricos.

        Es indispensable señalar que el derecho ha influido formalmente en la perpetuación de la discriminación de las mujeres por su condición de ser mujeres.

Y sí, señoras y señores, la A no es una simple vocal, es la visibilización de la mitad de las mexicanas de todas las edades, de las ciudadanas, con A, quienes hoy ejercemos nuestro voto, pero que no pueden acceder al poder al menos que determinemos explícitamente la derogación de la exclusión formal e informal de las mujeres de los espacios de poder y de decisión, para reconocernos como pares entre hombres y mujeres.

Después de 60 años aún estamos batallando para ejercer nuestros derechos civiles y políticos, además de los derechos económicos sociales y culturales.

En nuestra historia, apenas con los dedos de una mano, contamos las mujeres que han asumido una responsabilidad como gobernadoras.

Garantizar la participación de manera directa de las mujeres en las estructuras del poder público y en la realización del orden jurídico de la nación, de manera sustantivamente igualitaria, es un imperativo para el desarrollo de nuestro país.

Hoy debemos preguntarnos, en el marco de este acto solemne, si es suficiente la importante Reforma al COPIFE que pronto dictaminaremos sin que se garantice equidad en la contienda para que las mujeres compitan en espacios ganadores, con iguales apoyos que los hombres en las campañas.

El derecho a ser electas en iguales condiciones que los hombres, debe lograrse en contiendas locales y municipales, en los Tres Poderes de la Unión y en todos los organismos autónomos, sindicatos y ámbitos privados. Deben derogarse costumbres consuetudinarias que impiden que las mujeres indígenas estudien y aspiren a gobernar sus municipios. No podemos tapar el sol con un dedo, que eso pasa todos los días en nuestro país.

Una conmemoración como la que nos ocupa, no sólo es recordar un acto histórico, relevante, es también un estímulo para lograr una verdadera evolución hacia la equivalencia humana, lograr que más allá de la voluntad política todos los ámbitos gubernamentales estén conformados por la paridad entre mujeres y hombres, y eso hay que ponerlo en la Constitución.

(Aplausos)

Y la pregunta es inminente.

Compañeras y compañeros:

¿Tiene el Senado de la República la voluntad política para tomar todas las medidas legislativas y parlamentarias para hacer congruentes con este acto solemne?

Oí por ahí un sí, muy tibio todavía. Abogo a la consecuencia de nuestros actos simbólicos a tener un enfoque integral de la lucha de las mujeres contra la discriminación y además compartir esta lucha.

¡Viva el 17 de octubre de 1953!

¡Vivan las mujeres como sujetas de derechos!

¡Viva la República igualitaria!

Es cuanto.

(Aplausos)

-EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Gracias, senadora. Le pido a los senadores poner atención a las horas en respeto de nuestro propio acuerdo.

Tiene el uso de la tribuna la senadora Martha Elena García Gómez, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional. Por favor, senadora.

(Aplausos)

-LA C. SENADORA MARTHA ELENA GARCÍA GÓMEZ: Muy buenas tardes, compañeros senadores y senadoras. Es para mí un honor esta mañana poder dirigirme a ustedes, compañeras, compañeros senadores y a la vez invitados especiales, y a todos los medios de comunicación, en este día tan importante en que conmemoramos el 60 Aniversario del Voto de la Mujer en México.

Tener la oportunidad de hablar de la implicación que tiene este acto en la vida política y democrática del país, amerita….

-EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Perdón, senadora. Silencio, por favor, a la Asamblea. Insisto, démosle consecuencia al acuerdo de solemnidad que dieron todos los grupos parlamentarios, pónganle atención a la senadora, por favor.

-LA C. SENADORA MARTHA ELENA GARCÍA GÓMEZ: Amerita tener la posibilidad de seguir aportando el compromiso de todas y todos nosotros que tenemos con las mexicanas.

Hoy en México, en materia de género, hemos venido construyendo y los actores políticos y sociales, cambios estructurales para la participación política de las mujeres a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado.

Ha tenido cambios significativos para la participación…..

(Sigue 5ª parte)


....  de las mujeres a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, ha tenido cambios significativos para la participación de las mujeres en la vida política, en el Congreso de la Unión, como desde los propios partidos políticos; sin embargo, aun persisten inercias y atavismos históricos y así mismo el derecho electoral en materia de equidad por su propia naturaleza guarda una estrecha relación con los derechos humanos de las mujeres, que es necesario empatar.

