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Intervención del Senador Eruviel Ávila Villegas



Sen. Eruviel
Ávila Villegas


Grupo Parlamentario del
Partido Revolucionario Institucional
Lista Nacional
Senador Electo por Representación Proporcional Basado en el Capítulo II, Sección I Artículo 56
de la CPEUM
Suplente: José Rubén Escajeda Jiménez

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 5 Oficina 7, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 5345 3000 Ext. 5273, 3045, 5922

E-mail: oficina.eruviel.avila@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Miércoles 19 de junio de 2019


Posicionamiento Gpo. Parlamentario

 

Dictámenes a Discusión y Votación

De las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores; de Puntos Constitucionales; de Economía; y de Relaciones Exteriores América del Norte, con opinión de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, el que contiene proyecto de decreto que aprueba el Protocolo por el que se sustituye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte por el Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, Estados Unidos de América y Canadá, hecho en Buenos Aires, el 30 de noviembre de 2018, así como los seis acuerdos paralelos entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de los Estados Unidos de América.

 

El Senador Eruviel Ávila Villegas: Con su permiso, señor Presidente.

Honorable Asamblea.

Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

Los mexicanos estamos viviendo un enorme desafío, estamos ubicados en una región para la cual la globalización ha representado un reto, una oportunidad, pero también ha representado un riesgo.

México es un país abierto al mundo y es nuestra obligación aprovechar la posición geopolítica estratégica que tenemos para potenciar aquellas actividades productivas en donde contamos con alta competitividad.

Si bien México forma parte del continente americano en todas las fragmentaciones que se quieran hacer, América del Norte, el Caribe, Centroamérica o bien América Latina, es innegable que nuestro comercio está altamente relacionado con Estados Unidos, y les pongo un ejemplo: para armar un auto las autopartes cruzan la frontera México-Estados Unidos hasta ocho veces antes que el producto quede terminado.

Por ello, hace 25 años Estados Unidos, Canadá, México, coincidieron en la necesidad de construir el área de libre comercio de servicios e inversión, que se convirtiera en ejemplo para negociaciones en el resto del mundo.

El Tratado de Libre Comercio para América del Norte ha permitido integrar una región en la que habitan más 480 millones de personas, se genera el 28 % del Producto Interno Bruto mundial y se realiza el  16 % del comercio global.

El rostro y la estructura de la economía mexicana se transformaron a partir de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también conocido como TLCAN.

En 1994 México era, como todos los demás en América Latina, un país exportador de materias primas. Les comparto un dato: en ese tiempo el 80 % del comercio exterior de México era petróleo, hoy ese porcentaje es de apenas el 10 %.

La inversión extranjera directa que logramos atraer en ese año era de casi 10 mil millones de dólares y nuestra participación era del 3.2 % de las exportaciones del mundo. Además, los mexicanos teníamos una cantidad limitada de opciones para consumir y obtener insumos.

Después de 25 años los resultados están a la vista, nuestras exportaciones totales han crecido en casi 600 %, siendo el sector manufacturero el más dinámico.

El PIB de México ha crecido casi 74 % a partir de la firma del tratado y la inversión extranjera directa en nuestro país ha crecido casi siete veces. El TLCAN logró ser el trampolín para la expansión de cientos de empresas mexicanas, no solo en la región de América del Norte, sino también en el resto del mundo.

México se ha posicionado en los mercados globales, gracias a ese instrumento tenemos acceso a bienes, servicios de calidad y a precios competitivos. Somos, por ejemplo, el primer exportador de televisiones a color, de vehículos pesados, de tractocamiones, refrigeradores y congeladores, por poner un ejemplo.

Hoy somos el principal proveedor de 92 productos agroalimentarios en Estados Unidos y Canadá. Este crecimiento se debió en gran medida a la eliminación de todos los aranceles y restricciones sobre los productos agrícolas, además del profundo intercambio científico.

El libre comercio en América del Norte ha significado millones de empleos para la población de esta región. No estaríamos aquí reunidos discutiendo un dictamen sobre la modernización del instrumento de libre comercio con Estados Unidos y Canadá si no reconociéramos los beneficios que el mismo ha traído para los tres países.

