Senado de la República.
LXIII Legislatura, Segundo Año de Ejercicio.
Jueves 22 de junio de 2017
Gaceta del Senado
    
    

¿Qué es la Gaceta?

La Gaceta es el órgano informativo  oficial del Senado. Depende de la Mesa Directiva y cuenta con un Consejo Directivo formado por los miembros de la propia Mesa y por los secretarios generales de  Servicios Administrativos y de Servicios Parlamentarios; el Presidente de la Mesa lo es del Consejo.

Artículo 306 del Reglamento del Senado de la República.

Leer más
Martes 15 de Noviembre de 2016
Gaceta: LXIII/2PPO-50/67334
Martes 15 de Noviembre de 2016
Gaceta: LXIII/2PPO-50/67334

De la Sen. Dolores Padierna Luna, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con punto de acuerdo por el que se cita a los titulares de las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Relaciones Exteriores, así como al Gobernador del Banco de México a una reunión de trabajo para abordar la estrategia del Gobierno Federal tras los resultados de la elección presidencial de los Estados Unidos de América del 8 de noviembre 2016.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO.

Sen. María de los Dolores
Padierna Luna

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES

PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA

SENADO DE LA REPÚBLICA

PRESENTE

La suscrita, Senadora DOLORES PADIERNA LUNA, integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la LXIII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 8, Numeral 1, Fracción II; 76, Numeral 1, Fracción IX; 95 numeral 2, 108 y 276, numerales 1 y 2, y demás disposiciones relativas y aplicables del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO DE URGENTE Y OBVIA RESOLUCIÓN POR EL QUE SE CITA A LOS TITULARES DE LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO, Y DE RELACIONES EXTERIORES, ASÍ COMO AL GOBERNADOR DEL BANCO DE MÉXICO A UNA REUNIÓN DE TRABAJO PARA ABORDAR LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO FEDERAL TRAS LOS RESULTADOS DE LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA DEL 8 DE NOVIEMBRE 2016,de conformidad con las siguientes: 

CONSIDERACIONES

Contra la mayoría de los pronósticos, Donald Trump será el presidente de los Estados Unidos, por lo menos, durante los próximos cuatro años, lo que representa una serie de riesgos para México. La peor pesadilla se ha hecho realidad, con un discurso racista y misógino, armado de una batería de promesas que significan verdaderas agresiones a nuestro país.

La elección del magnate ocurre en un escenario que no podía ser peor para México por la existencia de un gobierno mexicano prácticamente acabado, débil y confrontado con amplios sectores de la sociedad mexicana.

La llegada de Trump a la presidencia acrecentará los riesgos contra la estabilidad y la paz mundiales y, para nosotros, entraña enormes retos que debemos asumir con toda seriedad.

México no puede sentarse a esperar los golpes del presidente que asumirá en enero próximo, porque su arribo a la Casa Blanca implica un tablero nuevo en la complicada relación bilateral.Desde ahora, debe comenzar una discusión profunda y seria contodos los actores políticos y sociales sobre cuál es la ruta que debe tomar la defensa de los intereses nacionales.

Todas y cada una de las amenazas proferidas por Trump durante su campaña deben ser tomadas en serio y, como país, debemos prepararnos para acometer la defensa de los mexicanos que residen sin papeles. Así, debemos prepararnos para una posible deportación masiva de mexicanos y crear las condiciones para recibirlos de forma digna. Al mismo tiempo, debemos fortalecer nuestra red consular en Estados Unidos, lo que significa dejarla a salvo de los recortes presupuestales.

Otras medidas que nuestro país y autoridades deben discutirse son, por ejemplo, recurrir a órganos internacionales para demandar el cumplimiento de acuerdos y evitar la aplicación unilateral de barreras arancelarias.

En materia de migración, México debe dejar de ser la policía migratoria de Estados Unidos. Nuestro país debe revisar la “cooperación” que ha brindado a EU al extender, en los hechos, el muro fronterizo del vecino país, lo que se ha traducido en deportaciones históricas, sobre todo de centroamericanos que huyen de la violencia y la pobreza. Asimismo, la cooperación aduanera y la presencia de agentes de la DEA y la FBI con armas deben ser también sometidas a revisión.

El debate nacional urgente ha de poner en el centro la defensa del país y de nuestra primera línea de batalla que son los mexicanos que viven de su trabajo en Estados Unidos.

En el corto plazo, es muy probable que se incremente la volatilidad del tipo de cambio, con una tendencia creciente hacia la devaluación, lo que ya está sucediendo. Antes de las elecciones en los Estados Unidos, la SHCP y el Banco de México había dicho que tenían un “plan de emergencia” en el caso de que ganara Trump.

En la conferencia de prensa que dieron hoy, se esperaba que dieran a conocer dicho plan. Sin embargo, quedó claro no existe o que es un secreto de Estado. Sólo se limitaron a decir lo mismo que han repetido hasta la saciedad: los fundamentos macroeconómicos de México son sanos y estarán “muy atentos” a la evolución de los mercados para “tomar oportunamente decisiones”. Nada en concreto. La única posible justificación que pudiera tener una conferencia de prensa en la que no se dice nada, sería la dar cierta tranquilidad a los mercados. Pero todo parece que ni esto se logró ya que el peso se ha seguido devaluando.

