Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Jueves 30 de marzo de 2017
Gaceta del Senado
    
    

¿Qué es la Gaceta?

La Gaceta es el órgano informativo  oficial del Senado. Depende de la Mesa Directiva y cuenta con un Consejo Directivo formado por los miembros de la propia Mesa y por los secretarios generales de  Servicios Administrativos y de Servicios Parlamentarios; el Presidente de la Mesa lo es del Consejo.

Artículo 306 del Reglamento del Senado de la República.

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Martes 28 de Febrero de 2017
Gaceta: LXIII/2SPO-90/69338
Martes 28 de Febrero de 2017
Gaceta: LXIII/2SPO-90/69338

De las Senadoras Cristina Díaz Salazar, Diva Gastélum Bajo, Hilda Flores Escalera, Lilia Merodio Reza, Itzel Ríos de la Mora, Hilaria Domínguez Arvizu, Yolanda de la Torre Valdez, Anabel Acosta Islas, Hilda Ceballos Llerenas, Carmen Dorantes Martínez y María Elena Barrera Tapia, con proyecto de decreto por el que se modifican los artículos 28 Bis y 79 de la Ley General de Salud.

SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE SALUD Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS.

Sen. María Cristina
Díaz Salazar
Sen. Diva Hadamira
Gastélum Bajo
Sen. Hilda Esthela
Flores Escalera
Sen. Lilia Guadalupe
Merodio Reza
Sen. Itzel Sarahí
Ríos de la Mora
Sen. María Hilaria
Domínguez Arvizu
Sen. Yolanda
de la Torre Valdez
Sen. Anabel
Acosta Islas
Sen. Hilda
Ceballos Llerenas
Sen. Carmen
Dorantes Martínez
Sen. María Elena
Barrera Tapia

Las que suscriben,Cristina Díaz Salazar, Diva Gastélum Bajo, Hilda Estela Flores Escalera, Lilia Merodio Reza, Itzel Saraí Ríos de la Mora, Hilaria Domínguez Arvizu,  Yolanda de la Torre Valdez, Anabel Acosta Islas, Hilda Ceballos LLerenas, Carmen Dorantes Martínez y María Elena Barrera Tapia, Senadoras de la República de la LXIII Legislatura, integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional y Partido Verde Ecologista de México, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 8 numeral 1 fracción II y el artículo 276 ambos del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta soberanía, la siguiente: INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE MODIFICA LOS ARTÍCULOS 28 BIS Y 79 DE LA LEY GENERAL DE SALUD, EN MATERIA DE MÉDICOS HOMEÓPATAS,  al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La homeopatía es un MODELO MÉDICO CLÍNICO TERAPÉUTICO, Institucionalizado dentro la profesión médica desde el año de 1893, lo que lleva a afirmar que quien practique la homeopatía debe tener conocimientos y formación en el área médica. Si partimos del origen de la homeopatía, encontraremos que lo que buscó Samuel Hahnemann al desarrollar este modelo médico, era modificar la práctica médica de su época ante las agresivas formas terapéuticas empleadas.

El libro el Organon de la Medicina, la principal obra de Hahnemann y libro fundamental de la homeopatía, muestra que dicho texto está destinado específicamente a los médicos y que su objetivo es desarrollar un modelo médico clínico terapéutico basado en el humanismo para mejorar la calidad del ejercicio médico. Desde los inicios de esta importante obra, encontramos a quiénes está destinada la misma, cuando señala que: “la elevada misión del médico, su única misión, es la de restituir al enfermo en su salud, lo que se denomina: curar”.

Por otra parte, es necesario reiterar que la homeopatía en México se institucionalizó dentro del campo de la medicina y no fuera de ella, y que en muchos países la homeopatía como campo disciplinario es considerada como una Especialidad, siendo Brasil en donde actualmente es reconocida dentro de los Especialidades Médicas. Su empleo en nuestro país, comenzó a difundirse en el siglo XIX, siendo el presidente Benito Juárez quién autorizó, por primera vez, el ejercicio de la práctica médica homeopática en México, por lo que es fundado el primer Hospital Homeopático en la ciudad de San Miguel de Allende, Guanajuato.

