Senado de la República.
LXIII Legislatura, Tercer Año de Ejercicio.
Lunes 21 de mayo de 2018
Gaceta del Senado
    
    

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Miércoles 13 de Diciembre de 2017
Gaceta: LXIII/3PPO-68/77856
Miércoles 13 de Diciembre de 2017
Gaceta: LXIII/3PPO-68/77856

De la Sen. Dolores Padierna Luna, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con punto de acuerdo por el que se crea la comisión especial para la atención, seguimiento e investigación de las actividades de la Empresa Odebrecht en nuestro país.

SE TURNó A LA JUNTA DE COORDINACIóN POLíTICA EL PRIMER RESOLUTIVO; Y A LA COMISIóN DE ANTICORRUPCIóN Y PARTICIPACIóN CIUDADANA LOS RESTANTES RESOLUTIVOS.

Sen. María de los Dolores
Padierna Luna

SEN. ERNESTO CORDERO ARROYO
PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA
SENADO DE LA REPÚBLICA
PRESENTE

La suscrita, Senadora Dolores Padierna Luna, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 8, Fracción II; 76 Fracción IX; y 276, numerales 1 y 2, y demás disposiciones relativas y aplicables del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE CREA LA COMISIÓN ESPECIAL PARA LA ATENCIÓN, SEGUIMIENTO E INVESTIGACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE LA EMPRESA ODEBRECHT EN NUESTRO PAIS, al tenor de las siguientes:

CONSIDERACIONES

Al comenzar este mes hemos conocido nuevas piezas de una trama corrupta que se extiende por muchos países y que, con excepción de Venezuela y México, ha puesto en marcha a la justicia para develar sus detalles y castigar a los culpables.

El grupo de periodistas agrupados en Quinto Elemento Lab dio a conocer un video en el que Luis Meneses Weyll, quien hasta mediados de este año se desempeñaba como director de la multinacional Odebrecht en México, narra la manera como presuntamente corrompió a Emilio Lozoya Austin, ex director general de Petróleos Mexicanos y miembro del primer círculo de Enrique Peña Nieto, tanto en su gobierno como durante la campaña por la presidencia. La intención de esas relaciones que se remontan al gobierno anterior era, naturalmente, obtener contratos de la petrolera mexicana.

Quinto Elemento Lab presentó la declaración ofrecida por Meneses Weyll ante la Procuraduría General de la República de Brasil, el 16 de diciembre de 2016. En la presentación de la pieza se dice: “Hasta hoy, su testimonio en video había sido secreto”, y se da a conocer mediante el trabajo conjunto de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas, que agrupa a periodistas de México, Brasil, Perú, Argentina, Panamá, Venezuela y Uruguay.

En el video, Meneses Weyll, quien presta una declaración “premiada” –es decir, a cambio de reducir su condena– confirma la participación de Lozoya Austin en la trama corrupta, algo que el ex funcionario ha negado con indignación. ¿Quién tiene la razón? El asunto se zanjaría fácilmente si la Procuraduría General de la República diera a conocer los resultados de una investigación que dice haber realizado. Todos recordamos que al despedirse de la Procuraduría General de la Republica, el abogado Raúl Cervantes dijo que la investigación estaba concluida.

Dijo el renunciante procurador: “El complejo esquema para corromper funcionarios, obtener contratos públicos de manera indebida y luego tratar de esconder el dinero mal habido en paraísos fiscales, puso a prueba nuestra determinación y a nuestras instituciones”.

Han pasado casi dos meses y la determinación y las instituciones siguen a prueba, porque es la hora que no sabemos nada más. Todo indica que este gobierno ha decidido desmantelar las instituciones de procuración de justicia para, con cálculos electorales, ocultar, echar lodo sobre la corrupción que ya es la marca sexenal.

Sin embargo, una tras otra, las investigaciones periodísticas han seguido dando cuenta de que Emilio Lozoya se reunió con directivos del consorcio brasileño para armar una trama financiera que hiciera posible el depósito de sobornos.

Según la reseña de datos duros presentada por el periodista Ignacio Rodríguez Reyna, de Quinto Elemento Lab, en los testimonios judiciales en poder de la justicia de Brasil, Emilio Lozoya, ya siendo director de Pemex, se reunió con Hilberto Silva, jefe del “departamento de sobornos” de Odebrecht.

En su testimonio judicial, Meneses Weyll menciona a Rodrigo Durán como la persona encargada de asesorar financieramente a los beneficiarios de los recursos ilícitos.

Como se ha difundido ampliamente, el ex directivo de Odebrecht asegura que, a partir de 2012, la empresa constructora brasileña acordó la entrega de seis millones de dólares a cambio de obtener contratos públicos.

Se ha pretendido desestimar las declaraciones de diversos ex gerentes de Odebrecht, con el argumento de que se trata de declaraciones de delincuentes que hablan a cambio de reducciones en sus penas. Se olvida convenientemente que la mera declaración no basta para que los ex directivos presos obtengan beneficios de reducción de condenas. Según el periodista Rodríguez Reyna, Meneses “tuvo que aportar diversos elementos de prueba como los comprobantes de las cuentas en las que depositó las transferencias de dinero que presuntamente entregó a Emilio Lozoya”.

