Senado de la República.
LXIII Legislatura, Tercer Año de Ejercicio.
Martes 19 de junio de 2018
 
 
 
 
 
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SESIÓN SOLEMNE DE LA H. CÁMARA DE SENADORES,
CELEBRADA EL JUEVES 8 DE MARZO DE 2018.

PRESIDENCIA DEL SENADOR
ERNESTO CORDERO ARROYO.

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: (12:32 horas) Iniciamos la sesión solemne.

Con fundamento en el artículo 100 Bis de la Ley Orgánica del Congreso General en los artículos 56 y 56 Bis del Reglamento del Senado, y en el decreto por el que se crea el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”, damos inicio a la sesión solemne, a fin de realizar la entrega correspondiente al año 2018.

Damos la bienvenida al doctor Alfonso Navarrete Prida, Secretario de Gobernación, quien asiste con la representación del Titular del Poder Ejecutivo Federal.

(Aplausos)

A la Ministra Norma Lucía Piña Hernández, quien asiste con la representación del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

(Aplausos)

A la Diputada Martha Sofía Tamayo Morales, Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

(Aplausos)

A nuestra galardonada, la maestra María Elena Chapa Hernández.

(Aplausos)

A la licenciada Lorena Cruz Sánchez, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres.

(Aplausos)

Menciono de manera especial a la Senadora Ana Lilia Herrera Anzaldo, Presidente de la Junta de Coordinación Política, quien nos acompaña en el presídium.

(Aplausos)

Asimismo, nos acompaña en este presídium mis compañeras Senadoras Itzel Sarahí Ríos de la Mora, Rosa Adriana Díaz Lizama y Lorena Cuéllar Cisneros, Secretarias de la Mesa Directiva, que contribuyen a la conducción de esta sesión solemne.

(Aplausos)

Agradezco la presencia de los invitados que nos acompañan en esta sesión solemne.

La maestra Mónica Aralí Soto Fregoso, Magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

(Aplausos)

La maestra Dania Paola Ravel Cuevas, la doctora Adriana Fabela Herrera, la maestra Beatriz Claudia Zavala Pérez, consejeras del Consejo General del Instituto Nacional Electoral.

(Aplausos)

Saludo también al licenciado Felipe Solís Acero, Subsecretario de Enlace Legislativo de Acuerdos Políticos de la Secretaría de Gobernación.

(Aplausos)

Saludo a la Senadora María de los Ángeles Moreno Uriegas, quien fuera primera Presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República.

(Aplausos)

Saludo también a la Senadora Beatriz Paredes Rangel, ex gobernadora de Tlaxcala y ex Embajadora de México en Brasil.

(Aplausos)

Saludo también a la Senadora Dulce María Sauri Riancho, ex gobernadora del estado de Yucatán.

(Aplausos)

Salud también a la Senadora Silvia Hernández Enríquez, ex secretaria de Estado.

(Aplausos)

También nos acompañan las Senadoras Araceli Escalante Jasso y Guadalupe Gómez Maganda, ex Senadoras de la República.

(Aplausos)

Saludo también al señor Héctor Marcos Díaz Santana, titular de la Fiscalía Especializada para Atención de Delitos Electorales.

(Aplausos)

Al licenciado Natividad González Parás, ex Senador de la República y ex Gobernador del estado de Nuevo León.

(Aplausos)

Nos acompaña la doctora Leticia Bonifaz Alfonzo, Directora General de Estudios, Promoción y Derechos de los Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

(Aplausos)

Saludo a la doctora Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en México.

(Aplausos)

A la licenciada Carlota Vargas Garza, Delegada de la Secretaría de Economía en el estado de Nuevo León.

(Aplausos)

A la doctora Mercedes Juan López, Directora General del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad.

(Aplausos)

Al licenciado Rogelio Cerda Pérez, Procurador Federal del Consumidor.

(Aplausos)

Destaco en esta sesión solemne la presencia de la doctora Gloria Ramírez Hernández, galardonada en el año 2017 con el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.

(Aplausos)

Agradezco también la presencia de los integrantes de la familia de la maestra María Elena Chapa Hernández, quienes acuden a esta sesión solemne.

Sean ustedes bienvenidos.

(Aplausos)

Su presencia contribuye a resaltar la importancia de esta ceremonia que llevamos a cabo desde el 2014, y que se creó para reconocer y premiar a las mujeres mexicanas que hayan destacado en la lucha social, la cultural, la política, la economía, o en favor de los derechos humanos de las mujeres y de la igualdad de género.

En cumplimiento al numeral 1, del resolutivo tercero del acuerdo aprobado, tiene la palabra la Senadora Martha Palafox Gutiérrez, Secretaria de la Mesa Directiva, para dar lectura a la semblanza de la señora Elvia Carrillo Puerto.

La Secretaria Senadora Martha Palafox Gutiérrez: Con su permiso, señor Presidente.

Honorable presídium.

Distinguidos invitados e invitadas.

Compañeros Senadoras y Senadores.

Elvia Carrillo Puerto, una mujer yucateca, fue no sólo la clásica soldadera de la Revolución, sino una mujer socialista a la altura de su tiempo y de las mejores mentes del momento, también conocida como la “Monja Roja del Mayab”

Por sus ideas socialistas, luchó incansablemente por la reivindicación de los derechos políticos de las mujeres.

Fue su dedicación al feminismo socialista la bandera que enarboló cual religión socialista lo fue hasta la muerte.

Luchó siempre en contra del fanatismo religioso y a favor del libre albedrío sobre nuestros cuerpos.

Nació en Motul de Carrillo Puerto, Yucatán, población situada a 44 kilómetros al este de Mérida, el 6 de diciembre de 1878.

Elvia Carrillo Puerto creció en una familia de clase media baja, ocupó el sexto lugar de trece hermanos.

Estudió en una escuela secular, ocupada de alumnos cuya lengua materna era el maya. En ese lugar demostró sus grandes capacidades intelectuales, logrando dominar el maya y el castellano.

Es durante su infancia que adquiere plena conciencia de las abismales desigualdades sociales que imperaban en la época, los actos de injusticia y crueldad que presenció se convirtieron en el motor de su causa por cambiar las cosas. A ella le tocó ser testigo de los horrores de la esclavitud del indígena maya, además, entre los indígenas, la mujer es aún hoy en día la víctima más indefensa.

Fue la seguidora de una de las luchadoras sociales más importantes de la época en Yucatán, Rita Cetina Gutiérrez, periodista que fundó la sociedad feminista La Siempreviva, identificada como una lectora ávida e incansable, abrevó en la biblioteca de la iglesia de su pueblo las ideas transformadoras de las mentes brillantes, de las grandes pensadoras francesas, inglesas y estadounidenses de su época, mujeres pioneras y fundadoras del feminismo moderno.

A través de su propia realidad y del conocimiento que tuvo gracias a sus lecturas, identificó la necesidad de luchar contra la injusticia con la que las mujeres eran tratadas por los varones y la doble moral de la sociedad hacia ellas.

Siendo aún casi una niña, a los 13 años de edad, contrae matrimonio con Vicente Pérez, con quien tuvo un hijo, Marcial Pérez Carrillo.

Elvia Carrillo enviudó diez año más tarde, hecho que le otorga la mayoría de edad a los 23 años, en una época en que la edad de la emancipación de las mujeres solteras se alcanzaba hasta los 31.

Viéndose en una situación precaria, trabajó de maestra y escribana, además de continuar su lucha con la causa socialista.

Elvia, desde niña, vivió en una zona altamente poblada por indígenas mayas, era bilingüe, y en sus clases enseñaba primero a leer y escribir en maya, y después en español.

Defensora de los derechos humanos, comenzó a enseñar a sus alumnos la Constitución del país de su hermano Felipe.

Es en el ámbito educativo y ante el conocimiento directo que tiene de las desigualdades entre hombres y mujeres ante la ley, que Elvia fundó a lo largo de una década ligas feministas, campesinas y socialistas.

Al igual que el prócer Belisario Domínguez, fue víctima de persecuciones por el gobierno de Victoriano Huerta, y años más tarde por el gobierno de Venustiano Carranza.

Elvia para entonces era miembro activo del Partido Socialista del Sureste, se vio obligada a abandonar Yucatán, y refugiarse en el Distrito Federal.

En el año de 1912 se trasladó a Motul donde fundó la primera organización femenina de campesinas, la cual fue considerada como la más importante por los numerosos contingentes que la integraban, y por impulsar siempre la incorporación de las mujeres en la política agraria, razón por la que aquellos que veían atentar contra su estabilidad y el conservadurismo de la época, la calificaban de sufragista y bolchevique.

A partir de ese año, en la liga feminista de mujeres campesinas, se discuten los temas que giran alrededor del principio de que la tenencia de la tierra debería ser de quien la trabaja, las jornadas de ocho horas, la liberación de todos los indios acasillados, la necesidad de construir escuelas rurales en todas las poblaciones y haciendas del estado, y de introducir en ellas el método de enseñanza racionalista, el problema del alcoholismo, la necesidad de educar a las mujeres sobre métodos modernos de contracepción y el amor libre.

Dedicó años intensos de su vida a luchar por la liberación de los esclavos mayas, a la emancipación de las campesinas, su esfuerzo se encaminó a impulsar el reconocimiento de la ley para que a las mujeres jefas de familia se les garantizaran los mismos derechos que a los hombres en la distribución de las tierras.

Su lucha trascendió fronteras locales, ya que no sólo se encargó de organizar grupos feministas de reflexión en Yucatán, sino también lo hizo en la Ciudad de México. Esa lucha y esfuerzo le permitirían fundar lo que más tarde se reconoció como la agrupación femenina Liga Rita Cetina.

Fue la primera candidata de izquierda electa al Congreso yucateco, cargo que desempeñó por dos años y que tuvo que dejar ante la situación convulsa por la que atravesaba el estado.

En 1923, acompañada de las feministas Gloria Mireya Rosado y Susana Betancourt, Elvia asiste al Congreso Panamericana de Mujeres de la Ciudad de México, la pequeña delegación yucateca se destacó como la más radical del Congreso y, no obstante, que sus demandas sobre control natal y amor libre fueron derrotadas, logró consenso en impulsar el sufragio femenino, éste último se convertiría desde ese momento en el punto central de las demandas de todos los grupos feministas de México y del resto de América Latina, claramente influenciada por los movimientos feministas que ya se desarrollaban en Europa y en Estados Unidos.

Su actividad incansable en la política la llevó a fundar en 1927 la Liga Orientadora Femenina Socialista para Atención a Menores Desamparados y Madres Solteras.

En 1931 funda la Liga de Acción Femenil para luchar por los derechos políticos de las mujeres sin descanso y a veces de forma individual.

Continúa su trabajo por alcanzar el reconocimiento a la ciudadanía de las mujeres mexicanas.

Prueba de la seriedad y dedicación a la causa feminista de Elvia Carrillo Puerto, es el hecho que ella será la única de las prominentes feministas de la época que seguirá luchando contra viento y marea durante las décadas siguientes por la obtención del sufragio femenino y la concientización de las obras y campesinas mexicanas, a pesar de la difícil historia que le tocó vivir.

Los Presidentes Lázaro Cárdenas y Adolfo Ruiz Cortines, reconociendo la lucha de Elvia Carrillo le otorgaron premios como “Veterana de la Revolución”.

Durante sus últimos años de vida trabajó en diferentes instituciones del gobierno, siempre luchando e instruyendo en la causa de la igualdad y el socialismo a las mujeres mexicanas.

En 1967, Elvia Carrillo Puerto muere en la Ciudad de México a los 90 años, desde entonces se le reconoce como una gran revolucionaria socialista y feminista que luchó durante toda su vida por los derechos de la mujer, de las indígenas, de las campesinas mayas en su estado natal y por las miles de obras y de mujeres mexicanas.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senado Ernesto Cordero Arroyo: Muchas gracias, Senadora Palafox.

En virtud del gran entusiasmo que genera la entrega de este reconocimiento a la Senadora María Elena Chapa. El acuerdo votado originalmente por este Pleno consideraba una sola participación de un representante del Senado de la República, que es la Senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo.

Le consulto a la Asamblea si están de acuerdo en que abramos la tribuna a un representante por cada uno de los grupos parlamentarios que quieren expresar y manifestar su beneplácito por la entrega de este reconocimiento a la señora Chapa.

Quienes estén a favor, favor de manifestarlo levantando la mano.

(La Asamblea asiente)

Quienes estén en contra, favor de manifestarlo.

(La Asamblea no asiente)

Quienes estén en abstención, favor de manifestarlo.

(La Asamblea no asiente)

Queda aprobada la modificación al acuerdo que norma la entrega de este reconocimiento.

Tiene el uso de la palabra el representante del Partido de la Revolución Democrática.

Senador Sánchez ¿quién pasaría a hablar a nombre del PRD?

El Senador Luis Sánchez Jiménez: (Desde su escaño) La Senadora Angélica de la Peña.

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Senadora De la Peña, por favor, tiene el uso de la tribuna.