A las 8 de la mañana ya superaba los 20 pesos por dólar, más de 10% de devaluación en un solo día.Los efectos de la decisión del electorado estadounidense, en la que expresó su rechazo a la elite política y financiera de su país, anclado a los intereses de las corporaciones trasnacionales, no tardaron ni un segundo en dejarse sentir.

Es increíble que el SHCP mencione que uno de los factores que apoyan la “estabilidad macroeconómica” son las “reformas estructurales” y que por ello hay que intensificar su implementación. Además de que a la fecha los resultados concretos han sido muy limitados o nulos, en la mayoría de los casos son altamente dependientes de la participación extranjera y en mayor medida de la estadounidense. Por ejemplo, la reforma energética está diseñada para privatizar el sector, mediante una significativa participación de empresas de los Estados Unidos. Si Trump pone obstáculos a las empresas de ese país para invertir en México, las posibilidades de implementar la reforma se minimizan.

Es muy riesgoso y difícil predecir hasta dónde puede llegar la devaluación. Lo que sí es casi seguro es que se incrementará la volatilidad. Son múltiples los efectos de la devaluación, algunos positivos y otros negativos. Dentro de los positivos se pueden mencionar la ganancia en competitividad de las exportaciones, mayores recursos en moneda nacional derivados de las remesas y mayor atractivo del país para el turismo extranjero. Dentro de los negativos destacan: el incremento de los precios de los bienes y servicios importados y el aumento del costo de la deuda externa.

Específicamente en el caso de las finanzas públicas el impacto también se da en dos sentidos: por una parte, aumentan los ingresos petroleros y por otra parte aumenta el costo de la deuda externa.

En los Criterios Generales de Política Económica para 2017, la SHCP estima que una depreciación de 1 peso respecto al dólar significa 31,140 millones de pesos por ingresos petroleros y en contraste un gasto adicional de 10,270 millones de pesos por concepto del pago de intereses de la deuda externa. El efecto neto es de 20,870 millones de pesos de ingresos adicionales. Si ello es así, aparentemente la devaluación es benéfica para las finanzas públicas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos ingresos y gastos adicionales no sólo dependen del tipo de cambio, sino de otros factores. Así, en el caso de los ingresos petroleros, dependen, además del tipo de cambio, del precio de petróleo y de la plataforma de exportación.

Más allá de lo que pase en los mercados financieros en el corto plazo, hay que tomar en cuenta que, durante los primeros dos años de su administración, Trump podrá contar con el apoyo de las dos Cámaras del Congreso, con lo que puede concretar las amenazas que reiteró durante toda su campaña: el combate a los migrantes, la salida de los Estados Unidos del TLCAN, la aplicación de aranceles a las importaciones de México, impuestos especiales a las remesas, castigo a las empresas estadounidenses que inviertan en México, entre otras. En síntesis, la aplicación de medidas proteccionistas que limiten seriamente la participación de los Estados Unidos en el mercado global en condiciones más o menos equitativas.

No hay que descartar la posibilidad de que Trump aplique otras medidas para presionar a México. Por ejemplo, podría restringir las exportaciones de combustibles hacia México. Las consecuencias de este tipo de medidas serían impredecibles. Sólo baste señalar que, a septiembre de 2016, el 65% del consumo interno de gasolinas se abastece con importaciones.

De manera específica hay que señalar que, sin la participación de los Estados Unidos en el TPP, lo que es casi seguro que ocurra, no tiene ninguna posibilidad de que de los resultados que se pretendían se concreten.

Hay diversas opiniones sobre las razones por las cuales ganó Trump. Hay quien las atribuye al hartazgo de la mayoría de los estadounidenses del régimen actual, específicamente en lo relativo a la enorme desigualdad que ha generado. Otros las atribuyen a que los que votaron por él están de acuerdo con sus propuestas. Otros más lo atribuyen a que tuvo una mala contrincante.

Muy probablemente la razón es una mezcla de todas estas visiones. Pero la realidad es que México debería tomar en cuenta que el triunfo de Trump es representativo de la opinión de una mayoría de norteamericanos de que se requieren cambios de fondo, quizá sin importar o entender el origen de los problemas, así como de sus soluciones. Por ello creen en el diagnóstico y las propuestas de Trump, aunque no tengan ningún sustento.

En conclusión, se puede asegurar que los riesgos para México del triunfo de Trump son enormes, no sólo para el corto plazo, como lo están tratando de limitar la SHCP y el Banco de México, por lo que no se mitigarán con un “plan de contingencia”, por cierto desconocido, sino con cambios profundos tendientes a hacer menos dependiente a México de lo que pase en Estados Unidos.

Por lo anteriormente expuesto y fundado, someto a la consideración de esta Soberanía el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

PRIMERO. El Senado de la República cita al Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, y al Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens Carstens, a una Reunión de Trabajo con la Comisión de Hacienda y Crédito Público, para abordar las estrategias del gobierno federal ante la volatilidad financiera derivada del triunfo electoral del candidato republicano a la Presidencia de los Estados Unidos de América, Donald J. Trump.

SEGUNDO. El Senado de la República cita a la Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, a una Reunión de Trabajo con las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores y Relaciones Exteriores América del Norte, para abordar las estrategias del gobierno federal en materia de política exterior con respecto a las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos.

Dado en el salón de sesiones del Senado de la República el 10de noviembre 2016  

SUSCRIBE

SEN. DOLORES PADIERNA LUNA

http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=67334