Senado de la República.
LXIII Legislatura, Segundo Año de Ejercicio.
Martes 22 de agosto de 2017
Gaceta del Senado
    
    

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La Gaceta es el órgano informativo  oficial del Senado. Depende de la Mesa Directiva y cuenta con un Consejo Directivo formado por los miembros de la propia Mesa y por los secretarios generales de  Servicios Administrativos y de Servicios Parlamentarios; el Presidente de la Mesa lo es del Consejo.

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Miércoles 24 de Mayo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPR-7/71482
Miércoles 24 de Mayo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPR-7/71482

De las Senadoras Yolanda de la Torre Valdez, Hilda Esthela Flores Escalera y Cristina Díaz Salazar, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con proyecto de decreto de decreto por el que se reforma la Ley General de Salud y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE SALUD Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS DE LA CÁMARA DE SENADORES.

Sen. Yolanda
de la Torre Valdez
Sen. Hilda Esthela
Flores Escalera
Sen. María Cristina
Díaz Salazar

Las suscritas, YOLANDA DE LA TORRE VALDEZ, HILDA ESTHELA FLORES ESCALERA Y MARÍA CRISTINA DÍAZ SALAZAR, integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, Senadoras de la República de la LXIII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71fracción II, y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, asícomo los artículos 8 numeral 1 fracción 1, 164 numeral 1, del Reglamento delSenado de la Republica, sometemos a consideración de esta honorable soberanía, lapresente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFOMA LA LEY GENERAL DE SALUD Y LA LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA, EN MATERIA DE REDUCCIÓN DE TASA DE OPERACIONES CESÁREAS, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La preservación de la salud materna, a través de una mejora continua en los servicios de atención en el embarazo, parto y puerperio, es considerada uno de los pilares fundamentales de la salud en los países desarrollados y democráticos, así como mejores técnicas en investigación y procesos obstétricos, que incluyen la disminución potencial de riesgos en el parto y puerperio, han consolidado a la intervención cesárea, como un método de alumbramiento seguro para las mujeres y sus hijos.

Igualmente, este procedimiento se considera una opción prudente, para algunos casos de mujeres cuya vida pudiera estar en riesgo si el alumbramiento se realiza por vía vaginal. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado con preocupación que el aumento exponencial de alumbramientos realizados vía intervención cesárea pudiera representar un problema de salud pública y más aún, diversos investigadores se han pronunciado porque su aumento indiscriminado en nuestro país tiene que ver fundamentalmente con un criterio económico del sector privado, que lucra directamente con la salud y la integridad de las personas. Del mismo modo se señala que la saturación de los servicios de salud públicos en el área gineco-obstétrica en nuestro país ha provocado un aumento significativo de este tipo de intervenciones, con la finalidad de aprovechar los recursos y atender la mayor demanda posible, bajo ninguno de estos supuestos, nuestro país debe aumentar sin justificación las intervenciones cesáreas.

Antes bien, como se demostrará más adelante, es fundamental que las mujeres reciban una oportuna atención médica y psicológica respecto al embarazo y el parto, para que tengan la libre posibilidad de elegir el método de alumbramiento, siempre que se consideren las medidas necesarias de prevención, que no pongan en riesgo su vida y la de sus hijos.

A través de su portal de Internet, la OMS, publicó en el año de 2015, un comunicado de prensa donde hace referencia a lo siguiente:

La cesárea es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes en todo el mundo, y su frecuencia sigue aumentando, sobre todo en países de ingresos altos y medianos. Aunque permite salvar vidas humanas, a menudo se practica sin que existan indicaciones clínicas, lo cual pone a las madres y a los niños en riesgo de sufrir problemas de salud a corto y a largo plazo. En una nueva declaración, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca lo importante que es centrarse en las necesidades de los pacientes, caso por caso, y desalienta el establecimiento de “metas” con respecto a la tasa de cesáreas. 

[…]

Desde 1985, la comunidad sanitaria internacional ha considerado que la tasa “ideal” de cesáreas se encuentra entre el 10% y el 15%. Nuevos estudios revelan que el número de muertes maternas y neonatales disminuye cuando dicha tasa se acerca al 10%, pero no hay pruebas de que las tasas de mortalidad mejoren cuando se supera esa cifra del 10%.

