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Estado Actual: Pendiente Ficha Técnica





Del Sen. Joel Padilla Peña a nombre de las senadoras Geovanna del Carmen Bañuelos de la Torre, Alejandra del Carmen León Gastélum, Cora Cecilia Pinedo Alonso y los senadores Miguel Ángel Lucero Olivas, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con proyecto de decreto que propone modificar el etiquetado frontal nutrimental de bebidas y de alimentos en beneficio del combate a la obesidad (Reforma el artículo 212 de la Ley General de Salud).

SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE SALUD Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, PRIMERA.


De las senadoras Geovana del Carmen Bañuelos de la Torre, Alejandra del Carmen León Gastélum, Cora Cecilia Pinedo Alonso y los senadores Miguel Ángel Lucero Olivas y Joel Padilla Peña, integrantes del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo por la que se propone modificar el etiquetado frontal nutrimental de bebidas y de alimentos en beneficio del combate a la obesidad

De las Senadoras y los Senadores del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo de la LXIV Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los Artículos 71, Fracción II y 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 8 fracción I, 164, 169, 171 fracción I, y 172 del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 212 de la Ley General de Salud, conforme a los siguientes:

Exposición de Motivos

Introducción

La obesidad y la diabetes son de los principales problemas que enfrenta el gobierno en materia de Salud Pública. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (INSP) 2016, 72.5% de la población mexicana tiene sobrepeso u obesidad, y más de 105,000 personas murieron a causa de la diabetes mellitus en ese mismo año, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La diabetes es la segunda causa de muerte en el país. De acuerdo con la Federación Internacional de la Diabetes, en 2017 México ocupó el lugar quinto de países con pacientes enfermos de diabetes —antecedido por China, India, Estados Unidos y Brasil—, con 12 millones de pacientes; y se proyecta que para 2045 haya 21.8 millones de personas con esta enfermedad.

El consumo de alimentos y bebidas con altas cantidades de azúcares, grasas y sodio es la principal causa de la generación de obesidad y diabetes en las personas. Entre las principales consecuencias de la obesidad se encuentran: la diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares e hipertensión y osteoartritis.

Es imperativo que esta Soberanía tome las medidas legislativas adecuadas para contribuir a la atención, control y disminución de la morbilidad asociada al sobrepeso y a la obesidad.

El derecho humano a una alimentación adecuada

El derecho a la alimentación es un derecho incluyente que debe ser prioridad de todo gobierno. Es un derecho a todos los elementos nutritivos que una persona necesita para vivir una vida sana y activa, y a los medios para tener acceso a ellos. [*]

El derecho a la alimentación adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea solo o en común con otros, tiene acceso físico y económico, en todo momento, a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla. [*]

Nuestra Carta Magna es muy clara en la protección jurídica que da a este derecho humano. En el párrafo tercero del artículo 4º  ordena que  “Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará.”

El derecho a una alimentación adecuada se encuentra reconocido en diversos instrumentos internacionales como son el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales [*] , la Declaración Universal de Derechos Humanos [*] y la Observación general 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: el derecho a una alimentación adecuada (Artículo 11). [*]

Para la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, por alimento adecuado se entiende, “que la alimentación debe satisfacer las necesidades de dieta teniendo en cuenta la edad de la persona, sus condiciones de vida, salud, ocupación, sexo, etc. Por ejemplo, si la alimentación de los niños no contiene los nutrientes necesarios para su desarrollo físico y mental no es adecuada. La alimentación con gran densidad de energía y escaso valor nutritivo, que puede contribuir a la obesidad y otras enfermedades, podría ser otro ejemplo de alimentación inadecuada.” [*]

En este sentido, los alimentos que estén disponibles para su adquisición deben ser seguros para el consumo humano y las personas deben de estar en condiciones de conocer de manera fehaciente y sin lugar a dudas sobre el contenido de los alimentos y bebidas que se ponen a la venta para su consumo.

Como ha señalado el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en la Observación general 12: el derecho a una alimentación adecuada, el derecho a una alimentación adecuada está inseparablemente vinculado a la dignidad inherente de la persona humana y es también inseparable de la justicia social, pues requiere la adopción de políticas económicas, ambientales y sociales adecuadas, para el disfrute de todos los derechos humanos por todos.

