+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Código de Ética y Conducta Contratos Relevantes
Portal de Accesso

Intervención de la Senadora Layda Sansores San Román



Sen. Layda
Sansores San Román


Grupo Parlamentario del
Partido del Trabajo
Lista Nacional
Senadora Electa por Representación Proporcional Basado en el Capítulo II, Sección I Artículo 56
de la CPEUM
Suplente: María del Carmen Ojesto Martínez Porcayo

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 3 Oficina 23, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 53-45-30-00 Ext. 3254, 5160, 5165

E-mail: layda.sansores@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Jueves 14 de diciembre de 2017


Intervención en contra

Dictámenes a Discusión y Votación

De las Comisiones Unidas de Gobernación; de Defensa Nacional; de Marina; y de Estudios Legislativos, Segunda, el que contiene proyecto de decreto por el que se expide la Ley de Seguridad Interior.

La Senadora Layda Sansores San Román: Presidente, antes de tomar el tiempo, solamente quiero reconocer al Senador César Pedroza la rectificación que hizo hace un momento, habla de sus calidades, que la palabra cuando la solicita un Senador por alusiones personales le debe ser concedida de inmediato, y que no tiene uno que recurrir a la mochila sonora para que te den el derecho a la palabra.

Pero, ya quedó claro, y para que no quede un precedente.

Por otro  lado, las palabras sabias del Senador Romero Hicks, siempre aprende uno de él.

Por mi parte yo si quiero expresarles con toda la rudeza que la Ley de Seguridad Interior es una ley de mierda, que expresa la vileza de un hombre débil, arrodillado ante los Estados Unidos y al poder militar.

Y que en los estertores de su desprestigiado mandato, vino aquí a sembrar miedo, impotencia y rabia.

Esta ley es preludio de dictadura, es la militarización del país, lo quieran reconocer o no.

Y, repito las palabras del gran constituyente, el general Múgica, justamente hace cien años, qué visión, refiriéndose a la militarización, a primera vista no hay amenaza, pero se convierte indefectiblemente en un desquiciamiento, pues corriendo el tiempo, creyéndose privilegiados, terminarán por despreciar el poder civil.

Qué pasará con este marco que no tiene controles, que le deja que ellos se autogobiernen.

Las modificaciones que se hicieron en este Senado son una burla, Peña Nieto pidió respetuosamente, ante la avalancha, ante la presión que tenía para lavarse la cara, que se hicieran las consultas, y entonces, rápidamente oyeron, pero no escucharon a las organizaciones civiles que estuvieron aquí en el Senado, tampoco a  los organismos internacionales, como si fueran gentes inexpertas.

Aquí nos quedó claro que todo esto fue un maquillaje, que no sirve para nada, fue una simulación, no cambió la esencia, y, que lo que sí, pues Peña no traiciona su vocación de farsante, y  los Senadores, en su mayoría, su fama de serviles y de inútiles.

Por esto, porque hacemos contrapeso, y es nuestra función primordial, y ya lo tenemos que tener registrado que ya ser va a terminar nuestro período.

Nunca un ordenamiento de seguridad había provocado tanta inseguridad y miedo en la ciudadanía, y nunca tantos organismos internacionales y nacionales habían clamado al Ejecutivo y a los legisladores que detuvieran esta ley.

El Congreso fue sordo, ya lo dijeron acá, a la advertencia de que esta ley irrumpe el orden constitucional, es inconvencional, da licencia para matar y para violar los derechos humanos. Y ya lo verán.

No es buena, ni para las Fuerzas Armadas, ni para los ciudadanos, ni para nadie. Desafía, esto es un desafío a los organismos internacionales.

Dice una compañerita, que son fieles a la línea: “Que no viola los derechos humanos”.

Bueno, aquí nada más con un ejemplo. Que lea el artículo 31.

Imagínense que hoy los órganos autónomos, pues, deberán proporcionarle la información que pida la autoridad. Así dice el artículo 31. O sea, la Comisión de Derechos Humanos, que es autónoma, cuando venga a pedirle la autoridad de las Fuerzas Armadas información, pongamos el ejemplo a un sobreviviente de Tlatlaya que recurre a la Comisión de Derechos Humanos.