En 1893 es fundado el Hospital Nacional Homeopático y en 1895, dentro de sus instalaciones, es creada la Escuela Nacional de Medicina Homeopática pro decreto del presidente de la república, Gral. Porfirio Díaz, concediéndose el reconocimiento oficial. Dicho decreto menciona que desde ese año existiría en la capital una Escuela de Medicina Homeopática fundada por particulares, la que estaría encargada de un hospital sostenido por los fondos de la beneficencia pública, en donde los alumnos de la misma escuela hicieron sus estudios. Además, indicaba que por convenir al servicio público, se regularizaba la existencia de este plantel y que los cursos que en él se hicieran deberían comprender todos los conocimientos científicos que por ley se exigían para la carrera de medicina en general, además de que los médicos cirujanos homeópatas titulados, disfrutarían de los mismos derechos y tendrían las mismas obligaciones que los médicos cirujanos alópatas.

Por otra parte, en 1912 se funda en la Ciudad de México, la Escuela Libre de Homeopatía, institución con un gran historial dentro de la formación de médicos homeópatas en nuestro país, estableciéndose con ella la enseñanza profesional homeopática libre, que incluye la enseñanza de la medicina. Esta institución se ha caracterizado por formar médicos homeópatas cirujanos y parteros de la llamada corriente ortodoxa, es decir, médicos generales con tendencia a utilizar en sus pacientes exclusivamente a la terapéutica homeopática.

Años más tarde, el 3 de febrero de 1928, el presidente Elías Calles refrenda el decreto de Porfirio Díaz, señalando nuevamente que se establecía en el Distrito Federal la carrera de Médico Cirujano Homeópata; que los títulos de Médico Cirujano Homeópata, serían expedidos por el Secretario de Educación Pública, y que para obtener el título de Médico Cirujano Homeópata, se necesitaba hacer sido examinado y aprobado en los estudios preparatorios que la ley exigía para la carrera de médico cirujano. Dentro de este contexto, es importante señalar que la formación de médicos homeópatas en México se lleva a cabo de dos formas: cursar la licenciatura (Médico cirujano y homeópata o médico homeópata cirujano y partero) o realizar la especialización en homeopatía o terapéutica homeopática posterior a la carrera de medicina. El nivel licenciatura se ha desarrollado tradicionalmente en la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía, ahora perteneciente al Instituto Politécnico Nacional, y en la Escuela Libre de Homeopatía.

En cuanto al nivel posgrado, hoy en día existen varias instituciones privadas en las que se desarrollan programas de Especialidad en Terapéutica Homeopática, incluyendo a la propia Escuela Nacional de Medicina y  Homeopatía, la Escuela de Posgrado de Homeopatía de México, A.C., la Escuela de Posgrado de Homeopatía de Guadalajara, A.C., el Instituto Superior de Medicina Homeopática, Enseñanza e Investigación de Monterrey (ISMHEI) y la Escuela de Especialización en Homeopatía de Oaxaca, entre otras.

En la década de los setenta acontecen importantes sucesos para la profesión, ya que en 1975 la Escuela Nacional de Medicina Homeopática cambia su nombre por el de Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía y el título de médico homeópata cirujano y partero por el de médico cirujano y homeópata, esto último con la intención de que la denominación de la profesión fuera similar a la que otorgan la mayoría de las escuelas de medicina del país. Esto consta en la inscripción ante la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, acuerdo del 6 de julio de 1977 (expediente 09-00115; registro 71-II-306). Esta escuela fue aceptada por la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, en noviembre de 1979.

