Senado de la República.
LXIII Legislatura, Tercer Año de Ejercicio.
Miércoles 15 de agosto de 2018
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Jueves 24 de Octubre de 2013
Gaceta: LXII/2PPO-38/44106
Jueves 24 de Octubre de 2013
Gaceta: LXII/2PPO-38/44106

De la Sen. Martha Elena García Gómez, a nombre de las Comisiones Unidas para la Igualdad de Género, de Derechos Humanos y Especial de los Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, la que contiene punto de acuerdo que exhorta a los Poderes Ejecutivos, en los tres niveles de gobierno, a adoptar e implementar las recomendaciones de la resolución 66/170 emitida por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Niña.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO.

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Sen. Martha Elena
García Gómez

PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA A LOS PODERES EJECUTIVOS, EN LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO, PARA QUE EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS ADOPTEN E IMPLEMENTEN LAS RECOMENDACIONES DE LA RESOLUCIÓN 66/170 EMITIDA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, EN EL MARCO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA

Sen. Raúl Cervantes Andrade,
Presidente de la Mesa Directiva de la
Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión.
P r e s e n t e.

Las y los integrantes de las Comisiones Unidas para la Igualdad de Género, de Derechos Humanos y Especial de los Derechos de la Niñez y de la Adolescencia de la LXII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8, numeral 1, fracción II, y 276 del Reglamento del Senado de la República, somete a la consideración del Pleno de esta Soberanía, la siguiente Proposición con PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA A LOS PODERES EJECUTIVOS, EN LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO, PARA QUE EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS ADOPTEN E IMPLEMENTEN LAS RECOMENDACIONES DE LA RESOLUCIÓN 66/170 EMITIDA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, EN EL MARCO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA, al tenor de las siguientes:

CONSIDERACIONES

El Estado desempeña la función esencial de velar por el pleno goce y ejercicio de los derechos humanos. Sin embargo, aun cuando México ha logrado un importante progreso en los últimos años para garantizar mejores niveles de bienestar para su población infantil y adolescente; fenómenos como la pobreza, la violencia, la desigualdad y otros aspectos que vulneran su desarrollo tales como la discapacidad, el trabajo infantil, la marginación, entre otros, siguen afectando a este sector de la población.

Datos del informe “Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México, 2008-2010”, realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF); revelan que la pobreza infantil presenta características particulares que tienen una mayor probabilidad de volverse permanentes y las potencialidades para su reproducción en el futuro suelen ser mayores en virtud de que sus efectos llegan a ser irreversibles.

De acuerdo con este informe, las niñas, los niños y la población adolescente enfrentan mayores niveles de pobreza que el resto de la población mexicana. En 2008, mientras que el 44.5% de la población mexicana se encontraba en situación de pobreza; entre las niñas, niños y adolescentes este porcentaje era de 53.5%. Para el año 2010, este último aumento en un 53.8% para la población de 0 a 17 años.

En el caso de las niñas, los niños y la población adolescente, la asociación entre pobreza y el incumplimiento de derechos es particularmente grave, pues la falta de recursos en los hogares pobres suele asociarse con situaciones como la desnutrición, el abandono escolar o la falta de acceso a servicios médicos. Tales circunstancias, afectan las oportunidades de las niñas, los niños y los adolescentes para su desarrollo futuro.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 en México viven más de 39.2 millones de niños, niñas y adolescentes (19,875,179 hombres y 19,351,565 mujeres). Por grupos de edad 10,528,322 tenían entre 0 y 4 años; cerca de 11 millones de 5 a 9; 10.9 millones de 10 a 14, y 6.7 millones eran adolescentes de 15 a 17.

Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en 2010 más de la mitad de la población menor de 15 años (56.3%) se encuentra en situación de pobreza multidimensional, entendida como la situación de una persona cuando no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos para el desarrollo social, y los ingresos percibidos por los miembros del hogar donde reside son insuficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer susnecesidades. La mayoría (75.9%) presenta una situación de pobreza moderada en tanto que 24.1% presenta una pobreza multidimensional extrema, estos últimos residen en hogaresque aun al hacer uso de todo su ingreso en la compra de alimentos, no pueden adquirir loindispensable para tener una nutrición adecuada y presentan al menos tres de seis carenciassociales incluidas en el cálculo del índice de privación social.

Otro grupo de niños y niñas está representado por aquellos que se encuentran en un contexto devulnerabilidad, ya sea porque presentan al menos una carencia social aunque su nivel deingreso sea superior a la línea de bienestar (19.7%) o porque su nivel de ingreso es inferior oigual a la línea de bienestar sin presentar alguna carencia social (8.1 por ciento). Sólo uno de cada seis (15.9%) no son pobres ni vulnerables por ingresos o carencias.

