Senado de la República.
Sesión Plenaria.
Jueves 30 de marzo de 2017
Gaceta del Senado
    
    

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Jueves 8 de Diciembre de 2016
Gaceta: LXIII/2PPO-66/67913
Jueves 8 de Diciembre de 2016
Gaceta: LXIII/2PPO-66/67913

De los Senadores del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con punto de acuerdo que exhorta a la Secretaría de Salud a fortalecer las acciones de salud materna y perinatal encaminadas a mejorar la calidad de los servicios para la atención de las emergencias obstétricas.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE SALUD.

PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA RESPETUOSAMENTE A LA SECRETARÍA DE SALUD DEL GOBIERNO FEDERAL, EN COORDINACIÓN CON SUS HOMOLOGAS EN LAS 32 ENTIDADES FEDERATIVAS, A FORTALECER LAS ACCIONES DE SALUD MATERNA Y PERINATAL ENCAMINADAS A MEJORAR LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS PARA LA ATENCIÓN DE LAS EMERGENCIAS OBSTÉTRICAS.

Los que suscriben, Senadores de la República integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional de la LXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8 numeral 1 fracción II y 276 numeral 1 del Reglamento del Senado de la República, sometemos a la consideración del pleno la siguiente proposición con punto de acuerdo, al tenor de las siguientes:

CONSIDERACIONES

La muerte materna hace referencia a los fallecimientos ocurridos durante el embarazo o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del mismo. Las causas pueden ser por complicaciones del embarazo o por la incorrecta atención médica.

Nuestro país ocupa los primeros lugares a nivel internacional con el mayor número de muertes maternas, relacionadas con problemas durante el embarazo, parto y postparto. De acuerdo con la Secretaría de Salud, SSa, entre los años 2010 y 2014, casi 6 mil mujeres perdieron la vida durante el embarazo, parto y posparto. Las principales causas fueron: hemorragias, hipertensión arterial, eclampsia, preclamsia, entre otros.

El Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, CNEGSR, señala que el 40 por ciento de los casos de muerte materna que se reportaron en el año 2015, se debieron a malos diagnósticos médicos y, sobre todo, a que las mujeres no asisten a sus consultas programadas.

Una situación adicional que debe mencionarse es que, en muchas ocasiones, una inadecuada atención o seguimiento médico puede producir discapacidades permanentes en las mujeres: dolores crónicos, fistulas, inmovilidad, daños en el sistema reproductivo o infertilidad.

En México se han realizado extraordinarios esfuerzos para garantizar la adecuada atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, así como todas las atenciones médicas que requiere un recién nacido. Fue así que en el año 1995, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, DOF, la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-1993, que establece una serie de criterios para mejorar la salud de la madre durante el embarazo.

Posteriormente, en el año 2009 las autoridades de salud federal firmaron un “Convenio General de Colaboración” con el Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE, a efecto de que todas las unidades médicas del país contarán los instrumentos y personal especializado para atender las emergencias obstétricas y de esta manera reducir la morbi-mortalidad materna y perinatal.

Sin embargo, es hasta el 17 de febrero de 2016, después de un estudio detallado de aquellos interesados, es que se aprueba como tal la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida prefacio. Dicha norma es complementada con otras 28 Normas Oficiales Mexicanas, a fin tener un mayor control sobre las medidas médicas que se requieren para que los pacientes sean atendidos con rapidez, de manera eficaz y que se brinden las condiciones óptimas durante su estancia en hospitales o centros de salud.

Constitucionalmente con estas normas se atiende a la garantía que tutela el derecho humano a la salud y de brindar la libertad de optar por el número de hijos que se quiera tener, tal y como está establecido en el artículo 4 de nuestra Constitución.

De igual manera, la Ley General de Salud en su artículo 3º y 61 establece un concepto sobre los cuidados materno-infantiles, así como la obligación de establecer las acciones que se deben de seguir para la atención de cualquier embarazo en cualquiera de sus etapas.

La salud materno-infantil tiene como bien jurídico tutelado el de salvaguardar la reproducción biológica y social del ser humano; es condición esencial del bienestar de las familias, y constituye un elemento clave para reducir la desigualdad y la pobreza.

Es primordial que todas aquellas mujeres que se encuentre en algún periodo de gestación cuenten con una “atención prenatal”, a fin de vigilar la correcta evolución del embarazo (evitando poner la vida en riesgo de los pacientes) y de esta manera brindar una adecuada preparación de las pacientes para el parto, el puerperio y el manejo del recién nacido.

Es muy importante el cuidado de la madre y el recién nacido, puesto que el “periodo neonatal” que comprende de 28 días a partir del nacimiento es fundamental para saber si la vida del bebé será viable, tendrá alguna complicación durante su crecimiento o en dado caso morir.

Son innegables los avances en materia de reducir las muertes maternas y perinatales. La Secretaría de Salud, SSa, durante los últimos años ha instrumentado programas de salud materna, los cuales, entre otras cosas, han permitido identificar y atender a las mujeres que se encuentran en riesgo de sufrir complicaciones durante su embarazo.