En consecuencia,en el mismo año la OMS, publicó en el documento WHO/RHR/15.02, la “Declaración de la OMS sobre tasas de cesárea”, al tenor del lema: Debe hacerse todo lo posible para realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada. El cual establece lo siguiente:

La OMS realizó dos estudios: una revisión sistemática de los estudios disponibles en los que se pretendía determinar la tasa ideal de cesárea en un país o en una población determinados y un análisis mundial por países con los datos más recientes disponibles. Sobre la base de estos datos con métodos internacionalmente aceptados y mediante las técnicas analíticas más adecuadas, la OMS concluye lo siguiente: 

Las cesáreas son eficaces para salvar la vida de las madres y los neonatos solamente cuando son necesarias por motivos médicos. 

A nivel de población, las tasas de cesárea superiores al 10% no están asociadas con una reducción en las tasas de mortalidad materna y neonatal. 

Las cesáreas pueden provocar complicaciones y discapacidades significativas, a veces permanentes o incluso la muerte, especialmente en los lugares que carecen de instalaciones o de capacidad para realizar cirugías de forma segura, y para tratar las complicaciones quirúrgicas. Idealmente, las cesáreas deben realizarse solo cuando son necesarias por razones médicas. 

Debe hacerse todo lo posible para realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada. 

No están claros los efectos que tienen las tasas de cesárea sobre otros resultados como la mortinatalidad, la morbilidad materna y perinatal, los resultados pediátricos y el bienestar psicológico o social. Se necesitan investigaciones adicionales para comprender los efectos sanitarios de las cesáreas sobre algunos resultados inmediatos y futuros.

 

 

Es de resaltar que el documento en su exposición refiere que si bien es cierto que la cesárea es justificada desde el punto de vista médico para prevenir la muerte materna y del neonato, no existe una evidencia significativa que el alumbramiento por esta vía mejore la salud materna y del neonato. Más aún refiere que los efectos de la cirugía permanecen en la madre por muchos años y representan un riesgo para futuros embarazos. Adicionalmente señala que:

La proporción de cesáreas a nivel de población es una medida del nivel de acceso a esta intervención y de su uso. Puede funcionar como guía para que los gobiernos y los responsables de la formulación de políticas evalúen los avances en la salud maternoinfantil y controlen la atención obstétrica de emergencia y la utilización de los recursos. En los últimos años, los gobiernos y los profesionales de la salud han expresado su preocupación respecto del incremento en la cantidad de partos por cesárea y las posibles consecuencias negativas para la salud maternoinfantil). El costo es también un factor importante en el acceso equitativo a la atención materna y neonatal, ya que las cesáreas representan un gasto significativo para los sistemas sanitarios ya de por sí sobrecargados e incluso debilitados.

Finalmente, la Declaración insta a que los Países utilicen el sistema de clasificación de Robson, como un estándar para evaluar y comparar las tasas de cesárea, con la finalidad de establecer un sistema de seguimiento comparable en una línea de tiempo. Así mismo la OMS se compromete a desarrollar una guía de uso, implementación e interpretación del sistema en comento con la finalidad de su mejor práctica y aplicación en los países que convengan utilizarlo.

Al abordar la problemática nacional, la primera referencia de la autoridad, es la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en su reactivo de 2012, el cual a manera de introducción y en armonía con los intereses que persigue la Exposición de Motivos, dice:

En las últimas décadas en México se ha registrado un incremento de dicha práctica [intervención cesárea] que supera con mucho el límite máximo recomendado por indicación médica. Este aumento no ha producido ningún beneficio global para el bebé o la madre, pero sí está vinculado con una mayor morbimortalidad para ambos (doble riesgo de morbilidad materna grave y de mortalidad materna y doble riesgo de obtener pobres resultados fetales), así como con un mayor número de partos pretérmino y muerte neonatal y con acretismo placentario en el embarazo subsiguiente en aquellas mujeres con antecedente de cesárea. 

