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Estado Actual: Desechada Ficha Técnica

De la Sen. Martha Palafox Gutiérrez, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con proyecto de decreto que adiciona el artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE PUNTOS CONSTITUCIONALES; DE EDUCACIÓN; Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, SEGUNDA.


Propone adicionar dentro de los objetivos de la educación en México, el principio de cultura de la paz, para que, por medio de la inclusión de este principio en la conducta de los educandos, se combata la violencia e inseguridad.

It proposes to add among the objectives of education in Mexico, the beginning of a culture of peace, so that, through the inclusion of this principle in the conduct of students, violence and insecurity fight.

La suscrita, Martha Palafox Gutiérrez, Senadora de la República de la LXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71 fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8° fracción I, 164 numeral 1, 169 numeral 1, y demás relativos del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente iniciativa con proyecto de decreto mediante el cual se adiciona el artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con la finalidad de agregar, dentro de los objetivos de la educación en México, el principio de cultura de la paz, para, por medio de la inclusión de este principio en la conducta de los educandos, combatir la violencia e inseguridad y consecuentemente resarcir el tejido social, de conformidad con la siguiente:

EXPOSICIÓN  DE MOTIVOS

México se encuentra inmerso en  un halo de violencia que vulnera la integridad de sus habitantes, sus derechos y libertades. La inseguridad se incrementa día con día. Varios estados del país se encuentran en fuego y destrucción debido al alto índice de violencia que viven internamente; en algunos otros, se ha decidido detener el dolor y sufrimiento con la creación de autodefensas que sirvan como contrapeso para menguar la violencia; otros tantos, ya sin elección, se ven obligados a desplazamientos forzados, pago de “piso” y “cuotas”, “donación” de bienes y otras mercancías, entre muchas más, para, de alguna manera, “garantizar” un poco de paz. Y es que la violencia que se vive en el país es un cáncer que debe combatirse no solo con armas, sino haciendo nuestra una cultura de paz.

               Es aquí donde precisamente nos valemos de la educación, del cambio en el pensamiento y la conducta que genera ésta en los educandos (debemos partir de la idea de Freire en que todos nos educamos a la vez, tanto maestro como alumno como sociedad; no una anquilosada educación bancaria), para ayudar a construir el tejido social y paulatinamente, junto a la implementación de políticas públicas, herramientas legales y mayor participación ciudadana, el país tienda a una evolución en beneficio de sus habitantes, en consonancia con sus derechos humanos. Una apuesta sistémica en favor de la paz y la dignidad de la persona.

¿Por qué la educación puede generar un cambio en beneficio de la paz?

               Ante esta realidad es menester apostarle a la educación y a principios como la libertad, la justicia, la cultura de paz; a estrategias educativas que contribuyan a combatir la situación grave de violencia e inseguridad que vive el país y que estimulen  el desarrollo de conocimientos, valores y actitudes que la contrarresten, con la finalidad de construir bases sólidas para el desarrollo de la paz; debe, además, orientarse hacia el cultivo y progreso de la solidaridad, la empatía, la promoción de comportamientos y acciones que favorezcan la construcción de la conciencia de justicia y dar paso a una cultura de paz.

La educación se fundamenta en la naturaleza biológica, química, física, neuropsicológica, cognitiva y emocionaldel ser humano, en tanto que es un ser capaz de desarrollar integralmente todas estas capacidades. La educación, además, implica referirse a un proyecto de planificación del futuro que deseamos; la socialización sobre el presente legado cultural; y la construcción de las nuevas generaciones para diseñar desde la generación de nuevas ideas, de la experiencia social y de la acción nuevas formas de mejorar nuestro entorno. Educación que debe estar inspirada en los valores universales y en un modelo que la sociedad mexicana aspira dentro de la justicia social.

               Se vislumbra con lo anterior que educar es una tarea común, inacabable, de interés general y de la cual depende la creación de las condiciones de vida digna que merecen todas las personas, tanto en su formación individual como para la convivencia colectiva. Con la educación se deben formar personas reflexivas, críticas, con gran sentido humano y de justicia,  que actúen individualmente y con un sentido colectivo de convivencia fraterna, civilizada y de relaciones armónicas que combatan la violencia que destruye al país.