(Aplausos)

La Senadora Angélica de la Peña Gómez: Muchas gracias, señor Presidente.

Muchas gracias a los coordinadores.

Muchas gracias a todas y a todos ustedes que aprobaron este acuerdo, que permite que hablemos en un evento tan trascendental, como es la sesión solemne de entrega de la Elvia Carrillo Puerto, ni más ni menos, que María Elena Chapa Hernández.

¡Felicidades, María Elena!

(Aplausos)

Hoy, Día Internacional de las Mujeres en todo el mundo, es una fecha que nos permite hacer un balance de cómo se encuentran los derechos de las mujeres, cómo está la garantía, el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres de todas las edades.

Y en México, debemos decir, la situación no es la mejor. Inegi nos dice que 46.5 millones de mujeres de 15 años y más, en este país, 66 %, que son más de 30 millones, ha enfrentado violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor, alguna vez en su vida.

También Inegi nos dice que el 43.9 % ha enfrentado agresiones del esposo o pareja actual o la última a lo largo de su relación, y 53.1 % sufrió violencia por parte de algún agresor distinto a la pareja.

Entre los años 2014 y 2016, las entidades que presentaron las tasas más altas en homicidios de mujeres son 11. Baja California, Colima, Chihuahua, Guerrero, Estado de México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas, Zacatecas.

Como se puede ver en estos datos, alcanza a todos los colores. Es un problema sistémico del país lo que nos muestran los datos del Inegi, que tenemos que atender de manera puntual.

Estamos frente a un fenómeno, un fenómeno sistémico, por lo tanto, tiene que resolverse de fondo para garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, desde que nacen hasta que mueren.

Puedo seguir hablando de todos los datos que nos muestra Inegi y otras instituciones sobre la situación terrible, las causas por las que son asesinadas las mujeres, que son horrorosas, horrorosas, que ponen a nuestro país, de manera particular, ante una situación de urgente atención para garantizar que las leyes se implementen de manera correcta, porque leyes tenemos, tenemos leyes para la igualdad entre mujeres y hombres; tenemos leyes para el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia; tenemos leyes contra todo tipo de discriminación; tenemos leyes para el empoderamiento de las mujeres, hay recursos etiquetados para fomentar el empoderamiento de las mujeres en los partidos políticos.

Cada vez abrimos más las brechas para que las mujeres estén en los espacios de decisión y de poder para que el país, para que la sociedad, para que la humanidad cambie. Esa es la discusión que hoy por desgracia se da en el marco del Día Internacional de las Mujeres.

Voy a ser muy breve, porque es un acto solemne de entrega de la Elvia Carrillo Puerto, que afortunadamente, gracias a todas y a todos ustedes, instauramos precisamente en este Senado de la República, y hoy su quinta versión, una quinta versión que no hay demérito alguna respecto de las decisiones que tomamos las cuatro anteriores.

Hoy cerramos con broche de oro, ni más ni menos, reconociendo a María Elena Chapa Hernández.

(Aplausos)

Yo me siento muy contenta, me siento muy satisfecha, comparto esa satisfacción con todas ustedes, con todas, quienes hemos visto en María Elena Chapa, un ícono en la lucha por los derechos de las mujeres, ni más ni menos.

Cierro diciendo: ¡Ya basta!

Queremos igualdad en el acceso a los salarios. Trabajo igual, salario igual.

¡Ya basta!

Queremos igualdad para el acceso a la justicia.

Queremos igualdad para el desarrollo pleno, sostenible de todas las mujeres.

Queremos igualdad sustantiva ya.

Gracias por su atención.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Tiene el uso de la tribuna la Senadora sin grupo parlamentario, la Senadora Martha Tagle Martínez.

La Senadora Martha Angélica Tagle Martínez: Gracias, Presidente.

“Nosotras paramos, porque nunca paramos”. Esa es la frase con la que hoy conmemoramos, el 8 de marzo, para reconocer, que a pesar de lo mucho que hemos avanzado, de lo mucho que hemos conquistado las mujeres, de que nunca paramos las mujeres de luchar porque se nos reconozcan todos nuestros derechos, hoy, hoy queremos parar para alzar la voz y decir: “Aquí estamos, aquí estamos”, y lo que estamos buscando es la igualdad, la igualdad de condiciones y de oportunidades, la igualdad sustantiva porque valemos lo mismo que cada uno de los hombres que están aquí presentes.

“Nosotras paramos, porque nunca paramos”. Es. . . este día donde las mujeres de todo el mundo, vamos a seguir avanzando unidas del brazo, como María Elena Chapa nos lo enseñó.

A mí me dio mucho, pero de verdad mucho gusto que María Elena Chapa Hernández, sea hoy quien reciba este reconocimiento por parte del Senado de la República;  y me da mucho gusto por muchas razones.

Primero, porque al conocerla de manera personal, todas las que estamos aquí, sabemos que María Elena Chapa es una mujer que honra sus palabras con sus hechos, es una mujer congruente, es una mujer que además nunca ha estado dispuesta a bajar la voz, siempre la ha alzado a favor de los derechos de las mujeres y siempre ha estado en la lucha  por el reconocimiento de esos derechos de las mujeres.

También me da mucho gusto que el día de hoy se le reconozca a María Elena Chapa, porque cuando se los dije, cuando se aprobó este reconocimiento para ella,  María Elena Chapa es mi maestra, María Elena Chapa es maestra de muchas de las que estamos aquí, y me siento realmente honrada de haber tenido la oportunidad de aprender de cerca lo que significa comprometerse con los derechos de las mujeres, lo que significa poner en tu razón de vida el luchar por los derechos de las mujeres, por seguir abriendo brecha, porque nos debemos a otras mujeres.

Si yo aprendí que me debo a las demás mujeres es precisamente, gracias a María Elena, a María Elena que ha sido una gran maestra de muchas generaciones.

Y por eso es que me parece muy importante hoy, que el Senado reconozca a una mujer como María Elena y que todas aprendamos de su ejemplo, de que  no ha importado la circunstancia ni la condición, ni el momento, ni los colores, siempre  estemos trabajando para seguir abriendo brecha, para seguir unidas, para seguir aliadas de manera estratégica, porque hoy los tiempos nos requieren más que nunca de esa manera, unidas, sin protagonismos, juntas, avanzando para seguir en ese camino hacia la igualdad, que a veces padece la utopía, cada paso que damos se nos aleja un poco más, pero tenemos que seguir dando esos pasos de la mano de mujeres como María Elena, que estoy dispuesta y estoy segura, la vamos a escuchar aquí,  a seguir dando esos pasos con nosotras, pero también con el compromiso de todas las que se encuentran aquí, porque nos hacía falta mucho por andar.

Y por último, y quiero aprovechar la oportunidad de tener este espacio para decir que uno de los enormes pendientes que tenemos  en el Legislativo y por parte del Estado mexicano y que las mujeres en particular tenemos que alzar la voz y exigirlo fuerte es la ratificación del Convenio 189 de la OIT. . .

(Aplausos)

El reconocimiento de los derechos, por el reconocimiento  de los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, todas las que estamos aquí, todas, sin excepción, no pudiéramos estar aquí, si no hubiera mujeres que en el hogar se estuvieran haciendo cargo de eso que sí es trabajo, de ese trabajo que parece invisible y que si no se hace, el mundo no camina.

Por eso tenemos el compromiso y espero que antes del 30 de marzo que se conmemora la fecha del trabajo del hogar, estemos ratificando en el Senado de la República ese convenio, porque se los debemos a esas mujeres.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Muchas gracias, Senadora Tagle.

Tiene el uso de la tribuna la Senadora Ninfa Salinas Sada.

La Senadora Ninfa Salinas Sada: Senadores, compañeros, compañeras.

Me complazco de estar aquí, compartiendo este día con ustedes, María Elena, muchas felicidades, gran convocatoria, hace tiempo que no veíamos una convocatoria de este tamaño.

Me complace ver al Senado aquí, lleno, presente en este día, Elvia Carrillo Puerto, una mujer ejemplar, una mujer de lucha, una mujer de objetivo, de metas y, sobre todo, enfocada a consagrar los derechos de las mujeres  hoy.

Y la recordamos como un estandarte de nosotros, el género femenino, que día a día, pues continuamos en la batalla para lograr la paridad de justicia, sobre todo la paz y la igualdad de oportunidades.

Hoy reconocemos a María Elena Chapa Hernández, el espíritu de Elvia Carrillo Puerto, que ya se ha consagrado en su vida para establecer esta equidad de género en todos los contextos, en el contexto político, en el contexto social, en el contexto cultural, en el empresarial.

Yo creo que hoy México está en un momento inigualable, en un momento en donde las mujeres tenemos una gran difusión, en donde las mujeres tenemos una gran oportunidad de ser vocales, de estar presentes y de hacer cosas para construir nuestro futuro, porque ese es el principal reto de las mujeres, construir nuestro futuro, forjarnos esas oportunidades que verdaderamente nos permitan construir agenda.

Y déjenme decirles que no es suficiente el esfuerzo personal, no es suficiente, es necesario construir un entorno, en eso es en lo que nos tenemos que concentrar, en construir un entorno con libertad, en construir un entorno con Estado de derecho, en construir  entorno con una sociedad civil fuerte y  un entorno que genera estas oportunidades.

Repito, no es suficiente el esfuerzo personal , construyamos el entorno, este es un llamado a todas la mujeres que están allá afuera para que se sumen, para que podamos tener esos liderazgos, esos liderazgos que permitan estas condiciones para que prosperen los demás, ese es el buen liderazgo, el que está construyendo por el prójimo. Así que yo sí les digo, la indiferencia es el peor enemigo, sin duda, el peor enemigo de la sociedad, así que celebro que tengamos espacios como este, en donde nos podamos involucrar continuamente y en donde podamos debatir y en donde podamos reflexionar, donde estamos  y hacia dónde todavía nos falta llegar.

A mí me parece que debemos de perseguir incansablemente  el espacio este de participación del que vengo hablando, porque debemos de poder incidir en la agenda, debemos de poder hablar de estos temas que nos interesan y construir espacios, espacios para que podamos generar estas oportunidades.

Y les repito, el mejor momento es hoy, el mejor momento, porque en cuanto a desarrollo tecnológico, en cuanto a desarrollo en nanotecnología, de biología, de medicina, de bioingeniería,  de genética, caray, tenemos tanto que nos abraza y que nos impulsa como sociedad.

Así que las mujeres debemos de pensar cómo queremos participar ahí, cómo queremos legislar, cómo queremos participar en lo económico, en lo empresarial, desde la sociedad y yo creo que hoy el mundo está abierto a ese diálogo y a esa discusión.

Así que  vale la pena recordar que sólo en un ambiente de libertad es que podemos hablar de progreso, cómo vamos a garantizar ese ambiente de libertad, así que ser un detonante de la participación social y de la acción debe de ser el eje rector de la vida de la mujer, un detonante que habla con el ejemplo, el ejemplo para las niñas, el ejemplo para la juventud, porque los niños no hacen lo que les dicen, los niños hacen lo que ven, así que las mujeres tenemos que ser parte de ese ejemplo, tenemos que facilitar la rendición de cuentas, tenemos que facilitar también la implementación de leyes ,que como bien decía mi compañera Angélica, ya están.

Entonces yo creo que el cambio no debe de ser lineal, el cambio debe de ser exponencial y ya está sucediendo, así que me siento yo muy orgullosa de ser parte de ese cambio, me siento muy orgullosa de estar aquí rodeada de mujeres extraordinarias que, sin duda, son parte de este movimiento.

Este cambio exponencial hay que abrazarlo, nada está en su etapa final, todo es perfectible y todo se transforma continuamente. Así que creo que debemos de estar en un estado de aprendizaje continuo, de aprendizaje permanente, eso es, debemos de trabajar siempre de la mano, fortaleciendo nuestras capacidades, porque también  hay que decirlo, las mujeres nos debemos de empoderar, pero con sustancia y con capacidad y fundamento, muy importante, debemos de educar con el ejemplo y pues en ese tono, yo lo que invito es  que trabajemos de la mano, junto con nuestros compañeros los hombres para que todos los días podamos incidir en esta agenda, para que todos los días tengamos una participación activa de construcción de oportunidades y que este crecimiento exponencial se dé para la mujer.

Hoy tenemos que fomentar no sólo el empoderamiento, sino que protegernos en nuestros derechos con educación, con equidad, pero sobre todo, con calidad educativa, haciendo conciencia y sensibilizando, porque es lo que necesitamos, una sociedad más sensible.

Así que, como ya les decía, estamos en un momento de la historia en donde las mujeres estamos recibiendo una gran difusión de nuestras causas y si bien es cierto que hemos ganado grandes derechos, a mí me parece que todavía hay mucho por hacer y que no nos detendremos hasta que todas las mujeres de México se sientan orgullosas de serlo, pero sobre todo, que las oportunidades se desarrollen, se exponencien y que estemos ahí para acompañarnos.

Así que muchas gracias y muchas felicidades.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Muchas gracias, Senadora Ninfa Salinas.