No obstante, se han propuesto diversas reformas como la que en este período se ha presentado en materia de paridad, aun desde el impulso inicial, y lo que aun seguimos proyectando en conjunto, falta tarea por hacer, como la discusión de estas reglas desde los partidos políticos como la instrumentación de estas reformas sin condicionamientos personales o de temporalidad para las mujeres que se desempeñen como representantes populares, como lo fue el lamentable caso de las diputadas “Juanitas”.

O cómo traer a la discusión, la relación entre la política y los ciudadanos, ya que eso supone una participación en las decisiones electorales y, por consiguiente en la necesidad de género en la función parlamentaria.

La ruta que ha venido dando en el avance de la Reforma Legislativas, es sin duda alguna situación de resaltarse, ya que es resultado de las luchas de muchas mujeres, de distintas ideologías.

A las cuales agradecemos desde Acción Nacional, por ser cómplices de este trabajo por la justicia y la construcción de la democracia. Es para el grupo parlamentario del PAN, fundamental reiterar nuestro compromiso con y para igualdad.

Es para este fracción parlamentaria una constante regla de trabajo legislativo, y de política pública generar las diversas disposiciones que garanticen la igualdad de oportunidades y la no discriminación en la vida política y pública de las mujeres, así como fortalecer el valor de la justicia en este sentido de igualdad, especialmente para las mujeres que han tenido que enfrentarse a una sociedad que no correspondía al mundo igualitario en el que ellas querían vivir.

Las senadoras de todos los grupos parlamentarios, preocupadas por seguir impulsando la participación política de la mujer, acordamos trabajar en una iniciativa conjunta para modificar los artículos 218, 219 y 220 del COFIPE, producto de esta inquietud surgió una iniciativa suscrita por todas las senadoras, incluso por algunos senadores, que fue presentada ante esta soberanía, el pasado primero de octubre, y nuevamente presentada el día de hoy, en acuerdo con las senadoras Cristina Díaz Salazar y Diva Hadamira  Gastélum Bajo, esta iniciativa fuera turnada a las Comisiones que ellas presiden para ser dictaminada, pero incorporando las diversas iniciativas ya presentadas en este mismo sentido.

Es loable que el Ejecutivo se sume a esta inquietud, originalmente concebida por las y los senadores de la República. La iniciativa presidencial reforzará la ya planteada por  nosotras en esta soberanía. 

Pero enviar una iniciativa no es suficiente para acreditar voluntad política a favor de la auténtica igualdad de género, la prueba de esa voluntad sería, sin duda, que el Presidente integrara su gabinete con la mitad de mujeres, si es serio y firme su compromiso con la igualdad, no tendrá reparo alguno para ajustar su gabinete en los próximos días. 

Las senadoras de Acción Nacional vamos a presentar una iniciativa de reforma constitucional para que el gabinete federal se integre obligatoriamente con al menos el 50 por ciento de mujeres, y sé queridas amigas que contamos con todas las del PRI. Muchas gracias.

-EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE:  Gracias, senadora. Integrantes de promoción política de la Mujer del Estado de San Luis Potosí, invitados por la senadora Sonia Mendoza Díaz, y el senador César Octavio Pedroza Gaitán, sean ustedes bienvenidas.

Tiene el uso de la tribuna la senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.  Por favor, senadora.

-LA C. SENADORA DIVA HADAMIRA GASTELUM BAJO:  Muchas gracias, señor Presidente, muy estimados invitados especiales, compañeras y compañeros senadores, muy estimados coordinadores de los grupos parlamentarios, que si su voluntad política, muchas cosas en esta Cámara, no caminaran, gracias, presidente, a toda la Mesa Directiva, y a todos los coordinadores de los grupos parlamentarios.

En el marco de esta Sesión Solemne, en la que celebramos el 60 Aniversario del Voto de las Mujeres en México, el Grupo Parlamentario del PRI,  confirma su compromiso de apoyar lo que será una de las transformaciones más importantes de nuestro régimen democrático.

La obligación de los partidos políticos, de garantizar el 50 por ciento de candidaturas a mujeres al Congreso de la Unión. Hoy no solamente recordamos un acto cívico a quienes hicieron posible que nosotras tuviéramos acceso a decidir sobre el rumbo de esta nación.

Estamos en un esquema integral de acción, así da cuenta en el propio Plan Nacional de Desarrollo 2013, 2018, primero, y subrayo. Primero que incluya la perspectiva de género con una estrategia transversal en el desempeño de la administración pública, si esto no es una acción afirmativa qué lo puede ser.

Construir un México incluyente trasciende las palabras, requiere de acciones firmes y concretas que nos permitan optimizar nuestro modelo de participación política con instituciones progresistas y modernas, así lo ha entendido el Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, al presentar la iniciativa que reforma los artículos 2,18, 19 y 20, del COFIPE,  para transitar de un modelo de cuotas subjetivas hacia el régimen paritario en la participación política entre hombre y mujeres, haciendo la invitación también a las entidades federativas.....