Como parte de su investigación, los periodistas también presentaron documentos de tales transferencias. Queremos suponer que todos estos elementos forman parte de una investigación que según la Procuraduría General de la Republica está concluida.

Las investigaciones periodísticas han ofrecido detalles de las empresas fantasma y de los paraísos fiscales a donde fueron a dar recursos como los dos millones de dólares (sólo una de las entregas) que según Meneses acordaron entregar a Lozoya a cambio de “gestiones” para que el consorcio obtuviese contratos (Aristegui Noticias, 6 de diciembre de 2017).

Cuatro millones de dólares más habrían servido para que Odebrecht obtuviera la asignación directa de contratos.

En la multicitada declaración del ex director de Odebrecht en nuestro país se asegura que Lozoya Austin sugirió a los brasileños asociarse con una empresa mexicana, Construcciones Industriales Tapia (CiTapia) y que la aceptación de tal sugerencia se tradujo en una veloz asignación de contratos.

Otras investigaciones de prensa han documentado que la empresa mexicana obtuvo múltiples contratos entre 2012 y 2015.

El “complejo esquema para corromper funcionarios”, según lo calificó el ex procurador Raúl Cervantes, se ha convertido, en México, en un rompecabezas que los medios de comunicación han documentado profusamente, sin que del lado oficial haya mayor información a la sociedad.

Entre las piezas de ese “complejo esquema” se encuentran, además de las referidas y sin hacer un recuento exhaustivo, las siguientes:

-Hilberto Mascarenhas Alves da Silva, el jefe del “departamento de sobornos”, que se encargó del manejo de “propinas” en una decena de países, ha dicho, en declaraciones a la justicia de Brasil, detalló el modus operandi mediante el cual se hicieron llegar 5 millones de dólares a Emilio Lozoya, ex director de Pemex.

-Este personaje habló de un desayuno en la casa de Lozoya en Santa Fe y refirió que una semana después se habrían realizado las transferencias primero de 2 millones y posteriormente de 3 más para que Odebrecht se hiciera de contratos para la ampliación y modernización de la refinería de Tula.

-Las cifras referidas son independientes de 4 millones de dólares que habrían sido entregados cuando Lozoya se desempeñaba como coordinador de vinculación internacional de la campaña del ahora Presidente de México.

-La PGR informó, en un comunicado de agosto pasado, que las autoridades de Brasil no le habían entregado la información completa, pero en el mismo documento afirma que Odebrecht “se declaró culpable por el pago de 10 millones 500 mil dólares de sobornos a posibles funcionarios de Pemex”. Mientras las investigaciones avanzan en dos decenas de países, y hay detenidos en casi todos, en México seguimos esperando que la PGR, como dijo en su comunicado de agosto pasado, el caso sea “llevado hasta sus últimas consecuencias y directamente contra él o los responsables”.

-Las investigaciones periodísticas han revelado la existencia de una comunicación electrónica en la que se transmite la petició, presuntamente de Emilio Lozoya, de cambiar el esquema para la transferencia de los sobornos.

-En un testimonio escrito, jurado y que forma parte del expediente judicial, Hilberto Silva afirma que en un viaje a México se puso de acuerdo con sus contrapartes nacionales para abrir cuentas en el HSBC de Mónaco, a nombre de Rodrigo Durán, que jugaba el papel de intermediario financiero.

-De acuerdo con la “declaración premiada”, el beneficiario de las cuentan abiertas por Durán fue Emilio Lozoya. Silva dijo: “Rodrigo transfirió las acciones de la offshore de la cuenta en donde fue depositado el dinero. En cualquier momento, Emilio (Lozoya) podía decir esa offshore es mía y esa cuenta es mía, sin en algún momento hubiera un malentendido entre Rodrigo y él”.

-En agosto se había dado a conocer que Braskem, filial de Odebrecht en el ramo petroquímico, depositó 1.5 millones de dólares en una empresa ligada a Lozoya en 2012, justo cuando el ex funcionario tenía un cargo en la campaña del PRI a la presidencia de la República.

-En esas fechas, conviene recordar, Braskem participaba con la mexicana Idesa en la construcción de la planta de Etileno XXI en el estado de Veracruz. Los altos directivos de Odebrecht se reunieron entonces, como consta en fotografías que ahora se esfuman de las páginas oficiales, recibían un trato de invitados de honor.

-Según las revelaciones periodísticas, Braskem realizó transferencias a una firma off shore, de nombre Latin America Asia Capital, vinculada a Lozoya Austin.

-La clave de esas revelaciones está en la declaración que hiciera, ante un grupo de inversionistas, Carlos Fadigas, ahora testigo protegido y en 2012 director de Braskem. En palabras que han sido incluidas en las investigaciones de otros países, Fadigas presumía lo siguiente en 2013: “Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI, del partido del PRI, y del actual presidente Enrique Peña Nieto. No sólo de él, sino también de su equipo”.