Tiene el uso de la tribuna la Senadora Dolores Padierna Luna, del Partido del Trabajo.

La Senadora Dolores Padierna Luna: Con su venia, Presidente.

Saludo con muchísimo respeto y orgullo a las personalidades que hoy están de visita en el Senado, especialmente a las mujeres que son altamente reconocidas en nuestro país, especialmente a nuestra galardonada María Elena Chapa que, sin duda, honra a todas las mujeres de México.

Este 8 de marzo debemos reconocer los avances, pero también los pendientes en materia de la igualdad de género.

Debemos celebrar que el Día Internacional de las Mujeres, los medios de comunicación hayan ofrecido extensos espacios a los temas de nosotras, por ejemplo, el del acoso sexual.

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo, el acoso sexual puede presentarse cuando condiciona a la víctima para obtener algún beneficio laboral, un aumento, una promoción o incluso mantener el empleo.

También señala el organismo la existencia de ambientes laborales hostiles, donde se intimida y se humilla a las mujeres de manera cotidiana.

El mundo presta atención, y qué bueno, a las denuncias de acoso sexual en el mundo del espectáculo, pero desgraciadamente no parece existir el mismo interés cuando el mismo delito, incluso otros peores, afectan a la inmensa mayoría de las mujeres, especialmente a las mujeres de escasos recursos.

No es el único espacio donde las diferencias económicas, la desigualdad brutal que vivimos pasan la cuenta.

Según las cifras de la UNICEF, las posibilidades de que una mujer muera por condiciones vinculadas a la maternidad son 40 veces más altas en los países pobres que en las naciones ricas y en los países más pobres las posibilidades son 150 veces mayores.

La Organización Mundial de la Salud estima que en 2015 murieron en el planeta 303 mil mujeres por complicaciones del embarazo o el parto, la mayoría de ellas en países pobres y por razones que pudieron haberse evitado.

La desigualdad social mata en cuanto a la mortalidad materna en los países desarrollados, la relación es de 12 por cada 100 mil nacidos vivos, en los países pobres es de 239 por cada 100 mil.

Otro rostro terrible de las prácticas que hacen víctimas a las mujeres, ese la trata de personas.

Según las cifras de Naciones Unidas, cada año son retenidas cuatro millones de personas, 75 de cada 100 son mujeres y niñas.

Las redes de tráfico que se extienden por todo el planeta se enfocan, sobre todo, a la prostitución, pero también a la esclavitud laboral.

El año pasado, por estas fechas, la CEPAL dio a conocer un informe en el que destacó que el 78 % de las mujeres en la región latinoamericana están ocupadas en sectores de baja productividad, lo que implica peores remuneraciones, baja cobertura de la seguridad social y mejor contacto con la tecnología y la innovación.

Las mujeres también padecen las mayores tasas de desempleo y persiste la desigualdad salarial pese a que firmamos el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la igualdad de remuneración “al trabajo igual, salario igual” que entró en vigor hace 64 años.

En México, al conjunto de demandas relacionadas con el mundo laboral y la maternidad, las mujeres debemos agregar, por desgracia, el veneno de la impunidad y la injusticia.

Más de 200 mujeres son asesinadas cada día y 20 millones aseguran haber sido víctimas de alguna forma de violencia sexual.

Termino diciendo que de acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Nacional de las Mujeres, el Inmujeres, publicado a principios de este año, en México son asesinadas cada año dos mil 756 mujeres, en 2016 se presentó un repunte de feminicidios al promediar siete casos cada día.

El Instituto atribuye dichas cifras, entre otras causas, al incremento de la violencia vinculada a la delincuencia organizada, sumando a factores estructurales, sumado a factores estructurales como la discriminación y la inseguridad.

Por otro lado, recalca el Instituto la importancia de la Declaratoria de la Alerta de Género en Estados y Municipios, como un mecanismo político capaz de brindar protección a las mujeres y obligar a que las autoridades asuman sus responsabilidades en esta materia.

Hoy digo a las mujeres: Es hora, sin embargo, de conmemorar juntas, de compartir la alegría de la vida y, sobre todo, la alegría de poder luchar y gritar que nos queremos todas juntas.

¡Ni una menos!

Gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Muchas gracias, Senadora Dolores Padierna.

Tiene el uso de la tribuna la Senadora Pilar Ortega.

La Senadora María del Pilar Ortega Martínez: Con su venia, Presidente.

Compañeras y compañeros Senadores, invitados especiales.

Saludo de manera muy especial a nuestra galardonada Martha Chapa.

Primero que nada, quiero decirles que celebro que finalmente las mujeres de este Senado…

Perdón, María Elena Chapa, perdón…

Que las mujeres de este  Senado que tantas batallas hemos emprendido a favor de los derechos de las mujeres por encima de nuestras propias diferencias de partido, finalmente podamos tener voz en una ocasión tan importante como la que hoy nos convoca en esta sesión solemne.

Por un lado, la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer y, por otro, la entrega de la “Medalla Elvia Carrillo Puerto”, a una mujer que tiene un gran legado en esta lucha y que seguramente tendrá muchas batallas más.

Por ello, queremos tener voz, no es para menos.

En los últimos 20 años nuestro país ha dado grandes e importantes pasos en el camino a garantizar que las mujeres gocen de los mismos derechos que los  hombres y que sean tratadas en condiciones de igualdad.

Importantes cambios, sí. Y aquí quiero hacer un reconocimiento a las Senadoras que en la LXII y LXIII Legislatura hemos hecho posibles estos cambios en muchas vertientes, cambios, repito, importantes, pero también hay que decirlo, cambios insuficientes todavía.

En el ámbito judicial y administrativo se han implementado políticas importantes para empoderar a las mujeres, se han logrado grandes avances en materia educativa y se ha  reducido las brechas.

Por ejemplo, la matrícula de mujeres inscritas en Educación Media y Superior, se ha logrado igualar a la de los hombres.

La inversión en estancias infantiles ha ayudado a fortalecer opciones para las mujeres que trabajan fuera de casa, opciones para el cuidado de sus hijos.

La introducción de la licencia de paternidad alienta a participar más activamente a los padres en la crianza de los hijos; la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, de 2006; el establecimiento de requisitos para la transversalidad de género en la Ley de Planeación; la Ley Federal de Presupuesto y de Responsabilidad Hacendaria; las políticas para erradicar la violencia contra las mujeres; entre las que se encuentran la creación de centros de justicia para la mujer y el sistema de apoyo y protección a las víctimas en el ámbito político.

También, en este sentido, hemos alcanzado el principio de paridad de género a nivel constitucional.

Hoy tenemos una cifra récord en la participación de mujeres en ambas Cámaras, 38.28 % de Senadoras de la República y 42 % de Diputadas federales.

Y en algunos estados se ha logrado también que este principio en su vertiente horizontal y vertical esté presente en la elección que se celebrará este año para la integración de los ayuntamientos.

Sí, cambios importantes si tomamos en consideración que hace apenas unas décadas no éramos ni siquiera reconocidas como ciudadanas en nuestra Constitución.

Sí, cambios importantes cuando hasta hace poco tiempo el espacio público estaba reservado a los hombres.

Sí, cambios importantes cuando la presencia de mujeres era inexistente en las Cámaras del Congreso, cuando las niñas eran excluidas del acceso a la educación.

Cambios importantes, pero siguen siendo insuficientes.

Porque en los hechos, y a pesar de que se han roto parcialmente las barreras de acceso a la inclusión, existen muchos más complejas y arraigadas en la cultura política.

Las mujeres siguen siendo marginadas de la toma de decisiones, de mejores condiciones económicas y de seguridad.

Las mujeres siguen padeciendo violencia, trato diferenciado, y a pesar de la paridad horizontal y vertical no estamos en la toma de decisiones en los partidos, no estamos en la toma de decisiones en los poderes públicos o en los órganos autónomos tomando decisiones en igualdad con los hombres. Pocas posiciones todavía y espacios de poder en los congresos.

El mismo Senado, que fue factor clave para que surgiera el principio de paridad en la Constitución, no ha sido capaz de llevar a ninguna mujer a su Presidencia.

Las mujeres que asumen espacios de toma de decisiones lo hacen con gran dignidad y, sin embargo, siguen sujetas a actos que intentan descalificarlas.

A pesar de lo avanzado que pudiera estar el marco normativo para abordar el fenómeno de la violencia contra las mujeres ésta no se ha erradicado.

Muchas mujeres aún no sienten los efectos de estas políticas en su hogar, en el trabajo o en la calle porque la ley es un primer paso; sin embargo, la pregunta sigue siendo ¿cómo se está aplicando?, ¿por qué la violencia se sigue dando? ¿por qué la desigualdad no se ha erradicado?

En materia de educación, si bien hubo avances en la cobertura, siguen siendo un reto mejorar la calidad de la misma con enfoque de género, erradicar y atender el acoso y hostigamiento sexual en los centros educativos, ampliar las oportunidades de acceso a la educación para las mujeres rurales e indígenas.

Las mujeres son piedra angular en la economía rural, sin embargo, en comparación con los hombres sólo obtienen una fracción de la tierra, del crédito y de la formación e información en la agricultura que ellos reciben.

Y qué decir en materia laboral, sigue existiendo desigualdad, se requiere aumentar la calidad del empleo y asegurar igual salario a trabajo igual, y que puedan desarrollarse en condiciones de seguridad y no ser víctimas de acoso y hostigamiento dentro de sus centros de trabajo.

De acuerdo con el Inegi, en la última Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo, del total de horas dedicadas al trabajo remunerado y no remunerado, los hombres contribuyen con poco más del          40 %, mientras que las mujeres con cerca del 60 % si se toma en cuenta el trabajo no remunerado de los hogares de las mujeres de doce años y más al dedicar en promedio 29.8 horas a la semana, triplicando el registrado por los varones.

Hoy seguimos teniendo el compromiso para llevar a nuestro marco jurídico el marco de la Organización Internacional del Trabajo, número 189, para las trabajadoras del hogar.

Es necesario avanzar en oportunidades educativas y laborales para las madres jóvenes, así como prevenir y eliminar la violencia, en especial la violencia sexual.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer es necesario expresar nuestra preocupación por el hecho de que las mujeres indígenas refugiadas, migrantes, las que viven en comunidades rurales y urbanas con discapacidad, las que se encuentran en centros de reinserción social, niñas y adultas mayores aún viven en situación de vulnerabilidad.

No podemos y no debemos mantenernos indiferentes cuando la violencia contra la mujer es un problema de gran magnitud y de grandes consecuencias. Mujeres y niñas se encuentran en riesgo de sufrir diferentes formas de violencia.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones de los Hogares, en 2017, señala que 3.4 de cada 10 mujeres han experimentado algún tipo de violencia, y 4 de cada 10 mujeres han sido víctimas de violencia por parte de desconocidos.

Se puede afirmar que, en comparación con la prevalencia de la violencia, la denuncia es baja debido a diversos factores, entre los que se encuentran la impunidad, la cual produce un efecto negativo.

Compañeras Senadoras y Senadores:

Es necesario, pues, seguir trabajando en la transversalidad de la perspectiva de género, la cual implica incorporar la experiencia y el conocimiento, los intereses de las mujeres y los hombres; es decir, que tanto hombres como mujeres puedan participar e influir en los procesos de desarrollo social, económico, político y cultural que les afectan a ambos.

Es por ello que celebramos que el día de hoy estemos entregando esta presea, “Elvia Carrillo Puerto”, y reconozcamos la voz de una mujer, que desde la política ha sido impulsora, desde su trinchera, en muchos movimientos por la búsqueda de la igualdad.

Nunca había coincidido con María Elena Chapa, pero esta presea es muy merecida.

Coincido con quienes me antecedieron en la palabra y señalaron que ha sido gran impulsora e inspiración para muchas mujeres.

Como mujeres, como ella, muchas de nosotras hoy estamos aquí en estos espacios, es importante entonces reconocer la trayectoria de mujeres que han cerrado la brecha y que han abierto el camino para muchas mujeres, para millones de mujeres en nuestro país porque el empoderamiento de la mujer supone beneficios para todas las mujeres de México.

Alcanzar la plena igualdad entre géneros no sólo es un reto y una obligación del Estado en sus tres niveles, sino que implica el trabajo de todos y todas, en la escuela, en la familia, en los medios de comunicación, en la iniciativa privada, en la sociedad en general.

La sociedad mexicana y el gobierno deben seguir trabajando por una cultura de igualdad y de no discriminación como una forma de relacionarnos y de respetarnos. Este es el mayor reto que enfrentamos las mexicanas y los mexicanos y es indispensable que generemos mayores esfuerzos en la formación, en la igualdad de género, no como un asunto de mujeres, sino como un asunto de todos, porque todos estaríamos beneficiados en una sociedad incluyente donde hay verdadera igualdad.

Es cuanto, Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Gracias, Senadora.

Tiene el uso de la tribuna  la Senadora Hilda Esthela Flores Escalera, para hablar a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

La Senadora Hilda Esthela Flores Escalera: Muy buenas tardes a todas y a todos.

