Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Sabado 29 de abril de 2017
Gaceta del Senado
    
    

¿Qué es la Gaceta?

La Gaceta es el órgano informativo  oficial del Senado. Depende de la Mesa Directiva y cuenta con un Consejo Directivo formado por los miembros de la propia Mesa y por los secretarios generales de  Servicios Administrativos y de Servicios Parlamentarios; el Presidente de la Mesa lo es del Consejo.

Artículo 306 del Reglamento del Senado de la República.

Leer más
Jueves 30 de Marzo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPO-111/70017
Jueves 30 de Marzo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPO-111/70017

De la Sen. Ana Gabriela Guevara, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con punto de acuerdo que exhorta a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios a informar si están en desarrollo estudios de la utilización del plaguicida malatión en la región de Santo Domingo Zanatepec, Oaxaca.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE AGRICULTURA Y GANADERÍA.

Sen. Ana Gabriela
Guevara Espinoza

La suscrita, Senadora ANA GABRIELA GUEVARA, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en esta LXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8, fracción II; 76, fracción IX,276y demás aplicables del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta soberanía, la presente PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDOPARA QUEEL SENADO DE LA REPÚBLICA EXHORTE RESPETUOSAMENTE A LA SECRETARÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA, DESARROLLO RURAL, PESCA Y ALIMENTACIÓN; A LA COMISIÓN FEDERAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS SANITARIOS INFORME A ESTA SOBERANÍA SOBRE SI ESTÁN EN DESAROLLO ESTUDIOS DE LA UTILIZACIÓN DEL PLAGUICIDA MALATIÓN EN LA REGIÓN DE SANTO DOMINGO ZANATEPEC A DECIR DE LOS HABITANTES DE LA REGIÓN, Y SI EL MALATIÓN ES USADO EN CAMPOS DE CULTIVO MEXICANO. EN CASO DE SER AFIRMATIVA SE REQUERIRÁ ANEXAR UNA FICHA TÉCNICA DE LAS ESPECIFICACIONES DEL USO, bajo las siguientes:

CONSIDERACIONES

1.- En un medio de comunicación, 24 horas, específicamente, la columna “Será?” del día 22 de marzo del presente se lanzó la siguiente pregunta (cita textual): “Nos dicen que la Sagarpa y la Cofepris, junto con la agencia estadounidense Food and DrugAdministration, realizan estudios de la posible utilización de malatión en la región de Santo Domingo Zanatepec, Oaxaca, durante la administración de Gabino Cué. Pobladores de la región comentan que se gesta una denuncia en donde cientos de hectáreas de plantíos de mango fueron regadas por vía aérea, con insecticidas prohibidos a nivel mundial, como el denominado malatión, y se revise las razones por las cuales cientos de hectáreas de plantíos de mango para exportación y consumo nacional fueron fumigadas”.

2.- Esta representación que ha presentado una secuencia de propuestas para información y análisis, sobre sustancias presuntamente tóxicas usadas en diversos elementos como el glifosato, el endosulfán, el clordano, y el pentaclorofenol, se halló ahora con esa otra sustancia con esas presunciones de toxicidad, el malatión. El malatión es un plaguicida usado para matar insectos en cosechas agrícolas, en productos almacenados, en campos de golf, jardines domésticos y en sitios donde crecen árboles y arbustos en el hogar. También se usa para matar mosquitos y la mosca de la fruta en extensas áreas al aire libre. Además, el malatión se usa para matar pulgas en animales domésticos y para tratar piojos en la cabeza de seres humanos. Generalmente se rocía sobre cosechas desde un avión sobre áreas de tierra extensas, especialmente en los estados de California y Florida. El malatión se puede adquirir en dos formas: en forma pura, como líquido incoloro, y en forma de calidad técnica (un líquido amarillo-pardo), que contiene una concentración de malatión de más del 90% e impurezas en un solvente. El malatión de calidad técnica huele a ajo. El malatión es una sustancia química manufacturada, por lo tanto se encuentra en el ambiente solamente como resultado de su manufactura o uso. El malatión se ha manufacturado en Estados Unidos desde el año 1950 y, desde esa fecha, se ha usado para matar insectos en muchos tipos de cosechas. La Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU . (FDA, por sus siglas en inglés) y la EPA permiten una cantidad máxima de 8 partes por millón (ppm) de malatión como residuo en ciertas cosechas usadas como alimentos. Debido a que el malatión puede ser perjudicial para seres humanos, la EPA requiere que los trabajadores esperen un tiempo determinado antes de entrar a un terreno donde se ha aplicado el plaguicida. Generalmente, deben pasar por lo menos 12 horas entre la aplicación y la entrada al terreno, pero en algunos casos, por ejemplo cuando los trabajadores entran a un terreno para cosechar manualmente o podar las cosechas, deben pasar hasta 6 días entre la aplicación y la entrada al terreno. De esta manera se puede controlar la exposición al malatión y se pueden evitar exposiciones accidentales.