Diversas razones están asociadas a las cesáreas innecesarias, entre las más mencionadas por la literatura están: el tratamiento asociado al mal uso de diferentes intervenciones médicas (como por ejemplo, uso de oxitocina en la primera etapa del trabajo de parto [TP], monitorización electrónica fetal de rutina, ruptura artificial de membranas antes del TP activo); el concepto erróneo que prevalece entre los médicos sobre el hecho de que una cesárea forzosamente predice una cesárea subsecuente,información sesgada otorgada a las mujeres sobre los beneficios del parto vaginal y riesgos que conllevan las cesáreas, falta de preparación y desarrollo de habilidades del personal de salud para ejecutar partos instrumentales con fórceps o ventosa, afán de lucro de los proveedores, incentivos económicos relacionados con las aseguradoras, y comodidad para personal médico y usuarias.

La medición estadística proporcionada por la ENSANUT 2012, arroja los siguientes resultados:

De acuerdo con lo reportado por las mujeres que participaron en la ENSA 2000, ENSANUT 2006 y 2012, ha habido un incremento de 50.3% de esta práctica en doce años (p<0.001), al pasar de 30.0 a 45.1%

Por otro lado, la práctica de la cesárea por tipo de sector de también se incrementó de 2000 a 2012 (p<0.01) en 33.7% en el sector público (de 30.6 a 40.9%) y en 60.4% en el privado (de 43.4 a 69.6%), con lo que se amplía la brecha entre los sectores a través del tiempo. 

La información reportada por las mujeres de 2000 a 2012 sobre el lugar donde atendieron el parto de su último hijo nacido vivo, muestra un aumento en el número de cesáreas en todas las instituciones de salud, pero esto es más marcado para el ISSSTE/ISSSTE Estatal (43 y 68%, respectivamente) y el sector privado (hospitales, clínicas y consultorios) (43 y 70%, respectivamente). Adicionalmente, en 2012 la mayor proporción de cesáreas programadas se efectuaron en este último ámbito (39.6 vs. 15.6%). 

Tomando en consideración la información de la ENSANUT 2012 sobre el orden de nacimiento de los partos ocurridos de 2007 a 2012, se observa una tendencia mayor de realización de cesárea cuando el parto es el primero o el segundo (50.5 y 51.2%, respectivamente) propensión que disminuye a partir del tercero (43.9%) al sexto y más nacimientos (22.7%) (p<0.001).

Este comportamiento se acentúa en las mujeres de 20 años de edad en adelante (p<0.001), de modo que las de 35 o más años de edad tienen porcentajes extremadamente elevados de realización de este procedimiento quirúrgico, sobre todo cuando el orden de nacimiento es el primero o segundo (90.7 y 72.5%, respectivamente)

 

 

Lo anterior revela un alarmante índice de cesáreas, que se ubicaba en 2012 en el 45%, con una tendencia ascendente, lo cual podría situar a México en las siguientes décadas en un índice superior al 60%, muy por encima del tope recomendado por la OMS, en su Declaración antes citada. El aumento en las cesáreas en México es multifactorial y de acuerdo con el artículo “Cesáreas: Tendencias y Resultados”, se pueden agrupar en tres conjuntos, las características maternas, práctica obstétrica y factores institucionales o económicos.

1.- Características Maternas: Los autores señalan como principales factores asociados a este conjunto, la edad de materna y su relación con los hijos deseados. Se destaca que los nacimientos en edad gestacional entre 29 y 36 semanas tienen una probabilidad del 57% de ocurrir por cesárea, indicador que se reduce al 33% en la edad gestacional entre 37 y 42 semanas. Las mujeres primigenias tienen una mayor proporción de parto por cesárea (43.3%), lo cual disminuye a partir del segundo hijo (27.5%).

Igualmente señalan el miedo al dolor en el parto y una comodidad derivada del nivel socioeconómico, lo cuál de acuerdo al estudio, señala una relación proporcional entre los niveles socioeconómicos y la preferencia por el parto quirúrgico sin dolor, al parto vaginal, donde incluso intervienen la preocupación por mantener la función sexual en los primeros meses post parto o los riesgos de sufrir incontinencias en los esfínteres.

Igualmente, el estudio aborda una serie de encuestas realizadas principalmente en países desarrollados, de donde se puede deducir una información inexacta sobre los beneficios y riesgos de la cesárea y el escaso acompañamiento e información médica, durante el embarazo y en el momento de la elección del método de alumbramiento, ahondando en el asunto se lee:

El debate ético sobre si la madre puede elegir un parto por cesárea sin indicación médica aún no ha alcanzado una posición ética definida. Sin embargo, cuando las madres solicitan la cesárea electiva en un embarazo sin complicaciones tradicionalmente se ha considerado inapropiado; pero las opiniones pueden cambiar: un estudio llevado a cabo a mediados de los 90 concluyó que la cesárea profiláctica a petición de la madre ya no puede ser considerada clínicamente injustificada, y debe formar parte de la práctica médica aceptada.

