+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Código de Ética y Conducta Contratos Relevantes
Portal de Accesso

Intervención de la Senadora Martha Lucía Micher Camarena



Sen. Martha Lucía
Micher Camarena


Movimiento Regeneración Nacional
Guanajuato
Senadora Electa por el Principio de Primera Minoría
Suplente: Rosmilda Salinas Castilla

Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 4 Oficina 24, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.

Tel: 01 (55) 5345 3000 Ext. 3922

E-mail: malu.micher@senado.gob.mx

Integración en Comisiones.

Intervencion del día Martes 26 de marzo de 2019


Intervención

Sesión Solemne para la entrega del Reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto” a la Maestra María Consuelo Mejía Piñeros.

La Senadora Martha Lucía Micher  Camarena: Gracias, señor Presidente.

Muy buenas tardes a todas, a todos.

Saludo con mucho gusto a quienes nos acompañan el día de hoy, allá arriba, insistencialistas, defensoras de derechos humanos, maestras, colegas, mentoras.

Gracias a todas y a todos por su asistencia.

Saludo también con mucho gusto a la doctora Yasmín Esquivel, Magistrada de la Suprema Corte de Justicia, a la doctora Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, Secretaria de la Función Pública, quien nos acompaña en representación del Presidente de la República.

A nuestra compañera y amiga, Elenita Poniatowska, gracias por estar aquí, Elenita, gracias por tu esfuerzo.

Y, por supuesto, un afectuoso saludo a Marcela Lagarde, a la doctora Gloria Ramírez, y también a Rosario Marín, galardonadas en años anteriores.

Y desde aquí también enviamos un abrazo a nuestra amiga y compañera Carmen Morena, a la doctora, maestra María Elena Chapa.

Está aquí la Presidenta  de la Comisión de Derechos Humanos, y muchas de ustedes a quienes les he aprendido muchísimo. Gracias.

Gracias, Belén, por estar aquí representante de ONU Mujeres, y familiares de María Consuelo.

En el marco del Día Internacional de las Mujeres, aquí rodeada de sociedad civil, de ONG’s defensoras de los derechos humanos de las mujeres, y como Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, es un honor para nosotras, para mí que hoy se entregue el Reconocimiento Elvia Carrillo Puerto 2019, a ti María Consuelo Mejía, incansable feminista y católica progresista.

Felicidades, felicidades María Consuelo Mejía Piñeros.

Este reconocimiento que se hace a Elvia Carrillo Puerto hace honor a nuestra gran representante, una de las grandes principales luchadoras por los derechos humanos de las mujeres.

Elvia nació en Yucatán, como ya nos lo han leído, y desde muy niña estaba consciente de las desigualdades sociales, étnicas y de género entre las y los habitantes de su estado, sobre todo de la población indígena.

Fue educada en un colegio secular, en una escuela de monjas donde aprendió la lengua maya.

El socialismo de Elvia Carrillo Puerto marcó su vida personal y política, y por ello fue la primera candidata de izquierda electa al Congreso yucateco, cargo que solamente desempeñó por dos años porque tuvo que dejarlo por las amenazas personales que recibió por su accionar político.

En 1923 asiste al Congreso Panamericano de la Ciudad de México, y ahí hizo planteamientos históricos sobre el control natal, amor libre, también que no hallaron eco ante la posición que pugnaba por impulsar el sufragio femenino, tema que se convirtió en el punto central del movimiento feminista mexicano a partir de ese momento.

En varios libros  la referencia principal de Elvia es que fue la hermana de Felipe, y esto sólo expresa la mano distorsionada de quien sólo lee la historia en código masculino, como si tuviéramos siempre que tener el aval de un hombre para validar nuestras acciones.

Mujer de Izquierda, feminista, socialista, luchadora por los derechos de las mujeres por su libre elección, por su derecho a la educación, a la igualdad de salario, de trato. El reconocimiento que el Senado entrega anualmente a una mujer destacada en la lucha por los derechos humanos de las mujeres y de la igualdad de género lleva orgullosamente su nombre, como un homenaje anual, y para recordar a todas y a todos la Elvia que tenemos que llevar siempre dentro.

María Consuelo Mejía, así como Elvia Carrillo Puerto, es un ejemplo de defensa incansable del derecho de las mujeres a ser dueñas de sus vidas, de su sexualidad, de su maternidad y de sus cuerpos.

