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Estado Actual: Pendiente Ficha Técnica

De la Sen. Vanessa Rubio Márquez, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con proyecto de decreto que reforma la Ley del Seguro Social y la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

SE TURNó A LAS COMISIONES UNIDAS DE SEGURIDAD SOCIAL Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, PRIMERA.


Propone definir la existencia de invalidez por concepto de una enfermedad en estado terminal cuando el asegurado, de conformidad con lo que establece la Ley General de Salud, tiene un pronóstico de vida menor a seis meses, debidamente dictaminado por los institutos de seguridad social. Esto con la finalidad de que el trabajador pueda optar por retirar el saldo de su cuenta individual siempre que manifieste por escrito la revocación de beneficiarios legales, en caso de existir los mismos.

En los casos en que el Trabajador declarado con una invalidez por una enfermedad en estado terminal recupere la salud, podrá reintegrar el saldo que hubiere retirado de su cuenta individual en términos del artículo 118 anterior, para disponer del mismo posteriormente en los términos que establece esta Ley.

Si el asegurado que recupere la salud no reintegra el saldo antes mencionado, se extingue su derecho a recibir una pensión en los términos de la correspondiente ley, sin perjuicio de resultar favorecido por otro beneficio otorgado a través de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LA Ley del Seguro Social Y LA Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, EN MATERIA DE INVALIDEZ POR ENFERMEDAD EN ESTADO TERMINAL, PRESENTADA POR LA SENADORA VANESSA RUBIO MÁRQUEZ, INTEGRANTE DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL

La suscrita, VANESSA RUBIO MÁRQUEZ, Senadora de la República la LXIV Legislatura, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en el artículo 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y el artículo 8, numeral 1, fracción I; 162 numeral 1; 163 numeral 1; 164 numerales 1, 2 y 5; 169; 172 y demás disposiciones aplicables del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Soberanía la siguiente iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman la Ley del Seguro Social y la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado. Lo anterior al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que toda persona tiene derecho a la protección de la salud. Desde luego, el principal derecho de los enfermos es contar con asistencia médica de calidad, oportuna y eficiente. Sin embargo, existen casos en los cuales, los profesionales no pueden brindar ayuda alguna para mantener la salud, salvo mitigar el dolor, toda vez que la enfermedad ha avanzado tanto que se considera que se encuentra en una fase terminal. Los enfermos terminales no han sido considerados de manera suficiente por nuestra legislación, razón por la cual se convierte en un tema a resolver, que incluso implica una cuestión ética en la que estamos involucrados todos.  

La Organización Mundial de la Salud define la enfermedad en fase terminal como aquella “que no tiene tratamiento específico curativo o con capacidad para retrasar la evolución, y que por ello conlleva a la muerte en un tiempo variable (generalmente inferior a seis meses); es progresiva; provoca síntomas intensos, multifactoriales, cambiantes y conlleva un gran sufrimiento (físico, psicológico) en la familia y el paciente” [*] .

Por su parte, la Ley General de Salud en su artículo 166 Bis 1, fracción IV, define como enfermo en situación terminal a aquella persona que tiene una enfermedad incurable e irreversible y que tiene un pronóstico de vida inferior a seis meses.

Cuando una persona es diagnosticada con una enfermedad en fase terminal tiene dos opciones: seguir en la búsqueda de algún tratamiento para recuperar su salud o disfrutar el tiempo que le quede de vida con la mayor calidad posible. Para ambos supuestos la persona en esta situación requiere recursos económicos para seguir la opción deseada. Cabe señalar que todos los mexicanos tienen una cuenta de ahorro para el retiro, de donde podría obtener los recursos deseados.

México cuenta con un sistema muy robusto de aportaciones para el retiro. A este efecto se cuenta con la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro y con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR). La labor de este organismo es regular el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) que está constituido por las cuentas individuales, propiedad de los trabajadores, para ser entregadas a ellos al momento de su retiro.

Al cierre de enero 2019, los recursos registrados en las AFORES suman un total de 4,835,613 miles de millones de pesos.

Cada mexicano dispone de una cuenta en la que acumula recursos destinados a tener un retiro digno, en la cual realiza aportaciones de manera periódica. A pesar de que existe esta cuenta para el retiro, en nuestro país los enfermos en fase terminal, que evidentemente no podrán disfrutar de su retiro, no pueden retirar el dinero que ahorraron en esa cuenta durante su vida laboral.