[…]

Para hacer frente a la controversia sobre si esadecuado que la madre solicite una cesárea sin indicacionesclínicas, los institutos nacionales de saludde los EUA convocaron en marzo de 2006, a unaconferencia para revisar las evidencias disponibles,a favor y en contra, sobre la realización de la cesáreaa petición de la madre. Después de una revisión sistemática de la información disponible, encontraron que a pesar de que no hay pruebas suficientes para evaluar plenamente los beneficios y riesgos de la cesárea a petición de la madre, en comparación conel parto vaginal planificado, hay cuatro factores que se deben de tomar en cuenta antes de realizar una cesárea, en comparación con el parto vaginal, los cuales son: 1) disminuye la hemorragia materna, 2) aumenta los problemas respiratorios del neonato, 3) aumenta las complicaciones mayores en embarazos subsecuentes y 4) provoca una mayor estancia hospitalaria para la madre.

Lo anterior señala como un factor importante dentro de este conjunto la ausencia de información adecuada a la madre y quizá la familia, sobre los riesgos y beneficios del parto vaginal contra la cesárea, e incluso el destierro en base a evidencia médica sobre algunos aspectos negativos en la salud de la madre, después del parto vaginal, como los que se han descrito con anterioridad.

2.- Práctica Obstétrica: Aunque la evidencia es débil se señala que una mujer obstetra es más proclive de efectuar una cesárea (12%), en relación a su par varón, sin embargo, este dato no puede ser tomado como fiable, pues coexisten en la práctica médica una serie de factores mayormente preponderantes que el género del obstetra, incluso otros asociados con la edad, la experiencia profesional y la disponibilidad de los recursos, aunque se señala, que uno de los principales mitos al interior de la comunidad médica es que la cesárea es mucho más segura para el recién nacido y más cómoda para la madre, sin embargo no se cuenta con una evidencia científica sobre esta premisa, igualmente una encuesta, realizada entre médicos obstetras, citada por el estudio señala, que una tercera parte de ellos, considera que las tasas actuales de cesáreas son elevadas. Más aún, se puede ubicar una preferencia por la cesárea, en el sector médico a nivel mundial, proporcional a los niveles socioeconómicos de la madre y sobre todo un desequilibrio de poder entre médico y paciente, de tal forma que:

El contexto psicosocial de la atención obstétricarevela un desequilibrio de poder entre el paciente y su médico en la elección de la vía de nacimiento a favor de los médicos. Las interacciones entre la mujer y sumédico, así como el contexto de la atención deben deser interpretados con cautela, ya que son factores queno suelen tomarse en cuenta al momento de que seofrece la vía de resolución del embarazo. El proveedorde atención primaria de salud debe asegurarse de quelas mujeres y sus parejas tengan una comprensión completade los riesgos, beneficios, alternativas y enfoquesde la intervención propuesta. La información completay precisa permite a las mujeres elegir lo que es mejorpara ellas y sus bebés, con base en la situación clínica individual. Idealmente, la discusión de estos puntosdebe tener lugar durante el periodo prenatal, cuandohay una amplia oportunidad de hacer preguntas yreflexionar sobre las posibles consecuencias, así comoconsultar al esposo y a otros miembros de la familia.

3. Factores Sociales e Institucionales: Para los autores, existe una relación importante entre la evolución histórica de las políticas públicas en materia de salud y la legislación y sobre todo el aumento por los litigios de mala praxis médica. Igualmente se relaciona como se ha descrito la preferencia de la cesárea en países desarrollados y aun su prevalencia en clases con niveles socioeconómicos mayores, aun en naciones en vías de desarrollo, puntualmente se señala que:

En las pacientes con seguridad social se observa un mayor porcentaje de cesáreas. En México, durante el año 2009 existió un 12% más de cesáreas e pacientes derechohabientes respecto a las mujeres atendidas en los hospitales de la Secretaría de Salud (SS). En contraste, en África, el porcentaje de centros en los que se pueden realizar cesáreas es de 7.5%, y en regiones de la India dos tercios de los centros que brindan atención obstétrica no pueden realizar una cesárea, ya sea por falta de quirófano, instrumental quirúrgico, cirujanos o anestesiólogos, lo que provoca que en estas regiones se encuentren tasas de nacimientos por vía abdominal menores al 5%.