Ambas han dedicado su vida para que la autonomía de las mujeres sea una realidad en todo sentido, una autonomía que han defendido cada una desde sus propios espacios, sus propios sueños, desde su propia  lucha, tan suya pero que compartimos todas.

Pero no es lo único que tienen en común las dos grandes mujeres cuya trayectoria reconocemos este día. Al igual que la Monja Roja, como le llamaban a doña Elvia, María Consuelo se formó en un colegio de monjas, con la única diferencia de que el convento donde ella estudió sirvió de refugio a sacerdotes que se incorporaron a la guerrilla.

María Consuelo militó en la juventud comunista y como consecuencia de su actividad política tuvo que salir de Colombia, su país natal. Y ahora como mexicana apasionada por este país y por su gente ha confesado dónde se hizo feminista y en el que ha desarrollado su trabajo en torno a la defensa de los derechos humanos.

Si en su tiempo Elvia Carrillo Puerto fue conocida como la Monja Roja, por su socialismo, por su defensa irreductible de los derechos humanos de las mujeres en México, por su dedicación a la causa de las mujeres a su liberación, a su educación, por su discurso a favor de la libertad sexual, el divorcio, el derecho al voto, el control de la natalidad, digo, si Elvia fue por todo esto conocida como la Monja Roja, podemos decir que María Consuelo es nuestra Monja Roja del siglo XXI.

(Aplausos)

Si ambas se hubieran conocido, estoy segura lo de roja continuaría vigente, pero lo de monjas habría saltado por los aires.

María Consuelo es una luchadora por la justicia que decidió que su religiosidad era el terreno para buscar justicia para quienes somos la mitad de la población del mundo.

Ha demostrado a lo largo de los años que tanto la justicia como el amor por las y los demás, y la entrega al servicio, son los factores más importantes en su vida.

Desde hace más de 20 años nuestra galardonada es directora de Católicas por el Derecho a Decidir, enfocándose a defender los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, como el acceso al aborto legal y seguro.

María Consuelo, desde el catolicismo, está convencida que la moral sexual limita la autonomía de las mujeres, su libertad y su empoderamiento, el poder de las mujeres para ser ellas mismas y para determinar su propio destino. Por ello, desde la doctrina católica, ha defendido los derechos sexuales y reproductivos, así como el derecho a la libertad de conciencia.

A lo largo de años ha denunciado los abusos y la pederastia contra niñas y niños por parte de sacerdotes, obispos y cardenales.

Fue activa participante en la campaña llamada “Llamado a la rendición de cuentas” a través de la cual pidieron justicia por los abusos sexuales y violaciones a religiosas por parte de sacerdotes y obispos de 23 países del mundo, y desde lo cual se logró que la voz de las víctimas fueran escuchadas.

La exigencia de justicia para las víctimas, el reconocimiento institucional de que las víctimas hablan con la verdad, dicen la verdad, la reparación integral del daño, la erradicación del encubrimiento eclesiástico, el cinismo y la creación de mecanismos de no repetición al interior de la Iglesia Católica, han sido puntos fundamentales de exigencia de este movimiento al interior de la propia Iglesia Católica a la que ella pertenece.

Muchos son los aportes de María Consuelo a la defensa y promoción de los derechos de las mujeres y las niñas en México.

Y ha contribuido de manera fundamental a afianzar el feminismo en México. Ese feminismo que ella ha defendido, entre comillas, “como la búsqueda de una vida con calidad para las mujeres”, cierro comillas.

Si la lucha de Elvia supuso una revolución viniendo de una mujer nacida a finales del siglo XIX, las posiciones de María Consuelo, una mujer de siglo XXI, no dejan de ser también una revolución al interior de la iglesia católica.

Comenzando por el nombre de su misma organización “Católicas por el Derechos a Decidir”. A decidir sobre sus cuerpos, sobre sus maternidades, sus sexualidades, sobre sus vidas.

¿Hay algo más revolucionario, pacífico, más trastocador que las mujeres, más aún si con católicas reclamen lo que por tradición, por costumbre, por historia, por leyes y por políticas se nos ha negado a las mujeres por siglos?

La defensa de los derechos humanos de María Consuelo y de la organización que ella fundó hace que su figura sea fundamental dentro del mundo católico.