(Sigue 6ª parte)


. . . entre hombres y mujeres, haciendo la invitación también a las entidades federativas, sin duda, esta iniciativa representa la lucha incansable de miles de mujeres, como Hermila Galindo, como María Lavalle Urbina, primera Senadora de la República y quien aún todavía vive Alicia Arellano, quien desde aquí le mandamos un justo reconocimiento a esta lucha. 

        Ellas formaron la transformación más importante desde las reformas constitucionales del 53, donde a todas la mexicanas se nos reconocieron los mismos derechos políticos que a los hombres.

        La decisión de igualar las oportunidades de representación entre hombres y mujeres responde a una condición histórica de disparidad que ha impactado  en el potencial del desarrollo de esta nación.

        A lo escépticos que creían que eran solamente hombres, pero también creo que hay mujeres que creen que no es trascendente esta iniciativa, había que preguntarles si consideran que el día de hoy hombres y mujeres que estudian y trabajan y viven en un entorno igualitario, permiten un desarrollo humano en las mismas condiciones.

        Creemos que en el contexto actual la propuesta es necesaria e inminente, pero también aspiramos a que llegue el momento  de que los espacios y las oportunidades para hombres y mujeres en nuestro país se otorguen bajo un principio de plena igualdad y justicia.

        Dar la lucha contra los actos invisibles que inhiben una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones de la esfera pública es un hecho irreversible y que acompañaremos en esta LXII Legislatura, porque se inscribe claramente en el deseo de que todas las fuerzas políticas podamos avanzar a una mejor democracia. Nuestra sociedad requiere de empuje y la fuerza de nuestras ideas y acciones que puedan aportar  una mayor participación de nosotras, desde los diferentes ámbitos de acción en los que participamos.

        En el PRI reconocemos el trabajo de todas las mujeres, de todos los partidos, de todas las corrientes, especialmente de la sociedad civil que es la que ha luchado todos los días para alcanzar esta meta y estos avances no se pueden negar, las cuotas, el nacimiento del Inmujeres, las Comisiones de igualdad, los presupuestos con perspectiva de género, quién dice que no hemos avanzado es quien no vive esta lucha todos los días a favor de las mexicanas de este país.

        Hemos demostrado que ofrecemos una perspectiva adicional desde civilidad y dinamismo, que genera incuestionablemente valor agregado a México, que se transforma desde aquel 17 de octubre del 53, con la firme decisión del Presidente Adolfo Ruíz Cortínez y hasta la progresista reforma del Presidente Enrique Peña Nieto, donde pasamos del sufragismo al paritarismo.

        Y hoy el Partido Revolucionario Institucional se pronuncia por una democracia igualitaria y con mayor calidad y desde la Constitución las mujeres vamos por una democracia de mayor calidad.

        Muchas gracias. 

        -EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Doy la bienvenida a la  señora Olga Sánchez Cordero Dávila, Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sea usted bienvenida.

         A nombre de la mesa directiva tiene la palabra la Senadora Rosa Adriana Díaz Lizama.

        Por favor, Senadora.

         -LA C. SENADORA ADRIANA DIAZ LIZAMA: Con su permiso, señor Presidente.

         Compañeros y compañeras senadores, quiero agradecer a mis compañeros integrantes de la Mesa Directiva por haberme designado para hablar a su nombre en esta importante Sesión Solemne, al hacerlo, quisiera brevemente evocar datos históricos que anteceden a este importante hecho sucedido en 1953. 

        La lucha de la mujer por conquistar este derecho empezó en las entidades federativas y fueron San Luis Potosí y orgullosamente Yucatán, los primeros estados que otorgaron en 1923 el derecho al voto de la mujer antes que en la legislación federal, siguieron Chiapas y Tabasco, en 1925, Puebla en 1936, Sinaloa en 1938, Hidalgo en 1946, Aguascalientes y Chihuahua en 1950, Guerrero, Estado de México y Tamaulipas en el año de 1951.

        Por iniciativa del Titular del Poder Ejecutivo Federal el 6 de octubre de 1953 la Cámara de Diputados aprobó las reformas a los artículos 34 y 115 fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con lo cual se otorga la plenitud de derechos ciudadanos a la mujer mexicana, pasando a la Cámara de Senadores como Cámara revisora donde fue aprobada por una amplia mayoría.

        Hace ya 60 años, justamente un día como hoy, 17 de octubre del año de 1953 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el nuevo texto constitucional que establecía:

        “Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que teniendo la calidad de mexicanos reúnan además  los siguientes requisitos:

        Primero.- Haber cumplido 18 años, siendo casado o 21 si no lo son.