A pesar de todo lo anterior, el desenvolvimiento de la profesión nunca se ha visto libre de obstáculos en nuestro país. Como consecuencia de estos problemas que cuestionaban la práctica médica de la homeopatía, en 1982 se formó un grupo multidisciplinario con representantes de la Presidencia, la Secretaría de Salubridad y Asistencia, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Instituto Mexicano para el Estudio de Plantas Medicinales, del Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, los Servicios Médicos del Departamento del Distrito Federal y la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía, entre otros, para analizar la problemática, llegándose a las siguientes conclusiones:

  • Existe una medicina común, pero varias terapéuticas utilizables y complementarias; 
  • No debe catalogarse de falsa a la homeopatía; 
  • Es importante fomentar el diálogo y la comunicación para difundir el conocimiento homeopático en el sector médico oficial; 
  • Es necesario realizar una adecuada planeación, programación y realización de proyectos de investigación científica con el apoyo gubernamental e institucional necesario. 

Exposición de motivos

Primero. Que, es importante recordar que en México la homeopatía fue institucionalizada a través de dos procesos fundamentales; el primero de ellos, relacionado con la práctica médico homeopática, con la fundación del Hospital Nacional Homeopático en el año de 1893, hospital fundador de la antigua Secretaría de Salubridad y Asistencia y que hasta la fecha, continua brindando sus servicios al amparo de la actual Secretaría de Salud. El segundo de ellos, representado con la creación de la Escuela Nacional de Medicina Homeopática (hoy Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del Instituto Politécnico Nacional) y la carrera de médico cirujano homeópata en el año de 1985. Aunado a esto, en 1912el proceso formativo de esta profesión se vio fortalecido con la fundación de la Escuela Libre de Homeopatía de México en donde por cerca de cien años, se ha impartido la carrera de médico homeópata cirujano y partero.

Segundo. Que, en cuanto al proceso de enseñanza y práctica de la homeopatía, es importante señalar que los motivos que propiciaron la institucionalización de la formación de médicos cirujanos homeópatas, fue dar certidumbre y seguridad a quienes acudieron a solicitar los servicios de este modelo médico, cuyos profesionistas estuvieron formados como médicos y cuya profesión estuviera debidamente reconocidos por el Estado mexicano, situación que se observa claramente en el decreto emitido en el año de 1895 por el entonces presidente de la república, general Porfirio Díaz, dentro del cual destaca:

“Considerando que desde el año 1889 existe en esta capital una Escuela de Medicina Homeopática fundada por particulares, la que está encargada de un hospital sostenido de los fondos de la Beneficencia pública, en donde los alumnos de la misma escuela hacen sus estudios; que es conveniente al servicio público regularizar la existencia de ese plantel a fin de que los cursos que en él se hagan, comprendan todos los conocimientos científicos que por la ley se exigen para la carrea de Medicina en general, con lo que se dará plena garantía a los particulares que ocurran al sistema curativo homeopático evitándose el abuso de quienes lo ejercen sin tener aquellos conocimientos ni título que los autorice…”;

“Artículo 2.”…que para obtener el título de Médico Cirujano Homeópata, se necesita haber sido examinado y aprobado en los estudios preparatorios que la ley exige para la carrera de medicina en general…”

“Artículo 3. “Los médicos cirujanos homeópatas titulado con arreglo a este decreto, disfrutarán de los mismos derechos y tendrán las mismas obligaciones que los médicos cirujanos alópatas”.

Tercero. Que, con fecha 12 de marzo de 1928, el entonces presidente de la república, general Plutarco Elías Calles, emite un nuevo decreto en el que se refrenda la existencia de la Escuela Nacional de Medicina Homeopática y de la carrera de médico cirujano homeópata, resaltando los incisos V y VI de dicho decreto, que a la letra señala:

V. “Que la existencia oficial de una Escuela de Medicina Homeopática reconocida y aceptada por el Estado, en la que se formen médicos homeópatas, sería indudablemente un dique en contra del charlatanismo que frecuentemente se ampara con la bandera de la homeopatía”

VI. “Que es conveniente, para el interés público, la existencia de un plantel de tal naturaleza, a fin de que los cursos que en él se hagan, comprendan todos los conocimientos científicos que por Ley se exige a la Carrera de Medicina en general, con lo que se dará plena garantía a los particulares que ocurran al sistema curativo homeopático, evitándose el abuso de quienes lo ejercen sin tener aquellos conocimientos fundamentales ni título que los autorice…”