[…]

En México, los porcentajes de partos por cesáreatambién varían según la institución. Durante el 2007los hospitales de PEMEX informaron que el 63% desus nacimientos fueron por cesárea, mientras que enel Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ensu área de atención a la población semi-derechohabiente(Programa Oportunidades), la proporción denacimiento por cesárea fue del 20%.Varias razones podrían aducirse para explicaresta situación; según González y su grupo,[cita del autor] sinduda, la atención de las políticas de cada institucióndesempeña un papel importante, por ejemplo, coninformación del IMSS y del ISSSTE las mujeres tienenuna alta proporción de atención prenatal desdeuna edad gestacional temprana. Esto implica unamayor participación de médicos en la atención de lamujer al inicio del embarazo, así como de médicos quedan seguimiento al embarazo y deciden cómo debeterminar. Por el contrario, en la SS que beneficia alas personas sin seguridad social bajo un esquemade demanda libre, muchas mujeres acuden a lasinstalaciones médicas sólo para la atención del nacimiento,en muchas ocasiones como una emergencia,sin que haya habido una evaluación médica prenatalprevia. En otras palabras, las cesáreas en el IMSS y el ISSSTE suelen ser preprogramadas, algo que noocurre a menudo en los hospitales de la SS.

Es igualmente visible, la tendencia socioeconómica en México, sobre los partos por cesárea, una de las poblaciones con mayores ingresos, aún en trabajos de baja cualificación son los trabajadores y las trabajadoras de PEMEX, donde el 63%, una tasa elevadamente alta, de los partos ocurren por cesárea.

El aumento de la tasa de cesáreas contra el parto vaginal, en nuestro país, tiene diversos antecedentes, para exponer el hecho, se citan a continuación los artículos El parto en México, reflexiones para tu atención integral, y Evolución del nacimiento por cesárea: El Caso México.

La cesárea originalmente era un proceso de último recurso que tenía como fin recuperar el feto del vientre de la madre fallecida, con el paso de la Historia y la evolución de la tecnología y la praxis médica, se modificaron las condiciones de la cesárea, principalmente el desarrollo de la asepsia, la invención de la anestesia, la mejora en los procesos de sutura y el uso de antibióticos, la hicieron una práctica segura y confiable en la obstetricia moderna. Se ha detectado que a partir de 1990, los partos por cesárea se realizaron indiscriminadamente, sin considerar la ausencia de riesgos en el parto vaginal; sobre todo en sectores sociales con mayores ingresos, principalmente atendidos en el sector privado.Lo cual incrementó de forma importante el número de partos por cesárea, en el caso de México con la finalidad de disminuir este impacto, se promulgó en 1993, la Norma Oficial Mexicana para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido, la cual tiene su correspondiente actualización para el año de 2016, publicada en el Diario Oficial de la Federación, bajo el nombre: Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida., en dicho instrumento se percibe una acción de alcance para reducir los nacimientos por cesárea innecesarios, de tal forma se establece que:

5.5 Atención del parto.

5.5.1 En todo establecimiento para la atención médica se deben aplicar las normas y procedimientos para la atención del parto y favorecer la seguridad emocional de la mujer, así como su bienestar durante todo el proceso, siendo prioritario facilitar el parto. En especial, en mujeres primigestas, se debe propiciar la conducción no medicalizada del trabajo de parto y el parto fisiológico, siempre que no exista contraindicación médica u obstétrica. Estas medidas procuran la atención de calidad y respeto al derecho de la mujer a un parto espontáneo, así como reducir el índice de cesáreas, morbimortalidad y el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Igualmente supone la referencia del documento titulado Reducción de la Frecuencia de la Operación Cesárea, Evidencias y Recomendaciones., la cual enlista una serie de prácticas y recomendaciones destinadas al personal de salud, empero de acuerdo con un modelo matemático, considera que los partos por cesárea irán en aumento si no somos capaces de reconstruir las acciones en materia de salud pública, alcanzando quizá en 2020 el 60% del total de nacimientos.