Ella está convencida del aporte que ha hecho Latinoamérica al mundo con la teología de la liberación.

Ella ha sido seguidora fiel de la opción por las y los pobres, y de todos los grupos, que han sido golpeados en sus derechos humanos, pertenece al mundo católico, crítico, analítico y respetuoso de las libertades, sobre todo de las libertades de las mujeres.

María siempre ha tenido las ideas claras, María porque así le decimos, con respecto al carácter laico del Estado mexicano, que para ella es la condición imprescindible para la protección de las garantías individuales. Y por ello la dignidad humana exige que se respete por igual la conciencia y la libertad de todas las personales.

En lo personal reconozco en María Consuelo su vasto conocimiento de la región católica, de la historia del feminismo, me encanta su agudeza intelectual, y por ello, déjenme compartir con ustedes un argumento.

Ante la pregunta que le hacen de ¿por qué el derecho de las mujeres, sobre todo de las católicas, a decidir sobre su cuerpo, su sexualidad y su maternidad? Ella plantea con sabiduría lo siguiente.

Entre comillas. “El argumento fundamental es la confianza en la autoridad moral de las mujeres para tomar esas decisiones y el convencimiento de que la maternidad tiene que ser voluntaria, que la violencia y la desigualdad están causando embarazos que las mujeres no buscan, no quieren, no planean, y que una mirada misericordiosa y caritativa de la vida tiene que permitirles por lo menos decidir si quieren traer una criatura al mundo o si tienen derecho a interrumpir un embarazo que no buscaron.

Y también habla del derecho canónico, que no en balde las autoridades eclesiásticas se han encargado, en algunos casos, de ocultar feligresía.

El código de derecho canónico, que es la ley interna de la iglesia, establece eximentes de culpabilidad a la máxima pena que aplica el mismo código.

El código de derecho canónico solamente considera dos crímenes que son sujetos de la aplicación de la pena de ex comunión inmediata: el intento de matar al Papa y el aborto, pero en los cánones 13.23, 13.24, 13.25 dice que: ante determinadas circunstancias esa pena no se aplica. De plano deja de considerar el aborto como delito y el intento de matar al Papa cuando la persona es menor de 16 años, cuando actúo por miedo, por culpa o porque pensaba que con esa acción prevenía un mal mayor, cuando ignoraba que estaba infringiendo una ley.
Estas consideraciones cobijan todos los abortos que tienen las mujeres, por lo menos en América Latina”. Y cierro las comillas.

María Consuelo transpira indignación en la lucha, pero también sentido del amor en los argumentos y pasión por la defensa de los derechos humanos y las niñas.

Al igual que Elvia Carrillo su lucha es invaluable, puesto que la autonomía de las mujeres no estará completa hasta que podamos ser dueñas de nuestras decisiones, de nuestros cuerpos, de nuestras vidas, hasta que podamos vivir libres de violencia, en paz y en seguridad.

Algo más en lo que se parecen mucho Elvia y María Consuelo es la amplitud de su lucha, de sus posicionamientos, aunque ambas con amplitud de miras entienden lo que hoy se llama interdependencia de los derechos humanos, Elvia planteaba la educación sexual, el control de la natalidad, la libertad sexual y se interrelacionaban los derechos.

María, por ello también levanta su voz, su energía, su experiencia y su prestigio para defender el derecho de las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia, la violencia que implica la trata de mujeres y niñas, el derecho a la diversidad sexual, y desde luego el derecho de las víctimas de pederastia y de abuso sexual al interior de la Iglesia Católica a defenderse.

Por todo lo anterior, me siento muy honrada de que el Senado de la República, a través de la Comisión para la Igualdad de Género que me honro en presidir, otorgo este reconocimiento en el que por partida doble honramos la memoria de Elvia Carrillo Puerto y el presente de María Consuelo Mejía Piñeros.

Muchas felicidades, María querida.

Muchas felicidades, nuestra María Consuelo, por un reconocimiento más que merecido.

Muchas felicidades a Católicas por el Derecho a Decidir, a su hija y a su hijo, y muchas felicidades a todas nosotras por tenerlas en nuestras vidas  y compartir tantas luchas, tantas alegrías y tantos avances en la vida de las mujeres.

Muchas gracias.