En otros países la situación es distinta. En Reino Unido si un médico general certifica que a una persona le quedan menos de 12 meses de vida, la ley le permite retirar su pensión (fondo para el ahorro) sin penalizaciones ni impuestos.

En Perú cuando un afiliado es diagnosticado con una enfermedad terminal o con cáncer que reduzca su expectativa de vida puede acceder al 50% de sus fondos. Cuando se aprobó en 2018, el Presidente de la Comisión de Economía del Parlamento peruano afirmó al respecto: “No hay sentido que sigan aportando y ahorrando si la calidad de vida de los afiliados está siendo afectada, por eso se debe permitir que puedan disponer de sus fondos”.

En Singapur [*] se prevé, como uno de los supuestos bajo los cuales puedes retirar por completo tu pensión, que el contribuyente esté diagnosticado con una enfermedad terminal.

Por lo anteriormente expuesto, esta iniciativa tiene la intención de mejorar y amenizar la calidad de vida del enfermo en situación terminal. La insuficiente asignación de financiamiento y recursos para la asistencia y apoyo de los enfermos terminales [*] es un problema latente en nuestro país, parte de esta solución se encuentra en facilitar el acceso a las cuentas para el retiro de las personas que se encuentren bajo este supuesto.

A continuación se muestra el comparativo de la legislación vigente con la propuesta de modificación.

Ley del Seguro Social (vigente)

Propuesta de modificación

Artículo 119. Para los efectos de esta Ley existe invalidez cuando el asegurado se halle imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual percibida durante el último año de trabajo y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesionales.
La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Artículo 119. Para los efectos de esta Ley existe invalidez cuando el asegurado se halle imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual percibida durante el último año de trabajo y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesionales.
Existe invalidez por concepto de una enfermedad en estado terminal cuando el asegurado, de conformidad con lo que establece la Ley General de Salud, tiene un pronóstico de vida menor a seis meses, debidamente dictaminado por el Instituto.
La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Artículo 120. El estado de invalidez da derecho al asegurado, en los términos de esta Ley y sus reglamentos, al otorgamiento de las prestaciones siguientes:
I. Pensión temporal;
II. Pensión definitiva.
La pensión y el seguro de sobrevivencia a que se refiere esta fracción, se contratarán por el asegurado con la institución de seguros que elija. Para la contratación de los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, el Instituto calculará el monto constitutivo necesario para su contratación. Al monto constitutivo se le restará el saldo acumulado en la cuenta individual del asegurado y la diferencia positiva será la suma asegurada que el Instituto deberá entregar a la institución de seguros para la contratación de los seguros a que se refiere esta fracción.
Cuando el trabajador tenga un saldo acumulado en su cuenta individual que sea mayor al necesario para integrar el monto constitutivo para contratar los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, podrá el asegurado optar por:

  1. Retirar la suma excedente en una sola exhibición de su cuenta individual;
  2. Contratar una renta vitalicia por una cuantía mayor, o
  3. Aplicar el excedente a un pago de sobreprima para incrementar los beneficios del seguro de sobrevivencia.

La renta vitalicia y el seguro de sobrevivencia se sujetarán a lo dispuesto en el artículo 159 fracción IV y VI de esta Ley;
III. Asistencia médica, en los términos del capítulo IV de este título.
IV. Asignaciones familiares, de conformidad con lo establecido en la sección IV de este capítulo, y
V. Ayuda asistencial, en los términos de la propia sección IV de este capítulo.

Artículo 120. El estado de invalidez da derecho al asegurado, en los términos de esta Ley y sus reglamentos, al otorgamiento de las prestaciones siguientes:
I. Pensión temporal;
II. Pensión definitiva.
La pensión y el seguro de sobrevivencia a que se refiere esta fracción, se contratarán por el asegurado con la institución de seguros que elija. Para la contratación de los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, el Instituto calculará el monto constitutivo necesario para su contratación. Al monto constitutivo se le restará el saldo acumulado en la cuenta individual del asegurado y la diferencia positiva será la suma asegurada que el Instituto deberá entregar a la institución de seguros para la contratación de los seguros a que se refiere esta fracción.
Cuando el trabajador tenga un saldo acumulado en su cuenta individual que sea mayor al necesario para integrar el monto constitutivo para contratar los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, podrá el asegurado optar por:

  1. Retirar la suma excedente en una sola exhibición de su cuenta individual;
  2. Contratar una renta vitalicia por una cuantía mayor, o
  3. Aplicar el excedente a un pago de sobreprima para incrementar los beneficios del seguro de sobrevivencia.

