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Intervención de la Senadora Patricia Mercado

Intervencion del día Martes 26 de marzo de 2019


Presentación de Iniciativa

Iniciativas

De la Sen. Patricia Mercado Castro, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con proyecto de decreto que reforma la fracción VII del artículo 7; las fracciones VIII y IX del artículo 49; y se adiciona una fracción X al artículo 49 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

 

La Senadora Patricia Mercado Castro: Gracias, Presidente.

Bueno, hoy ya sido el día del Estado laico, y me tocó presentar la iniciativa también el día de hoy, qué bueno.

Actualmente estamos ante una tendencia global, un desencanto democrático que causa el resurgimiento de nacionalismos excluyentes y visión religiosas en la política.

En los peores casos, hemos visto desplazamientos forzados, torturas, homicidios y actos denigrantes.

Esta iniciativa es para que en nuestro país se fortalezca la visión de justicia igualitaria, que es el corazón de nuestro Estado laico.

Planteamos un ideal de paz basado en respetar el derecho de otras y otros, como la libertad de conciencia y de religión.

Fortalecer el Estado laico significa consolidar el Estado de derecho y las normas de convivencia para que la paz y el respeto predominen en la relación entre personas que piensan de forma distinta.

¿Por qué es necesaria una reforma para la laicidad en la función pública?

No tenemos actualmente ninguna disposición específica en la legislación que impida el uso de elementos religiosos y las acciones de discriminación y exclusión a la ciudadanía por estas, de exclusión por acciones de servidores públicos.

La definición de nuestra República como laica, a partir de la reforma al artículo 40 de la Constitución en el 2012, no ha tenido un impacto en las leyes secundarias para desarrollar este principio y hacerlo efectivo.

La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público sólo regula las instituciones religiosas, pero no a la administración pública.

La reforma anticorrupción de la Legislatura pasada significó grandes avances para hacer realidad el derecho a una buena administración y evitar el mal uso de los recursos y los cargos públicos, pero no incluyó criterios para orientar nuevos mecanismos en la atención de las presuntas violaciones al Estado laico.

Por ello es necesario establecer las obligaciones específicas para las y los servidores públicos y los casos en que conductas contrarias a estas obligaciones deban investigarse y sancionarse.

Proponemos, por ello, una reforma a la Ley General de Responsabilidades Administrativas para hacer compatible la libertad religiosa y de convicciones con la función pública.

De acuerdo a nuestra iniciativa voy a, son diez las conductas que proponemos sancionar, solamente voy a hablar aquí de algunas.

Discriminar, o sea, proponemos se sancionen con conductas que discriminan o condicionan en el servicio público a alguna persona, grupo, asociación por motivos de convicciones éticas de conciencia o de religión.

Proponemos se sancione el favorece, preferir, privilegiar o descalificar alguna doctrina, asociación religiosa o convicción en el desempeño de sus funciones.

Sancionar cuando se difama, censura, descalifica o incita al odio mediante cualquier medio a cierto grupo en razón de sus convicciones éticas de conciencia o de religión.

Diseñar y ejecutar programas o políticas públicas, cuyo contenido contenga elementos de alguna doctrina, grupo o asociación religiosa específica.

Utilizar las instituciones, las instalaciones o los recursos públicos para la práctica de actos, ceremonias y ritos religiosos.

Difundir por cualquier medio de comunicación oficial, contenido religiosos en ejercicio de sus funciones.

¿Cómo serían estas sanciones?

Por los procedimientos que ya existen en la Ley General de Responsabilidades Administrativas que aplicaría la Secretaría de la Función Pública y los órganos internos de control.

Las sanciones son también las que ya existen en la ley para las faltas administrativas no graves: amonestación, suspensión, destitución e inhabilitación.

Además incluimos transitorios para que se desarrolle un programa de formación al funcionariado público y para que se elaboren modificaciones a los códigos de ética, a fin que las personas servidoras públicas puedan conocer de antemano sus responsabilidades y no exista ninguna situación de abuso o de injusticia.

Sancionar estas conductas en la Ley General de Responsabilidades Administrativas significa circunscribirnos exclusivamente a la actuación como servidores públicos, no en la esfera personal, familiar, comunitaria, social de esos funcionarios.

Por último, decir cómo los dolores humanos que trae consigo no tener clara esta separación en el día a día de la función pública y de Estado, nos impide, por ejemplo, cumplir con la Norma 046. Esta norma se hizo en el período del Presidente Calderón, se reformó ahora en 2016 y esta norma instruye a los servicios de salud a proveer servicios de interrupción del embarazo cuando éste es producto de una violación.

Tenemos 27 pactos diarios de niñas y adolescentes de entre 10 a 14 años, 27 partos diarios de niñas y adolescentes de 10 a 14 años; dos de ellos, dos partos diarios son de niñas de 10 y 11 años.

¿Alguien podría decir que ellas consintieron una relación sexual con el hermano, el padre, el abuelo, el vecino?

Claro que ahí hay una violación y no se les dice, no se les da esta información en los servicios de salud e incluso las invitan a seguir con el embarazo.

Hemos prohibido aquí el matrimonio de niñas y adolescentes, y debemos levantar la voz frente a este flagelo que significa niñas embarazadas producto de violación, que la ley ya nos permite, por supuesto, dar los servicios de interrupción del embarazo en los servicios de salud, tomando en cuenta que hay derecho a la objeción de conciencia, los médicos tienen derecho a la objeción de conciencia: “yo no puedo hacer esta interrupción”, porque está muy bien y además está legislado, sin embargo, los servicios de salud, el Estado, tiene que tener no objetores de conciencia para poder hacer eso.

En este mes de marzo y el día de hoy rindamos fruto a este, nuestro Estado laico, que tanta paz y respeto a los derechos nos ha traído siempre, para nuestro bien.

Muchísimas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Muchas gracias, Senadora Patricia Mercado.