Si se considera únicamente a la población infantil en situación de pobreza multidimensional (56.3%) y aquellos vulnerables por carencias sociales, pero con un ingreso superior a la línea de pobreza (19.7%), entonces tres de cada cuatro niños (as) de 0 a 14 años (76%) tiene al menos una carencia social, de los cuales: 83.5% no tiene acceso a la seguridad social; 38.7% no tiene acceso a la alimentación; 38.5% no tiene acceso a los servicios de salud;27.4% tiene carencia en la calidad y en los espacios de la vivienda; 26.5% no tienen acceso a los servicios básicos en la vivienda y 10.6% tienen rezago educativo

Pese a ello, estos fenómenos también producen efectos diferenciados entre las niñas y los niños, acrecentando las disparidades y las brechas de género. Tal es el caso de situaciones como el maltrato infantil en sus diversas modalidades. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS), más de cada diez niñas y niños no perciben rechazo de sus progenitores y maestros (as) a sus sugerencias. Sin embargo, una de cada cuatro niñas percibe enojo de sus padres cuando sugieren alguna idea y dos de cada diez lo percibe en las y los maestros. El 6% de los niños afirman no ser tomados en cuenta, mientras que este porcentaje en las niñas es del 10%. Datos de la ENADIS, reflejan que no tener dinero, la apariencia física, la edad y el sexo son las condiciones más identificadas por la población que ha sentido que sus derechos no han sido respetados por esas mismas causas.

La educación, es un derecho humano consagrado en nuestro marco jurídico nacional y en diversos tratados internacionales suscritos por el Estado Mexicano. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación (UNESCO), la educación posee una capacidad incomparable para reducir la pobreza extrema y fomentar los objetivos de desarrollo de más amplio espectro

En el rubro de inasistencia escolar, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó a finales de 2012 que 253,660 niños y niñas entre 5 y 12 años no asistían a la escuela, lo que representa menos de 2% de este sectorpoblacional. No obstante, el indicador es mayor para el sector de 12 a 19 años debido a que laEncuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) refirió para ese mismo periodo 1,768,662 que no estudiaban. Por otra parte, la Red por los Derechos de la Infancia informó que en la educación media superior uno de cada dos adolescentes no asiste a las aulas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señala que las tasas más altas de analfabetismo entre la población joven en América Latina (15 a 24 años de edad) se registran en mujeres indígenas. Pese a los esfuerzos que los países han hecho por lograr el cumplimiento de las metas suscritas en la Declaración del Milenio en el año 2000, algunos países tienen pendiente la tarea de lograr la igualdad en materia de asistencia escolar para el tramo de edad comprendido entre los 6 y 12 años de edad. Si bien la meta se ha alcanzado para las niñas pertenecientes a estratos no pobres, sigue siendo un desafío en el caso de algunas niñas provenientes de hogares pobres. En el caso mexicano, la meta sólo ha sido lograda por la población no pobre.

La educación es fundamental para el desarrollo y el bienestar de la niñez y en nuestro país el Sistema Nacional de Educación ha hecho un gran esfuerzo por proveer un servicio educativo a todas y todos los mexicanos, y aunque los avances han sido importantes, aún se observa que la cobertura en la educación básica no es universal. Conforme a los resultados del Censo 2010, 4.8% de la población de 6 a 14 años no asiste a la escuela.

No recibir la educación elemental para que la población adquiera la habilidad de la lectoescritura atenta contra un derechouniversal y los efectos resultan devastadores para quien lo padece: “haciendo que las personas carezcan del reconocimiento social que merecen, presenten baja autoestima, autonomía y poca reflexión crítica; y muestren limitaciones a la hora de conocer y de acceder a los derechos individuales que la ley les otorga, así como para participar activamente en la consecución de los derechos colectivos, que son esencialespara la dignidad del ser humano.

Este problema estructural que se concentra en las regiones menos desarrolladas y es coincidente con lo que establece la CEPAL. Según datos INEGI al interior del país, 62.4% de los niños de 8 a 14 años que no cuentan con la habilidad de la lectoescritura residen en los municipios de muy alta, alta y mediana marginación; el hecho de que la mayor parte de los niños de 8 a 14 años que no cuentan con la habilidad de la lectoescritura residan en dichos municipios corrobora un rezago que tiende a trasladarse generacionalmente.

A nivel internacional, este panorama parece replicarse. Datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señalan que, dos terceras partes de los 799 millones de analfabetos mayores de 15 años que hay en el mundo son mujeres.