La falta de información a las mujeres sobre todo quienes solicitan a voluntad propia la cesárea, en base a la morbilidad, riesgos y complicaciones derivadas de dicha intervención, es uno de los principales factores, haciendo proclive un escenario no favorable y vulnerable de sus derechos, privilegiando hechos tales como programar específicamente el nacimiento, reduciendo el dolor del parto. Sin embargo, sin la información adecuada y razonada, este acto no puede considerarse como una libre elección por parte de la mujer y así mismo mantener el poder de la decisión en el médico.

Más aún si el procedimiento no se realiza por indicación médica justificada puede presentar más riesgos para ambos. Precisamente es el abuso generalizado de esta técnica lo que ha hecho que se la incluya en la definición de violencia obstétrica.

De acuerdo con la misma autora, y citando su trabajo, se tiene la siguiente conclusión:

Si los diagnósticos para la realización de una cesárea no son acertados y si existen una serie de prácticas que podrían limitar el uso de cesáreas, ¿qué está pasando en México para que cada año el número de cesáreas aumente hasta llegar a ser similar al de partos? Roberto Castro (2014) lleva 25 años estudiando la situación de violencia obstétrica en México. Para este sociólogo son varios los hechos denunciables en este campo. Según los datos de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, el mayor número de quejas presentadas se encuentra en la rama de gineco-obstetricia, de las cuales el 46,3% está relacionado con nacimientos por cesárea. Para Castro se han proporcionado en la literatura sobre violencia obstétrica dos grandes explicaciones: las difíciles condiciones de trabajo del personal que trabaja en las instituciones de salud y la falta de formación ética del personal médico, que se resume en humanizar tanto a los médicos como a la atención que brindan. Se trata de una crisis de valores presente en la medicina actual, en la que se justifica el maltrato a las mujeres (Castro, 2014, 169-170). Según Castro, se trata de la presencia de un habitusmédico que “se gesta en las facultades de medicina y que se consolida durante los años de especialización en los hospitales, y la relación autoritaria que los médicos propenden a establecer con las mujeres durante la atención del parto” (ibíd.). Es decir, la ética médica constituye un problema de base universitaria que se consolida y se perpetúa durante toda la práctica profesional. 

En definitiva, el incremento de las cesáreas en México es una muestra más de un proceso generalizado de medicalización de la maternidad, en el cual el respeto a los procesos fisiológicos queda relegado a un segundo paso. Ello se manifiesta también en el proceso de fecundación, por ejemplo, a través de las fuertes campañas anticonceptivas para reducir la fecundidad; o en la patologización del embarazo, presentándose como enfermedad en lugar de como proceso fisiológico; y, por supuesto, en el incremento de cesáreas en detrimento del parto vaginal o la negación de la lactancia materna, fomentando aún desde algunos hospitales el uso de leches artificiales. Este hecho se vuelve más evidente, de nuevo, según subimos de clase social, dando un paso más desde la medicalización de la maternidad hasta una abierta mercantilización de la misma. .

Ahora bien, de acuerdo al informe del Grupo de Información de Reproducción Elegida, titulado Violencia Obstétrica: Un enfoque de Derechos Humanos, señala como una práctica de violencia obstétrica contra las mujeres es precisamente realizar una intervención cesárea cuando existen las posibilidades de un parto vaginal sin riesgo.

Personas expertas en el tema identifican dos modalidades de violencia obstétrica. Por un lado, la física, que se con gura cuando se realizan prácticas invasivas y suministro de medicación no justificadas por el estado de salud, o cuando no se respetan los tiempos ni las posibilidades del parto biológico. Al respecto la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho públicos una serie de lineamientos que ha clasificado como:

1. Prácticas evidentemente útiles, que tendrían que ser promovidas.

2. Prácticas claramente perjudiciales o ineficaces, que habría que eliminar.

3. Prácticas sobre las que no existe una clara evidencia para fomentarlas y que deberían usarse con cautela hasta que nuevos estudios clarifiquen el tema.

4. Prácticas que con frecuencia se utilizan inadecuadamente. Entre las prácticas recomendadas destacan, entre otras: no hacer intervenciones médicas innecesarias, es decir no hacer episiotomía, rasurado, monitoreo fetal y enema como prácticas de rutina; restringir el uso de oxitocina, analgesia y anestesia; mantener la tasa de cesáreas recomendada por la OMS: máximo entre 10 y 15% de los nacimientos.

