+  -   
Transparencia Parlamentaria Transparencia Parlamentaria
Iniciativas, Minutas, Instrumentos internacionales y proposiciones
Asistencias / Votaciones
Senadores
Comisiones
Gaceta del Senado Gaceta del Senado
Gaceta de la comisión Permanente Gaceta de la Comisión Permanente
Gaceta del Senado Orden del Día
Versión Estenográfica Versión Estenográfica
Diario de los Debates Diario de los Debates
Comisión Permanente Comisión Permanente
Documentos de Apoyo Parlamentario Documentos de Apoyo Parlamentario
Marco Jurídico Marco Jurídico
Consultoría Jurídica Legislativa Consultoría Jurídica Legislativa
Consultoría Jurídica Legislativa Seguimiento a Reformas Constitucionales
Sinopsis Legislativa Sinopsis Legislativa
Sesión al minuto Sesión al minuto
Tratados Internacionales aprobados Tratados Internacionales aprobadas
Legislación aprobada Legislación aprobada
Respuestas a Proposiciones aprobados Respuestas a Proposiciones aprobados
Portal de Accesso
Organización Organización
Recursos Humanos Recursos Humanos
Recursos Materiales Recursos Materiales
Recursos Financieros Recursos Financieros
Información Relevante Información Relevante
Estado de Situación Financiera Estado de Situación Financiera
Código de Ética y Conducta Código de Ética y Conducta
Transmisión en vivo Transmisión en vivo
Licitaciones Públicas Licitaciones Públicas
Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual Transparencia y Rendición de Cuentas Sede Actual
Código de Ética y Conducta Contratos Relevantes
Portal de Accesso

Gaceta del Senado



Proposiciones

Estado Actual: Aprobada Ficha Técnica

Del Sen. Joel Padilla Peña, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con punto de acuerdo que exhorta al titular del Poder Ejecutivo Federal a concretar el proceso de firma y ratificación de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, adoptada el 15 de junio de 2015, por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos.

SE TURNó A LA COMISIóN DE DERECHOS HUMANOS.


SENADOR MARTÍ BATRES GUADARRAMA

PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA DEL

SENADO DE LA REPÚBLICA

PRESENTE

El suscrito Senador de la República, Joel Padilla Peña, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, de la LXIV Legislatura del H. Congreso de la Unión, en ejercicio de la facultad que me confieren los artículos 8, fracción II, 108 numeral 1, 109 numerales 1 y 2, y 110 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Soberanía, con carácter de urgente resolución la siguiente Proposición con Punto de Acuerdo con base en los siguientes:

CONSIDERANDOS

México vive un intenso y acelerado proceso de cambio en la distribución por edades de la población. Estamos pasando de una población joven a una población de adultos mayores. A medida que disminuye la fecundidad y aumenta la esperanza de vida se transforma la estructura poblacional.

De conformidad con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), en 2017 habitan 12 millones 973 mil 411 personas de 60 y más años, lo que representa poco más del 11% del total de la población nacional. Las proyecciones estadísticas señalan que este grupo etario aumentará al 14.8% en 2030 y que para el 2050 conformará poco más del 20% de la población total.

Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé que, en 2050, en esta región del mundo, se llegue a los 200 millones de adultos mayores, lo que constituiría el 26% de la población.

Con este proceso de cambio demográfico, la CEPAL afirma que alrededor del año 2040 en América Latina y el Caribe habrá más adultos mayores que niños, por lo que es necesario generar normas, programas y políticas públicas que atiendan y garanticen el pleno ejercicio de los derechos humanos de las personas adultas mayores, teniendo presente que el cambio en la pirámide poblacional tiene un gran impacto en la estructura familiar, en los lazos intergeneracionales, en la demanda de bienes y servicios, el mercado laboral, el transporte, etc.

Desde 1982, la Organización de las Naciones Unidas hizo énfasis en que los Estados debían emprenden acciones específicas parta atender las necesidades de los adultos mayores en materia de salud, nutrición, vivienda, bienestar social, medio ambiente, educación, seguridad de ingresos y de empleo.  