Como integrantes del grupo parlamentario del PRI y en el marco del Día Internacional de la Mujer, en el Senado de la República tenemos el privilegio y el orgullo de otorgar el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto” 2018 a María Elena Chapa Hernández, mexicana excepcional, que no sólo es un  referente del empoderamiento de las mujeres en  nuestro país, sino que también es emblema del avance democrático que mujeres y hombres hemos construido.

Como ocurre con los grandes personajes de la historia, nuestra distinguida galardonada se ha caracterizado por ser una mujer adelantada a su época y a ser lo que en el mejor de los casos parecía altamente complejo.

Sin exagerar podemos decir que el México contemporáneo no se podría concebir sin las aportaciones de mujeres como María Elena Chapa…

(Aplausos)

María Elena Chapa y Elvia Carrillo están unidas por su amor por México, así como por su permanente compromiso con la lucha por alcanzar, materializar y consolidar una cultura de paridad e igualdad de género en todos los ámbitos, destacando la arena política donde es un referente para quienes integramos esta soberanía.

Nuestra querida, respetada y admirada galardonada es prueba tangible de que en las grandes causas, en el Senado de la República, vamos más allá de los colores partidistas, y nos unimos en una sola voz, que entre otras cuestiones reconoce a las personas sobresalientes en luchas tan relevantes como la igualdad entre hombres y mujeres.

Estamos ciertas que en nuestro país, en México, estamos viviendo una nueva era, es justo reconocer que aquí llegó una iniciativa que vino a marcar el antes y el después de México en la historia y participación política de las mujeres.

Fue el Presidente Enrique Peña Nieto quien envía una iniciativa que permite hoy, tener la democracia paritaria en la Constitución.

(Aplausos)

Sin duda, sin duda, esta democracia paritaria llegó para quedarse, por supuesto avalada por todas las expresiones políticas en el Congreso de la Unión, pero hoy México está viviendo una historia nueva en la participación política de las  mujeres, y sí hay que levantar la voz para decirlo.

Definitivamente hay temas importantes que se han impulsado en el gobierno de Enrique Peña Nieto, como el haber logrado transversalizar la perspectiva de género en las políticas públicas, pero nos queda claro que hay grandes retos; nos queda claro que México tiene temas importantes pendientes con las causas de las mujeres, y desde aquí, del Senado de la República levantamos la voz.

Levantamos la voz por la igualdad salarial, levantamos la voz también por el alto a la violencia hacia mujeres y niñas en todas sus expresiones; levantamos la voz también por empoderar económicamente a las mujeres, levantamos la voz por hacer un alto y poner un alto al acoso y al hostigamiento sexual, también por más oportunidades de empleo, y flexibilidad en horarios laborales para las mujeres.

Queremos también levantar la voz por un acceso mucho más efectivo a la justicia para las mujeres.

Retos, sin duda reconocemos que tiene México aún, y levantamos la voz por ello, pero hoy es una gran oportunidad para sumarnos a este enorme reconocimiento que hoy hace el Senado de la República a alguien a quien no podemos dejar de reconocer y de querer.

Hoy reconocemos a la legisladora, a la servidora  pública, a la académica, a la autora y, por supuesto, a la gran mujer sus aportaciones a la vida democrática de México, y al fortalecimiento de los derechos humanos de las mujeres, son de tales dimensiones que son reconocidas a nivel nacional e internacional, y esas, querida María Elena, las impulsaste tú.

Estamos orgullosas, y orgullosos en este Senado de la República de ti.

Muy merecido este reconocimiento que hace esta soberanía.

Muchas gracias, es cuanto, gracias Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Muchas gracias, Senadora.

Muy bien, regresando a nuestro acuerdo original, con fundamento en el numeral segundo del resolutivo tercero del acuerdo aprobado, se concede el uso de la palabra a la Senadora Diva Hadamira Gastélum  Bajo, a nombre de la Cámara de Senadores.

(Aplausos)

La Senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo: Muy buenas tardes a todos.

Quiero hacer los comentarios antes de iniciar, primero, Presidente, agradecerle mucho la apertura que tuvo para que los grupos parlamentarios al interior de este Senado pudieran hacer uso de la palabra, muchísimas gracias por esto.

(Aplausos)

Y como esta sesión es sesión solemne, pero yo no puedo dejar de ser Diva, mi estilo tiene que estar ahí, entonces, discúlpenme, pero puedo pedir permiso doble.

Chapa, te queremos.

(Aplausos)

Te queremos Chapa.

(Aplausos)

Así o más igualada, Chapa, te queremos, yo uso dos, solamente con dos personas este título de matriarca.

Ser matriarca es ser madre de muchas de las que estamos aquí, y tú, eres madre de nosotras, muchísimas gracias María Elena por todo esto, pero además te quiero decir algo.

Si tú revisas, yo he estado varias veces aquí, las grasas, si, nunca se llenan, y además de ser madre, eres taquillera, muchísimas gracias por todo esto.

(Aplausos)

Quiero saludar con mucho aprecio la presencia del Secretario de Gobernación, un hombre con el que construimos muchas cosas, cuando fuimos compañeros, y todavía me acuerdo cuando luchamos tanto por una reforma constitucional para el tema de trata, y la ley general, así es, el secretario de Gobernación, nos faltan cosas que hacer  juntos, Secretario, violencia política no se puede quedar así, no se puede quedar así.

(Aplausos)

Y lo digo porque lo hemos trabajado junto con ustedes, aquí está el maestro Solís, y no se puede quedar así, la violencia política goza de cabal impunidad; cabal impunidad es que nadie la toca, es libre y soberana, y la tenemos que parar.

La violencia política no puede seguir en este país, permeando y parando el máximo éxito que hemos tenido, que es la paridad y la democracia paritaria.

Si la democracia paritaria no está blindada con la legislación constitucional, y las cinco  leyes que tiene que ver con esto, no caminamos, las mujeres no somos  números, somos seres humanos,  jóvenes, adultas que sentimos y queremos que nos respeten; ser candidata no puede significar estar propensa al asesinato o a la inseguridad como persona.

Por eso, secretario, qué grato es que esté usted aquí.

Muchísimas gracias.

(Aplausos)

Ya me voy a mi rollo.

Hoy en la mañana recibí muchas llamadas diciéndome: felicidades Diva, y no los culpo, la ignorancia a veces parece ser conocimiento,  me regalan un kleenex, por favor.

(Aplausos)

Y luego me mandaron flores, lo peor del caso es que no tiene tarjeta, y yo espero que no tenga problema, yo.

Y, es que el problema más serio que hay aquí, es que el 8 de marzo no es comercial, señoras, señores, no es 10 de mayo, no es 10 de mayo, pero además de eso, no es un festejo.

Y hoy en la mañana si traigo un serio problema, qué ropa me iba a poner, que cómo me ponía, que, no, pues este no es un festejo.

Lo hemos convertido en una conmemoración institucional, que tampoco lo es ¿eh? Tampoco lo es una conmemoración institucional, disculpen ustedes.

Pues porque entonces tenemos dos fechas al año, el 8 de marzo. ¡Ah! bueno el 10 de mayo, y el 25 de noviembre.

Y ser mujeres en México es más que dos fechas.

Por eso el 8 de marzo, en este contexto del asesinato de 146 mujeres, y cuando yo leo y releo esto que se ha hecho forma de vida, qué increíble que lo mismo que les pasó a ellas nos esté pasando ahorita igual a nosotras, igualito.

Ellas se salieron a la calle a gritar las miserias laborales por las que pasaban, porque eran miserias, en Nueva York, primera potencia. Pero saben qué, la violencia no respeta si eres de Estados Unidos, o eres del Caribe, aquí está Belén, de Naciones Unidas, y lo sabe, que no respeta la violencia ni estratos sociales.

Y lo que es más, el 8 de marzo ha servido para echarnos un rollo largo, largo, largo, largo, largo; no, no saben, y sacamos, pero no pasa de ahí, de discursos muy bien argumentados, escritos, que deben de trascender el dicho para ir a la realidad.

Por eso en este momento yo quiero felicitar mucho a la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres por la valentía que ha tenido de enfrentar. ¡Qué cosa! Siete mujeres al día mueren.

¿Ya oyeron? Siete mujeres al día mueren.

En diez años han muerto casi 24 mil.

Lorena, mi respeto y admiración por el trabajo que has hecho en el Instituto Nacional de las Mujeres, generando políticas públicas y haciendo un gran trabajo.

(Aplausos)

Este recuento macabro tiene que acabar, ya le buscamos por todos lados. Lo primero que tenemos que hacer es hacer conciencia.

Y agradezco mucho la presencia aquí de la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, una gran aliada, Martha Tamayo.

De la Presidenta de la Jucopo, que desde que llegó muchas cosas cambiaron.

Y quiero agradecer mucho al Presidente Cordero que hoy se animó a ponerle a este Senado de la República tolerancia cero en acoso y hostigamiento. A eso se le llama ser valiente, no golpear a una mujer, ser valiente es ser eso.

Felicidades, Presidentes, tanto a Ana Lilia como al Presidente Cordero, porque no podemos ser candil de la calle y oscuridad de tu casa. O sea, que aquí pase de todo, pero… ¡No! Aquí no, ni aquí ni en ninguna parte.

Hemos hecho muchas leyes, es verdad.

Y alguien me decía: “¿Para qué sirven las leyes? Pues nada más para reprimir; no le pego a la mujer, porque me mandan a la cárcel”.

Lo que tenemos que luchar es la conciencia que tenemos que tener del derecho a las libertades y el derecho a los derechos que tenemos las niñas y mujeres de este país.

Esto ya se volvió un problema sistemático y sistémico, sí o no.

Sistemáticamente hay acoso, hay hostigamiento, hay asesinatos, y nos volvemos estadística en rojo, pero hoy al reconocer a una mujer que tiene muchos pantalones. Permítanme, ya sé que me van a decir por qué, y muchas faldas, tiene las dos cosas.

María Elena Chapa es tan determinada que ahorita me decían: “Oiga que la vaya”. “No, no, váyanse ustedes y déjenme aquí a mí”. Tiene tanta determinación de hacer valer lo que es una mujer, que nos enseñó y nos inyectó esa idea de seguir luchando.

Y quiero llamar la atención en la Chapa.

Nosotros estamos terminando una Legislatura, tenemos que ser muy autocríticas.

¿Cuánto hicimos aquí por el tema de las mujeres?

¿Qué tanto nos involucramos en el tema de las mujeres?

¿Cuántas acciones afirmativas hicimos?

Porque María Elena me lo preguntaba.

Tenemos que ser muy autocríticas.

Hemos venido a las Cámaras sí con un tema que traigo conmigo, pero también con la causa de las mujeres, que no la podemos dejar de lado; no la podemos dejar de lado, somos producto de una lucha, una lucha que María Elena Chapa ha dado siempre.

Yo estoy en un grupo, y la leo mucho, mujeres en plural.

Y María Elena Chapa todos los días nos da una lección.

Por eso hoy la vida de Elvia Carrillo Puerto y María Elena Chapa se juntan, primero, en un reconocimiento emblemático y en un reconocimiento de vida como es María Elena Chapa.

Fue por unanimidad, todo mundo estuvo de acuerdo.

Sí, sí trae colores María Elena, pero saben ¿qué? tiene tatuada la lucha de las mujeres por siempre.

María Elena eres un gran referente histórico, te lo digo desde ahorita.

Eres un gran referente.

Es una gran inspiración para muchas mujeres que salimos de un pueblo, de un rancho, a venir a la capital y luego a esta capital, tú nos enseñaste qué se tenía que hacer para seguir luchando y poniendo eslabones y ponerle punto final a esto que tanto nos ha ofendido, como es la violencia en contra de las mujeres.

Estamos cerrando una Legislatura.

Yo le quiero agradecer desde aquí al Presidente Enrique Peña Nieto por la democracia paritaria que decían que iban a pasar 80 años para que se diera. Ya se logró.

Pero tenemos pendientes, en pocas sesiones, violencia política, tiene que salir como debe de salir, sin quitarle ni ponerle. No tengamos temor, el que nada debe nada teme. No podemos seguir regateándole la seguridad a las mujeres que se la juegan por un partido, como fue el caso de Chilapa, en una semana asesinaron a dos, de dos partidos distintos; y en esta semana renunciaron dos de dos partidos distintos. Quiere decir que la violencia política no tiene que ver con partidos, tiene que ver con esa misoginia que campea y que nos ofende.

Y no ofende solamente a las mujeres, ofende también a los varones, ofende también a la sociedad.

Yo estoy muy contenta de terminar una Legislatura, me voy satisfecha de una lucha que dimos todas, todas las Senadoras de la Repúblicas, de todos los partidos, todos los días.

Y quiero agradecerle mucho a los coordinadores, perdón, unos más, otros menos, pero nos apoyaron.

Y permítanme agradecerle mucho a Emilio Gamboa Patrón, que debo de traerlo hasta aquí, pero él sabe muy bien que la democracia de este país no se escribe sin nosotras, él sabe muy bien que si no entregamos buenas cuentas antes de irnos, la historia nos va a alcanzar.