En un balance objetivo del TLCAN debemos reconocer que hay áreas de oportunidad en la integración productiva en nuestro país, la migración y la generación de empleos no fue suficiente para millones de egresados de nuestras universidades.

Hoy en nuestros días la modernización del tratado nos brinda la oportunidad de ampliar su éxito, enfrentar los desafíos actuales y adecuar nuestro modelo de integración para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía del siglo XXI.

Justo es reconocer el trabajo del equipo que llevó a cabo las negociaciones del T-MEC, a las autoridades de la  pasada administración, a las autoridades de la actual Administración Federal, de hecho el señor Subsecretario, Jesús Seade, jugó un papel muy importante y le damos la bienvenida a este Senado de la República.

A los empresarios que también estuvieron muy cerca del equipo negociador.

Estoy convencido que siempre se tuvieron como prioridades fortalecer la competitividad de América del Norte, avanzar hacia un comercio regional inclusivo y también responsable, así como aprovechar las oportunidades de la economía actual para promover la certidumbre y las inversiones en la región.

El tratado que fue negociado, conocido como T-MEC, por sus siglas, contiene nuevos capítulos que cubren áreas como el comercio digital anticorrupción, buenas prácticas regulatorias, así como un capítulo donde las pequeñas y medianas empresas puedan beneficiarse, que por cierto son las que generan el mayor número de empleos en nuestro país.

El T-MEC se ha convertido en el primer instrumento comercial que incorpora la protección de los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la transparencia como elementos sociales que impactan en el comercio internacional.

El grupo parlamentario del PRI reconoce el trabajo que llevaron a cabo las Comisiones Unidas, quienes analizaron y aprobaron este instrumento.

Con la aprobación que estamos a punto de votar en este recinto quedan varios compromisos internos sobre la mesa, México tiene que ser competitivo por la calidad de sus trabajadores y no porque ganen menos de lo que ganan en otros países de la región.

México tiene que seguir fortaleciendo la competitividad de nuestra gran industria exportadora, así como de la pequeña y mediana empresa.

México tiene que implementar una amplia estrategia de capacitación laboral en donde los sindicatos van a jugar un papel muy importante.

En el grupo parlamentario del PRI esperamos que este nuevo tratado no sea considerado como un fin en sí mismo, sino como un medio que se articule con la implementación y fortalecimiento de políticas de desarrollo y, desde luego, que habremos de votarlo a favor.

Y hacemos votos para que el T-MEC contribuya al desarrollo regional y se traduzca en beneficios tangibles para todas y todos los mexicanos.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Muchas gracias, Senador Eruviel Ávila Villegas.

El Senador Eruviel Ávila Villegas: Con su permiso, señor Presidente.

Honorable Asamblea.

Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

Los mexicanos estamos viviendo un enorme desafío, estamos ubicados en una región para la cual la globalización ha representado un reto, una oportunidad, pero también ha representado un riesgo.

México es un país abierto al mundo y es nuestra obligación aprovechar la posición geopolítica estratégica que tenemos para potenciar aquellas actividades productivas en donde contamos con alta competitividad.

Si bien México forma parte del continente americano en todas las fragmentaciones que se quieran hacer, América del Norte, el Caribe, Centroamérica o bien América Latina, es innegable que nuestro comercio está altamente relacionado con Estados Unidos, y les pongo un ejemplo: para armar un auto las autopartes cruzan la frontera México-Estados Unidos hasta ocho veces antes que el producto quede terminado.

Por ello, hace 25 años Estados Unidos, Canadá, México, coincidieron en la necesidad de construir el área de libre comercio de servicios e inversión, que se convirtiera en ejemplo para negociaciones en el resto del mundo.

El Tratado de Libre Comercio para América del Norte ha permitido integrar una región en la que habitan más 480 millones de personas, se genera el 28 % del Producto Interno Bruto mundial y se realiza el  16 % del comercio global.

El rostro y la estructura de la economía mexicana se transformaron a partir de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también conocido como TLCAN.

En 1994 México era, como todos los demás en América Latina, un país exportador de materias primas. Les comparto un dato: en ese tiempo el 80 % del comercio exterior de México era petróleo, hoy ese porcentaje es de apenas el 10 %.