La comunidad internacional adoptó principios e impulsó programas de acción para que los Estados participantes generen las medidas pertinentes a fin de que los adultos mayores gocen de una vida digna, y puedan ejercer con plenitud derechos relativos a la independencia, la participación social, la atención y la realización personal.

Los trabajos a nivel internacional se han enfocado a diseñar una política sobre el envejecimiento que reconozca y aproveche el enorme potencial de las personas mayores en el siglo XXI.

Bajo este contexto el 15 de junio de 2015, en la 45 Sesión de la Organización de los Estados Americanos, se aprobó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la que es el primer instrumento jurídico específico, en materia de derechos humanos de personas adultas mayores para promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas adultas mayores que viven en la región, a fin de incluir su plena inclusión y participación en la sociedad.

Dentro de los principios destacados de esta Convención se encuentran:

  • La valorización de la persona mayor, su papel en la sociedad y contribución al desarrollo. 
  • La dignidad, independencia, protagonismo y autonomía de la persona mayor. 
  • La igualdad y no discriminación. 
  • La participación, integración e inclusión plena y efectiva en la sociedad. 
  • La autorrealización. 
  • La equidad e igualdad de género y enfoque de curso de vida. 
  • El enfoque diferencial para el goce efectivo de los derechos de la persona mayor. 
  • El respeto y valorización de la diversidad cultural. 
  • La responsabilidad del Estado y participación de la familia y de la comunidad en la integración activa, plena y productiva de la persona mayor dentro de la sociedad, así como en su cuidado y atención, de acuerdo con su legislación interna. 

Dentro de los principales deberes de los Estados partes se encuentran:

  • Adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar aquellas prácticas contrarias a la Convención.   
  • Adoptar las medidas afirmativas y realizarán los ajustes razonables que sean necesarios para el ejercicio de los derechos establecidos en la Convención y abstenerse de adoptar cualquier medida legislativa que sea incompatible con la misma. 
  • Adoptar y fortalecer todas las medidas legislativas, administrativas, judiciales, presupuestarias y de cualquier otra índole, incluido un adecuado acceso a la justicia a fin garantizar a la persona mayor un trato diferenciado y preferencial en todos los ámbitos. 
  • Promover instituciones públicas especializadas en la protección y promoción de los derechos de la persona mayor y su desarrollo integral. 

Esta Convención genera un cambio de paradigma al dejar de ver a las personas adultas mayores como sujetas de asistencialismo y observar a la población como sujeta de derechos. Es un instrumento internacional de avanzada ya que también aborda el principio pro persona y el principio de progresividad.

Investigadoras han señalado que esta Convención encuentra el equilibrio entre la dimensión protectora y la dimensión empoderadora, considera además la feminización del envejecimiento, la fragilidad que afecta a las personas adultas mayores, cuenta con una perspectiva transversal y abarca el derecho a la salud con el uso de medicina tradicional.

La referida Convención está abierta a la firma, ratificación y adhesión por parte de todos los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos y entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que se haya depositado el segundo instrumento de ratificación o adhesión en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

Lamentablemente la misma solo ha sido firmada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador y Uruguay. México no ha iniciado el proceso para la firma y posterior ratificación de este importante instrumento de Derechos Humanos.

Es importante señalar que durante la pasada Legislatura este Senado de la República exhortó de manera respetuosa al Titular del Poder Ejecutivo a que inicie los trabajos protocolarios que permitan la adhesión y ratificación de la Convención Interamericana de sobre la Protección de los Derechos de las Personas Adultas Mayores.

El 15 de junio 2017, la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República y el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, de la Universidad Nacional Autónoma de México, llevaron a cabo la Mesa de Análisis: a dos años de la suscripción de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores ¿En qué estamos y hacia dónde vamos? los panelistas de dicha mesa, provenientes de instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Comité de Derechos Humanos Ajusco A. C. y la Universidad Estatal del Valle de Toluca, reiteraron la importancia de que el Estado Mexicano suscriba la multicitada Comisión a fin de replantear la manera de atender a la población adulta mayor y de homologarla en los estados de la República.

