Senado de la República.
LXIII Legislatura, Tercer Año de Ejercicio.
Viernes 25 de mayo de 2018
Gaceta del Senado
    
    

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Jueves 6 de Febrero de 2014
Gaceta: LXII/2SPO-76/45588
Jueves 6 de Febrero de 2014
Gaceta: LXII/2SPO-76/45588

Del Sen. Raúl Aarón Pozos Lanz, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, la que contiene proyecto de decreto por el que se adiciona una fracción LVIII y una fracción LIX al artículo 7, se adiciona una fracción V al artículo 58, se deroga el párrafo octavo, así como los incisos a y b del artículo 58 y se adiciona una fracción III y una fracción IV al artículo 85, todos de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.

SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE AGRICULTURA Y GANADERÍA, DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, SEGUNDA.

ASUNTO CONCLUIDO DE CONFORMIDAD CON EL "ACUERDO DE LA MESA DIRECTIVA PARA LA CONCLUSIÓN DE INICIATIVAS PRESENTADAS POR SENADORES QUE SE ENCUENTRAN PENDIENTES DE DICTAMEN EN LA CÁMARA DE SENADORES", DE FECHA 30 DE ABRIL DE 2018.

Sen. Raúl Aarón
Pozos Lanz

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE DESARROLLO FORESTAL SUSTENTABLE.

Raúl Aarón Pozos Lanz, Senador de la República a la LXII Legislatura del Honorable Congreso de la Unión e integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71 fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 8 fracción I, 164 numeral 1, 169 numeral 1, 4, y 172 numeral 1 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Honorable soberanía la Iniciativa con Proyecto de Decreto por la que se adiciona una Fracción LVIII y una fracción LIX al artículo 7, se adiciona una fracción V al artículo 58, se deroga el párrafo octavo, así como los incisos a y b del artículo 58 y se adiciona una fracción III y una fracción IV al artículo 85, todos de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En México existe una gran diversidad de especies forestales, las cuales hacen de nuestro país uno de los más ricos en materia de recurso naturales; sin embargo estas no siempre son del todo aprovechadas, pues hay algunas cuyo uso y aprovechamiento sólo conocen los ejidatarios y las personas dedicadas a la actividad agropecuaria. Ejemplo de ello son los acahuales.

Los acahuales comprenden la vegetación secundaria en diferentes grados de madurez, y son originados por la agricultura migratoria; según la lógica campesina, en el mediano o largo plazo volverá a convertirse en milpa, y así sucesivamente, en rotaciones. A esto se le conoce como un sistema rotacional. En algunos sitios el acahual es también llamado barbecho. Según datos de la SEMARNAT [1], en México existen 423 mil 543.25 Km2 de superficie de vegetación secundaria, o acahuales.

Actualmente existe una concepción errónea, aún entre algunos ganaderos de que las áreas de vegetación secundaria (acahuales) carecen de valor, son maleza, o que no producen otros bienes en forma continua; sin embargo, estas áreas tienen una gran diversidad de especies vegetales, que incluyen plantas para la producción de látex, plantas medicinales, ornamentales, especies forrajeras, etc., así como fauna silvestre. La vegetación de los acahuales en su gran mayoría está compuesta por árboles, arbustos, herbáceas y gramíneas durante todo el año.

Sin embargo, el acahual posee una gran abundancia y diversidad florística de la vegetación secundaria; consta de tres etapas generadas por actividades agrícolas, las cuales comprenden 5, 10 y 15 años.

La agricultura mesoamericana que utiliza la técnica de manejo de acahuales, se orienta a la diversificación y se caracteriza por crear selvas y bosques antropogénicos [2]. Así, el acahual que se tumba y quema en un ciclo para hacer milpa, se dejará descansar por varios años hasta que vuelva a regenerarse y durante la regeneración estará capturando más carbono que cuando el bosque ya estaba maduro.

El manejo de acahuales implica un conocimiento profundo y especializado en la orientación del agua de la lluvia y las corrientes para evitar la erosión y garantizar el buen regadío, también en las temporadas y formas de hacer la roza, tumba y quema para incorporar la mayoría de los nutrientes al suelo, y controlar el fuego. El manejo de acahuales no es deforestación.