¡Ah, no! Pues, van ellos, y deme el expediente y deme la información necesaria, la que ellos quieran, y estará obligado a darla.

Dejamos en la indefensión a los ciudadanos. Esto es gravísimo, se acaba con todo, con la secrecía, el secreto bancario, con todo, y no nos damos cuenta que esta es violación a los derechos humanos. Y se va haciendo el caminito ¡Eh!

Esta ley es un remate. Ya habíamos aprobado otras cinco. El Código de Procedimientos Penales que existe, un código nacional, y entonces, ahora sí lléveselo.

Y nosotros aprobamos un Código Militar de Procedimientos Penales. Que no se acuerdan que dio, entonces, la posibilidad que pueden catear las casas de los ciudadanos.

Cuando se lo piden a un ministerio militar, el ministerio pide la autorización al juez militar, y entonces, podrían entrar a la casa de cualquiera o a este Congreso, incluso.

Entonces, estamos dándole cada vez mayores atribuciones y, pues, si esta ley es perfectible, dijo aquí una compañera, bueno, y ¿por qué tanta prisa?

Once años nos hemos pasado en una guerra que no pedimos.

No se dedicaron un minuto, no sé cuánto tiempo debieron haberle dado a las fuerzas policiacas para que se reforzaran, se fortalecieran, para darles dignidad. No nos hemos ocupado.

¡Ah! Pero con esto, si deberás creían que no iba a ser a perpetuidad, y que nada más que un año, y al año otra vez el Presidente dice que otra otro, y así nos la podemos pasar hasta la eternidad, junto con esta ley se debió haber presentado un plan concreto por escrito, lo dice la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre el retiro gradual de las tropas.

Y entonces, les creeríamos una propuesta de cómo se van a capacitar a las policías, cómo se van a fortalecer.

¡Ah! Pero también un plan de cómo vamos a capacitar a las Fuerzas Armadas, porque esto es importantísimo.

Que creen que porque lo dicta la ley. Su mentalidad va a cambiar de la noche a la mañana.

Fue muy claro el Comandante, el General Cienfuegos, cuando dijo: “Nosotros, así textualmente, hemos sido preparados para matar, no para detener”.

O qué, les digo ¿Se puede cambiar, así nada más porque sí el chip?

¿Quién los va a capacitar?

El General Alejandro Ramos, que vino aquí a este Senado, por cierto muy arrogante, y todavía no se aprueba la ley, el que fue autor intelectual del desafuero de AMLO, seguramente debe estar por ahí escondido, vino a este Senado a defender su ley, o más bien, la ley que le dictaron en inglés.

Pero en un momento de lucidez reconoció que la labor del Ejército, dijo él muy diplomáticamente: “No había sido exitosa”. No, debió haber dicho que había sido un fracaso.

Pero dijo algo que es muy importante, y que sí hay que considerarlo, dijo: “No fue exitosa porque no se atendieron las causas que originaron la violencia”.

Y díganme dónde está este plan, estas estrategias integrales que van atender las causas del crimen. No están. Aquí nada más la ley, con todas las líneas y los dictadores que les deben haber hecho.

La presencia del Ejército, pues, ya lo sabemos, ha traído como consecuencia más violencia y muerte, pero lo que no dicen que es una estrategia imperialista, y aquí lo dijo el Senador Bartlett: “Ellos nos venden las armas, consumen las drogas y nosotros ponemos los muertos”. Y estamos librando, desde hace once años, una guerra que no merecemos.

México compró, en 2014, a Estados Unidos mil millones de dólares en armamento, cifra que triplica el gasto, que a través de la iniciativa Mérida nos dan.

¡Fiebre de compras de México! Dijo entusiasmado el Almirante William Gortney, cuando adquirimos después 9 mil millones de dólares. El 70 % de las armas decomisadas provienen de Estados Unidos, es un negocio redondo.

Pero seguimos insistiendo en que hay que combatir la delincuencia, cuerpo a cuerpo, bala a bala. Impunidad e indulgencia plenaria para los militares sin controles.

