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Estado Actual: Desechada Ficha Técnica



De los Senadores Ángel Benjamín Robles Montoya, Fidel Demédicis Hidalgo e Isidro Pedraza Chávez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, la que contiene proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 95, fracción VI y 99 párrafo doce de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Se turnó a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, Primera.


La iniciativa propone una reforma al artículo 95 constitucional, para establecer que para ser electo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se necesita entre otras restricciones el de no haber sido Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, durante el año previo al día de su nombramiento.

En forma complementaria, se propone reformar el artículo 99 de la Constitución para establecer que los Magistrados Electorales que integran la Sala Superior durarán en su encargo quince años improrrogables y al vencimiento de su periodo tendrán derecho a un haber de retiro. Asimismo la propuesta de reforma establece que ninguna persona que haya sido Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, podrá ocupar el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.








INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LOS ARTÍCULOS 95 FRACCIÓN VI Y 99 PÁRRAFO DOCE DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, PRESENTADA POR LOS SENADORES ÁNGEL BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, FIDEL DEMÉDICIS HIDALGO E ISIDRO PEDRAZA CHÁVEZ INTEGRANTES DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA.

Quienes suscriben Ángel Benjamín Robles Montoya, Fidel Demédicis Hidalgo e Isidro Pedraza Chávez, Senadores de la República de la LXII Legislatura del H. Congreso de la Unión e integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71 fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 164 numerales 1, 2 y 3 del Reglamento del Senado de la República; sometemos a la consideración de esta Honorable Asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman los artículo 95 fracción VI y99 párrafo doce de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha experimentado en los últimos veinte años, un acelerado incremento en sus atribuciones. Atrás ha quedado aquel tribunal que surgió en 1987 como un órgano administrativo, para convertirse ahora en el máximo órgano jurisdiccional en la materia. Las experiencias de los distintos procesos electorales y la memoria histórica, han permitido realizar diversas reformas con el objeto de consolidar este órgano judicial.

La historia de la evolución de las instituciones electorales, ha estado marcada por su particular cercanía al poder. Durante muchos años el órgano electoral administrativo estuvo cooptado por el Ejecutivo y el Partido Revolucionario Institucional, como partido hegemónico, de igual forma los órganos jurisdiccionales mantenían una firme correa de transmisión de los designios del poder público.

La reforma de 1997, trató de remediar esta situación al otorgar autonomía constitucional al Instituto Federal Electoral e incorporar al Poder Judicial Federal al entonces Tribunal Federal

Electoral.

No obstante, el poder (político y fáctico) ha encontrado en la ambición, uno de las mejores formas de presionar y minar la autonomía e independencia de estos órganos.

En la actualidad de conformidad con el artículo 99 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Tribunal Electoral es con excepción de lo dispuesto en la fracción II del artículo 105 de la Constitución, la máxima autoridad jurisdiccional en la materia y órgano especializado del Poder Judicial de la Federación.

Conforme a la ley, el Tribunal Electoral resuelve de forma definitiva e inatacable a través de sus Salas: impugnaciones en las elecciones federales de diputados y senadores, impugnaciones sobre la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, puededeclarar la nulidad de una elección, conoce de las impugnaciones de actos y resoluciones de la autoridad electoral federal, de actos o resoluciones definitivos y firmes de las autoridades competentes de las entidades federativas para organizar y calificar los comicios, resuelve las controversias que surjan durante los mismos, resuelve las impugnaciones de actos y resoluciones que violen derechos político electorales, puede resolver sobre la no aplicación de leyes que estimen contrarias a la constitución y una de sus funciones más relevantes;los Magistrados de la Sala Superior realizan el cómputo final de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y realizan la declaración de validez de la elección de Presidente Electo.

La exposición general de atribuciones que hicimos en el párrafo precedente, pone de manifiesto la relevancia jurídica y política que este órgano jurisdiccional ha adquirido. Por ello y una vez concluido el reciente proceso electoral, es momento de avanzar en las reformas que garanticen su plena autonomía e independencia, que le permitan asumir su papel como Tribunal Constitucional.Como lo señala el Juez Haron Barak: La principal preocupación de un tribunal constitucional en una democracia no es corregir los errores individuales cometidos en las sentencias de los tribunales inferiores. Ese es el trabajo de los tribunales de apelación.