Cientos de niñas y niños en los países en desarrollo comienzan sus vidas sin disponer de la nutrición, el aprendizaje y la protección adecuados.Y son las mujeres y las niñas quienes sufren en mayor medida este problema.

Alrededor de 67 países presentan tasas de matriculación y asistencia de las niñas a la escuela primaria por debajo del 85%. En todo el mundo, 96 niñas asisten a la escuela primaria por cada 100 niños, y estas disparidades son incluso mayores en la enseñanza secundaria. Sin embargo, las niñas que no han recibido una educación corren un mayor peligro de quedar marginadas, tienden a ser más vulnerables a la explotación, tienen más posibilidades de contraer VIH/SIDA, tienen menos posibilidades de expresar su opinión en los planos social y político, y de mantenerse económicamente a sí mismas.

Su acceso al crédito, a la educación, a la propiedad y otros derechos fundamentales, se ven limitados no sólo por la discriminación jurídica, sino por barreras que reproducen roles y estereotipos de género, como lo son la carga de trabajo, la falta de movilidad y de poder en el hogar y en la comunidad.

De acuerdo con el UNICEF, los prejuicios de género menoscaban los derechos de la mujer en otras esferas. Prácticas como el matrimonio precoz o la existencia de servicios inadecuados de la salud producen tasas más elevadas de mortalidad derivada de la maternidad. Alrededor de 529.000 mujeres murieron mientras daban a luz el año pasado, un 99% en los países en desarrollo. Por cada muerte relacionada con el alumbramiento, otras 30 mujeres sufrieron lesiones o discapacidades. Además, la muerte o la discapacidad de la madre menoscaban gravemente las posibilidades de supervivencia y salud de sus hijos.

Las niñas de diversos países siguen sin poder asistir a la escuela ni terminar sus estudios debido a obstáculos relacionados con la seguridad, la financiación, las instituciones y la cultura. Incluso aquellas que tienen la posibilidad de asistir a la escuela, hay una percepción generalizada de un rendimiento insuficiente debido a la mala calidad de la educación, las aspiraciones reducidas, o las tareas domésticas y otras responsabilidades que les impiden asistir a la escuela o lograr resultados adecuados en cuanto al aprendizaje.

En este marco, la Carta Internacional de Derechos Humanos (integrada por la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1996 y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1996) constituye el principal instrumento en materia de protección del ejercicio y disfrute de derechos humanos. Este instrumento establece la igualdad, la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos de todos los seres humanos, a la vez que establece un marco de obligaciones vinculantes entre los Estados y su ciudadanía. No obstante, dada la importancia y especificidades de la protección que requiere la niñez y la adolescencia, la ONUreconoce a partir de otros instrumentos internacionales que la niñez y la adolescencia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales.

Es por ello, que a partir de la Convención de los Derechos del Niño (CDN), se establece un reconocimiento importante en materia de los derechos de las niñas, los niños y la población adolescente. La CDN combina derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales que aseguren una protección integral de los derechos de la niñez y de la adolescencia, en virtud de que reconoce explícitamente a las niñas, niños y adolescentes como sujetos (as) titulares de los derechos humanos a partir del principio de autonomía progresiva, así como el establecimiento de responsabilidades compartidas entre sociedad, Estado, gobierno, comunidades y cuidadores, en cumplimiento de los derechos de la infancia.

La CDN establece disposiciones que incluyen derechos y libertades civiles, el entorno familiar, la salud básica y el bienestar, la educación, el tiempo libre y las actividades culturales, y medidas especiales de protección para todos los niños y las niñas.

Asimismo, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), aprobada en 1979 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y firmada por 180 estados, establece los derechos de la mujer, su libertad contra la discriminación y la igualdad bajo la ley. Además de que la igualdad de la mujer es fundamental también para la supervivencia y desarrollo de sus hijos, y para lograr familias, comunidades y países sanos.

Tal y como se mencionó con anterioridad la igualdad de iure o igualdad jurídica, no ha sido suficiente para el logro de la igualdad de resultados entre hombres y mujeres. Ante este panorama, el 19 de octubre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas con un enfoque de reconocimiento a las diferencias, a las diversidades y a la desigualdad que confrontan las niñas en el mundo instituyó el 11 de octubre, como el Día Internacional de la Niña con la finalidad de centrar la atención en la necesidad de abordar los desafíos que enfrentan las niñas y promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos fundamentales.

Este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Niña, ha instituido el tema “Innovar para la educación, resaltando que ante todo, el cumplimiento del derecho de las niñas a la educación es una obligación y un imperativo moral de los Estados Miembros.