No hay mayor evidencia que el Programa de Salud Materna que se desprende del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018 y el Plan Sectorial de Salud 2013-2018, en el cual está orientado a acelerar la obtención de resultados de impacto en salud materna y perinatal.

Dicho programa maternal se encuentra dentro el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (PROIGUALDAD), creada como respuesta a la obligación del PND de contar con una estrategia transversal de perspectiva de género en todos los programas, acciones y políticas de gobierno.

Puesto que en dicho programa se busca reducir la mortalidad materna y fortalecer la atención perinatal con enfoque de interculturalidad. Atendiendo cualquier situación obstétrica de manera oportuna, monitoreando desde el inicio del embarazo el correcto desarrollo del feto hasta después de nacido el bebé.

Las acciones más importantes y destacables que se tienen con estas nuevas disposiciones se encuentran dirigidas a:

  1. impedir la transmisión perinatal de sífilis y VIH, mediante su detección y tratamiento oportunos; 
  2. promover la adecuada nutrición, la prescripción de hierro y ácido fólico, y multivitamínicos, así como, evitar el uso y abuso de sustancias tóxicas y adictivas para prevenir bajo peso y daños en el feto; 
  3. enfatizar sobre las ventajas de la lactancia materna y el espaciamiento de los embarazos a través de la adopción de un método anticonceptivo posparto; 
  4. reafirmar el derecho universal a la salud sexual y reproductiva, la opción libre e informada, el respeto a la integridad física y el derecho a no sufrir discriminación ni coerción en todos los asuntos relacionados con la vida sexual y reproductiva de las personas; 
  5. si llegara a existir alguna complicación no diagnosticada de manera oportuna y que ésta evolucione a una forma severa, la atención de urgencias obstétricas será una prioridad todos los días del año, sea o no derechohabiente de alguna las instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud que atienden urgencias obstétricas; y 
  6. atender la violencia que sufren las mujeres, puesto que tiene efectos negativos en la salud emocional y física de la mujer embarazada y complicaciones graves en su salud sexual y reproductiva. 

El último punto llega a ser de vital importancia debido a que la violencia sexual y la violencia a la mujer pueden ocasionar embarazos no deseados, problemas ginecológicos, abortos provocados e infecciones de transmisión sexual, entre ellas, la infección por sífilis y/o VIH.

Es importante que se atiendan estos actos de violencia, puesto que son agravantes ajenas a alguna complicación médica natural que se pueda generar durante esta etapa materna.

Abortos espontáneos, muerte fetal, parto prematuro y bajo peso al nacer son solo algunos ejemplos de los daños que se pueden generar por la violencia, para lo cual es necesario realizar acciones de prevención primaria de la violencia familiar y de género, así como canalizar a servicios especializados a las mujeres que la viven, sobre todo si se encuentran en etapa gestacional.

Las unidades médicas de todo el país tienen que estar ampliamente preparadas para atender las emergencias obstétricas. Las clínicas y hospitales tienen que contar con quirófanos, instrumental, profesionales de la salud capacitados y con programas de vigilancia postparto, con el objetivo único de salvar vidas.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, señala que la mayoría de las muertes maternas y perinatales pueden ser prevenibles con una adecuada atención médica. En México, durante el año 2011 se tenían datos relacionados a que alrededor de la mitad de las intervenciones médicas se han hecho por la especialidad de ginecología y obstetricia según datos del Subsistema Automatizado de Egresos Hospitalarios.

Y para el año 2012 el número de muertes se disminuyó de manera considerable en comparación con años anteriores, puesto que datos del “Convenio General de Colaboración Interinstitucional para la Atención de Emergencias Obstétricas”, por cada 100 mil nacimientos existen 49.4 muertes maternas.

Estos datos pueden ser aún más bajos si se atendieran de manera oportuna los embarazos, sin embargo, la discriminación que existe en ciertos centros médicos u hospitales, la no atención de verdaderas emergencias obstétricas por el simple hecho de no encontrarse registradas en la clínica en la que se quiere atender y los excesivos costos en centros hospitalarios privados han sido situaciones que elevan el número de muertes.

En el Grupo Parlamentario del PRI, estamos comprometidos con la atención médica que se debe brindar a todas aquellas mujeres que pasan por la etapa de maternidad, puesto que constitucionalmente es de suma importancia proteger la salud de todo mexicano, en este caso, del proceso clínico que deben de llevar antes y después del nacimiento materno.

Por lo anteriormente expuesto, es que acudimos a esta Honorable Asamblea a proponer el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

ÚNICO. El Senado de la República exhorta respetuosamente a la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, en coordinación con sus homologas en las 32 entidades federativas, a fortalecer las acciones de salud materna y perinatal encaminadas a mejorar la calidad de los servicios para la atención de las emergencias obstétricas.

Dado en el Salón de Plenos del Senado de la República, a los 06 días del mes de diciembre de 2016.

ATENTAMENTE

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=67913