De acuerdo al artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos; y en este caso el derecho a una alimentación adecuada.

La obligación de promover consiste en que el Estado debe fomentar el conocimiento y la aceptación del derecho a una alimentación adecuada a través de mecanismos que faciliten su ejercicio como un sistema de etiquetado de alimentos y bebidas que permita a la población tener acceso a alimentos sanos. La educación sobre los derechos humanos es una parte esencial de las obligaciones relacionadas con estos derechos.

Respetar el derecho a una alimentación adecuada consiste en abstenerse de interferir en el disfrute de ese derecho; por su parte la obligación de proteger se cumple cuando se impide que otras personas interfieran en el disfrute del derecho, en este sentido, se requiere que el Estado Parte adopte medidas para velar por que las empresas o los particulares no priven a las personas del acceso a una alimentación adecuada, con publicidad engañosa o con sistemas de etiquetados de difícil comprensión para el público en general o con información que no es la adecuada para informar sobre el valor nutrimental de los alimentos y bebidas.

La obligación que los Estados tienen de proteger el derecho humano a una alimentación adecuada incluye garantizar que los alimentos que lleguen al mercado sean seguros y nutritivos. “Los Estados, por consiguiente, deben establecer y aplicar normas de calidad y seguridad de los alimentos, y garantizar prácticas justas e iguales en el mercado. Además los Estados deben adoptar las medidas legislativas y de otro orden necesarias para proteger a las personas, especialmente los niños, de la publicidad y las promociones de alimentos que no sean sanos con el fin de apoyar los esfuerzos de los padres y de los profesionales de la salud por estimular pautas más sanas de comida y de ejercicio físico. Un Estado debe tener además en cuenta sus obligaciones jurídicas internacionales con respecto al derecho a la alimentación al concertar acuerdos con otros Estados o con organizaciones internacionales. [*]

De ahí la importancia que tiene la presente iniciativa mediante la cual se pretende, con el interés de proteger y garantizar el derecho humano a una alimentación adecuada,  sustituir el sistema de etiquetado nutrimental vigente de Guías Diarias de Alimentación en envases y empaques de alimentos y bebidas no alcohólicas, por un sistema de semáforo nutrimental que, atendiendo al interés público, facilite su comprensión para todo tipo de público consumidor, de modo que a su vez pueda constituir una herramienta de inclusión informativa contribuyendo a la educación nutricional de la población.

El sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas

De acuerdo con datos de Alianza por la Salud Alimentaria, “En México, 7 de cada 10 adultos y 1 de cada 3 niños y adolescentes pesan más de lo que deberían, reflejando una epidemia de sobrepeso y obesidad. Esta situación se agravó en las últimas dos décadas, periodo en el cual las políticas alimentarias favorecieron la comercialización de alimentos y bebidas ultra-procesados.” [*]

Estos productos son generalmente altos en azúcares, sodio y grasas dañinas, contribuyendo a la epidemia de obesidad, así como a la diabetes y enfermedades cardiovasculares, que como ya hemos mencionado son las principales causas de muerte en nuestro país y de las principales erogaciones que tiene el sistema de salud pública.

Organismos internacionales han recomendado a los países implementar un etiquetado nutrimental en la parte frontal de los productos alimenticios envasados, fácil de entender y útil, con la finalidad de disminuir el consumo de los alimentos y bebidas que contienen azúcares, sodio y grasas dañinas para el organismo.

“Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) son la principal causa de muerte en el mundo. Gran parte de estas enfermedades se encuentran relacionadas con la alimentación, que es un facto modificable y que, por lo tanto, puede prevenirlas o reducir su riesgo. A escala poblacional se ha recomendado disminuir el consumo de energía a partir de grasas saturadas, azúcares simples adicionales y sodio, los cuales se encuentran de manera frecuente en los productos alimenticios procesados en cantidades que contribuyen a exceder los límites máximos de ingestión diaria recomendada, lo que incrementa el riesgo de enfermedades.