La renta vitalicia y el seguro de sobrevivencia se sujetarán a lo dispuesto en el artículo 159 fracción IV y VI de esta Ley;
III. Asistencia médica, en los términos del capítulo IV de este título.
IV. Asignaciones familiares, de conformidad con lo establecido en la sección IV de este capítulo, y
V. Ayuda asistencial, en los términos de la propia sección IV de este capítulo.
En caso de una invalidez por una enfermedad en estado terminal, el asegurado podrá optar por retirar el saldo de su cuenta individual siempre que manifieste por escrito la revocación de beneficiarios legales, en caso de existir los mismos.

Artículo 122. Para gozar de las prestaciones del ramo de invalidez se requiere que al declararse ésta el asegurado tenga acreditado el pago de doscientas cincuenta semanas de cotización. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez sólo se requerirá que tenga acreditadas ciento cincuenta semanas de cotización.
El declarado en estado de invalidez de naturaleza permanente que no reúna las semanas de cotización señaladas en el párrafo anterior podrá retirar, en el momento que lo desee, el saldo de su cuenta individual del seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez en una sola exhibición.

Artículo 122. Para gozar de las prestaciones del ramo de invalidez se requiere que al declararse ésta el asegurado tenga acreditado el pago de doscientas cincuenta semanas de cotización. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez o declare enfermedad en estado terminal sólo se requerirá que tenga acreditadas ciento cincuenta semanas de cotización.
El declarado en estado de invalidez de naturaleza permanente o por enfermedad terminal que no reúna las semanas de cotización señaladas en el párrafo anterior podrá retirar, en el momento que lo desee, el saldo de su cuenta individual del seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez en una sola exhibición.

Artículo 126. Cuando un pensionado por invalidez se niegue a someterse a los exámenes previos o posteriores y a los tratamientos médicos prescritos o abandone éstos, el Instituto ordenará la suspensión del pago de la pensión. Dicha suspensión subsistirá mientras el pensionado no cumpla con lo dispuesto en este artículo.
Cuando el asegurado al que se le haya determinado invalidez que le dé derecho a la contratación de una renta vitalicia o retiro programado conforme a lo previsto en el artículo 159 fracciones IV y V de esta Ley, se rehabilite, se le suspenderá el pago de la pensión por parte de la aseguradora elegida por el trabajador. En este caso la aseguradora deberá devolver al Instituto la parte de la reserva correspondiente al seguro o retiro programado contratado, deduciendo las pensiones pagadas y los gastos administrativos en que haya incurrido. Igualmente la aseguradora devolverá a la Administradora de Fondos para el Retiro, que le operaba la cuenta individual al trabajador, los recursos no utilizados de la cuenta individual del mismo a efecto de que le vuelva a abrir la cuenta correspondiente.

Artículo 126. Cuando un pensionado por invalidez se niegue a someterse a los exámenes previos o posteriores y a los tratamientos médicos prescritos o abandone éstos, el Instituto ordenará la suspensión del pago de la pensión. Dicha suspensión subsistirá mientras el pensionado no cumpla con lo dispuesto en este artículo.
Cuando el asegurado al que se le haya determinado invalidez que le dé derecho a la contratación de una renta vitalicia o retiro programado conforme a lo previsto en el artículo 159 fracciones IV y V de esta Ley, se rehabilite, se le suspenderá el pago de la pensión por parte de la aseguradora elegida por el trabajador. En este caso la aseguradora deberá devolver al Instituto la parte de la reserva correspondiente al seguro o retiro programado contratado, deduciendo las pensiones pagadas y los gastos administrativos en que haya incurrido. Igualmente la aseguradora devolverá a la Administradora de Fondos para el Retiro, que le operaba la cuenta individual al trabajador, los recursos no utilizados de la cuenta individual del mismo a efecto de que le vuelva a abrir la cuenta correspondiente.
En los casos en que el asegurado declarado con invalidez por una enfermedad en estado terminal recupere la salud, podrá reintegrar el saldo que hubiere retirado de su cuenta individual en términos del artículo 120 anterior, para disponer del mismo posteriormente en los términos que establece esta Ley. Si el asegurado que recupere la salud no reintegra el saldo antes mencionado, se extingue su derecho a recibir una pensión en los términos de esta Ley, sin perjuicio de resultar favorecido por otro beneficio otorgado a través de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado

Propuesta de modificación

Artículo 118. Para los efectos de esta Ley, existe invalidez cuando el Trabajador activo haya quedado imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual, percibida durante el último año de trabajo, y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesional. La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto.