Cuarto. Que aun cuando dichos decretos, vigentes hasta la fecha, establecen claramente el papel e importancia que representa la formación médico homeopática y la práctica de la homeopatía en el contexto de la medicina mexicana, actualmente existen permisos y reconocimientos oficiales a escuelas que no cumplen con los mismos requisitos establecidos para la formación profesional de los médicos cirujanos y homeópatas y de los médicos homeópatas cirujanos y parteros, teniendo como consecuencia la formación de profesionales que no poseen ni los conocimientos ni las competencias necesarias para ejercer la homeopatía en un contexto médico, con lo que se pone en serio riesgo la salud de las personas que acuden a estos profesionales en búsqueda de un diagnóstico y tratamiento médico.

Quinto. Que, de acuerdo al Suplemento de la Farmacopea Homeopática de los Estados Unidos Mexicanos, actualmente se define al médico como:

“Al profesional que está legalmente autorizado para ejercer la terapéutica homeopática: entendiéndose por tales médicos, para efectos de este documento, a los médicos cirujanos y homeópatas, a los médicos homeópatas cirujanos y parteros y a los médicos cirujanos y parteros con especialidad en homeopatía”.

Sexto. Que, la homeopatía es definida como un MODELO MÉDICO CLÍNICO TERAPÉUTICO, lo que nos lleva a reafirmar, con base en sus antecedentes jurídicos, institucionales y profesionales, que quién practique la homeopatía debe tener conocimientos médicos debidamente reconocidos y legalizados oficialmente, situación que las escuelas autorizadas por los estados de Jalisco y Michoacán, entre otros, no cumplen de ninguna manera.

Séptimo. Que, es importante recordar también que en 1983 se crea la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud, como un organismo colegiado interinstitucional que tiene el propósito de identificar las áreas de coordinación entre las instituciones educativas y las de salud, así como entre el Sector Educativo y el Sector Salud, en el proceso de formación de recursos humanos para la salud que requiera el Sistema Nacional de Salud, tal como se señala en los artículos 1º. y 3º. Del Acuerdo Presidencial emitido en el año de 1983 para la creación de dicha Comisión.

Octavo. Que, es importante señalar que de acuerdo a nuestra legislación, las profesiones del área de la salud, dentro de la cual está la profesión médica, incluida las carreras de médico cirujano y homeópata y de médico homeópata cirujano y partero, debe estar regulada tanto por la Secretaría de Educación Pública como por la Secretaría de Salud.

Noveno. Que, para la formación y práctica de la homeopatía en el ámbito de la salud, en la atención de pacientes y prescripción de medicamentos, existen diferencias importantes entre los médicos cirujanos y homeópatas/médicos homeópatas cirujanos y parteros con los licenciados en homeopatía, ya que los primeros son reconocidos por la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina y la Secretaría de Salud, en tanto que los egresados de las licenciaturas en homeopatía no son reconocidos como profesionales de la medicina. Es importante señalar que los médicos cirujanos y homeópatas/médicos homeópatas cirujanos y parteros están facultados para prescribir toda clase de medicamentos alopáticos. Y homeopáticos.

Décimo. Que, el principal argumento de estas instituciones para su funcionamiento, se sustenta en que cuentan con Registro de Validez Oficial de Estudios (RVOE) otorgado por la Secretaría de Educación del Estado correspondiente, sin tomar en cuenta que la homeopatía es parte de la profesión médica, por lo que el otorgamiento de títulos y cédulas a personas que cursan estos programas fuera del ámbito de la medicina ponen en grave peligro a la ciudadanía que acude a sus servicios.