¡Y saben qué! Nosotras vamos a escribir la historia.

Cero violencia política en contra de las mujeres, ese es el mandato y vamos por él.

¡Arriba la Chapa!

(Aplausos)

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Les solicito ponerse de pie para el acto de entrega a la maestra María Elena Chapa Hernández, del Reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto” y del diploma correspondiente al año 2018.

(Todos de pie)

(Aplausos)

(Entrega Reconocimiento)

(Aplausos)

Sírvanse tomar asiento.

Como lo dispone el numeral 3 del resolutivo tercero del acuerdo aprobado para normar esta sesión solemne, por fin hará uso de la tribuna la maestra María Elena Chapa Hernández.

(Aplausos)

La Maestra María Elena Chapa Hernández: Muy buenas tardes. Muchas gracias.

Saludo con muchísimo respeto al señor Secretario de Gobernación, Lic. Jesús Alfonso Navarrete Prida. Muy amable por su presencia.

A Ernesto Cordero Arroyo, Senador de la República y Presidente de esta Mesa Directiva.

Sin duda alguna a la Diputada Martha Sofía Tamayo de la Cámara de Diputados.

A la Ministra Norma Lucía Piña, de la Suprema Corte de Justicia.

A la Senadora Diva Gastélum presidenta de la Comisión para la igualdad de género.

Por supuesto, a las compañeras secretarias.

A la Lic. Lorena Cruz Sánchez, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres y a todos/as ustedes que presiden esta ceremonia.

Igualmente lo hago con aquellos de los integrantes de la Mesa Directiva, a los Vicepresidentes, a los Secretarios, a Gloria Ramírez, la Recipiendaria del reconocimiento del año pasado a quien agradezco su acompañamiento.

A la Presidenta de la Junta de Coordinación Política, Senadora Ana Lilia Herrera.

A los Senadores, a los cinco Senadores, varones, por cierto, todos, de las fracciones parlamentarias de este Senado, PRI, PAN, PT, PRD y Partido Verde. No hay una sola mujer que sea coordinadora de los grupos parlamentarios. Ya habrá paridad también en nuestra casa.

A la Comisión para la Igualdad de Género que se empeñó en hacer una revisión de las currículas de las mujeres propuestas, que fuimos nueve, y que tomaron la decisión de dárselo a una neolonesa, presidida por Diva Gastélum y las dos Secretarías, Angélica de la Peña y Martha Elena García y a todas sus integrantes.

Cuando me informan que es apobada por unanimidad y que así fue decidido pensé: “Qué enorme compromiso”, y yo que pensaba que el premio que me dieron en el 95 de la “Mujer de México”, en Atlanta, había sido lo más grande que me habían sucedido, porque vi que se pararon mil mujeres, las italianas, las francesas, etcétera, y dije: “Esto no tiene nombre para mí, ni para mi salud”, es muy impresionante que se esté dando. Estoy profundamente agradecida.

Por supuesto, Martha Palafox, las que han hablado, Martha, Angélica, Ninfa, Dolores, hacía mucho que no la veía, Hilda Flores, Pilar Ortega, pues, a todas las colegas que han dirigido la palabra, la verdad, se los agradezco mucho, y a las tres que ya lo recibieron antes, Marcela Lagarde, una mujerona de la teoría política feminista; Carmen Moreno y Rosario Marín.

Sé que vinieron muchas personas de Nuevo León, y estoy muy contenta, y de los grupos plurales de mujeres, de Querétaro, de Sonora y de Baja California, entre otros y estoy muy sorprendida de la presencia de todos ustedes, y muy agradecida, por supuesto.

No quiero empezar sin antes agradecer de manera particular al Senador Emilio Gamboa Patrón por su valioso apoyo, saludo a la magistrada Mónica Soto y a tantas personas que respeto y aprecio: Silvia, Dulce Ma., Carlota, Nati, Beatriz, Ma. De los Ángeles, Lupita, Laura, Mercedes, Pola, Tere, Rosario, Rogelio, Felipe, Aracely, Belem, Héctor, Norma, Cuquita, Dania, Adriana, Claudia, Leticia, Imelda y muchos más, porque se dieron su tiempo. En especial a mi hijo Homero Santos, a mi hermana Marilú Chapa y al Doctor Rodolfo Posadas, estar presentes en la ceremonia.

Quiero iniciar con una reflexión, y quiero compartirles algunas de las cosas que me parecen importantes en este día. Es cierto: Tenemos 100 años de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y también tenemos 100 años con la vida del Congreso Feminista de Yucatán, creado por doña Elvia Carrillo Puerto. No es poca cosa cumplir 100 años en ambos eventos, que tienen entre sí una serie de interrelaciones muy importantes.

Yo soy heredera de la Presea Elvia Carrillo Puerto. Me siento muy honrada, y saludo a las colegas cuya trayectoria respeto, que también fueron propuestas como recipiendarias.

Cuando leo la vida en un artículo, que me envió Dulce María Sauri, me sorprendió muchísimo saber que era una mujer luchadora por la igualdad de los derechos civiles, políticos, económicos, laborales y educativos.

Varios de sus pasajes de vida me conmovieron mucho, como que se casó dos veces, que los dos maridos le pidieron el divorcio porque era una hija desobediente, porque no hacía caso, porque no les ofertaba a sus parejas el placer de la dulzura y el amor que esperaban los hombres de ella.

Y luego, cómo, a la hora de morir después de haber sido Diputada Local, y que suspendieron las elecciones para que no llegara, y luego Diputada Federal acá en San Luis, por el Distrito IV, que también invalidaron las elecciones, nunca pudo tomar posesión. Pero saben qué en el acta, donde dice: Ocupación, le ponen: “El hogar”. Y cuando cierran su acta de defunción dice: “Elvia Carrillo Puerto, viuda de Pérez”. O sea, el señor Pérez había muerto 50 años antes, y le había pedido el divorcio por vez primera, porque el segundo marido fue Barroso. Y todavía le decían: “Viuda de… perteneciente de…”

Qué vida más interesante de esa mujer. Cómo me conmovió.

Y me dije: “Pues, yo creo que sí me parezco a Elvia Carrillo Puerto, algo tengo de parecido a esta señora”.

Con la única agravante que casarme dos veces no es viable. Y la señora fue terca y repitió dos veces, para que las dos ocasiones le pidieran el divorcio y le dijeran: “Que era una hija desobediente”.

Por muchas de las demás cosas, su historia que queda inscrita en el destino de este país está llena de descalificaciones, de exclusiones, de aislamiento, de saqueo domiciliario, de menosprecio, de discriminación, incluso sufrió un atentado de ocho balazos, cosa que todavía no sufro yo. Logró dejarnos un legado importante a las mujeres de nuestra generación y a las que vienen.

Pero igual que ella, muchas mujeres sabemos que a cualquier lado que te hagas, con el tema de las mujeres, encuentras obstáculos, por donde quiera que te vayas buscas una vereda, un cómo salir del camino, cómo librar esa decisión, y esos obstáculos que no son implícitos, sino explícitos claramente, como lo han sido toda la vida.

Las mujeres, con esa visión global y con esa concepción clara de la realidad, nos volvemos muy amenazantes o muy peligrosas, y esto no es nuevo para nadie de las que están aquí, no es nuevo para nosotras; para quien es nuevo, es para los compañeros varones.

Ver la realidad en su totalidad requiere una interconexión de disciplinas: la historia, el derecho, la economía, la sociología, que permiten comprender esas transiciones y procesos de cambio para identificar la desigualdad claramente, y esas brechas de inequidad que permanecen todavía sin resolver.

Más aún, es importante escuchar y tomar en cuenta la vida de las mujeres, sus expresiones de igualdad, porque en muchas ocasiones, muchas, sólo por ser mujeres ya estamos marginadas. Nomás porque somos mujeres estamos ya discriminadas.

Nosotras, para todo, nuestra tarea ha sido resistir, argumentar y avanzar. Y muchas veces, nada más es insistir y aguantar, pero no avanzamos. O sea, seguimos y seguimos y nos topamos con las barreras.

Mientras no le pongamos la dimensión social al respeto que merecemos las mujeres, continuaríamos y continuamos viéndolo como un aspecto individual y no como lo es, no es asunto de las mujeres, es asunto de los hombres y de las mujeres y de justicia social de este país, mientras lo veamos sesgado, es asunto de las viejas, no. No, es asunto de las mujeres, es asunto de una sociedad civilizada que convive entre mujeres y hombres.

Darle a esa agenda de las mujeres una dimensión social o una conceptualización inscrita en los dos fenómenos de globalización y multiculturalismo, requiere un abordaje diferente, requiere fuerzas progresistas, organizadas, con consistencia que permitan con fortaleza avanzar en los procesos, también se requieren aliadas a la causa y aliados a la causa, sin aliados no vamos ni a la esquina.

Gracias a ese movimiento feminista, gracias al movimiento amplio de mujeres, gracias a las académicas, al funcionariado, muy consciente y a redes de organizaciones plurales de mujeres casi siempre libres y progresistas, de todos los partidos políticos, que en todos los partidos las hay, la agenda de las mujeres se puede precisar, como una verdadera construcción y evolución.

Gracias a las nuevas tecnologías, las mujeres estamos impactando globalmente y hemos transformado culturas, cómo estamos duro y dale, con las nuevas tecnologías, claro, en primer lugar, lo tiene Facebook, en segundo lugar, WhatsApp y en tercer lugar You Tube, pues las tres herramientas básicas, elementales de la nanotecnología, las demás complejas, las entendemos las mujeres y las practicamos y usamos las mujeres. Pues estamos impactando a través de las redes nuestra voz, todo ese silencio que nos hemos guardado por años, de no tener capacidad de hablar o expresar tu palabra o de decir tus ideas, se están expresando por la vía de las redes.

Sin pretender, porque no pretendo ser eso, la conciencia moral de nadie, no trato el momento histórico del país porque es de toda obviedad. Hoy es imperioso y necesario contar con una nueva agenda que responda a las recomendaciones y objetivos internacionales y que capture las necesidades nacionales de urgente y obvia resolución, como decimos aquí en las Cámaras, incluidos los temas  emergentes, no olvidemos que nuestra agenda  nació de una manera, pero que hay temas emergentes que han surgido, que la trata, que los migrantes, etcétera, como nuevas problemáticas de carácter social a las que todavía no acabamos de darle todo el foco necesario para resolverlos.

Hoy es imperioso y necesario también ver la paridad en los gabinetes, en el gabinete federal, en gabinetes estatales y en los gabinetes municipales.

Secretario de Gobernación: cómo le haríamos para que esa política interior entendiera más y mejor que solamente hay cinco estados de la República que han tenido gabinetes paritarios, cuatro son gobernados por el PRD y uno por el PAN, del PRI no ha habido un solo gobernador que tenga gabinetes paritarios ¿Cómo hacerle en la política interior para que sean sensibles a que la mitad de sus Secretarías sean para mujeres y la mitad sean para hombres, seis secretarios hombres y seis secretarias mujeres?
Es todo un proceso de resistencias que no vemos cómo, ni cuándo.

Por qué sí lo tiene España, por qué sí lo tiene Chile, por qué sí lo tienen tantos países, por qué tiene cuota República Dominicana, por qué lo tiene Costa Rica, por qué México no tiene ni siquiera una acción afirmativa para las presidenciales y este es el año coyuntural electoral, ahora es cuando le podemos decir a los candidatos/as a la presidencia.

“Hey, la mitad de tu gabinete que sean mujeres, danos una muestra fehaciente de que estás considerando el talento y las capacidades de las mujeres, de que también saben gobernar o pueden aprender a gobernar”. No sólo iríamos con los gabinetes.

Pregunto, ¿cuándo vamos a fundar el Ramo 41? Porque tenemos más de 13 años de perseguir el ramo 41 del Presupuesto de Egresos de la Federación. El ramo 40 se lo dieron al INEGI, pues que sea el 41 o el 42 ¿Desde cuándo, Silvia, María, desde cuándo?

Que tengan su propio ramo, si hay 23 mil millones ahí, dispersos por todos los ramos, el 10, el 12, el 20, el 33, etcétera, por qué no juntas todos los presupuestos de las mujeres y constituyes una opción viable con una nueva arquitectura institucional, con un nuevo marco jurídico y con un presupuesto mejor distribuido.

Abre ese Ramo 41, ya no te tardes, desde el Secretario de Hacienda Francisco Gil Diaz lo andamos pidiendo, cuántos secretarios han pasado y no tenemos un ramo que sume todos los recursos dispersos que hay, que se aplican de las mujeres en salud, en educación y vivienda, en todas partes y le pones un destino a los dineros públicos de las mujeres, con mirada de mujer, con igualdad y equidad.

Es su libro del miedo a la libertad, doña Amelia Valcárcel, filósofa feminista de renombre internacional, ofrece algunas reflexiones, ella dice que la igualdad es un ideal que excluye a las mujeres, y que la pregunta es: ¿Significa algo la libertad para ti o para mí, para todos o para todas, cuando no hay igualdad? ¿Algo significa para ti que no haya igualdad? el feminismo es una filosofía política, es una teoría del poder que debe empezar por reivindicar a las mujeres y respetar su autonomía.