La inversión extranjera directa que logramos atraer en ese año era de casi 10 mil millones de dólares y nuestra participación era del 3.2 % de las exportaciones del mundo. Además, los mexicanos teníamos una cantidad limitada de opciones para consumir y obtener insumos.

Después de 25 años los resultados están a la vista, nuestras exportaciones totales han crecido en casi 600 %, siendo el sector manufacturero el más dinámico.

El PIB de México ha crecido casi 74 % a partir de la firma del tratado y la inversión extranjera directa en nuestro país ha crecido casi siete veces. El TLCAN logró ser el trampolín para la expansión de cientos de empresas mexicanas, no solo en la región de América del Norte, sino también en el resto del mundo.

México se ha posicionado en los mercados globales, gracias a ese instrumento tenemos acceso a bienes, servicios de calidad y a precios competitivos. Somos, por ejemplo, el primer exportador de televisiones a color, de vehículos pesados, de tractocamiones, refrigeradores y congeladores, por poner un ejemplo.

Hoy somos el principal proveedor de 92 productos agroalimentarios en Estados Unidos y Canadá. Este crecimiento se debió en gran medida a la eliminación de todos los aranceles y restricciones sobre los productos agrícolas, además del profundo intercambio científico.

El libre comercio en América del Norte ha significado millones de empleos para la población de esta región. No estaríamos aquí reunidos discutiendo un dictamen sobre la modernización del instrumento de libre comercio con Estados Unidos y Canadá si no reconociéramos los beneficios que el mismo ha traído para los tres países.

En un balance objetivo del TLCAN debemos reconocer que hay áreas de oportunidad en la integración productiva en nuestro país, la migración y la generación de empleos no fue suficiente para millones de egresados de nuestras universidades.

Hoy en nuestros días la modernización del tratado nos brinda la oportunidad de ampliar su éxito, enfrentar los desafíos actuales y adecuar nuestro modelo de integración para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía del siglo XXI.

Justo es reconocer el trabajo del equipo que llevó a cabo las negociaciones del T-MEC, a las autoridades de la  pasada administración, a las autoridades de la actual Administración Federal, de hecho el señor Subsecretario, Jesús Seade, jugó un papel muy importante y le damos la bienvenida a este Senado de la República.

A los empresarios que también estuvieron muy cerca del equipo negociador.

Estoy convencido que siempre se tuvieron como prioridades fortalecer la competitividad de América del Norte, avanzar hacia un comercio regional inclusivo y también responsable, así como aprovechar las oportunidades de la economía actual para promover la certidumbre y las inversiones en la región.

El tratado que fue negociado, conocido como T-MEC, por sus siglas, contiene nuevos capítulos que cubren áreas como el comercio digital anticorrupción, buenas prácticas regulatorias, así como un capítulo donde las pequeñas y medianas empresas puedan beneficiarse, que por cierto son las que generan el mayor número de empleos en nuestro país.

El T-MEC se ha convertido en el primer instrumento comercial que incorpora la protección de los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la transparencia como elementos sociales que impactan en el comercio internacional.

El grupo parlamentario del PRI reconoce el trabajo que llevaron a cabo las Comisiones Unidas, quienes analizaron y aprobaron este instrumento.

Con la aprobación que estamos a punto de votar en este recinto quedan varios compromisos internos sobre la mesa, México tiene que ser competitivo por la calidad de sus trabajadores y no porque ganen menos de lo que ganan en otros países de la región.

México tiene que seguir fortaleciendo la competitividad de nuestra gran industria exportadora, así como de la pequeña y mediana empresa.

México tiene que implementar una amplia estrategia de capacitación laboral en donde los sindicatos van a jugar un papel muy importante.

En el grupo parlamentario del PRI esperamos que este nuevo tratado no sea considerado como un fin en sí mismo, sino como un medio que se articule con la implementación y fortalecimiento de políticas de desarrollo y, desde luego, que habremos de votarlo a favor.

Y hacemos votos para que el T-MEC contribuya al desarrollo regional y se traduzca en beneficios tangibles para todas y todos los mexicanos.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Muchas gracias, Senador Eruviel Ávila Villegas.