La Pensión por invalidez se otorgará a los Trabajadores que se inhabiliten física o mentalmente por causas ajenas al desempeño de su cargo o empleo, si hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante cinco años. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez sólo se requerirá que hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante tres años.

El estado de invalidez da derecho al Trabajador, en los términos de esta Ley, al otorgamiento de:

I. Pensión temporal, o

II. Pensión definitiva.

Artículo 118. Para los efectos de esta Ley, existe invalidez cuando el Trabajador activo haya quedado imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual, percibida durante el último año de trabajo, y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesional. La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto.

Existe invalidez por concepto de enfermedad en estado terminal cuando el Trabajador, de conformidad con lo que establece la Ley General de Salud, tiene un pronóstico de vida menor a seis meses, debidamente dictaminado por el Instituto.

La Pensión por invalidez se otorgará a los Trabajadores que se inhabiliten física o mentalmente por causas ajenas al desempeño de su cargo o empleo, si hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante cinco años. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez, o declare enfermedad en estado terminal sólo se requerirá que hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante tres años.

El estado de invalidez da derecho al Trabajador, en los términos de esta Ley, al otorgamiento de:

I. Pensión temporal, o

II. Pensión definitiva.

En caso de invalidez por enfermedad en estado terminal, el Trabajador podrá optar por retirar el saldo de su cuenta individual siempre que manifieste por escrito la revocación de beneficiarios legales, en caso de existir los mismos.

Artículo 128. La Pensión por invalidez será revocada cuando el Trabajador recupere su capacidad para el servicio. En tal caso, la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios el Trabajador recuperado, tendrá la obligación de restituirlo en su empleo si de nuevo es apto para el mismo, o en caso contrario, asignarle un trabajo que pueda desempeñar, debiendo ser cuando menos de un sueldo y categoría equivalente a los que disfrutaba al acontecer la invalidez. Si el Trabajador no aceptare reingresar al servicio en tales condiciones, o bien estuviese desempeñando cualquier trabajo, le será revocada la Pensión. En este caso, la Aseguradora con la que se hubiere contratado el Seguro de Pensión deberá entregar al Instituto la reserva, por la cancelación anticipada del Seguro de Pensión.

La revocación de la Pensión se llevará a cabo en los mismos términos que se señalan para la suspensión, en el último párrafo del artículo anterior.

Si el Trabajador no fuere restituido a su empleo o no se le asignara otro en los términos del párrafo primero de este artículo por causa imputable a la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios, seguirá percibiendo el importe de la Pensión con cargo al presupuesto de ésta. Lo anterior, sin perjuicio de la responsabilidad en que incurra el titular de la Dependencia o Entidad, el cual deberá restituir los montos erogados por concepto del pago de la Pensión.

Artículo 128. La Pensión por invalidez será revocada cuando el Trabajador recupere su capacidad para el servicio. En tal caso, la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios el Trabajador recuperado, tendrá la obligación de restituirlo en su empleo si de nuevo es apto para el mismo, o en caso contrario, asignarle un trabajo que pueda desempeñar, debiendo ser cuando menos de un sueldo y categoría equivalente a los que disfrutaba al acontecer la invalidez. Si el Trabajador no aceptare reingresar al servicio en tales condiciones, o bien estuviese desempeñando cualquier trabajo, le será revocada la Pensión. En este caso, la Aseguradora con la que se hubiere contratado el Seguro de Pensión deberá entregar al Instituto la reserva, por la cancelación anticipada del Seguro de Pensión.

La revocación de la Pensión se llevará a cabo en los mismos términos que se señalan para la suspensión, en el último párrafo del artículo anterior.

Si el Trabajador no fuere restituido a su empleo o no se le asignara otro en los términos del párrafo primero de este artículo por causa imputable a la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios, seguirá percibiendo el importe de la Pensión con cargo al presupuesto de ésta. Lo anterior, sin perjuicio de la responsabilidad en que incurra el titular de la Dependencia o Entidad, el cual deberá restituir los montos erogados por concepto del pago de la Pensión.