Entre las políticas y acciones reconocidas como costoefectivas para el control de la obesidad y las ECNT en la población, se encuentra la orientación sobre la elección de alimentos saludables, a través de un Sistema de Etiquetado Frontal de Alimentos y Bebidas (SEFAB)” [*]

En 2015 entró en vigor el Sistema de Etiquetado conocido como Guías Diarias de Alimentación (GDA), el cual ha recibido críticas sustentadas en investigaciones así como en la bibliografía disponible a escala nacional e internacional, por parte de un Comité de expertos académicos nacionales del etiquetado frontal: [*]

a) Está basado en un sistema propuesto en Europa, desarrollado en el Institute of Grocery Distribution, organización de investigación financiada por la industria de alimentos y bebidas y el sector de tiendas de autoservicio.

b) La información que contiene corresponde a los componentes reconocidos como nocivos desde la perspectiva de la salud pública, mientras que los valores de referencia que utiliza se desarrollaron con base en una dieta de 2000 kcal, que corresponde a una mujer adulta sana que realiza actividad física moderada.

c) Es un sistema que presenta dificultad para interpretar los datos contenidos en las etiquetas, incluso para el público especializado, por tanto, es muy limitado para orientar las decisiones de consumo de la población en general en nuestro país. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, incluyó un módulo de evaluación del SEFAB y mostró que su uso y comprensión a escala nacional son muy bajos.

Aunado a ello, un estudio encabezado por la Universidad de Waterloo, en colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública [*] demostró que las personas de bajos ingresos utilizan menos y comprenden  menos las GDA, y reportan menor influencia en su selección de productos; en consecuencia, no contribuye a tomar decisiones más saludables entre los consumidores.

d) No hubo consultas a expertos académicos ni evidencia científica suficiente antes de su implementación;

e) Utiliza valores de referencia incorrectos como límites máximos para los ingredientes o componentes que presenta y que carecen de sustento científico.

f) Usa porciones arbitrarias que, al manipularse, permiten disfrazar las altas cantidades de ingredientes poco saludables en los productos.

Atento a lo anterior, y en consonancia con la postura del Comité de expertos académicos nacionales del etiquetado frontal, concluimos que el sistema de etiquetado que actualmente se utiliza en nuestro país, que está basado en las Guías Diarias de Alimentación, no funciona y debe ser reemplazado por un sistema efectivo, de fácil comprensión y con criterios correctos. [*] En este sentido, proponemos sustituir este sistema de etiquetado nutrimental basado en las Guías Diarias de Alimentación en envases y empaques de alimentos y bebidas no alcohólicas, por un sistema de advertencia con diseño de semáforo nutrimental de fácil y lógica comprensión, de acuerdo a las recomendaciones que sobre aportes nutrimentales emita al efecto la Secretaría de Salud, y que obedezca al interés público en relación con la protección a la   salud pública y el derecho de todo individuo a una alimentación saludable y a un consumo informado y responsable.  

De acuerdo a recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y de un grupo internacional de expertos académicos con apoyo de más de 11 organizaciones profesionales de salud nacionales e internacionales, considera que “en México se requiere de un etiquetado de advertencia para ingredientes críticos en los alimentos (…), por las siguientes razones:” [*]

a) Cuenta con la mejor evidencia científica sobre su facilidad de comprensión.

b) Es el mejor comprendido en la población mexicana.

c) Al ser más simple, permite la toma de decisión en unos cuantos segundos.

d) Existe evidencia de que puede ser comprendido incluso por niños.

e) Se ha comprobado que contribuye a elecciones más saludables.

f) Se ha comprobado que promueve la reformulación de productos con un perfil poco saludable en un tiempo reducido.

g) Contribuye a proteger el derecho humano a una alimentación adecuada.

Por todas las razones expuestas, las Senadoras y Senadores del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, comprometidos con la promoción, respeto, protección y garantía de los derechos humanos, sometemos a esta Soberanía la presente Iniciativa para modificar el artículo 212 de la Ley General de Salud a efecto de sustituir el sistema de etiquetado nutrimental de Guías Diarias de Alimentación en envases y empaques de alimentos y bebidas no alcohólicas, por un sistema de advertencia con diseño de semáforo nutrimental de fácil y lógica comprensión, que obedezca al interés público en relación con la protección a la   salud pública y el derecho de todo individuo a una alimentación adecuada y a un consumo informado y responsable.  