En esa página de la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, en https://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs154.html se dice que “el malatión interfiere con el funcionamiento normal del sistema nervioso. Debido a que el sistema nervioso controla a muchos otros órganos, el malatión indirectamente puede afectar a muchos otros órganos y sus funciones. La exposición a altas cantidades de malatión en el aire, el agua o los alimentos puede causar dificultad para respirar, opresión del pecho, vómitos, calambres estomacales, diarrea, secreción de lágrimas, visión borrosa, salivación, sudor excesivo, dolor de cabeza, mareo, pérdida del conocimiento y la muerte. Si las personas que se exponen accidentalmente o intencionalmente a altas cantidades de malatión reciben tratamiento apropiado rápidamente, puede que no experimenten efectos a largo plazo.

La exposición a niveles de malatión más bajos que los que afectan la función del sistema nervioso parece no producir efectos a la salud o produce efectos mínimos. Esto se ha demostrado en estudios con voluntarios que inhalaron o tragaron pequeñas cantidades conocidas de malatión. No hay ninguna evidencia de que el malatión afecte la capacidad para reproducirse en seres humanos. Tampoco hay evidencia conclusiva de que el malatión produce cáncer en seres humanos, aunque algunos estudios han encontrado tasas elevadas de ciertos tipos de cáncer en personas que están expuestas regularmente a plaguicidas, como por ejemplo hacendados y personas que aplican plaguicidas. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que el malatión no es clasificable en cuanto a carcinogenicidad para seres humanos.

Los estudios en animales han observado efectos similares a los que ocurren en seres humanos luego de exposición al malatión. Esto se debe a que el malatión también afecta el sistema nervioso de animales. Algunos estudios en animales sugieren que malatión puede producir leves alteraciones del sistema inmunitario, sin embargo no hubo ninguna evidencia de que los animales expuestos fueran más susceptibles a contraer infecciones que animales que no estuvieron expuestos al malatión. Algunos estudios en ratas machos describieron alteraciones pasajeras en los testículos luego de exposición breve al malatión. Sin embargo, no hay ninguna evidencia de que la exposición a malatión haya afectado la capacidad de las ratas para reproducirse. Un estudio más prolongado en el que se evaluó la capacidad de ratas para reproducirse no detectó ningún efecto perjudicial. La mayoría de los estudios de cáncer en animales expuestos al malatión han sido negativos o, han sido positivos con niveles de exposición considerados excesivos. Sin embargo, aún no hay acuerdo entre los científicos en cuanto a como interpretar los resultados. La EPA ha determinado que hay evidencia que sugiere que el malatión es carcinogénico en animales, pero no es suficiente para evaluar la posible carcinogenicidad en seres humanos.

Las agencias federales que desarrollan reglamentos para sustancias tóxicas incluyen a la EPA, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), por sus siglas en inglés) y la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés). Las recomendaciones proveen instrucciones valiosas para proteger la salud pública, pero no pueden imponerse por ley. Las organizaciones federales que desarrollan recomendaciones para sustancias tóxicas incluyen a la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR) y el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH, por sus siglas en inglés).

Los reglamentos y recomendaciones pueden ser expresados como 'niveles que no deben excederse' en el aire, agua, suelo o alimentos y se basan generalmente en niveles que afectan a los animales. Estos niveles luego se ajustan para la protección de seres humanos. En ciertas ocasiones estos 'niveles que no deben excederse' difieren entre organizaciones federales debido a las diferentes duraciones de exposición (una jornada de 8 horas al día o de 24 horas al día), el uso de diferentes estudios en animales u otros factores.

Las recomendaciones y los reglamentos son actualizados periódicamente a medida que se dispone de información adicional. Para obtener la información más reciente, consulte a la organización o agencia federal que la otorga. Los siguientes son algunos reglamentos y recomendaciones para el malatión:

La OSHA ha establecido un límite de exposición para malatión en el lugar de trabajo de 15 miligramos por metro cúbico de aire (15 mg/m³) durante una jornada de 8 horas diarias, 40 horas semanales. El NIOSH recomienda que los trabajadores no se expongan a más de 10 mg/m³ de malatión durante una jornada diaria de 10 horas, 40 horas semanales. EL NIOSH también recomienda que un nivel de 250 mg/m³ de malatión en el aire sea considerado como inmediatamente peligroso para la salud y la vida.

De acuerdo a la EPA, los siguientes niveles de malatión en el agua potable no causarán efectos adversos a la salud: 0.2 miligramos por litro (0.2 mg/L) para exposiciones de niños durante 1 a 10 días o más prolongadas, y 0.1 mg/L para exposición de adultos de por vida. La EPA también ha establecido límites para residuos de malatión en carnes y productos lácteos, hortalizas, frutas, nueces, cereales, y forraje y heno. La EPA requiere que se le notifique de liberaciones al ambiente de 100 libras o más de malatión.