En los casos en que el Trabajador declarado con una invalidez por una enfermedad en estado terminal recupere la salud, podrá reintegrar el saldo que hubiere retirado de su cuenta individual en términos del artículo 118 anterior, para disponer del mismo posteriormente en los términos que establece esta Ley. Si el asegurado que recupere la salud no reintegra el saldo antes mencionado, se extingue su derecho a recibir una pensión en los términos de esta Ley, sin perjuicio de resultar favorecido por otro beneficio otorgado a través de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

En razón de lo anterior, someto a su consideración el siguiente proyecto de Decreto:

PROYECTO DE DECRETO

PRIMERO. Se reforman los artículos 119, 120, 122 y 126 de la Ley del Seguro Social, para quedar como sigue:

Artículo 119. Para los efectos de esta Ley existe invalidez cuando el asegurado se halle imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual percibida durante el último año de trabajo y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesionales.

Existe invalidez por concepto de una enfermedad en estado terminal cuando el asegurado, de conformidad con lo que establece la Ley General de Salud, tiene un pronóstico de vida menor a seis meses, debidamente dictaminado por el Instituto.

La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Artículo 120. El estado de invalidez da derecho al asegurado, en los términos de esta Ley y sus reglamentos, al otorgamiento de las prestaciones siguientes:

I. Pensión temporal;
II. Pensión definitiva.
La pensión y el seguro de sobrevivencia a que se refiere esta fracción, se contratarán por el asegurado con la institución de seguros que elija. Para la contratación de los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, el Instituto calculará el monto constitutivo necesario para su contratación. Al monto constitutivo se le restará el saldo acumulado en la cuenta individual del asegurado y la diferencia positiva será la suma asegurada que el Instituto deberá entregar a la institución de seguros para la contratación de los seguros a que se refiere esta fracción.
Cuando el trabajador tenga un saldo acumulado en su cuenta individual que sea mayor al necesario para integrar el monto constitutivo para contratar los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, podrá el asegurado optar por:

  1. Retirar la suma excedente en una sola exhibición de su cuenta individual;
  2. Contratar una renta vitalicia por una cuantía mayor, o
  3. Aplicar el excedente a un pago de sobreprima para incrementar los beneficios del seguro de sobrevivencia.

La renta vitalicia y el seguro de sobrevivencia se sujetarán a lo dispuesto en el artículo 159 fracción IV y VI de esta Ley;
III. Asistencia médica, en los términos del capítulo IV de este título.
IV. Asignaciones familiares, de conformidad con lo establecido en la sección IV de este capítulo, y
V. Ayuda asistencial, en los términos de la propia sección IV de este capítulo.

En caso de una invalidez por una enfermedad en estado terminal, el asegurado podrá optar por retirar el saldo de su cuenta individual siempre que manifieste por escrito la revocación de beneficiarios legales, en caso de existir los mismos.

Artículo 122. Para gozar de las prestaciones del ramo de invalidez se requiere que al declararse ésta el asegurado tenga acreditado el pago de doscientas cincuenta semanas de cotización. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez o declare enfermedad en estado terminal sólo se requerirá que tenga acreditadas ciento cincuenta semanas de cotización.

El declarado en estado de invalidez de naturaleza permanente o por enfermedad terminal que no reúna las semanas de cotización señaladas en el párrafo anterior podrá retirar, en el momento que lo desee, el saldo de su cuenta individual del seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez en una sola exhibición.

Artículo 126. Cuando un pensionado por invalidez se niegue a someterse a los exámenes previos o posteriores y a los tratamientos médicos prescritos o abandone éstos, el Instituto ordenará la suspensión del pago de la pensión. Dicha suspensión subsistirá mientras el pensionado no cumpla con lo dispuesto en este artículo.
Cuando el asegurado al que se le haya determinado invalidez que le dé derecho a la contratación de una renta vitalicia o retiro programado conforme a lo previsto en el artículo 159 fracciones IV y V de esta Ley, se rehabilite, se le suspenderá el pago de la pensión por parte de la aseguradora elegida por el trabajador. En este caso la aseguradora deberá devolver al Instituto la parte de la reserva correspondiente al seguro o retiro programado contratado, deduciendo las pensiones pagadas y los gastos administrativos en que haya incurrido. Igualmente la aseguradora devolverá a la Administradora de Fondos para el Retiro, que le operaba la cuenta individual al trabajador, los recursos no utilizados de la cuenta individual del mismo a efecto de que le vuelva a abrir la cuenta correspondiente.