Décimo primero. Que, si bien los Registro de Validez Oficial de Estudios están enmarcados legalmente en los acuerdo 243 y 279 expedidos por la Secretaría de Educación Pública, los cuales otorgan este tipo de reconocimientos a instituciones privadas, que, es importante señalar que para carreras de la salud que solicitan obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios, es necesario contar con la opinión técnica favorable de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud Estatal y/o Federal, tal como se desprende del Inciso II del artículo 6 del Acuerdo 279 por el que se establecen los trámites y procedimientos relacionados con el reconocimiento de validez oficial de estudios del tipo superior y que a la letra dice:

“II. Tratándose de solicitudes de reconocimiento en las áreas de salud, diez días hábiles, contados a partir de la opinión que emita la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud, conforme a lo dispuesto en el artículo tercero del Acuerdo por el que se crea dicha Comisión, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 19 de octubre de 1983”.

Décimo segundo. Que, hasta el momento, ninguna de las instituciones educativas que ofrecen la Licenciatura en Homeopatía ha obtenido opinión técnica favorable de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud federal o estatal.

Décimo tercero. Que, la apertura de Licenciaturas en Homeopatía representa una agresión a la sociedad mexicana y a la profesión médico homeopática, profesión que ha luchado por su consolidación en el campo de la medicina mexicana.

Décimo cuarto. Que, en cuanto a la apertura programas de “Licenciaturas en Homeopatía”, el artículo 17 de la Ley General de Salud establece claramente la participación del Consejo de Salubridad General en relación con la formación de Recursos Humanos para la Salud, situación que hasta el momento no ha ocurrido. Es importante resaltas los incisos III y IV de dicho artículo:

“III. Opinar sobre programas y proyectos de investigación científico y de formación de recursos humanos para la salud”.

“IV. Opinar sobre el establecimiento de nuevos estudios profesionales, técnicos, auxiliares y especialidades que requiera el desarrollo nacional en materia de salud”.

Décimo quinto. Que, en relación a la práctica médico, incluido el ejercicio médico homeopático, el Derecho Sanitario establece que el acto médico es:

“el conjunto de acciones que recibe el usuario o paciente en los servicios de salud, las cuales tienen como objeto la recuperación del paciente y son realizadas por un profesional de la salud”.

Décimo sexto. Que, es generalmente aceptado que el acto médico, posee las siguientes características:

La profesionalidad. - Sólo puede ser realizado por personal de salud debidamente entrenado (de ahí el término facultativo).

La ejecución típica estandarizada. - En términos de la lex artis ad hoc el personal de salud sólo puede realizar las acciones que expresamente han sido tenidas por válidas a la luz de la literatura médica generalmente aceptada.

La licitud.- El acto médico es legítimo cuando se realiza en apego a la ley, la lex artis ad hoc y se ha recabado en debida forma el consentimiento del paciente o su representante legal.

Su finalidad lícita, no es otra que proteger la salud.

La no formalidad. Bajo esta característica, la regla es que el acto médico no requiere de la forma escrita para la contratación de servicios. Sin perjuicio de lo anterior, la documentación del acto médico es obligatoria en el expediente clínico, en término de lo previsto en el Reglamento de la Ley General de Salud en maeria de prestación de servicios de atención médica y en la norma oficial mexicana NOM-168-SSA1-1998, DEL EXPEDIENTE CLÍNICO.

Décimo séptimo. Que, en materia de profesiones de salud, el artículo 78 de la Ley General de Salud establece para el ejercicio de las profesiones, de las actividades técnicas y auxiliares y de las especialidades para la salud, se estará sujeto a:

“I. La Ley Reglamentaria del Artículo 5º. Constitucional, relativo al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal; II. Las bases de coordinación que, conforme a la ley, se definan entre las autoridades educativas y las autoridades sanitarias; III. Las disposiciones de esta Ley y demás normas jurídicas aplicables, y IV. Las leyes que expidan los estados, con fundamento en los Artículos 5º. Y 121, fracción V, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Décimo octavo. Que, en cuanto a la autorización de quién puede y debe ejercer la homeopatía en este país, la Ley General de Salud es muy clara en relación con la definición de las actividades profesionales en el campo de la salud, particularmente de los médicos, ya que en el artículo 79 de la actual Ley General de Salud, se establece claramente cuáles son las profesiones reconocidas en el área de salud, mencionando que:

“Para el ejercicio de actividades profesionales en el campo de la medicina, odontología, veterinaria, biología, bacteriología, enfermería, trabajo social, química, psicología, ingeniería sanitaria, nutrición, dietología, patología y sus ramas, y las demás que establezcan otras disposiciones legales aplicables, se requiere que los títulos profesionales o certificados de especialización hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes. Para el ejercicio de actividades técnicas y auxiliares que requieran conocimientos específicos en el campo de la medicina, odontología, veterinaria, enfermería, laboratorio clínico, radiología, terapia física, terapia ocupacional, terapia del lenguaje, prótesis y órtesis, trabajo social, nutrición, citotecnología, patología, bioestadística, codificación clínica, bioterios, farmacia, saneamiento, histopatología y embalsamiento y sus ramas, se requiere que los diplomas correspondientes hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes.

Décimo noveno. Que, en relación a quién puede practicar la homeopatía en nuestro país, la Farmacopea Homeopática de los Estados Unidos Mexicanos establece que el médico homeópata es el profesional que está legalmente autorizado para ejercer la terapéutica homeopática, entendiéndose por tales médicos a los médicos cirujanos y homeópatas, a los médicos homeópatas cirujano y parteros, y a los médicos con especialidad en homeopatía.

Vigésimo. Que, es importante señalar que en ningún caso se hace referencia a alguna a “carrera o licenciatura de Homeópata”.

Vigésimo primero. Que, para el registro de diplomas de las actividades técnicas y auxiliares en el área de la salud, la Secretaría de Salud, a petición de las autoridades educativas competentes, emitirá la opinión técnica correspondiente tal como lo señala el artículo 80 de la Ley General de Salud, situación que hasta este momento no ha ocurrido con las Licenciaturas en Homeopatía.

Vigésimo segundo. Que, en relación a la autorización que se da a estos “profesionales” no médicos para prescribir toda clase de medicamentos, en virtud de que los artículos 28 Bis de la Ley General de Salud y los artículos 28 y 50 del Reglamento de insumos para la Salud, expedido por el Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León, Presidente Constitucional de México, el día tres del mes de febrero de mil novecientos noventa y ocho, hacen referencia a la figura profesional de Homeópata, en virtud de que dichos artículos establecen que:

Artículo 28 Bis de la Ley General de Salud.- Los profesionales que podrán prescribir medicamentos son:

  1. Médicos; 
  2. Homeópatas; 
  3. Cirujanos Dentistas; 
  4. Médicos Veterinarios en el área de su competencia, y 
  5. Licenciados en Enfermería, quienes únicamente podrán prescribir cuando no se cuente con los servicios de un médico, aquellos medicamentos del cuadro básico que determine la Secretaría de Salud. 
    Los profesionales a que se refiere el presente artículo deberán contar con cédula profesional expedida por las autoridades educativas competentes. Los pasantes en servicio social, de cualquiera de las careras antes mencionadas y los enfermeros podrán prescribir ajustándose a las especificaciones que determine la Secretaría.

Artículo 28 del Reglamento de Insumos para la Salud. La receta médica es el documento que contiene, entre otros elementos, la prescripción de uno o varios medicamentos y podrá ser emitida por:

  1. Médicos; 
  2. Homeópatas; 
  3. Cirujanos dentistas 
  4. Médicos veterinarios, en el área de su competencia; 
  5. Pasantes en servicio social, de cualquiera de las carreras anteriores, y 
  6. Enfermeras y parteras.
    Los profesionales a que se refiere el presente artículo deberán contar con cédula profesional expedida por las autoridades educativas competentes. Los pasantes, enfermeras y parteras podrán prescribir ajustándose a las especificaciones que determine la Secretaría.

Artículo 50 del Reglamento de Insumos para la Salud.- Únicamente podrán prescribir los medicamentos que sólo pueden adquirirse con receta especial o con receta médica que debe retener la farmacia que la surta o con receta médica que puede surtirse hasta tres veces, los profesionales que a continuación se mencionan, siempre que tengan cédula profesional expedida por las autoridades educativas competentes:

  1. Médicos; 
  2. Homeópatas; 
  3. Cirujanos dentistas, para casos odontológicos, y 
  4. Médicos veterinarios, cando los prescriban para aplicarse en animales. 