        Segundo.- Tener un modo honesto de vivir”.

        Con seta disposición las mujeres al obtener la ciudadanía plena adquirieron derechos y libertades básicas de todo estado democrático y se reconoce, el derecho a votar y a ser votado.

        La promulgación de las reformas constitucionales que otorgaron el voto a las mujeres en el ámbito federal, fue un hecho histórico, con lo cual se cumplía un sueño, se consumaba una lucha e iniciaba otra que aún en nuestros días no ve el final.

        El respeto a la totalidad de los derechos humanos de las mujeres mexicanas.

        Fue durante las elecciones federales del 3 de julio de 1955 que las mujeres acuden por primera vez a las urnas a emitir su voto.

        Sin embargo, no fue sino hasta las elecciones federales del 6 de julio de 1958 que las mujeres de todas clases sociales escenificaron una fiesta ciudadana al acudir a las urnas a depositar su voto.

        Muchos historiadores coinciden en afirmar que fue el voto femenino quién definió el resultado de aquellos comicios.

        60 años han transcurrido, ha sido un largo camino, ha sido una larga batalla, lucha constante que ha rendido frutos.

        Hoy, podemos afirmar que desde esa fecha se han ido creando las condiciones para impulsar reformas legislativas que garantizan los derechos plenos de las mujeres y que hemos generado normas electorales que nos permitan tener participación política en condiciones de igualdad.

        En este contexto debemos resaltar que tanto la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores se han presentado diversos proyectos que buscan atender la perspectiva de género en las candidaturas de los partidos políticos.

        A la reciente iniciativa de reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, presentada por el Presidente de la República, no podríamos estar en contra, ya  que todas de alguna manera tienen como objetivo redimensionar la actividad de las mujeres en todas las áreas de la vida política nacional.

        Las mexicanas y los mexicanos debemos de  ir más allá de la idea de  establecer cuotas paritarias, lo que necesitamos es encontrar la representación igualitaria en todas las instituciones y organismos donde se toman decisiones. Debemos generar en un plazo aceptable las medidas legales que permitan incorporar los principios de paridad de género, alternancia y rotación en la conformación de todos los cuerpos colegiados de tomas de decisiones de nuestro país.

        Señoras y señores legisladores, invitados especiales, invitadas, invitados.

        La lucha de la mujer por alcanzar sus derechos a plenitud ha pasado. . .

(Sigue 7ª parte)


…invitados especiales, invitadas, invitados:

        La lucha de la mujer por alcanzar sus derechos a plenitud, ha pasado significativamente por el Poder Legislativo.

        Podemos observar que en el seno del Congreso de la Unión contamos hoy con comisiones para la Igualdad de Género, creadas por primera vez hace apenas 15 años.

        Doce años han transcurrido de la creación del Instituto Nacional de las Mujeres; siete años de haberse promulgado la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, y 6 años de contar con la Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia para las Mujeres.

        Las legisladoras hacemos nuestra la lucha de todas aquellas mujeres indígenas en México que sufren doble discriminación, por su condición de género y por su origen étnico.

        Tenemos el reto de construir, para todas las mujeres de este país, un futuro prometedor.

        Estamos obligados, y a ello les convoco para generar las condiciones legales que permitan que las historias de éxito se repitan.

        Construyamos juntos las leyes y cambios jurídicos que fortalezcan el entramado de políticas públicas, que permitan al Estado mexicano asegurar un país pleno de derechos e igualdades.

        Seguiremos luchando y trabajando porque integremos plenamente la igualdad de género, y el empoderamiento de las mujeres en todos los sectores del país.

        Esta generación de mujeres seguirá impulsando un México más igualitario, más justo y más equitativo.

        Es cuanto.

        Muchas gracias. (Aplausos).

        -EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Gracias, Senadora.

        -LA C. SECRETARIA BARRERA TAPIA: Solicito amablemente a toda la Asamblea, sean tan amables de ponerse de pie.

(Todos de pie)

(Se entona el Himno Nacional)

(Aplausos)

        -EL C. PRESIDENTE CERVANTES ANDRADE: Tomen asiento, por favor.

        Agradezco la presencia de los invitados que nos distinguieron acompañarnos en esta Sesión Solemne.

        Solicito a la comisión designada acompañe a nuestros invitados cuando deseen retirarse del salón.

(La comisión cumple)

        -Convoco a las senadoras y senadores permanecer en sus lugares para dar inicio a nuestra Sesión Ordinaria.

        -Se levanta la Sesión Solemne.

(Se levantó la Sesión Solemne a las 12:40 horas)

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?watch=15&id=1401