Ellos ¿Cuándo han rendido cuentas? Ni las rendirán.

Aquí veo, los órganos internos de control en la Sedena y Semar, pues, son nombrados a placer por las mismas secretarías militares.

¿Quién los va a controlar?

¿Cuándo han venido a este Congreso a rendir cuentas?

¡No, no, no! aquí van, aquí van los Senadores en peregrinación, humildemente a recibir instrucciones a donde ellos los citen, pero aquí, no sólo ahora.

Nunca en la historia ha venido un Secretario de la Defensa o de Marina a rendir cuentas al Senado, como se hace en los Estados Unidos.

Bueno, pues entonces, con toda esa impunidad y estos sin controles, oiremos hablar de ejecuciones extrajudiciales, que en la historia oficial se dicen: “enfrentamientos”.

Vendrá la multiplicación de Atencos, de Tanhuatos, de Tlatlayas, de más Ayotzinapas y Nochistlanes.

Sabemos de más desaparecidos, de cuartos de tortura, de colgados y apaleados, de aviones que arrojan al mar a los detenidos, de cárceles en que las víctimas se pudren entre orines e inmundicia.

Oiremos muy pronto el crujir de huesos en los cuarteles militares.

Y que quede claro, antes de que ustedes, Senadores, se avienten desde lo más alto, desde la punta aquí del Senado, desde las gradas, les digo: No estoy en contra de las fuerzas militares.

Aquí, aquí se envuelven en la bandera para escudarse y no defender la ley y no decir por qué están aprobando esta mierda.

Entonces quiero decirles que en la historia del país las fuerzas militares han tenido una misión y las ha prestigiado, y eso lo reconocemos, pero yo, lo que estoy en contra  es que sean usados como policías y ellos mismos tampoco quieren, ellos no eligieron esta profesión y no están preparados.

No estoy de acuerdo en que no rindan cuentas, en que no haya controles y hagan lo que quieran y que cuando los mande Peña Nieto el control de Peña va a ser Peña.

Entonces esto es una aberración.

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: Senadora Layda Sansores.

La Senadora Layda Sansores San Román: Discúlpeme Presidente, aquí han tomado el tiempo que han querido y voy a terminar, por favor.

El Presidente Senador Ernesto Cordero Arroyo: La interrumpí porque me parecía que el Senador Bartlett quería hacerle una pregunta, pero entiendo su comentario y proceda usted.

La Senadora Layda Sansores San Román: Sí, han sido muy pacientes, se pasan, lo que quieran, aquí es el único derecho que nos dan, de pataleo, pues ahora me oyen.

La Ley de Seguridad es una tragedia para México, Peña Nieto usa al Congreso que se deja para aprobar una aberración cada vez más degradado el Congreso, es una vergüenza, y miren, sepan que ningún Estado de derecho que esté consolidado, los ministros o secretarios de la Defensa, o Marina, son militares y mucho menos cuidan al Presidente, no es labor de militares. Eso tenemos que irnos dando cuenta, porque entonces es el Poder sobre el Poder, esta ley no es para darle certidumbre a las fuerzas castrenses, sino para que puedan autogobernarse y para que Peña pueda blindarse, mejor hablen con la verdad, le preocupa proteger los intereses transnacionales, pero además sabe que perderá las elecciones, que la ciudadanía no aceptará más fraudes y teme las protestas ciudadanas, a Peña no le importa la seguridad de los mexicanos, lo que quiere es un ejército privado que lo proteja de sus raterías, lo que quiere es salvar su pellejo, Peña es un cobarde, de hombre tiene el nombre, las entrañas de gallina, diría el poeta.

Pero no está puesto  el punto final, ciudadanos, habrá que acudir a la Suprema Corte, a los organismos internacionales, se cerró esta puerta, pues haremos otra y sigamos colocando andamios y escaleras, estamos indignados, traemos el llanto degollado, la rabia, pero las arterias vivas, no a la Ley Golpista y a ustedes sátrapas  les sobrevivirá la vergüenza.