Las mujeres vivimos en un perpetuo estado de minorías, cansa, siempre eres minoría de todo, herederas de una represión  que a veces ni nos toca, ni la hicimos, ni la provocamos,  donde no caben las aspiraciones políticas, todo está bien, mientras no te atrevas a aspirar políticamente a un cargo, mientras estés calladita y obediente no pasa nada, es igual que Elvia Carrillo Puerto  y sus dos maridos, se premia la obediencia, mientras estés en silencio  no pasa nada,  pasa cuando exiges un derecho y dices: tengo derecho a una oportunidad política.

La pregunta que hace Amelia Valcárcel es, y ¿Estamos preparados para ello? ¿Hemos construido un mundo distinto? en serio, la ética del humanismo incluye a las mujeres o las excluye, muchas mujeres que están aquí, ya las veo, hemos decidido vivir en libertad y no nos gusta ser importunadas, es la mera verdad.

Donde la democracia es esa mesa donde te sirven las libertades, te sirven los derechos, te sirven las oportunidades, pero no puedes comer de ninguno porque ni siquiera te sientas a la mesa, ahí están, se ofrecen, pero no te sientas a la mesa, ¿dónde están tus libertades o dónde está tu democracia?

Los espacios definidos como públicos que todos y todas conocemos, no deben ser espacios de contienda, ni de acoso, sino de democracia,  los espacios públicos son espacios para la democracia, no para las contiendas y el Estado tiene la obligación de la tolerancia, el feminismo no es una teoría de buenos deseos, y eso quisiera que quedara muy claro, es una teoría de las libertades fundamentales mínimas, no se trata de identidades afectivas; esto no se trata de que me caes bien o me caes mal. Eso no tiene nada que ver con las identidades afectivas. Esto es política.

La democracia es otra cosa fundamental, es el ejercicio de mis libertades. Yo no vine a hacer afectos al Senado de la República, ni a la Cámara de Diputados los 15 años que fui legisladora, vine a hacer acuerdos políticos, vine a hacer alianzas políticas, vine a ver cómo se transformaba este país, vine a ver cómo le hacíamos para sacar adelante los retos tan importantes que teníamos. Luego surgen las amistades entrañables que perduran hasta nuestros días.

En fin, en 1990, ahora sí que van a decir que es historia patria, pero lo es, porque vale la pena recordarla, nació el delito de hostigamiento que provocó escozor entre los colegas Diputados ¡Ah, cómo nos fue! Hablar de relaciones de poder o de mando entre el patrón y la empleada, el maestro y el alumno, el sacerdote y el fiel, nos costó una serie de ironías sin fin. Hay algunas aquí mayorcitas como yo, que lo vivieron. Años después, en el 2007 nació el delito de acoso, que por allá quedó gracias a algunas Senadoras de ustedes, inscrito ya como delito. Entonces está el hostigamiento del 90 y está el acoso del 2007 que es entre iguales.

El de acá hay una relación de poder o de mando. Por eso aqui puse a Ban Ki-moon que fue Secretario de Naciones Unidas, que hizo una definición redondita que a todos nos queda muy bien y dice: ´La violencia son las relaciones abusivas del poder”. Y se dan entre el hostigamiento y se dan entre el acoso.

En los artículos que ya los conocen todos, pero que yo acabo de dar una conferencia con 100 empresarios, y sorpresa para mí, no los sabían, y eso que la Ley Federal del Trabajo es del 2012, pues no se acordaban, del artículo 47 que habla del acoso y hostigamiento laboral y menos se acordaban del artículo 56 de igualdad sustantiva.

Oh sorpresa, que les digo: ¿Oigan empresarios, no tienen jurídicos en sus empresas o qué? Porque la ley nació desde el 12 y ustedes deben saber que en esa ley queda finiquitado cualquier derecho del trabajador en caso de acoso u hostigamiento, no tienes que pagarles ni finiquito…Eso les gustó mucho, pues eso que te lo digan tus jurídicos y aquí tenemos un hombre que sabe mucho de eso, el secretario de Gobernación, sabe mucho de lo laboral, igual que muchos que están aquí. Orienten a la gente, orienten que hay una Nueva Ley Federal del Trabajo, que ya trae inscrita la igualdad sustantiva, pero bien plasmada en sus artículos, al igual que el artículo 86 del salario igual para el trabajo de igual valor.

En el 93, se acordarán otras que están en mi misma camada u otros, tipo Robert de Niro, de mi misma camada también, que queda en la Ley de la Administración Pública Federal un artículo con el tema de las mujeres.

¿Se acuerdan del Cofipe, aquel viejito Cofipe de 1975?

Bueno, ahí en el 93 logramos la gran hazaña: “Promoverán” la participación de las mujeres”. “Promoverán”, así lo dejamos, “promoverán” y no dio para más. En el 96 fíjense lo que hicimos: “Considerarán” la presencia de las mujeres en postulaciones a cargos de elección popular. En el 2002 los partidos, no sé sí anda por ahí Hortensia Aragón, “garantizarán” la presencia de las mujeres.

En el 2008, el 60-40%, en el 2011, ahí les va la histórica sentencia 12624. Y ahí sí, la obligatoriedad del 40-60% y ahí sí, niña va con niña, niño va con niño y avanzamos y aquí esta Silvia Hernández y su marido, por ahí anda Clara Sherer, que son impulsores notables de la 12624, con una ventaja: Cuando es niño puede ir con niña o con niño y las niñas nomás con niña. Porque si se tienen que ir, entra otra mujer a ocupar su cargo.

Esa sentencia es un parteaguas, hubo unos recordatorios de la familia de algunas de nosotras esa noche fatídica que pierden los cargos porque tienen que meter mujeres, pero ya está, ya funciona, ya existe, ya es un hecho.

Viene febrero del 2014 y el Presidente Enrique Peña Nieto, paridad constitucional. Y ahora sí cambiaron las cosas. Viene el 2018 y la paridad sin restricciones, sin restricción alguna, viene la alternancia, mujer-hombre, mujer-hombre, como dice una jurisprudencia, “empezando con mujer para que no se hagan bolas”, es mujer-hombre, mujer-hombre. Ya está regulado, ya está en la jurisprudencia.

Viene la paridad en sus figuras vertical, horizontal y transversal y para entonces hagan de cuenta que pasaron arriba de un avión las conferencias mundiales de México, Copenhague, Nairobi y Beijing. Todo eso pasó cuando nosotros estábamos acá “atoradas” con que el 30 %, el 60 %, el 80 % y allá caminando el mundo con el artículo 190, con el 193, en sus plataformas de acción, particularmente la de Beijing.

Igualmente, las cuatro expresiones de Naciones Unidas que vamos a mencionar aquí, que es igualdad de oportunidades, igualdad de trato, igualdad en toma de decisiones e igualdad en los beneficios del desarrollo ¿Y qué hicimos las mexicanas? Nos fuimos por igualdad de oportunidades. O sea, ábreles la puerta a las mujeres para que compitan, para que contiendan, para que sean candidatas.

Y vienen tres articulazos, que bueno, no se casa uno con ellos porque ya no desea casarse, pero si se pudiera me casaba con el artículo 1° de no discriminación; con el 4° de igualdad y con el 41 que es la paridad constitucional, el obligatorio de la paridad.

Hasta el 2017 de los juicios presentados en los últimos años, se establecieron 22 jurisprudencias. Todos y todas sabemos qué es una jurisprudencia. Es el acto mayor de justicia social, es un acto que está como la muestra más clara de mandato inatacable y definitivo y siete de ellas van con la paridad.

¿Qué va con la paridad? el interés jurídico, el interés legítimo, las acciones afirmativas, la alternancia, la paridad vertical, horizontal y transversal…Y uno que ha sonado mucho últimamente que se llama “libertad de configuración legislativa”. Sí, lo que pasa es que resolvieron que sí hay libertad de configuración legislativa, siempre y cuando respeten el principio de igualdad. Si no lo respetan, no hay libertad de configuración legislativa, partidos, no hay.

La Suprema Corte el 30 de abril del año pasado, ¡Zas! nos lanza otra jurisprudencia sobre el reconocimiento al Derecho Humano a la Igualdad.

No debe haber ninguna duda en las postulaciones, sin embargo, las Declaraciones de las Plataformas, los Pactos, las Convenciones, los Consensos, etcétera, vinculados a las reformas del derecho humano, desde la reforma del 10 de junio cambiaron notablemente la vida de este país.

Créanmelo que hay pocos hombres que yo ando buscando con esa insistencia o mujeres, pero tengo mucho interés desde el 2011 ¿Quién metió esa maravillosa reforma del 2011? donde le da progresividad, les da los cuatro principios a los derechos humanos, todos y todas, las protecciones que tienen que ver como objetivos estratégicos de los derechos humanos. Y lo que obligó es que integró a todas las convenciones internacionales y vamos, las mete a la Constitución con carácter obligatorio.

¿Quién impulsó esa reforma? Alguien que me diga el nombre, aquí está, ¿en serio fue él? Navarrete, fuiste tú. Hasta que te encontré, porque andaba buscando a quién le tenemos que agradecer las mujeres en este país que hayas hecho eso. De veras.

Fíjense por qué, porque haber hecho esa reforma del 2011 que le dio el carácter internacional a la Constitución, nos da una serie de respuestas y recomendaciones para resolver asuntos estratégicos que todavía no se consolidan.

Voy a decir algo que no va a gustar, pero lo tengo que decir: Todavía hay regresiones en la interpretación. Es nuestro deber estar atentos con la conformación de la Suprema Corte de Justicia, los tribunales, porque el Principio de Progresividad nos obliga a ir hacia adelante, pero nunca hacia atrás, cuando se trata de la protección de los derechos humanos.

Y algo que no hemos podido saber hacer es que las mujeres aprendan a defenderse. Sí sabemos los marcos teóricos, pero a la hora de un SUP-JDC, a la hora de poner un juicio ahí nos atoramos, nos ha faltado eso, de cómo le enseñamos a las mujeres a defenderse jurídicamente frente a las leyes electorales.

Trátese de desarrollo humano o trátese de la Agenda 2015-2030 del Desarrollo Sostenible, observamos causas de las mujeres que guardan turno para aplicarse.

Por ejemplo, hay adelantos que no prosperan. En Nuevo León tenemos un ejemplo muy claro y muy doloroso, se formó una Comisión de Inteligencia Electoral plural con ocho hombres y con ocho mujeres de solvencia profesional probada. Trabajaron ya cuatro años para empujar y promover los derechos político-electorales de las mujeres con un compromiso muy claro y muy contundente, ¿qué nos pasó?

Presentamos ocho juicios ante el Tribunal Electoral del Estado y los perdimos los ocho, no ganamos ni uno, ni unito, ni unito.

El uno que ganamos fue en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y por ese unito que ganamos entraron 16 mujeres Diputadas locales, la mitad de las regidurías y la mitad de las sindicaturas, nada más por uno.

¿Por qué perdimos los dos primeros? Allá voy, al cuarto para las doce, antes de que cerraran porque no nos querían recibir el juicio. ¡Ah! que famosa historia, allá voy. Y lo primero que me dijeron: ¿y dónde está la afectada? Digo, ¿cuál afectada? Pues la que debe venir a luchar por sus derechos. No, nosotros pedimos para que otras mujeres lleguen, no queremos llegar a nada, nosotros no pedimos ningún cargo, es para que a otras se les abra la puerta. ¡Ah no!, tiene que venir directamente la afectada. ¿Y de dónde saca usted eso?

Además, fíjense, venía firmado por ocho hombres de la Comisión de Inteligencia Electoral, y los hombres no deben luchar por las mujeres, otra aberración de ley, ¿de qué baúl viejo la sacaron? No sé en qué siglo estaban ¿Cómo es que los hombres no pueden luchar por los derechos de las mujeres? No tiene explicación lógica, no tiene.

Pues me salió lo Chapa, y todos los demás apellidos y entraron, claro, entraron para perderse todos, pero entraron. Por fin los recibieron después de varias discusiones, pero luego pusimos dos juicios ante la Suprema Corte de Justicia por contradicción de tesis, aquí vienen las fechas cuando quieran leer el discurso.

Miren, ¿saben lo que pasa? El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación trae unas tesis Mónica lo sabe bien, frente a los r.p o los m.p, los mejores perdedores, pero la Suprema Corte trae otras, y dices: A ver, háblense, que entiendan lo mismo por mejores perdedores o por los r.p (representación proporcional). Y como a varios estados nos pasó lo mismo, para allá vamos con dos juicios. Por cierto, les aviso, son lentitos para resolver, todavía no los resuelven y estoy hablando del 2016.