Es pertinente señalar que Colima fue el primer estado en 1997 en promulgar la primera legislación a favor de las personas mayores, le siguió Yucatán en 1999. En 2002 se promulgó la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, con un enfoque asistencialista. Expertos señalan que las demás entidades del país cuentan con leyes en la materia con diferentes alcances y salvaguarda de los derechos, lo cual hace que sean heterogéneas.

Todas las personas tienen derecho a vivir una vejez plena, con salud, independencia, tranquilidad y dignidad, el logro de lo anterior solo será posible en la medida en que se respeten los derechos humanos durante todo el ciclo de vida.

A propósito del Día del Adulto Mayor el Instituto Belisario Domínguez y el Instituto Nacional de las Mujeres proporcionan una seria de cifras que dan cuenta del estado en que se encuentran las personas mayores destacando dentro de ellas que:

En México el 52% de los adultos mayores con empleo recibe un solo salario mínimo, de este universo el 86.4% de las personas ocupadas no tiene derecho a servicios de salud por parte de su empleo.

El 26% de las personas mayores presentan alguna discapacidad para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, mientras que el 36% señala que tienen limitaciones para caminar, subir y/o bajar escalones.

Cerca de 44% de la población adulta mayor, y la mitad de las personas adultas mayores que viven en situación de pobreza, considera que le resultaría muy difícil o imposible conseguir ayuda para que le cuiden durante un periodo de enfermedad.

El 73.5% de las personas mayores de 60 a 67 años no reciben pensión o jubilación contributiva, sólo los de 68 años y más reciben una pensión no contributiva equivalente a la mitad de un salario mínimo. El 47% de los adultos mayores viven de las ayudas económicas que obtienen de familiares.

43.4% de las personas mayores, sobre todo mujeres de más de 70 años, ha sido víctima de algún tipo de violencia y abuso. 8 de cada diez personas percibe que existe discriminación hacia su persona.

Lo anterior da cuenta que en nuestro país existe una visión fragmentada del envejecimiento, una baja protección a los derechos humanos de las personas mayores y una visión estereotipada y prejuiciada hacía ellos.

Urge reconocer a los adultos mayores como sujetos plenos de derechos, promover su empoderamiento y alentar su participación en todos los procesos públicos y privados de toma de decisiones que les afecten.

Este Senado de la Republica debe contribuir a generar un paradigma garantista del envejecimiento, se deben priorizar tratados, normas, políticas y planes que contribuyan al reconocimiento de la valía, las capacidades, habilidades y experiencia de los adultos mayores.

Debido a lo anterior es que someto a la consideración de esta Soberanía el siguiente:


PUNTO DE ACUERDO:

Único: La Cámara de Senadores exhorta respetuosamente al Titular del Poder Ejecutivo Federal a concretar el proceso de firma y ratificación de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, adoptada el 15 de junio de 2015, por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos.  

Salón de Sesiones de la Cámara de Senadores a 11 de octubre de 2018

SEN. JOEL PADILLA PEÑA


Véase Organización de las Naciones Unidas. Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad. Recuperado de https://undocs.org/es/A/RES/46/91

Organización de los Estados Americanos. La Convención Interamericana para la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Un aporte de las Américas al Mundo. p. 8 Recuperado de http://conferencias.cepal.org/seminario_envejecimiento/Pdf/Betilde%20Mu%C3%B1oz%20Pogossian.pdf

Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (2017). Relatoria Mesa de Análisis: a dos años de la suscripción de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores ¿En qué estamos y hacia dónde vamos? p.4

Idem.

Instituto Belisario Domínguez (s.f.) Al día las cifras hablan. Día internacional de las personas de edad. Recuperado de http://bibliodigitalibd.senado.gob.mx/bitstream/handle/123456789/2168/AD48.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Instituto Nacional de las Mujeres (s. f.) Situación de las personas adultas mayores en México. Recuperado de http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/101243_1.pdf