Finalmente, para explicar el sentido y alcance de las reformas propuestas, se presenta un cuadro comparativo entre la legislación vigente y la presente propuesta de reforma al artículo 212 de la Ley General de Salud:

 Texto actual

Propuesta

Artículo 212.- La naturaleza del producto, la fórmula, la composición, calidad, denominación distintiva o marca, denominación genérica y específica, etiquetas y contra etiquetas, deberán corresponder a las especificaciones establecidas por la Secretaría de Salud, de conformidad con las disposiciones aplicables, y responderán exactamente a la naturaleza del producto que se consume, sin modificarse; para tal efecto se observará lo señalado en la fracción VI del artículo 115.

Las etiquetas o contra etiquetas para los alimentos y bebidas no alcohólicas, deberán incluir datos de valor nutricional, que consideren el contenido energético total que aporta el producto, así como el contenido de grasas saturadas, otras grasas, azúcares totales y sodio. Dicha información será presentada en los términos que determine la Secretaría de Salud conforme a lo previsto en las disposiciones reglamentarias y demás disposiciones jurídicas aplicables, la cual deberá contener elementos comparativos con los recomendados por las autoridades sanitarias, a manera de que contribuyan a la educación nutricional de la población.

En la marca o denominación de los productos, no podrán incluirse clara o veladamente indicaciones con relación a enfermedades, síndromes, signos o síntomas, ni aquellos que refieran datos anatómicos o fisiológicos.

Artículo 212.- (…)

Las etiquetas o contraetiquetas para los alimentos y bebidas no alcohólicas deberán incluir datos de valor nutricional que consideren el contenido energético total que aporta el producto, así como el contenido de grasas saturadas, otras grasas, azucares totales y sodio. Dicha información será presentada mediante un sistema de advertencia de etiquetado frontal, gráfico, de fácil comprensión para todo tipo de público consumidor, de modo que pueda constituir una herramienta de inclusión informativa contribuyendo a la educación nutricional de la población.

Para efectos de esta ley, se entenderá por etiquetado frontal el que deberá aparecer en la parte anterior del producto, en un área claramente visible, de modo que no pueda ocultarse ante el consumidor durante su exhibición comercial. El etiquetado frontal deberá abarcar al menos el 20 % de la parte anterior del producto y colocarse en la parte superior de la misma.

Se entiende por gráfico al sistema de etiquetado que utilice los colores rojo, amarillo y verde para indicar el “Alto”, “Medio” y “Bajo” contenido de grasas saturadas, otras grasas, azucares totales y sodio que contengan los alimentos o bebidas no alcohólicas aquí considerados, en un diseño de semáforo nutrimental de fácil y lógica comprensión, de acuerdo a las recomendaciones que sobre aportes nutrimentales emita al efecto la Secretaría de Salud, y que obedezca al interés público en relación con la protección a la   salud pública y el derecho de toda persona a una alimentación adecuada y a un consumo informado y responsable.  

El etiquetado frontal de los productos cuyo semáforo indique los colores amarillo o rojo, deberá llevar la leyenda “el consumo frecuente de este producto puede provocar serios daños a la salud”, y estar escrita con letra legible y en colores contrastantes.

(…)

Por lo motivos antes expuestos, someto a esta Soberanía la presente iniciativa con proyecto de:

DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 212 DE LA LEY GENERAL DE SALUD.

ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforma el artículo 212 de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:

Artículo 212.- (…)

Las etiquetas o contraetiquetas para los alimentos y bebidas no alcohólicas deberán incluir datos de valor nutricional que consideren el contenido energético total que aporta el producto, así como el contenido de grasas saturadas, otras grasas, azucares totales y sodio. Dicha información será presentada mediante un sistema de advertencia de etiquetado frontal, gráfico, de fácil comprensión para todo tipo de público consumidor, de modo que pueda constituir una herramienta de inclusión informativa contribuyendo a la educación nutricional de la población.

Para efectos de esta ley, se entenderá por etiquetado frontal el que deberá aparecer en la parte anterior del producto, en un área claramente visible, de modo que no pueda ocultarse ante el consumidor durante su exhibición comercial. El etiquetado frontal deberá abarcar al menos el 20 % de la parte anterior del producto y colocarse en la parte superior de la misma.