En los casos en que el asegurado declarado con invalidez por una enfermedad en estado terminal recupere la salud, podrá reintegrar el saldo que hubiere retirado de su cuenta individual en términos del artículo 120 anterior, para disponer del mismo posteriormente en los términos que establece esta Ley. Si el asegurado que recupere la salud no reintegra el saldo antes mencionado, se extingue su derecho a recibir una pensión en los términos de esta Ley, sin perjuicio de resultar favorecido por otro beneficio otorgado a través de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

SEGUNDO. Se reforman los artículos 118 y 128 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, para quedar como sigue:

Artículo 118. Para los efectos de esta Ley, existe invalidez cuando el Trabajador activo haya quedado imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual, percibida durante el último año de trabajo, y que esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesional. La declaración de invalidez deberá ser realizada por el Instituto.

Existe invalidez por concepto de enfermedad en estado terminal cuando el Trabajador, de conformidad con lo que establece la Ley General de Salud, tiene un pronóstico de vida menor a seis meses, debidamente dictaminado por el Instituto.

La Pensión por invalidez se otorgará a los Trabajadores que se inhabiliten física o mentalmente por causas ajenas al desempeño de su cargo o empleo, si hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante cinco años. En el caso que el dictamen respectivo determine el setenta y cinco por ciento o más de invalidez, o declare enfermedad en estado terminal sólo se requerirá que hubiesen contribuido con sus Cuotas al Instituto cuando menos durante tres años.

El estado de invalidez da derecho al Trabajador, en los términos de esta Ley, al otorgamiento de:

I. Pensión temporal, o

II. Pensión definitiva.

En caso de invalidez por enfermedad en estado terminal, el Trabajador podrá optar por retirar el saldo de su cuenta individual siempre que manifieste por escrito la revocación de beneficiarios legales, en caso de existir los mismos.

Artículo 128. La Pensión por invalidez será revocada cuando el Trabajador recupere su capacidad para el servicio. En tal caso, la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios el Trabajador recuperado, tendrá la obligación de restituirlo en su empleo si de nuevo es apto para el mismo, o en caso contrario, asignarle un trabajo que pueda desempeñar, debiendo ser cuando menos de un sueldo y categoría equivalente a los que disfrutaba al acontecer la invalidez. Si el Trabajador no aceptare reingresar al servicio en tales condiciones, o bien estuviese desempeñando cualquier trabajo, le será revocada la Pensión. En este caso, la Aseguradora con la que se hubiere contratado el Seguro de Pensión deberá entregar al Instituto la reserva, por la cancelación anticipada del Seguro de Pensión.

La revocación de la Pensión se llevará a cabo en los mismos términos que se señalan para la suspensión, en el último párrafo del artículo anterior.

Si el Trabajador no fuere restituido a su empleo o no se le asignara otro en los términos del párrafo primero de este artículo por causa imputable a la Dependencia o Entidad en que hubiere prestado sus servicios, seguirá percibiendo el importe de la Pensión con cargo al presupuesto de ésta. Lo anterior, sin perjuicio de la responsabilidad en que incurra el titular de la Dependencia o Entidad, el cual deberá restituir los montos erogados por concepto del pago de la Pensión.

En los casos en que el Trabajador declarado con una invalidez por una enfermedad en estado terminal recupere la salud, podrá reintegrar el saldo que hubiere retirado de su cuenta individual en términos del artículo 118 anterior, para disponer del mismo posteriormente en los términos que establece esta Ley. Si el asegurado que recupere la salud no reintegra el saldo antes mencionado, se extingue su derecho a recibir una pensión en los términos de esta Ley, sin perjuicio de resultar favorecido por otro beneficio otorgado a través de cualquiera de los tres órdenes de gobierno.

TRANSITORIOS

ÚNICO. El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Salón de Sesiones de la Cámara de Senadores a 5 de marzo de 2019.

ATENTAMENTE

Senadora Vanessa Rubio Márquez

[*] Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa emitió una recomendación a los estados miembros para que se tomaran medidas necesarias para apoyar a los enfermos terminales. Entre estas, estaba el reconocimiento a la falta de asignación de presupuesto a las personas con este tipo de diagnósticos.