Diversas Iniciativas han pretendido reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para incorporar el concepto de Violencia Obstétrica, las cuales están siguiendo su curso Constitucional e Institucional dentro del Poder Legislativo, en particular se cita la Iniciativa con Proyecto de Decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley en comento, suscrita por la promovente, presentada ante el Pleno del Senado de la República el día 11 de abril de 2016, la cual pretende adicionar el concepto de Violencia Obstétrica de la siguiente forma:

Artículo 6. Los tipos de violencia contra las mujeres son:

I - V....

VI.- Violencia Obstétrica:Toda aquella acción u omisión por parte del Sistema Nacional de Salud, sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, que se lleva a cabo con motivo de la atención del embarazo, parto y puerperio; expresado en un trato cruel o inhumano hacia las mujeres y/o un abuso de medicalización de los procesos naturales, que tiene como consecuencia la pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre las distintas etapas del embarazo, trabajo de parto, así́ como del alumbramiento y el nacimiento.

Es el interés de la Iniciativa, el adicionar dos acciones que permitan la reducción de las intervenciones cesáreas, cuando las condiciones naturales del parto vaginal pueden cumplirse sin necesidad de dicha intervención, incorporando lo siguiente:

Adicionar en la Ley General de Salud, como parte de los servicios médicos a los que las mujeres embarazadas tienen derecho, la información oportuna respecto a los riesgos y beneficios de la intervención cesárea y el derecho a la libre elección de su forma de alumbramiento.

Adicionar a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la obligación expresa del personal del Sector Salud, de evitar la coerción y la desinformación respecto al proceso de parto, que tenga como consecuencia la realización de una intervención cesárea no justificada.

 

 

Para mayor comprensión se presenta una tabla comparativa de la iniciativa propuesta:

Ley General de Salud

 

Iniciativa

 

Artículo 61.- El objeto del presente Capítulo es la protección materno-infantil y la promoción de la salud materna, que abarca el período que va del embarazo, parto, post-parto y puerperio, en razón de la condición de vulnerabilidad en que se encuentra la mujer y el producto.

La atención materno-infantil tiene carácter prioritario y comprende, entre otras, las siguientes acciones:

I.La atención integral de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, incluyendo la atención psicológica que requiera;

I Bis. La atención de la transmisión del VIH/Sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual, en mujeres embarazadas a fin de evitar la transmisión perinatal;

Sin Correlativo

 

Artículo 61.- El objeto del presente Capítulo es la protección materno-infantil y la promoción de la salud materna, que abarca el período que va del embarazo, parto, post-parto y puerperio, en razón de la condición de vulnerabilidad en que se encuentra la mujer y el producto.

La atención materno-infantil tiene carácter prioritario y comprende, entre otras, las siguientes acciones:

I.La atención integral de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, incluyendo la atención psicológica que requiera;

I Bis. La atención de la transmisión del VIH/Sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual, en mujeres embarazadas a fin de evitar la transmisión perinatal;

I Ter. La información oportuna y veraz sobre la elección del procedimiento de parto, asegurando su libre decisión y la comprensión sobre los riesgos y beneficios de la misma.

 

Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

 

Iniciativa

 

ARTÍCULO 46.- Corresponde a la Secretaría de Salud:

I - X…

XI.Capacitar al personal del sector salud, con la finalidad de que detecten la violencia contra las mujeres;

Sin Correlativo

 

ARTÍCULO 46.- Corresponde a la Secretaría de Salud:

I - X…

XI.Capacitar al personal del sector salud, con la finalidad de que detecten la violencia contra las mujeres;

XI. Bis. Promover la información relativa a la elección del método de parto, asegurando una decisión libre y consensuada entre el médico y la paciente, evitando cualquier forma de coerción o engaño.

 

 

Es por lo anteriormente expuesto y fundado; y de acuerdo a los artículos citados en el proemio que se somete ante la consideración de esta H. Soberanía, el siguiente:

PROYECTO DE DECRETO.

Primero. - Se adiciona la fracción I Ter del artículo 61 de la Ley General de Salud, para quedar en los siguientes términos:

Artículo 61.- El objeto del presente Capítulo es la protección materno-infantil y la promoción de la salud materna, que abarca el período que va del embarazo, parto, post-parto y puerperio, en razón de la condición de vulnerabilidad en que se encuentra la mujer y el producto.