-Según otra indagación periodística, a partir de las declaraciones patrimoniales del ex funcionario, Lozoya Austin “abrió y cerró entre siete y nueve cuentas bancarias bajo su nombre cuando fue director de Pemex. Todas estaban en dólares, francos suizos o euros”

En el caso Odebrecht, como en otros que nos han hecho perder la cuenta de escándalos de corrupción en este sexenio, la actuación de las autoridades mexicanas contrasta con las investigaciones efectuadas en otros países, donde ya se han revelado nombres de los involucrados y donde, en algunos casos, ya hay corruptos en las cárceles.

Aquí la actuación oficial parece dirigida a minimizar, entorpecer o dilatar la aplicación de la ley. En esa línea se inscribe la destitución del fiscal Santiago Nieto Castillo, un funcionario nombrado por el Senado y destituido por un encargado de despacho.

La información publicada en los últimos meses nos coloca frente a una trama digna de un filme sobre mafias internacionales que triangulan fondos mediante una sofisticada ingeniería financiera que pretende no dejar rastro alguno.

Una parte de esa trama era investigada por el fiscal Nieto, a cargo de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade). El manotazo autoritario de su remoción indica que este gobierno pretende echar tierra sobre investigaciones que le resultan incómodas y, al mismo tiempo, preparar el terreno para garantizar la impunidad no sólo de hecho del pasado reciente, sino con miras a los comicios de 2018.

El Poder Ejecutivo no parece ser ajeno al trato de privilegio que se dio a los directivos de Odebrecht en nuestro país. Cuando fungía como gobernador del Estado de México, en abril de 2010, se reunió con Marcelo Odebrecht en Brasil. La cita se repitió en octubre de 2011 en Toluca, según ha documentado “Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad”. Un nuevo encuentro con Marcelo Odebrecht tuvo lugar en la víspera de que Peña Nieto asumiera la presidencia, en noviembre de 2012. Ya como Presidente, Peña sostuvo un encuentro con el testigo protegido Fadigas, uno de los operadores de la trama de las “propinas”. Propinas que son, claro, cantidades exorbitantes, pero poca cosa si atendemos a las estimaciones que indican que en los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto, el gigante brasileño obtuvo contratos por 5 mil millones de pesos.

Sólo después de que el caso se destapó en una corte federal de Nueva York fue que las autoridades mexicanas hablaron de una investigación.

El compromiso de este gobierno con el combate a la corrupción y la impunidad se expresa con toda claridad en el hecho de que estemos en pleno proceso electoral sin Procurador, sin Fiscal General y sin Fiscal Especializado.

Es responsabilidad del Poder Legislativo evitar que se siga haciendo daño a la democracia y que se profundice la desconfianza ciudadana en las instituciones.

Concedamos que la corrupción no está detrás de cada uno de nuestros problemas. Lo que es indudable es que, como escribió el politólogo Colin Crouch (Posdemocracia, 2004): “… la corrupción constituye un potente indicador de la mala salud de la democracia, porque apunta a una clase política que se ha vuelto cínica, amoral y opaca al escrutinio público”.

-El actual encargado de despacho de la Procuraduría General de la República, Elías Beltrán, participó en la investigación de este caso, en tanto Subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales. Su demora en presentar los resultados del caso ha sembrado en la sociedad una sólida duda sobre la existencia de una decisión política para archivar este expediente.

La salud de la República demanda que este caso sea plenamente esclarecido. La Procuraduría General de la República debe informar a la sociedad y actuar en consecuencia si, como se ha afirmado, la investigación está concluida.

A partir de lo anteriormente expuesto y fundado, se somete a consideración de esta Soberanía el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO:

PRIMERO.- El Senado de la República constituye la Comisión Especial para la atención y seguimiento al caso de la empresa Odebrecht, cuya finalidad será llevar a cabo una investigación sobre las actividades y contratos de esta empresa en nuestro país.

SEGUNDO.- El Senado de la República exhorta al Encargado de Despacho de la Procuraduría General de la República a remitir a esta Soberanía un informe detallado y pormenorizado sobre las acciones e investigaciones emprendidas por los presuntos sobornos que recibieran funcionarios y exfuncionarios de Petróleos Mexicanos, por representantes de la empresa brasileña Odebrecht, que está siendo investigada en dos decenas de países.

TERCERO.- El Senado de la República solicita al Titular de la Auditoría Superior de la Federación a remitir un informe detallado sobre las auditorías relacionadas con Petróleos Mexicanos y Odebrecht, que debe incluir la relación de funcionarios involucrados en las irregularidades detectadas.

CUARTO.- El Senado de la República exhorta al Director de Petróleos Mexicanos a remitir a esta Soberanía un informe detallado sobre las acciones que han derivado de las observaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación en el tema de los contratos de la empresa Odebrecht.

Dado en el salón de Sesiones del Senado de la República a los doce días del mes de diciembre de 2017.

SUSCRIBE


Sin Embargo, 8 de diciembre de 2017

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=77856