3.- En una investigación resultó que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró cinco pesticidas como cancerígenos "posibles" o "probables". En un comunicado, la IARC explicó que se ha publicado un sumario con las evaluaciones finales en la revista TheLancetOncology en el que se detallan los hallazgos de los investigadores de la agencia. El herbicida glifosato (sustancia activa del Roundup, uno de los herbicidas más vendidos) y los insecticidas diazinón y malatión han sido clasificados como "probablemente cancerígenos para los humanos". Al mismo tiempo, los insecticidas tetraclorvinfos y paratión han sido designados como "posiblemente cancerígenos para el ser humano" por esta agencia, con sede en la ciudad francesa de Lyon. El malatión es uno de los productos que entraron en el llamado Grupo 2B establecido por la IARC al hallarse "evidencias convincentes" de que esos agentes causaron cáncer a animales de laboratorio. El insecticida malatión, ingresó en el Grupo 2A por las "evidencias limitadas" de que produciría linfoma no-Hodgkin y cáncer de próstata en humanos, según recogen estudios realizados en agricultores de Estados Unidos, Canadá y Suecia publicados desde 2001. Este agente se usa en la agricultura y se produce en grandes cantidades en todo el mundo, aunque la exposición de la población es baja y sucede principalmente en residencias cercanas a áreas en las que se ha utilizado. El malatión interfiere con el funcionamiento normal del sistema nervioso. Debido a que el sistema nervioso controla a muchos otros órganos, el malatión indirectamente puede afectar a muchos otros órganos y sus funciones. La exposición a altas cantidades de malatión en el aire, el agua o los alimentos puede causar dificultad para respirar, opresión del pecho, vómitos, calambres estomacales, diarrea, secreción de lágrimas, visión borrosa, salivación, sudor excesivo, dolor de cabeza, mareo, pérdida del conocimiento y la muerte. Si las personas que se exponen accidentalmente o intencionalmente a altas cantidades de malatión reciben tratamiento apropiado rápidamente, puede que no experimenten efectos a largo plazo. La exposición a niveles de malatión más bajos que los que afectan la función del sistema nervioso parece no producir efectos a la salud o produce efectos mínimos. Esto se ha demostrado en estudios con voluntarios que inhalaron o tragaron pequeñas cantidades conocidas de malatión. No hay ninguna evidencia de que el malatión afecte la capacidad para reproducirse en seres humanos. Tampoco hay evidencia conclusiva de que el malatión produce cáncer en seres humanos, aunque algunos estudios han encontrado tasas elevadas de ciertos tipos de cáncer en personas que están expuestas regularmente a plaguicidas, como por ejemplo hacendados y personas que aplican plaguicidas. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que el malatión no es clasificable en cuanto a carcinogenicidad para seres humanos.

Los estudios en animales han observado efectos similares a los que ocurren en seres humanos luego de exposición al malatión. Esto se debe a que el malatión también afecta el sistema nervioso de animales. Algunos estudios en animales sugieren que malatión puede producir leves alteraciones del sistema inmunitario, sin embargo no hubo ninguna evidencia de que los animales expuestos fueran más susceptibles a contraer infecciones que animales que no estuvieron expuestos al malatión. Algunos estudios en ratas machos describieron alteraciones pasajeras en los testículos luego de exposición breve al malatión. Sin embargo, no hay ninguna evidencia de que la exposición a malatión haya afectado la capacidad de las ratas para reproducirse. Un estudio más prolongado en el que se evaluó la capacidad de ratas para reproducirse no detectó ningún efecto perjudicial. La mayoría de los estudios de cáncer en animales expuestos al malatión han sido negativos o, han sido positivos con niveles de exposición considerados excesivos. Sin embargo, aún no hay acuerdo entre los científicos en cuanto a cómo interpretar los resultados. La EPA ha determinado que hay evidencia que sugiere que el malatión es carcinogénico en animales, pero no es suficiente para evaluar la posible carcinogenicidad en seres humanos.

En:  https://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs154.html

4.- Es nuestro interés que exista un informe meticuloso sobre el uso del malatión en los campos de cultivo mexicano. El tono de la nota del parágrafo uno nos indica que hay preocupación por parte de los habitantes de la región de Santo Domingo Zanatepec, Oaxaca por el uso de esta sustancia. De ninguna manera sabemos en qué periodicidad se usó, las cantidades y si hay estudios regionales que describan la recurrencia de casos de posibles daños sobre la población señalada.  

Por todo lo anterior, sometemos a la consideración de esta Asamblea, el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

UNO.- EL SENADO DE LA REPÚBLICAEXHORTA RESPETUOSAMENTE A LA SECRETARÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA, DESARROLLO RURAL, PESCA Y ALIMENTACIÓN; A LA COMISIÓN FEDERAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA RIESGOS SANITARIOS INFORME A ESTA SOBERANÍA SOBRE SI ESTÁN EN DESAROLLO ESTUDIOS DE LA UTILIZACIÓN DEL PLAGUICIDA MALATIÓN EN LA REGIÓN DE SANTO DOMINGO ZANATEPEC A DECIR DE LOS HABITANTES DE LA REGIÓN, Y SI EL MALATIÓN ES USADO EN CAMPOS DE CULTIVO MEXICANO. EN CASO DE SER AFIRMATIVA SE REQUERIRÁ ANEXAR UNA FICHA TÉCNICA DE LAS ESPECIFICACIONES DEL USO. 

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=70017