La atención materno-infantil tiene carácter prioritario y comprende, entre otras, las siguientes acciones:

I.La atención integral de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, incluyendo la atención psicológica que requiera;

I Bis. La atención de la transmisión del VIH/Sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual, en mujeres embarazadas a fin de evitar la transmisión perinatal;

I Ter. La información oportuna y veraz sobre la elección del procedimiento de parto, asegurando su libre decisión y la comprensión sobre los riesgos y beneficios de la misma…

Segundo. - Se adiciona la fracción XI Bis del artículo 46 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para quedar en los siguientes términos:

ARTÍCULO 46.- Corresponde a la Secretaría de Salud:

I - X…

XI.Capacitar al personal del sector salud, con la finalidad de que detecten la violencia contra las mujeres;

XI Bis. Promover la información relativa a la elección del método de parto, asegurando una decisión libre y consensuada entre el médico y la paciente, evitando cualquier forma de coerción o engaño.

TRANSITORIO:

Único. El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en el Pleno del Senado de la República a los 17 días del mes de mayo de 2017.

Atentamente

Sen. Yolanda de la Torre Valdez

Sen. Hilda Esthela Flores Escalera

Sen.María Cristina Díaz Salazar

Enlace disponible en: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2015/caesarean-sections/es/

Declaración de la OMS sobre tasas de cesárea, OMS, 2015, WHO/RHR/15.02, Departamento de Salud Reproductiva e Investigación, Ginebra, Suiza.

Ibíd.

Suárez, L., et al.,Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, Evidencia para la política pública en salud: “Elevada recurrencia a las cesáreas: revertir la tendencia y mejorar la calidad en el parto”, Instituto Nacional de Salud Pública, 2012, pp. 1-4, México, D.F.

Ibíd.

Ruíz-Sánchez, J., et al, Cesárea: Tendencias y Resultados; Perinatología y Reproducción Humana, Vol. 28, No. 1, 2013, pp. 33-40, México.

Ibíd.

Ibíd.

Ibíd.

Ibíd.

Ibíd.

Ibíd.

Ibíd.

García Vázquez, I., S.E. Moncayo Cuagliotti, y B. Sánchez Trocino, (2012), “El parto en México, reflexiones para su atención integral, Ide@as CONOCYTEG, vol. 7 (84), pp 811 – 844.

García Alonso, M.E., (2015), “Evolución del nacimiento por cesárea: El caso México”, Dilemata, vol. 7 (18) pp. 27-43.

García Vázquez, I., S.E. Moncayo Cuagliotti, y B. Sánchez Trocino, (2012), “El parto en México, reflexiones para su atención integral, Ide@as CONOCYTEG, vol. 7 (84), pp 811 – 844.

Ibíd.

Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida. DOF: 7-04-2016.

Guía de Práctica Clínica para la Reducción de la Frecuencia de Operación Cesárea México: Instituto Mexicano de Seguro social; 2014. http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/048_GPC_Cesarea/IMSS_048_08_EyR.pdf

García Alonso, M.E., (2015), “Evolución del nacimiento por cesárea: El caso México”, Dilemata, vol. 7 (18) pp. 27-43.

García Vázquez, I., S.E. Moncayo Cuagliotti, y B. Sánchez Trocino, (2012), “El parto en México, reflexiones para su atención integral, Ide@as CONOCYTEG, vol. 7 (84), pp 811 – 844.

García Alonso, M.E., (2015), “Evolución del nacimiento por cesárea: El caso México”, Dilemata, vol. 7 (18) pp. 27-43.

Ibíd.

Ibíd.

Violencia Obstétrica un enfoque de Derechos Humanos, Grupo de Información de Reproducción Elegida, 2015, México. Pp. 104. Enlace disponible en: https://gire.org.mx/wp-content/uploads/2016/07/informeviolenciaobstetrica2015.pdf

Ibíd.

Iniciativa con Proyecto de Decreto, por el cual se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Salud, suscrita por Sen. Yolanda de la Torre Valdez y colegas, Gaceta Parlamentaria 11 de abril de 2016, disponible en: http://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2016/04/asun_3360811_20160414_1460472795.pdf

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=71482