¿Cómo hacerle para acceder al pensamiento complejo? Ahí sí este es un trancazo al cerebro lo que les voy a decir. ¿Por qué? Porque hay sentencias, créanme que las leo tres veces y no les entiendo, no sé, me traen bailando, aquí me ponen que sí, y en la página 18 que no, y luego acá que quién sabe, y ahí me traen hasta que puedo ver la estructura y puedo suponer por dónde van. Por fin un Magistrado me dijo: “tampoco nosotros les entendemos, Chapa, así que no te mortifiques mucho, tampoco nosotros entendemos cuando los estamos leyendo”.

La pregunta es ¿cómo le hacemos para acceder al pensamiento complejo, para entender, en primer lugar, el concepto, juicios, razonamientos, argumentos, fundamentos, leyes, teorías, modelos, axiomas y teoremas?, ¿cómo le vamos a hacer si no entendemos ni siquiera el concepto de paridad, ni el concepto de igualdad sustantiva, ni el concepto de perspectiva de género?, ¿cómo construyes un edificio si no tienes claro el pensamiento complejo de inducciones, deducciones, contra inducciones, metalenguajes, etcétera?, ¿cómo le haces para mandarnos unas respuestas de leyes en JDC in-en-ten-di-bles? porque soy obsesiva y escolarizada y las subrayo con rojo y con amarillo, contradicción aquí y allá. Oigan ¿quién les entiende? Entonces tenemos que empezar, primero, por el concepto, qué entendemos por paridad, qué entendemos por transversalidad y luego vemos lo demás.

Voy a puntualizar ejemplos, para terminar, de las dificultades legislativas que yo viví. A ver el término de uso equidad. La recomendación 19 de las Naciones Unidas del 2006 le dice a México: “No se use más el término “equidad”, úsese el término de “igualdad” para que no presente dificultades de interpretación´.

Me pueden creer que el Plan Nacional de Desarrollo habla de equidad todavía a pesar de las recomendaciones del 2006, cuántas recomendaciones mundiales le han hecho a México, que no las hemos atendido, que son básicas, fundamentales, primarias o como les quieran llamar.

¿Y qué nos pasa con la dignidad, compañeros, compañeras? La dignidad no se legisla, es una condición estrictamente humana, yo soy dueña de mi dignidad. Pues dale con la dignidad “humana” aún en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ¿es que hay de otra?, ¿quién les dijo que había escuela digna, si es una cosa?, ¿y quién les dijo que había vivienda digna?

Si las propias Naciones Unidas de 1984 dicen: “No hay vivienda digna, hay vivienda adecuada”, está sujeta a seis criterios: el lugar donde se encuentra, los servicios con que cuenta, etc. Léanle, pero no se atrevan a decir que una vivienda tiene dignidad. Lo oigo en Infonavit cada rato y digo: ¿de dónde sacas que un objeto o un animal tienen dignidad? O sea, ¿de qué estás hablando? Escuela digna, ¿qué es eso? Si la obligación del Estado no es tu dignidad, tú eres dueña de tu dignidad y nadie te la va a quitar, menos permitas que se legisle. El Estado es responsable de la integridad, que no me roben, que no me secuestren, que no me violen, que no me maten, pero no es responsable de la dignidad de nadie. Entonces aquí tenemos otra tarea pendiente.

Vamos a ver la última. Es que es tanto lo que quisiera decirles, pero no me va alcanzar el tiempo. Cuando creamos el Instituto Nacional de las Mujeres hubo cuestionamiento de por qué “las mujeres” en plural, porque no somos utopía. El hombre, pues quién sabe cuál será, ¿y esa es utopía o qué? Y la mujer, pues, ¿cuál mujer, de qué mujer habla? Pero si tú hablas en plural “las mujeres”, “los hombres” son referenciales y concretos y te sientes incluido, por eso el instituto se llama Instituto Nacional de las Mujeres ¿quiénes? Nosotras, nos sentimos incluidas con el término “mujeres”.

Y así puedo traer aquí, para cuando lo quieran leer, algunas otras cosas, igual que en violencia intrafamiliar, les da por la violencia intrafamiliar cuando la ley del 96 dice: “violencia familiar”, violencia familiar es adentro de la casa. Cuántos compañeros dicen: “es que hablamos de violencia intrafamiliar”. ¿Cuál? Pues la que se da dentro de la casa, pues es familiar y nada más.

Las que vivimos a cientos de kilómetros de aquí de la Ciudad de México observamos puntualmente, las propuestas que hace la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores. En un año como este el delito de violencia política es incuestionable, ya lo decía hace rato la Senadora Diva, es incuestionable. Hace pocos días mataron a dos candidatas, y ella lo puso de ejemplo. Muchas padecen de distintos tipos y ámbitos de violencia, es un hecho: continúa el acoso, el hostigamiento, la persecución para anular o menoscabar los derechos, es un hecho.

El 27 de septiembre una vecina empresaria, la doctora Rosa Nelly Treviño y yo, presentamos una iniciativa para cambiar la Ley del Mercado de Valores y la Ley de Sociedades Mercantiles y poder incluir el 30 % de mujeres en los consejos de administración. La firmaron 50 o más, Senadoras y Senadores, y seguimos atoradas. Traten de sacarla, de no dejarla, no se vayan sin que esta iniciativa salga, porque desde 1993, hay 35 países que ya tienen cuota, y a veces no tienen el 30 %, tienen el 50 %, porque es importante, no sólo estar en el sector público, sino en el sector privado. Nos faltan rectoras, ministras, juezas…….

Hay un autor que me gusta mucho, que se llama Zygmunt Bauman, ¿lo conocen?, el creador del concepto de modernidad líquida, se murió en enero del año pasado, era mi novio, con 94 años. Él no sabía que lo amaba, pero tengo toda su obra.

Este señor habla de los avances tecnológicos ilimitados; de la cultura del desapego, óiganlo porque todo esto lo estamos viviendo y lo vamos a vivir en la época electoral, pero de ya: del olvido, del consumo como sedante moral, de las redes como trampa, de los vínculos humanos frágiles, de la cibervida, del surgimiento de los millennials y de los centennials ¿Sí saben la diferencia?

Los centennials son los que nacieron de 1996 a la fecha, son los que usan este aparatito móvil que pedí prestado, diez horas al día, son los que bajaron el porcentaje de atención masculina y femenina, que bajó a 8 segundos; nosotras las adultas a los 20 minutos nos conectamos y nos desconectábamos del tema para volver a poner atención. Pues estos centennials, lo bajaron a 8 segundos, está recién medido, acabo de leer el artículo, dicen, esto no es cierto; pues sí, es cierto.

Fíjate que, en 8 segundos, ahí van, y ahí van, y son dos líneas, que capacidad sintética están adquiriendo. Dos líneas, esto es lo que están haciendo los centennials. Los que tienen ahorita 20 y 21… y van a votar, porque el 40 % del voto va a ser de menores de 35 años, igual que el 52 % de las mujeres.

¿Qué pasa con Zygmunt Bauman?

La obsolencia programada, el activismo de sofá, han visto a los políticos que están en el sofá de su casa con este aparato móvil, y desde ahí gobiernan, ¡hágase! ¡hágase!, hay muchos que se creen que se gobierna así, y que quitan lo más importante de una campaña que es la mirada a la altura de los ojos, es lo más importante que hay, para mí, porque soy antigua, las jóvenes no lo piensan, creen es a través de la Red.

En las circunstancias actuales, lanzó esta pregunta, ¿cómo le vamos a hacer con la generación de reemplazo? ¿Y para entregar la estafeta? ¿Cómo le vamos a hacer para abrir nuevos horizontes de los que Elvia Carrillo Puerto nos dejó a nosotros, y nosotros tenemos que entregar más adelante?, ¿Cuáles son los temas de mayor preocupación?, ¿Cuáles son los temas llamados irreductibles?, ¿Cuáles son llamados los recurrentes?, hay tanto qué decir.

Pero, la que habla, una vez más ya viví las burlas, las ironías, las amenazas, y a veces, no lo van a creer, no merezco ni el saludo. A mí ya me dictaron sentencia en el Estado de Nuevo León porque soy igual que Elvia Carrillo Puerto, hija desobediente, es lo menos que me dicen, insumisa, tenaz, irreductible, convertida en fastidio; me faltan los ocho balazos de Elvia Carrillo Puerto que no me los han dado, por fortuna, todavía. El menosprecio a las oportunidades de agredir a las mujeres es intenso.

Alguna vez le dije a un Presidente de México, que era proclive a no querer sacar el Instituto Nacional de las Mujeres, le dije, en un discurso A ver, señor Presidente ¡A ver quién se cansa primero! Porque nosotras no nos cansamos, usted atórele diciendo que no, y nosotras le atoramos diciendo que sí; hasta que se creó el Instituto Nacional, porque todos los días nos levantamos diciendo, a darle, pues.

Todos los días hacemos eso, hoy nos levantamos para construir la esperanza, hoy nos levantamos para construir las oportunidades, hoy nos levantamos porque queremos ser respetadas, es una lucha inacabable.

La soberbia es mala consejera, porque las mujeres somos madres, hijas, colegas, hermanas, y a 104 años de que Elvia Carrillo Puerto, y 135 de Susan Anthony, preguntara, en un letrero frente de a la Casa Blanca ¿Las mujeres somos personas?, ¿Y si no somos personas?, ¿qué somos?. Si somos personas tenemos derechos. Y, si no somos, díganos qué somos nosotras. Porque si somos personas, tenemos derecho a la libertad, derecho a nuestros derechos, derecho a la igualdad, etcétera.

Esa misma mujer que nos invita a ejercer de una manera abierta, libre y pública nuestros derechos, dijo otra frase muy, muy ilustradora de los partidos políticos, nomás escúchenla porque va esta frase de 1873, hace como 145 años, dice: “Ninguna mujer que se respete, ninguna, va a trabajar por un partido que la ignora”

Quiero decirles que hay de todo en esta vida, que el desafío es enorme, que hay muchos hombres, y sí los hay, que muestran su decoro y su honor, y también su autoridad, y se suman a los cambios; pero hay otros que no. Que hay muchas mujeres inspiradoras que honran su quehacer político, y entienden bien y mejor la perspectiva de género, pero que otras no. La tarea no ha terminado, con todas y con todos tenemos que trabajar en pluralidad y en diversidad incorporando la mirada de mujer en lo que hacemos.

Fíjense lo que acaba de hacer las Naciones Unidas, reconocer el déficit democrático del artículo 193; apenas reconoció, 23 años después de la plataforma de acción de Beijing, y ahora si tienen paridad adentro de su organización política; es una gran notición el que leí, y dije ¡vaya! empezaron en casa, pero se tardaron 23 años, pero lo lograron, que la mitad de las Naciones Unidas fueran mujeres, y a mí me encantó esa nota de prensa.

México ha cumplido una partecita del 190, de la declaración de Beijing, pero podemos reconocer que ha habido avances, y que se han cumplido, y estamos informadas de los esfuerzos de las Senadoras que con evidente voluntad política han cumplido la agenda de género; lo que no sabemos  de las mujeres Senadoras, nadie, nada más las que están aquí adentro, es, los intensos desgastes de las negociaciones que de ninguna manera han menguado el ánimo, por lo contrario, han anticipado con visión superior para lograr la igualdad sustantiva con perspectiva de género; ahí está el esfuerzo de esas Senadoras, ahí está la entrega, ahí está la responsabilidad.

Y, voy a ilustrar, para terminar, dos pasajes. En la iniciativa plural aquella para crear el Instituto Nacional de las Mujeres, que presenté el 24 de octubre del año 2000, su aprobación y su asignación de presupuestos para las mujeres establecimos una larga noche que recordarán algunas por aquí.

Tres mesas de negociación: la del PAN, la del PRI y la de Hacienda. Ahí tuve un forzoso aprendizaje que jamás en mi vida había vivido. Dos horas discutí con la mesa de los panistas, hasta que nos aseguramos que entraran cien millones a la computadora, y yo de ahí no me movía si no veía que la computadora, metía los millones, y cuando metas los millones, me salgo de aquí.

Pues creía que ya la había hecho, y dije, si, el PAN, el más difícil. No, cuando entras a la mesa del PRI, ahí agárrate, ahí sí que sudas, porque empiezan los del PRI ramo por ramo, el Ramo 10, el Ramo 23; el de Gobernación, el de Salud, el de Educación. ¿Qué es esto? Dije yo.

Y ahí te salen los apellidos y todos los gritos, y le pegas a la mesa, todos los argumentos que te sabes y batallas, hasta que amenazo a los compañeritos, pues ni modo, ¿Oye, y así quieres ser gobernador?, ¿Y tus mujeres saben que así piensas de ellas? “No, no espérate”. Pues bájale, necesitamos dinero para las mujeres. Y ahí quedaron otros cien milloncitos para el Instituto.O sea que Dulce Ma. tenía 26, Lupita tenía 26, bajaron a cien y cien cada partido, y nació el Instituto con 226 millones ¡Bravo! Pero ahí les va.

Los cincuenta millones para las mujeres rurales; los 400 para la cobertura universal del Sida; los 7 para Relaciones Exteriores, entre otros. Pues desaparecieron el 8 de enero, los 400 millones del Sida y dijo el Diputado sacrosanto: “¿Para qué les das 400 millones Chapa?, ¿si como quiera se van a morir?”. Alguien me dijo que estaba enfermito y yo pregunté que si tenía Sida.