No hay un registro de acahuales en ningún Estado de la República, ya que por la definición actual, prácticamente todo terreno abandonado o en descanso de cualquier actividad agropecuaria es considerado como selva en recuperación, debido a la velocidad con la que crece la vegetación.

Los terrenos preferentemente forestales pueden no estar cubiertos por vegetación forestal, pero por sus condiciones de clima, suelo y topografía, pueden ser incorporados al uso forestal siempre y cuando tengan una pendiente mayor al 15%, con una extensión superior a 25 metros de longitud.

El término acahual está presente en algunas legislaciones del medio ambiente. Por ejemplo, el reglamento de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, en su Título Primero, De las disposiciones generales, señala:

Artículo 2. Para los efectos del presente reglamento, además de la terminología contenida en la ley general de desarrollo forestal sustentable, se entenderá por:

Acahual, vegetación secundaria nativa que surge de manera espontánea en terrenos preferentemente  forestales que estuvieron bajo uso agrícola o pecuario en zonas tropicales y que:

a) en selvas altas o medianas, cuenta con menos de quince árboles por hectárea con un diámetro  normal mayor a veinticinco centímetros, o bien, con un área basal menor a cuatro metros  cuadrados por hectárea, y

b) en selvas bajas, cuenta con menos de quince árboles por hectárea con un diámetro normal mayor  a diez centímetros, o bien, con un área basal menor a dos metros cuadrados por hectárea;

Sin embargo, en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, que “tiene por objeto regular y fomentar la conservación, protección, restauración, producción, ordenación, el cultivo, manejo y aprovechamiento de los ecosistemas forestales del país y sus recursos”, el concepto no se encuentra presente. Esto es preocupante debido al gran número de terrenos considerados como acahuales que hay en al menos doce Estados de la República Mexicana. La falta de regulación de los mismos impacta de manera importante en dichos estados.

Y es que en donde se encuentran la mayoría de los acahuales, es en las selvas tropicales, que son uno de los ecosistemas terrestres más amenazados. La reserva de la biósfera de Calakmul en Campeche, es una de ellas, dado que no se escapa al factor de amenaza central: las prácticas agrícolas que no van de la mano con la conservación. El manejo de los acahuales es una parte fundamental que afecta a la cobertura vegetal, resultando en una creciente secundarizacion de las selvas de Calakmul.

En Campeche se tumban aproximadamente 70 mil hectáreas en la secuencia del sistema de producción tradicional de la milpa (roza, tumba y quema), para la siembra de maíz. Con estos cultivos y tecnología  de producción (que no son las más adecuadas), el suelo sufre daños importantes como la rápida pérdida de nutrientes y por lo tanto una baja producción de grano, que trae como consecuencia el  abandono de estas tierras, para dar paso a la vegetación secundaria (acahuales). El estado de Campeche, de acuerdo a sus recursos naturales, posee alrededor de 1.8 millones de hectáreas, aptas para el uso de acahuales.

En esa falta de aprovechamiento de los recursos es que radica la importancia de promover el conocimiento y la implementación de los acahuales. Y es el uso de este recurso y la información a cerca de ellos puede ayudar a la conservación y  la valoración  de los mismos.

En cuestiones económicas, un cambio en dicha legislación tendría un impacto económico inmediato en cuanto:

1. La posibilidad de llevar a cabo el cambio de uso de suelo en terrenos que fueron abandonados.

2. La posibilidad de incentivar las inversiones en el campo en materia agropecuaria y forestal.

3. La promoción de las plantaciones forestales maderables y no maderables con fines comerciales, ya que en las condiciones actuales es imposible hacerlo (ej. palma de aceite, bambú, etc.).

De acuerdo a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), a lo largo de nuestro territorio nacional existe una gran cantidad de predios, los cuales cuentan con este tipo de vegetación, la cual se puede utilizar para la elaboración de diferentes productos como los son:

  • Leña.  
  • Construcción.  
  • Medicinales.  
  • Repelentes.  
  • Tóxicos naturales.  
  • Comestibles. 
  • Forraje (vegetales destinados a la alimentación del ganado) 
  • Ornamental. 
  • Tintóreos (extracción de colorantes naturales para el teñido). 