               Al tenor de lo anterior, la educación debe estar orientada al desarrollo integral de las personas y la construcción de formas de convivencia centradas en el respeto de la otredad (el otro en el sentido de diálogo). Lamentablemente en el país se muestran día con día actos de crueldad como masacres, desaparición forzada, graves violaciones a los derechos humanos, todo esto con las agravantes de  exclusión, pobreza  y marginación que empeoran la situación. Este tipo de actos y parafraseando a la educadora en derechos humanos, Rosa María Mujica Barreda, deja secuelas físicas, psicológicas y culturales que dañan a la persona y a la sociedad. Por esto mismo, se trata de buscar formas de intervención alternativas desde la educación que tiendan a revertir la situación de violencia que sufre el país, transformando el miedo y la desconfianza por una cultura de paz que esté apegada al pleno desarrollo de la persona.

               Es tiempo de dejar de ver a la educación como una forma de adquirir conocimientos dentro de parámetros de instrumentación pragmática para poder entrar a un mundo globalizado cada vez más individualista y competitivo, debemos ahora, además, optar por una visión sistémica con mayor sentido humano. Es un reto general que involucra a las familias, las escuelas, las organizaciones, el Estado mismo, para que pueda surgir una cultura basada en la paz y así paulatinamente reconstruir el tejido social.

¿Por qué en la Constitución?

La educación es un derecho que prontamente evoluciona, ya que se actualiza de las innovaciones y cambios de la sociedad.Por ser la educación un servicio público de la mayor relevancia y significación política y social, la conformación y desarrollo de su régimen jurídico excede las cuestiones de estricta técnica legislativa y debe revisarse también a la luz de la historia, la sociología y la filosofía política,de cada pueblo en particular bajo la tutela de una política educativa nacional.

               El artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación son los principales instrumentos legales que regulan los principios fundamentales de la educación y el sistema educativo nacional. Estos documentos definen los principales objetivos, intenciones y fundamentos educativos y se establecen las disposiciones de carácter normativo, técnico, pedagógico, administrativo, financiero y de participación social. Se trata de un derecho humano que permite impulsar el desarrollo integral de la personalidad de los integrantes de una Nación,además de ser eje central de la vida política y social de nuestro país.

               La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que la educación, hasta nivel bachillerato, debe de ser obligatoria, laica, gratuita y democrática; tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará el amor a la patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de solidaridad internacional y nacional, en la independencia y en la justicia, al mismo tiempo que contribuya a la mejor convivencia humana, al aprecio por la dignidad e integridad de la persona y la familia, al interés general de la sociedad, al cuidado para sostener los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todas las personas, evitando los privilegios por motivos económicos, políticos, de raza, de religión, grupos, sexos o individuos.

               Estos son a grandes rasgos los principios fundamentales de la educación en México, no obstante, en la actualidad se  requiere de axiomas que fortalezcan no sólo al educando en un aspecto meramente académico, sino para que en la sociedad donde interactúa exista una mejor convivencia y una sana armonía. Una educación que tenga su verdadero sentido en la constate mejoría de las relaciones entre la sociedad y sus beneficios. .

               Por tal razón, un principio imprescindible para este cambio que buscamos es la cultura de la paz, para que la sociedad, a través de la educación, vaya modificando sus conductas en favor de la armonía social y de la sana convivencia de sus congéneres, que debe versar en el ordenamiento jurídico supremo de México.

¿La cultura de la paz puede mejorar a la sociedad?

La cultura de la paz tiene como fin fundamental el rechazo de la violencia,en todas sus modalidades, como forma de solucionar los conflictos entre los individuos o grupos sociales. Y para que esto pueda ser posible se debe dar un amplio consenso al respecto, es decir, la paz se debe interiorizar culturalmente y esto supone erradicar la justificación de la guerra y la violencia como forma de resolver los problemas que surgen de la convivencia cotidiana.

