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Intervención de la Senadora Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla

Intervencion del día Miércoles 07 de agosto de 2019


Intervención

Proposiciones con Punto de Acuerdo de Legisladores

De legisladores y legisladoras integrantes de la Segunda Comisión Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación de la Comisión Permanente, con punto de acuerdo respecto a la masacre ocurrida el pasado sábado 3 de agosto en la ciudad de El Paso, Texas, Estados Unidos de América.

 

 

El Secretario Diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla: Con su venia, Senador Presidente.

Estimadas y estimados legisladores.

Decía Nelson Mandela: “Nadie nace odiando al otro por el color de su piel, su origen o su religión, ese odio se enseña”.

El ataque del pasado sábado 3 de agosto en una tienda comercial debe, sin lugar a dudas, ser considerado consecuencia de una retórica de odio y de apología a la violencia que se ha maximizado en los últimos años y ha encontrado respaldo en los dichos políticas de la actual administración de la Casa Blanca.

Desde la Comisión Permanente, con fundamento en la Convención Interamericana contra el Terrorismo, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Estatuto de Roma  de la Corte Penal Internacional, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y todos los demás instrumentos aplicables en la legislación internacional y nacional, condenamos rotunda y enérgicamente el ataque terrorista del pasado 3 de agosto en El Paso, Texas en el que fallecieron 22 personas, ocho de ellas connacionales y fueron gravemente heridas 26 más.

Nuestra solidaridad y la del pueblo de México, están con las familias y seres queridos de las víctimas, así con la comunidad de El Paso, Texas, ante este criminal atentado.

Debemos instar a los organismos internacionales y a la comunidad internacional en general a sumarse a esta condena, exhortando a que desde el seno de las Naciones Unidas se busque, de manera inmediata crear mecanismos para el combate a la discriminación, el odio, la xenofobia, cualquier instigación o apología a la violencia y, por supuesto, a tomar medidas contra la venta indiscriminada y el tráfico de armas.

El discurso de odio enaltecido por los supremacistas blancos, ha promovido el desprecio, la hostilidad, el odio y la discriminación contra los mexicanos exponiéndolos a situaciones de violencia e impidiendo que se garantice el pleno respeto a sus derechos, a su reputación, a la no discriminación.

Hoy, después del ataque en ese centro comercial, el sábado pasado, se ha confirmado que se ha enseñado ese odio del que Mandela nos hablaba, a través de estos mensajes permanentes de odio.

Esta dinámica no es la primera vez que se presenta en el ámbito mundial, este tipo de arengas en el pasado han sido flama que ha encendido los más crueles episodios en la humanidad, no solo las víctimas del holocausto en la Segunda Guerra Mundial o las masacres de Tutsis, en Ruanda, o el genocidio en la Bosnia de los 90 son claros ejemplos de los alcances de estas retóricas plagadas de odio.

Fue por ello que desde 1966 se plasmó en el artículo 20 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticas de la ONU, que toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyera incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia estaría prohibida por la Ley.

También se consagró, de manera regional a través del artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que el derecho a la libertad de expresión no puede amparar expresiones de odio, prohibiendo textualmente toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal.

Por eso, hoy vemos, de manera lamentable, que se trata de un problema vigente, alimentado por ambiciones de poder o por supuesto electorales que no se detienen mirar un segundo por el daño que dejan en su paso.

Desde el 20 de abril de 2016, a propuesta del grupo de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, la Secretaría de Relaciones Exteriores se apoyó un punto de acuerdo para que esta Secretaría iniciara ante el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, proceso de denuncia por las expresiones de odio del entonces precandidato republicano a la Presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump.

En febrero pasado, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, señaló que la organización tenía como reto el combatir discursos de odio y xenofobia, él dijo entonces, y lo cito: “Los discursos de odio han envenenado el debate sobre desafíos cruciales como la migración”.

Por ese motivo los nacionalistas blancos han abrazado la retórica del actual Presidente de los Estados Unidos, regocijándose cuando este llamó a la caravana de inmigrantes  latinoamericanos “invasores”, apenas el año pasado.

En los términos de los artículos 19 y 20 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, del artículo 25 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y del artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos, es que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión debe emitir un comunicado y un exhorto al Congreso de los Estados Unidos, a fin que investigue cualquier apología a la violencia o promoción de discursos de odio, principalmente aquellos difundidos por servidores públicos de su país, con la finalidad que estos cesen y sean sancionados.

En este sentido termino mi intervención.

Conminamos a que la cancillería trabaje por los acuerdos inmediatos y urgentes en materia de seguridad binacional, principalmente aquellos relacionados con la modificación de medidas para la venta de distribución de armas, así como los correspondientes al combate, de manera urgente, del tráfico ilegal de las mismas.

Desde esta Comisión Permanente las legisladoras y legisladores ciudadanos valoramos la oportuna y efectiva posición del titular de la cancillería mexicana ante esta tragedia, y solicitamos que la Embajada de México y nuestra red consular sean protagonistas de la defensa de las familias afectadas y la materialización del resarcimiento en lo posible de los daños.

Movimiento Ciudadano considera que hoy más que nunca necesitamos actuar urgentemente de manera enérgica, pues las expresiones de apoyo que se han desatado en los Estados Unidos a este acontecimiento violento, desgraciadamente, pudiera ser el detonante de otros ataques a nuestros connacionales en las próximas semanas.

Nuestra solidaridad con todos nuestros connacionales en los Estados Unidos y nuestro apoyo a las acciones que como país tenemos que hacer para exigir en todos los foros internacionales el respeto a los mexicanos, y el cese a las acciones terroristas, como es el caso que nos ocupa.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Muchas gracias, Diputado Tonatiuh Bravo Padilla.