Una de las características más representativas de los acahuales es que incluyen una amplia mezcla de especies, por lo general demandantes de luz y de rápido crecimiento, que permiten la formación temprana de un reservorio de carbono. [3] Y es que las moléculas basadas en carbono son cruciales para la vida en la tierra, porque es el componente principal de los compuestos biológicos. El carbono es también un componente importante de muchos minerales.

Por otra parte, el acahual bien manejado, ofrece beneficios económicos a corto, mediano y plazo. Diversos estudios realizados en Calakmul, municipio de Campeche, señalan que en una hectárea de acahual, con una intervención de manejo del 40%, se obtiene un volumen promedio de 59.167m3 de rollo de leña o madera, mismo que puede ser aprovechado como leña para la elaboración de carbón vegetal, palizada para la industria de la construcción de palapas, muebles rústicos y cercos vivos, entre otros usos. Sin embargo, el acahual también ofrece otros subproductos como el forraje para el ganado y flora para la actividad apícola.

En el Estado de Campeche, al cual dignamente represento frente a esta soberanía, se encuentra la Reserva de la Biosfera de Calakmul (REBICA); esta se fundó en 1989 y tiene una superficie de 723 mil 185 hectáreas. Esta reserva representa el bosque tropical más grande de México, y en conjunto con las zonas protegidas del sureste de Chiapas, del Petén de Guatemala y de Belice, forman la segunda masa de bosque tropical más grande del mundo, después de la Amazonia (CONANP 2010). La REBICA cuenta con más que 1, 500 especies de plantas, lo que representa 80% de la flora de la península de Yucatán.

Como muestra de la importancia de los acahuales, basta señalar que tan sólo en la REBICA, con una adecuada intervención humana, se obtendría:

•           De los 59,167m3 de madera que son susceptibles de aprovechamiento, el 85% (50.29 m3) pueden ser aprovechados como leña para la elaboración de carbón vegetal, con lo que se obtendría un volumen de 10.06 toneladas de carbón vegetal.

•           El 9% (5.32 m3) es susceptible de aprovechamiento como palizada para la construcción de palapas, casas rusticas etc.

•           El 6% (3.55 m3) puede ser usado para el establecimiento de cercos vivos.

Además, en los acahuales se puede aprovechar el uso de las hojas de especies como el Ramón y el Jabín para forraje del ganado; o en el caso de las especies que son melíferas para la producción de miel orgánica.

Se puede producir, en promedio, un volumen de 10.06 toneladas de carbón vegetal, representando el 85% del total del volumen aprovechable dentro de una superficie de 1 hectárea, lo cual representa un valor económico de $30 mil 174 pesos para el productor.

Con estas cinco actividades productivas, el acahual tiene un potencial económico/productivo promedio de $50 mil 749 pesos por hectárea.

Podemos comprobar, entonces, que contrario a lo que se piensa, los acahuales tiene usos muy diversos, y representan un área de oportunidad para generar carbono, alimentar al ganado, etcétera. Sin embargo, al no estar regulado su uso en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, varias de estas áreas de oportunidad se desperdician o no son lo suficientemente explotadas.

En este contexto, en la presente Iniciativa con Proyecto de Decreto se proponen una serie de reformas y adiciones a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable con el propósito de resolver la problemática planteada.

Así, se plantea se adicionen los conceptos de "acahual" y de "bosque nativo" al glosario de términos que se contiene  en el artículo 7 de la ley en comento. Estos vocablos ya se encuentran definidos en la legislación vigente; el primero, en el Reglamento de la Ley que nos ocupa, y el segundo, en la propia ley pero en un artículo diverso al que se sugiere se incorpore, a efecto de evitar la dispersión de términos en todo el cuerpo de normas que se pretende reformar. Conforme a la técnica legislativa, en el sentido de que el glosario de términos se distribuya en estricto orden alfabético, se sugiere que los conceptos a adicionar se localicen en el lugar que les corresponde de conformidad con su letra inicial y, en consecuencia, se realice el corrimiento de los demás términos del artículo 7 para conservar el estricto orden alfabético y sean de fácil localización. En este sentido, se adicionaría el concepto de acahual como la fracción I, y las actuales fracciones I, II, III y IV se recorrerían como las fracciones II, III, IV y V; inmediatamente se incorporaría como fracción VI el concepto de bosque nativo, que ahora se ubica como el inciso a) del artículo 58 de la misma ley y, consecuentemente, las actuales fracciones V a LII, inclusive, se recorrerían como las fracciones VII a LIV.

