+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Código de Ética y Conducta Contratos Relevantes
Portal de Accesso

Intervención de la Senadora María Cristina Díaz Salazar



Sen. María Cristina
Díaz Salazar


Grupo Parlamentario del
Partido Revolucionario Institucional
Lista Nacional
Senadora Electa por Representación Proporcional Basado en el Capítulo II, Sección I Artículo 56
de la CPEUM
Suplente: María Esther Terán Velázquez

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 04 Oficina 15, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 53-45-30-00 Ext. 3345, 3454

E-mail: cristina.diazs09@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Martes 05 de abril de 2016


Presentación de Iniciativa

INICIATIVAS

De las Senadoras Cristina Díaz Salazar, Diva Gastélum Bajo, Anabel Acosta Islas, Hilda Flores Escalera, Lilia Merodio Reza, Itzel Ríos de la Mora, Hilaria Domínguez Arvizu, Erika Ayala Ríos, Yolanda de la Torre Valdez, Carmen Izaguirre Francos, Carmen Dorantes Martínez y María Elena Barrera Tapia, con proyecto de decreto por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley General de Salud.

La Senadora María Cristina Díaz Salazar:  Muchas gracias, Senador Presidente.

Y con su anuencia amigas y amigos Senadores.

En noviembre pasado propuse, ante este Pleno, una iniciativa para regular el uso medicinal de la marihuana y permitir la importación de medicamentos con cannabis.

Lo hice preocupada, primero, por una urgencia médica que viven miles de familias y, desde luego, de pacientes, niños, adultos, adultos mayores, y al ser estos medicamentos su única opción de tratamiento para muchos padecimientos.

Hoy vengo de nuevo a esta tribuna preocupada por otra emergencia médica que en esta ocasión, derivada del abuso o del uso problemático de sustancias ilícitas que demanda la urgencia de reformar la Ley General de Salud para incluir y regular políticas de reducción del daño en tratamiento de adicciones.

El debate público actual en México nos obliga a repensar y replantear nuestra política de drogas. En este sentido, se han dado discusiones altamente relevantes: por un lado en noviembre de 2015, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgó un amparo a 4 personas que les permite el uso de marihuana para fines personales.

Por otro lado, están los icónicos casos de Grace Elizalde y Alina Maldonado, cuyas familias se encuentran en una batalla legal para lograr la importación de medicamentos con cannabis.

En el ámbito internacional, el debate sobre drogas también ha cobrado gran intensidad. Estamos a dos semanas de la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, convocado, por cierto, por México, Colombia y Guatemala en 2012.

Esta sesión será crucial, pues hace casi 20 años que no hay una revisión profunda de la política internacional de drogas y las convenciones que se regula. La realidad de hoy es muy distinta a la de hace dos décadas, los patrones de consumo y de trasiego han cambiado y han llegado a niveles alarmantes.

Ante esto muchos países, ya sea a nivel nacional como el caso de Uruguay, Portugal y Holanda; o a nivel local, como en Estados Unidos, están impulsando múltiples políticas públicas y mucho más allá de lo planteado en las Convenciones de la ONU dada su desactualización.

En el caso mexicano, actualmente el Ejecutivo Federal, el Legislativo y la sociedad en su conjunto, estamos dando pasos trascendentales para modificar la política pública en materia de drogas, y debo señalar también la intervención del Poder Judicial. Esto ante la dramática situación que vivimos y, por qué no decirlo, que padecemos.

Según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas de Estudiantes, del Conadic, el consumo de drogas ilícitas entre estudiantes de 10 a 18 años en México, se duplicó en los últimos 23 años. Y un dato revelador es que repuntó el consumo de cocaína, colocándonos en niveles similares a los de Estados Unidos, país conocido como el principal consumidor mundial. No podemos desestimar este dato.

Por otro lado, la Encuesta de Consumo de Drogas en Estudiantes de la Ciudad de México 2012, publicada el año pasado, muestra que en esta entidad uno de cada cuatro estudiantes de secundaria y bachillerato ha ingerido drogas ilegales, es decir, el 25 por ciento de los jóvenes.

Aún más preocupante, esta misma encuesta señala que la edad de inicio del consumo de drogas bajó a doce años. Estamos hablando de adolescentes y esto es relevante porque a más temprana edad de consumo, más probable pasar del uso al abuso y dependencia de drogas.

Muestra de ello es que, según esta encuesta, el 11.4 por ciento de los estudiantes de nivel superior requiere tratamiento por consumo de sustancias, generando costos importantes para las familias y para el sector salud.

En atención a la situación actual y en concordancia con diversos expertos, presento ante esta soberanía una iniciativa que pretende replantear algunas de las medidas que está tomando el Estado mexicano para el tratamiento de personas con uso problemático de sustancias.

Es vital incluir políticas de reducción del daño causado por el uso abusivo de sustancias, así como la necesidad de replantear conceptos que estigmatizan y discriminan a los consumidores.

Lo anterior forma parte del cambio internacional que se viene impulsando con el objetivo de dejar el enfoque punitivo e impulsar el enfoque de salud.

En esta iniciativa se retoman algunos conceptos y prácticas que han demostrado su eficacia en el tratamiento de adicciones, en la prevención de transmisión de enfermedades e incluso en la prevención de muertes por el uso de sustancias ilícitas.

En primer lugar se busca eliminar el concepto farmacodependiente para referirse a personas que tienen un consumo problemático, al ser discriminatorio, estigmatizante y criminalizar al usuario.

La adicción se define como una enfermedad crónica, pero no como un delito. Por eso es importante marcar la diferencia entre un usuario experimental o casual y uno dependiente o abusivo, ya que no todo consumo es adicción.

Requerimos políticas públicas eficaces para prevenir el consumo, no para criminalizar al usuario, y debemos brindar los tratamientos necesarios para la rehabilitación de la persona que consume, no estigmatizarla y dejarla en el desamparo.

Las políticas de reducción de daño no son nuevas, se han implementado exitosamente desde hace más de 60 años, por ejemplo, con los programas de sustitución de heroína por metadona en Canadá y Estados Unidos, o el canje de jeringas vinculadas al uso de drogas en Europa, disminuyendo la transmisión de la hepatitis B, VIH-SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual.

México no debe ser ajeno a estas prácticas de reducción de daños, que incluso son impulsadas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, ONUSIDA y el Fondo Mundial de Población.

Hoy estamos en un momento crucial en el análisis de la política de drogas y es urgente tomar medidas que atiendan la nueva realidad.

Es cuanto, señor Presidente.

Muchas gracias.