La educación posee una capacidad incomparable para reducir la pobreza extrema y fomentar los objetivos de desarrollo de más amplio espectro, según confirman algunos elementos del Informe de Desarrollo de la Educación Para Todos (EPT) en el Mundo de 2013-2014 que laOrganización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura(UNESCO) ha dado a conocer anticipadamente. Este análisis preliminar se ha publicado justo antes de que comiencen los debates de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los programas de desarrollo para el periodo posterior a 2015. El documento pone de relieve cómo la inversión en educación, en particular en la instrucción de las niñas, contribuye a mitigar la pobreza extrema, al generar beneficios considerables en materia de salud y productividad.

Este informe señala que la educación de las niñas, sobre todo a nivel secundario, constituye una poderosa herramienta que transforma a las sociedades y a las propias niñas, es un elemento positivo que permanece constante en casi todos los resultados previstos para el desarrollo, desde la reducción de la mortalidad y la fecundidad hasta la reducción de la pobreza y el crecimiento con equidad, el cambio de las normas sociales y la democratización.

La ONU reconoce la necesidad de adoptar perspectivas nuevas y creativas para impulsar la educación de niñas, es por ello que este año el Día Internacional de la Niña abordará “la importancia de las nuevas tecnologías y de la innovación en las asociaciones, las políticas, la utilización de recursos, la movilización de la comunidad y, sobre todo, la participación de las personas jóvenes”.

En este marco, todos los organismos de la ONU, los Estados miembros, las organizaciones de la sociedad civil y los agentes del sector privado tienen herramientas potenciales para innovar a favor de las niñas, los niños y la población adolescente y avanzar en su educación. Es por ello, que la ONU plantea algunas medidas que pueden ser incluidas por las organizaciones e instituciones de los Estados miembros. Las cuales, se resumen en las siguientes acciones:

  • La mejora de los medios públicos y privados de transporte para que las niñas vayan a la escuela: desde carreteras hasta autobuses, ciclomotores, bicicletas, botes y canoas;
  • La colaboración entre los sistemas de enseñanza y el sector bancario para facilitar el pago seguro y conveniente de los salarios a las maestras y de las becas a las niñas;
  • La provisión de cursos de ciencia y tecnología dirigidos a las niñas en las escuelas, las universidades y los programas de formación profesional;
  • Los programas de mentores empresariales para ayudar a las niñas a adquirir las aptitudes de trabajo y liderazgo esenciales y facilitar su transición de la escuela al trabajo;
  • La revisión de los planes de estudio para integrar mensajes positivos sobre las normas de género relacionadas con la violencia, el matrimonio infantil, la salud sexual y reproductiva, y las funciones masculinas y femeninas en la familia; y,
  • La aplicación de la tecnología móvil para la enseñanza y el aprendizaje a fin de llegar a las niñas, especialmente en las zonas remotas.

Desde el Senado de la República, las y los legisladores asumimos el compromiso de velar por el cumplimiento de los derechos fundamentales de las niñas en el marco de los compromisos adquiridos a nivel internacional por el Estado Mexicano, advirtiendo que esta responsabilidad, nos atañe a todas y a todos los que conformamos las instituciones públicas en los tres niveles de gobierno, al sector privado y a las organizaciones de la sociedad civil.

En este sentido, el 8 de octubre del año pasado, las y los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos y para la Igualdad de Génerodel Senado de la República, en el marco de la resolución 66/170 de la Asamblea General de Organización de las Naciones Unidas que designa el día 11 de octubre como Día Internacional de la Niña, acordaron proponer e informar a la Junta de Coordinación Política la realización de eventos alusivos para visibilizar el día conmemorativo.

Es por ello, que en el marco del 2º Año Conmemorativo del Día Internacional de la Niña, quienes suscribimos manifestamos nuestro total rechazo a cualquier tipo de discriminación y específicamente la que se presenta por razones de sexo y edad, “Por ser Niñas”.

Por lo antes expuesto, de conformidad con los artículos 8, numeral 1, fracción II, y 276 del Reglamento del Senado de la República, sometemos a consideración y aprobación del Pleno de la Honorable Cámara de Senador el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

UNICO. ElSenado de la República, exhorta respetuosamente a los Poderes Ejecutivos,en los tres niveles de gobierno,para que en el ámbito de sus competencias adopten e implementen las recomendaciones de la Resolución 66/170 emitida por la Asamblea General de las Naciones Unidas, así como las medidas que se proponen para el año 2013 en el Marco de la Conmemoración del Día Internacional de la Niña.

Dado en el salón de Sesiones del Senado de la República, a los 10 días del mes de octubre de 2013.

http://www.senado.gob.mx:80/?ver=sp&mn=2&sm=2&id=44106