Se entiende por gráfico al sistema de etiquetado que utilice los colores rojo, amarillo y verde para indicar el “Alto”, “Medio” y “Bajo” contenido de grasas saturadas, otras grasas, azucares totales y sodio que contengan los alimentos o bebidas no alcohólicas aquí considerados, en un diseño de semáforo nutrimental de fácil y lógica comprensión, de acuerdo a las recomendaciones que sobre aportes nutrimentales emita al efecto la Secretaría de Salud, y que obedezca al interés público en relación con la protección a la salud pública y el derecho de toda persona a una alimentación adecuada y a un consumo informado y responsable.  

El etiquetado frontal de los productos cuyo semáforo indique los colores amarillo o rojo, deberá llevar la leyenda “el consumo frecuente de este producto puede provocar serios daños a la salud”, y estar escrita con letra legible y en colores contrastantes.

(…)

ARTÍCULOS TRANSITORIOS

PRIMERO.- El presente decreto entrará en vigor un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

SEGUNDO.-  La Secretaría de Economía y la Secretaría de Salud, por conducto de la Dirección General de Normas y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, en un plazo no mayor a 90 días naturales a la entrada en vigor del presente Decreto, deberán adecuar las Normas Oficiales Mexicanas relativas al etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas.

TERCERO.- Se derogan todas las disposiciones que contravengan el presente.

Dado en el Salón de Plenos de la Cámara de Senadores a veintiocho de marzo de dos mil diecinueve.

Senadoras y senadores del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo

Geovana del Carmen Bañuelos de la Torre        Cora Cecilia Pinedo Alonso

Alejandra del Carmen León Gastélum,          Miguel Ángel Lucero Olivas y

Joel Padilla Peña,


[*] El Derecho a la alimentación adecuada. Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Folleto Informativo # 34, Ginebra, junio, 2010, p. 3.

[*] Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Citado en Op. Cit, p. 3.

[*] “Artículo 11
1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento. 
2. Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las medidas, incluidos los programas concretos, que se necesitan para:
a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales;
b) Asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en relación con las necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que importan productos alimenticios como a los que los exportan.”

[*] El artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos ordena:
“1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.”

[*] En su numeral 4 menciona: “El Comité afirma que el derecho a una alimentación adecuada está inseparablemente vinculado a la dignidad inherente de la persona humana y es indispensable para el disfrute de otros derechos humanos consagrados en la Carta Internacional de Derechos Humanos. Es también inseparable de la justicia social, pues requiere la adopción de políticas económicas, ambientales y sociales adecuadas, en los planos nacional e internacional, orientadas a la erradicación de la pobreza y al disfrute de todos los derechos humanos por todos.”

[*] Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Op. Cit. p.4.

[*] Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas. Op. Cit. p. 21

[*] Alianza por la Salud Alimentaria, Hoja Informativa, El etiquetado nutrimental frontal aprobado por el gobierno mexicano ha sido útil a la industria alimentaria, no al consumidor. Consultado el viernes 8 de marzo en https://impuestosaludable.org/wp-content/uploads/2013/06/Hoja-Informativa-2-view.pdf

[*] Sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas para México: una estrategia para la toma de decisiones saludables. Comité de expertos académicos nacionales del etiquetado frontal de alimentos y bebidas no alcohólicas para una mejor salud. México, 2018. Consultado el viernes 8 de marzo de 2019, en http://saludpublica.mx/index.php/spm/article/view/9615

[*] En 2017, la Secretaría de Salud solicitó al Instituto Nacional de Salud Pública la constitución de un grupo de expertos académicos en etiquetado, independientes y libres de conflictos de interés, con la encomienda de emitir una postura para contribuir al desarrollo de un sistema de etiquetado para productos industrializados que proporcione información útil para facilitar la decisión de compra, identificando el contenido de energía, nutrimentos e ingredientes en los componentes, cuyo exceso en la dieta puede ser perjudicial para la salud como azúcares añadidos, sodio, grasas totales, grasas saturadas y energía. El grupo de expertos dio a conocer públicamente su Postura mediante el artículo Sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas para México: una estrategia para la toma de decisiones saludables. Op. Cit. p. 482.

[*] Ibidem, p. 481.

[*] Ibidem, p. 484.

[*] Ibidem