               La Cultura de la paz es, en definitiva, una cultura que busca la armonía social fundada en los principios de libertad, justicia y democracia, de tolerancia y solidaridad, de fraternidad y empatía, que debe rechazar la violencia; procura prevenir las causas de los conflictos que lo originan y dar solución a los problemas mediante el diálogo y la negociación; y garantiza a todos el pleno ejercicio de  los derechos y los medios para participar plenamente en el desarrollo de su sociedad.

               En este cambio la educación tiene un papel importante en tanto que incide desde las aulas con el cambio paulatino de conciencia, en la construcción de los valores de los que serán futuros ciudadanos. Esto permite una evolución del pensamiento contra toda actitud antisocial como una herramienta para el mejoramiento individual y colectivo. Los cambios evolutivos, aunque lentos, son los que tienen un carácter más irreversible y en este sentido la educación ayuda con la construcción de nuevas formas de pensar, actuar y comunicar. Pero la educación formal no es suficiente para que estos cambios se den a profundidad. La sociedad, desde los diferentes ámbitos implicados y desde su capacidad educadora, también deben incidir y apoyar los proyectos y programas educativos formales.

               De tal manera, es importante que se genere un proceso de reflexión sobre cómo se puede incidir en la construcción de la cultura de la paz, con los medios de comunicación, la familia, los vecinos, las empresas, las instituciones, las organizaciones de la sociedad civil. Se trata de generar una conciencia colectiva sobre la necesidad de una cultura de la paz enraizada en la sociedad con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia. Y se trata de que los gobiernos tomen conciencia de esta cultura de la paz y de los factores y condicionantes que la facilitarían, tal como eliminar las situaciones de injusticia y de pobreza, distribución más equitativa de la riqueza, derecho a la educación en igualdad de condiciones, entre otras.  Y por otro lado que conviertan esta conciencia en una nueva cultura paraejercer el poder.

               La educación para la paz es una forma particular de educar a través de valores. Cuando se educa, se transmite una escala de valores y conductas. Educar para la paz supone ayudar a construir formas de vida y de relaciones;  valores y actitudes determinados, tales como la justicia, libertad, cooperación, respeto, solidaridad, la actitud crítica, el compromiso, la autonomía, el diálogo, la participación. Al mismo tiempo se cuestionan los valores que son contrarios a la paz como la discriminación, la intolerancia, la violencia, el conformismo. Así, la construcción de una cultura de la paz quiere decir que debe haber un compromiso social desde todas las esferas generando políticas e intervenciones que la refuercen.

               Educar para la paz desde la escuela implica darle una dimensión transversal de forma que afecte a todos los contenidos de todas las áreas o disciplinas que se estudian pero también a la metodología y organización del centro. Esta habrá de establecer los mecanismos que la favorezcan.

               La construcción de la cultura de paz es un proceso lento que supone un cambio de mentalidad individual y colectiva en el mediano y largo plazo. Es por esto que, junto con las acciones realizadas en este sentido por las escuelas y las familias, se requiere la participación de la sociedad, en sus diferentes ámbitos y desde su capacidad formativa a través de acciones coordinadas y con la correspondiente colaboración institucional, generando así un proceso de reflexión y debate sobre la mejor forma de contribuir a crear las bases de la construcción colectiva de la cultura de la paz.

Por lo anteriormente expuesto y fundado, someto a su consideración la siguiente:

Iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma y adiciona el  artículo  tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

ARTÍCULO ÚNICO. Se reforma el párrafo segundo y la fracción II del artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Artículo Tercero.

La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, una cultura de la paz, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia.

I...

II. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia, lainseguridad por medio de la cultura de la paz, las servidumbres, los fanatismos,  los prejuicios, la inseguridad y  la no violencia por medio del fomento a la cultura de paz.

T R A N S I T O R I O

ARTÍCULO ÚNICO. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en el Salón de Sesiones de la Cámara de Senadores a

A T E N T A M E N T E

POR EL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO DEL TRABAJO

Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. Derechos del pueblo mexicano. México a través de sus constituciones. Tomo XVI. Séptima edición. México. Edit. Miguel Ángel Porrúa. 2006. Pág. 96