De la misma forma, se adicionarían al artículo 85 las excepciones a la prohibición del establecimiento de plantaciones forestales comerciales cuando se trate de terrenos temporalmente forestales y a los conocidos como acahuales.

Finalmente, la reforma al artículo 58 implica un reacomodo en las fracciones que actualmente contiene y en la adición de una nueva fracción que se propone, modificando su estructura y contenido por esta circunstancia. Además, en virtud de la reforma propuesta al artículo 7, quedarían sin sentido su párrafo octavo y el inciso a); y respecto del inciso b), la propia ley ya previene en la fracción XXI del artículo 7 el mismo concepto, por lo cual con esta reforma se corregiría una probable contrariedad por la doble definición en el mismo cuerpo de normas.

Por lo anteriormente expuesto y fundado, es que pongo a consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente:

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO

Artículo Primero.- Se adicionan las fracciones I y VI al artículo 7, recorriéndose las subsecuentes de cada una de ellas; y III y IV al artículo 85 para quedar como sigue:

ARTÍCULO 7. …

I. Acahual: La vegetación que surge de manera espontánea en terrenos preferentemente forestales, que estuvieron bajo uso agrícola o pecuario, y que actualmente se encuentran en periodo de descanso, cuya estructura y desarrollo dependen de la intervención humana.

II. a V. ...

VI. Bosque nativo: El que se desarrolla por acción de la naturaleza, sin evidencia de participación humana reciente.

VII a LIV. ...

ARTÍCULO 85. ...

I a II. ...

III. Cuando se trate de plantaciones forestales en terrenos temporalmente forestales.

IV. Cuando se trate de terrenos conocidos como acahuales.

...

Artículo Segundo.- Se reforma el artículo 58 para quedar en como sigue:

ARTÍCULO 58. Corresponderá a la Secretaría otorgar las siguientes autorizaciones:

I. Cambio de uso de suelo en terrenos forestales, por excepción;

II. Aprovechamiento de recursos maderables en terrenos forestales y preferentemente forestales;

III. Establecimiento de plantaciones forestales comerciales en superficies mayores de 800 hectáreas, excepto aquéllas en terrenos forestales temporales;

IV. Aprovechamiento de terrenos conocidos como acahuales, y

V. Colecta y usos con fines comerciales o de investigación de los recursos genéticos.

Las autorizaciones a las que se refieren las fracciones I, II, III y IV de este artículo, podrán ser realizadas por las autoridades competentes de las entidades federativas, en los términos de los mecanismos de coordinación previstos en la presente Ley.

En tratándose de plantaciones forestales comerciales, se estará a lo dispuesto en los artículos 85, 86, 87 y demás relativos de esta Ley, las cuales recibirán tratamientos de desregulación administrativa y fomento.

TRANSITORIOS

Primero. El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo. Se derogan todas las disposiciones que se opongan a lo dispuesto por el presente decreto.

Dado en el Senado de la República, a los once días del mes de febrero del año dos mil catorce.

SEN. RAÚL A. POZOS LANZ


[1] Consultado en: http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Contenidos/estadisticas/2013/forestal0.pdf el 28 de enero de 2014.

[2] El término antropogénico se refiere a los efectos, procesos o materiales que son el resultado de actividades humanas a diferencia de los que tienen causas naturales sin influencia humana.

[3] Figueroa-Navarro, C.;Etchevers-Barra, J. D.;Velázquez-Martínez, A.;Acosta-Mireles, M. Concentración de carbono en diferentes tipos de vegetación de la Sierra Norte de Oaxaca. TERRA Latinoamericana, Vol. 23, Núm. 1, enero-marzo, 2005, pp. 57-64 Universidad Autónoma Chapingo, México. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/573/57323108.pdf

http://www.senado.gob.mx:80/?ver=sp&mn=2&sm=2&id=45588