Vigésimo tercero.- Que, graves son las implicaciones de este último artículo al permitir a los “Licenciados en Homeopatía” la prescripción de medicamentos controlados, tal como se señala en el Capítulo III. Estupefacientes y Psicotrópicos del Reglamento de Insumos para la Salud. Lo anterior nos permite cuestionar a las autoridades sanitarias si esto no representa un agravio hacia la sociedad, dado que estos licenciados no cuentan con una formación médica debidamente reglamentada y reconocida oficialmente.

Vigésimo cuarto.- Que, lo anterior abre una puerta muy amplia para que personas sin conocimientos médicos ejerzan una disciplina exclusiva de profesionales con una sólida formación médica, es decir, la práctica médico homeopática, situación que representa un grave riesgo al otorgar la autorización para la prescripción de medicamentos a personas que si bien poseen un título y una cédula profesional, no cumplen con los requisitos de haberse formado como médicos.

Vigésimo quinto.- Que, el artículo 9º. Del Reglamento de la Ley General de Salud en materia de prestación de servicios de atención médica, señala:

                “La atención médica deberá llevarse a efecto de conformidad con los principios científicos y éticos que orientan la práctica médica”.

Por lo anteriormente expuesto, presento ante esta Soberanía el siguiente:

PROYECTO DE DECRETO

ARTÍCULO ÚNICO. Se modificalos artículos 28 Bis Y 79 de la Ley General De Salud, en materia de médicos Homeópatas.

Artículo 28 Bis de la Ley General de Salud. Los profesionales que podrán prescribir medicamentos son:

  1. Médicos cirujanos;
  2. Médicos Homeópatas; 
  3. Cirujanos Dentistas; 
  4. Médicos Veterinarios en el área de su competencia, y 
  5. Licenciados en Enfermería, quienes únicamente podrán prescribir cuando no se cuente con los servicios de un médico, aquellos medicamentos del cuadro básico que determina la Secretaría de Salud. 
    Los profesionales a que se refiere el presente artículo deberán contar con cédula profesional expedida por las autoridades educativas competentes. Los pasantes en servicio social, de cualquiera de las carreras antes mencionadas y los enfermeros podrán prescribir ajustándose a las especificaciones que determine la Secretaría.

Artículo 79.- Para el ejercicio de actividades técnicas y auxiliares que requieran conocimientos específicos en el campo de la atención prehospitalaria, medicina, odontología, homeopatía, veterinaria, enfermería, laboratorios clínicos, radiología, optometría, terapia física, terapia ocupacional, terapia del lenguaje, prótesis y órtesis, trabajo social, nutrición, citotecnología, patología, bioestadística, codificación clínica, bioterios, farmacia, saneamiento, histopatología y embalsamiento y sus ramas, se requiere que los diplomas correspondientes hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes.

TRANSITORIO

PRIMERO.La aplicación de estas reformas implica que aquellas personas que únicamente poseen el título de Licenciado en Homeopatía, queden impedidos para prescribir medicamentos, pues como ya se expuso, carecen de la preparación médica específica que les permita realizar dichas prescripciones, las cuales deben reservarse únicamente a los médicos cirujanos, médicos cirujanos y homeópatas y médicos homeópatas cirujanos y parteros, por ser esto lo mejor para la protección a la salud de las personas, tal como lo establece el párrafo cuarto del artículo 4º. De la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

SEGUNDO. Las presentes reformas entrarán en vigor alos 90 días siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

TERCERO. La autoridad administrativa contará con el plazo de 180 días naturales para emitir las normas necesarias para la aplicación de estas reformas y modificar el Reglamento de Insumos para la Salud.

Dado en el salón de sesiones de la Cámara de Senadores el día martes 28 de febrero, 2017.

Atentamente,

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=69338