¡Ah! Pues yo pensé que me había atorado, pero no, pasé a la tercera mesa de Hacienda, ahí sí Chapita, venía lo difícil, ahí los negociadores duros, parcos, sin querer saber nada de razones ni causas de cada asignación. Recuerdo que uno de ellos me dijo algo que ni siquiera lo sabe la jefa, dijo: “A mí ni tu jefa me convence, menos tú”. Y yo le pego a la mesa y le dije: “Ni a ella ni a mí nos importa la escasez de tus neuronas, ese es problema tuyo” así le contesté.

Por cierto, no andaba de chismosa y no fui y te platiqué, te estás enterando ahorita, pero “cómo que a mí ni tu jefa ni tú me convencen”. Y dije: y tus neuronas que te funcionen o no a mi qué, es problema no es mío, es tuyo.

Bueno, hay viene la amenaza, porque eso hay que aprenderlo. Las 89 mujeres que están afuera, si tú no pones estos presupuestos, todas vamos a votar en contra del Presupuesto de Egresos de la Federación, todas, a las 5:30 de la mañana, y queremos respuesta y no me paro de aquí, y casi me amarré a la silla, y no dije ni más, me les quedé viendo dura, dura a los ojos y ahí va. Sale el hombre después de llamarle al Secratario de Hacienda, que él ni sabía que yo dos semanas antes ya había ido con él, y dice: “van los presupuestos”. Perfecto.

Ya los siguientes años fueron muy bonitos, fuimos todas, la del Ramo 20, la del Ramo 22, la del PAN, la del PRI, la del PT, la del PRD. ¿Tú por qué vas a luchar, tú por lo otro? Y nos jugamos un rol muy bonito que se llama “Ángeles y Demonios”. O sea, unas eran las buenas y otras eran las malas de la película.

Nos salió padrísimo porque ahí nos mandaron un negociador de lujo, el mero director del SAT ¿Te acuerdas? Ahí estaba el hombre a las 6:00 de la mañana, y era muy gentil, un hombre gentil, prudente. “No, mira, los 80 no te los puedo dar, pero qué tal 60 millones”. ¡Viene! Ponlos. Muy buen negociador. Siempre agradecidas.

¡Ah! la otra negociación era cruzada, tampoco se lo esperaba Beatriz Paredes, porque una Diputada del PAN hablaba con la coordinación del PRI; una del PRD, que dice que se llevaba muy bien con el coordinador del PAN; y la otra del PRI platicaba con el PRD, y nosotras con los remisos de la historia. Entonces, sacamos una lista de los remisos por estados, que no quieren a las mujeres. Tenemos dos horas para convencerlos de que voten.

Pero yo no batallé, a mí el que me tocó fue muy fácil, fui y me le senté y le dije: o votas a favor o mañana voy a tu estado, doy una conferencia de prensa y les aviso a tus mujeres que estás en contra de ellas, ¡tú dices! O votas a favor o mañana amanezco en tu estado, al fin tú quieres ser gobernador, yo no. Se me quedó viendo. Claro que cuando votó me recordó a mi mamá desde lejos, votó a favor y me hizo un gesto muy significativo, pero votó a favor.

Y luego me dice: “¿Chapa, Chapa, ahora sí vas a ir a mi estado?” Sí, como no, nada más que tú me pagas el boleto de avión. Hace una hora yo lo iba a pagar, pero ahora lo pagas tú y yo voy y les digo que tú votaste a favor, no hay ningún problema. Nunca llegó a gobernador. Hasta Hoy.

Y aquí vienen dos hombres que están aquí, Manuel Bartlett y Natividad González Parás. Ni crean que se me olvida, ni crean, Manuel ya me estoy acordando de todo lo que hicieron. El Senado de la República, como Cámara de origen, te acordarás Nati, y la de Diputados, como revisora, reformaron el artículo 1° constitucional ¡Qué fregón artículo el de no discriminación!

Se acuerdan que averigüé (iba conmigo Heidi Strosberg, por cierto) cuándo lo revisarían, y me fui al Senado con ustedes de 8:00 de la noche a la una de la mañana, ¿se acuerdan de mí? También estaban Jesús Ortega, Lety Burgos y un grupo de senadores. Padrísima la mesa. Sí, ahí estábamos con el primero constitucional.

Bueno, aquí he de decir que actué con toda prudencia, que hablé con ellos con todo respeto, con él y con él, no como con los otros, de por qué debía ser género y no sexo, de por qué las preferencias sexuales, de por qué la edad, de por qué todas las características, porque no pedir el estado civil, etcétera.

Fueron tan amables que me dijeron: “siéntate, Chapa”. Les dije no, yo ya fui Senadora, ahorita soy Diputada, y me paré en una esquinita ¿Te acuerdas que me ofreciste lugar? Dije no me siento, me paro acá porque ahorita no soy Senadora, soy Diputada, pero les encargo mucho esto y esto.

Está padrísimo lo que voy a decir.

Un Senador distraído, cuyo nombre omito, cuando se habló de sexo o género, dijo públicamente: “Da lo mismo sexo y género, pónganle como quieran”. Y yo agradecí profundamente su ignorancia, quedó en la Constitución el género como garantía del artículo 1° constitucional, ahí está el género, ahí están las preferencias sexuales.

Pero dije qué bonita es la ignorancia, verdad, que te diga un Senador: “póngale como quieras, sexo-género al fin da lo mismo”. Sí, pónganle género. Déjalo en la ignorancia a ese hombre, ya va a entender después que no era lo mismo género y sexo.

Hace 17 años, por cierto, ahí para que lo guarden en su memoria ambos talentos, quedó pendiente la lengua. La lengua maya, la lengua náhuatl, etc y los que ya se van acabando en Coahuila, los Kikapu y las 86 etnias, ¿te acuerdas? No alcanzó a entrar, nos dio la una de la mañana y ya, “ya, lenguas ya no”.

Pues ya no vimos la lengua, pero sí cambiamos luego la Constitución, ahí debimos haber metido la lengua que se nos quedó como criterio de discriminación y que sigue todavía permaneciendo. Y ya que van a revisar la Constitución, cambien el desarrollo sustentable. Es sostenible, porque el sustentable nada más tiene dos variables: el medio ambiente y la economía. Y el sostenible tiene medio ambiente, economía y sociedad. Pues ya que van a revisar la Constitución, pues ponle desarrollo sostenible, ahí después hablamos de los 17 principios, por lo pronto ahorita ponle sostenible.

El artículo 1° para mí ha sido una bandera que si la tuviera aquí la levantaba, como cuando paso por mi pueblo. ¡Eso! Así la levantaría con mucho gusto. El primero para mí es un articulazo de lujo.

Todas las que trabajan por la igualdad y con las mujeres nos enfrentamos a la adversidad, a la crisis, a los traumas, a las circunstancias difíciles, desarrollamos recursos para superar esa adversidad. A este proceso se le llama resiliencia, el mismo que Elvia Carrillo Puerto vivió en cada etapa de su vida.

¿Qué me dejó de lección esa mujerona? Qué fortaleza, que muestra de carácter, de voluntad, para recuperarse de todas las crisis, las pérdidas, y salir adelante ¡Qué mujer!  y qué oportuno el Senado de llamarle así al reconocimiento y ponerle su nombre. Qué honradez de ustedes para hacerlo.

Cuando presidí la Mesa Directiva del Senado, entendí mejor algunos artículos, entendí el de capilaridad social, que es un gran artículo de la sociología, y les voy a decir por qué. Porque cuando estaba ahí, donde está Cordero, entendí la función del Estado. Antes no la había entendido, como articulador de las relaciones sociales, porque proporciona un tejido conectivo a través de las políticas públicas, porque ejerce niveles de intervención sustantivos para el país, eso fue lo que me dejó haber estado presidiendo la Mesa Directiva. Sí se puede, sí se puede decir: hay capilaridad social, sí se puede hacer efectivo ese principio.

El principio de igualdad y el de no discriminación entre mujeres y hombres es una norma internacional, nacional, que no admite pacto en contrario. A ver si se nos graba: “La igualdad es un principio constitucional que no admite pacto en contrario” Porque, ¡cómo batallamos compañeros! Historias cómo la mía, hay decenas de mujeres que las platican, les pasa igual que a mi, montón de historias de resistencia para que los hombres acepten a las mujeres en las oportunidades. El camino para transitar a la igualdad sustantiva y la efectiva, se encuentra con muchos obstáculos, producto de una cultura patriarcal que considera a las mujeres como ciudadanas de segunda.

El reto es todavía enorme. Se trata de un cambio de valores que producen estereotipos de género, que perpetúan la desigualdad, la exclusión y la violencia en todos los ámbitos, llámese públicos, privados, sociales, educativos, como ustedes quieran.

Y termino diciéndoles: que quiero para todas las mujeres, lo mismo que quiero para mí, quiero los tres principios de Simone de Beauvoir: Quiero hacer ejercicio de mi libertad, de mis derechos y de la igualdad.

Y que pensemos lo que una vez dijo Flora Tristán, la francesa. Esto está bien fuerte lo que voy a decir, porque a veces te cercena el cerebro: “Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y del desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos de las mujeres”.

Grábenselo, esto es de 1844. “Todas las desgracias provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se han hecho de los derechos de las mujeres”.

Señoras y señores, más bien a las señoras en este momento, mujeres: no somos pocas. No somos pocas, creemos que somos pocas las que luchamos, pues no, fíjense que no.

Tampoco estamos solas. Hay muchos hombres solidarios que están en la lucha con nosotras, hombro con hombro, que tienen hijas, que quieren que sean respetadas, que tienen hermanas, que tienen parejas, que están dispuestos a luchar, brazo con brazo con nosotras para lograr estos principios.

Hoy empecemos de nuevo.

Estoy muy honrada por esta oportunidad.

De verás, para mí, inusual, me pusieron a pensar y a pensar, es decir, voy a relatar algunas cosas, mencionaré algunas cosas que permitan una reflexión de qué es una lucha que hacemos todas, cada quien desde nuestro pedacito, nada más para lograr ser respetadas. No es pedir mucho, al final de cuentas.

Muchísimas gracias.

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: A nombre del Senado de la República deseo expresar nuestro agradecimiento al doctor Alfonso Navarrete Prida, a la Ministra Norma Lucía Piña Hernández, a la Diputada Martha Sofía Tamayo Morales, y a nuestra galardonada la Senadora María Elena Chapa Hernández, así como a nuestros distinguidos invitados por su asistencia a esta sesión solemne.

Se les solicita ponerse pide para entonar nuestro Himno Nacional.

(Todos de pie)

(Se entona el Himno Nacional)

(Aplausos)

Favor de tomar asiento.

Solicito al doctor Alfonso Navarrete Prida, a la Ministra Norma Lucía Piña Hernández, a la Diputada Martha Sofía Tamayo Morales, a la Senadora María Elena Chapa Hernández, a la Senadora Ana Lilia Herrera Anzaldo, a la Senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo, a la doctora Gloria Ramírez Hernández, a mis compañeras y compañeros Senadores integrantes de la Mesa Directiva y a quienes deseen asistir, nos acompañen en el acto de la develación del Muro de Honor de quienes han recibido el Galardón Elvia Carrillo Puerto.

Solicito a mis compañeras y compañeros Senadores permanezcamos en el Salón de Sesiones para continuar con la sesión ordinaria del día.

Se levanta la sesión solemne.

Se levantó la sesión a las 14:52 horas.

Intervenciones en Tribuna



Sen. Ernesto Javier Cordero Arroyo

Presidió trabajos del Pleno - Sesión Solemne

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyon: Con fundamento en el artículo 100 Bis de la Ley Orgánica del Congreso General en los artículos 56 y 56 Bis del Reglamento del Senado, y en el decreto por el que se crea el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”, damos inicio a la sesión solemne, a fin de realizar la entrega correspondiente al año 2018.


Inicio de Sesión: 12:32 hrs.
Término de Sesión: 14:52 hrs.


Sen. Itzel Sarahí Ríos de la Mora

En funciones de Secretario(a) - Sesión Solemne

Inicio de Sesión: 12:32 hrs.
Término de Sesión: 14:52 hrs.


Sen. Rosa Adriana Díaz Lizama

En funciones de Secretario(a) - Sesión Solemne

Inicio de Sesión: 12:32 hrs.
Término de Sesión: 14:52 hrs.




Sen. Angélica De la Peña Gómez

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Sen. Martha Angélica Tagle Martínez

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Sen. Ninfa Salinas Sada

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Sen. María de los Dolores Padierna Luna

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Sen. Ma. del Pilar Ortega Martínez

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Sen. Hilda Esthela Flores Escalera

Intervención

Sesión Solemne .

Intervenciones de Grupos Parlamentarios para referirse a la entrega del reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”.



Intervención

Sesión Solemne .

Entrega del Reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto” 2018 a la Maestra María Elena García Chapa

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=4&sm=1&str=1865