La principal preocupación del tribunal constitucional es la más amplia acción correctiva de todo el sistema. Esta acción correctiva se debería enfocar en dos problemas principales: cerrar la brecha entre el derecho y la sociedad y proteger la democracia.[1]

En este sentido, dada la relevancia de las funciones del Tribunal Electoral se debe elegir con amplio sentido de la responsabilidad y cuidado a sus integrantes, en aras de proteger la independencia de este órgano y establecer una sana división de poderes en un Estado Constitucional y Democrático.

La mayoría de los integrantes del Tribunal Electoral ven a este órgano como una escala momentánea que los puede llevar a otros estadios del poder público como es bien sabido, algunos medios de comunicación dan cuenta que algunos Magistrados que integran la Sala Superior del TEPJF han realizado los cabildeos para lograr un escaño en el Máximo Tribunal del país, la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Conforme al artículo96 constitucional,los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación son elegidos con base en la terna que presenta el Presidente de la República y que somete a consideración del Senado.

Esta situación, sin duda afecta el principio de autonomía, independencia e imparcialidad de los integrantes de la Sala Superior o de cualquier órgano jurisdiccional ¿Cómo puede un juez resolverse con independencia la validez de la elección Presidencial, si esa misma persona es la que tiene la facultad de proponer la designación de los Ministros de la Corte?

Por ello, y con la finalidad de evitar que los poderes usen y abusen de las aspiraciones (legitimas en algunos casos) de quienes aspiran a ocupar un cargo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es necesario promover una reforma que homologue a los Magistrados de la Sala Superior (a partir de la nueva integración) con los Ministros de la Corte, y que la designación como Magistrado de la Sala Superior, constituya el punto límite de la carrera judicial, como en el caso de quienes integran la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación. Con esto se evitará sin duda, la presión que implica contar con el apoyo de quienes son por un lado parte en un proceso y por otro, quienes tomarán la decisión de designar en un nuevo cargo al mismo servidor público que ahora los juzga.

Por lo antes expuesto, es que sometemos a consideración de esta Soberanía la reforma a los artículos 95 fracción VI y 99 párrafo doce de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en los siguientes términos:

Texto actual

Propuesta de reforma

Artículo 95. Para ser electo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se necesita:

VI. No haber sido Secretario de Estado Procurador General de la República o de Justicia del Distrito Federal, senador, diputado federal ni gobernador de algún Estado o Jefe del Distrito Federal, durante el año previo al día de su nombramiento.

Artículo 95. Para ser electo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se necesita:

VI. No haber sido Secretario de Estado, Procurador General de la República o de Justicia del Distrito Federal, Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, senador, diputado federal ni gobernador de algún Estado o Jefe del Distrito Federal, durante el año previo al día de su nombramiento.

Artículo 99…(párrafo 12)

Los Magistrados Electorales que integren la Sala Superior deberán satisfacer los requisitos que establezca la ley, que no podrán ser menores a los que se exigen para ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y durarán en su encargo nueve años improrrogables. Las renuncias, ausencias y licencias de los Magistrados Electorales de la Sala Superior serán tramitadas, cubiertas y otorgadas por dicha Sala, según corresponda, en los términos del artículo 98 de esta Constitución.

Artículo 99…(párrafo 12)

Los Magistrados Electorales que integran la Sala Superior deberán satisfacer los requisitos que establezca la ley, que no podrán ser menores a los que se exigen para ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y durarán en su encargo quince años improrrogables y al vencimiento de su periodo tendrán derecho a un haber de retiro. Las renuncias, ausencias y licencias de los Magistrados Electorales de la Sala Superior serán tramitadas, cubiertas y otorgadas por dicha Sala, según corresponda, en los términos del artículo 98 de esta Constitución.

Ninguna persona que haya sido Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, podrá ocupar el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Por lo antes expuesto, ponemos a consideración de esta soberanía la siguiente:

Iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma los artículos 95 fracción VI y 99 párrafo doce de la Constitución

ÚNICO.- Se reforma el artículo 95 fracción VI, 99 párrafo 12 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para quedar como sigue:

Artículo 95. Para ser electo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se necesita:

VI. No haber sido Secretario de Estado, Procurador General de la República o de Justicia del Distrito Federal, Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, senador, diputado federal ni gobernador de algún Estado o Jefe del Distrito Federal, durante el año previo al día de su nombramiento.

Artículo 99.-

(párrafo doce)

Los Magistrados Electorales que integran la Sala Superior deberán satisfacer los requisitos que establezca la ley, que no podrán ser menores a los que se exigen para ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y durarán en su encargo quince años improrrogables y al vencimiento de su periodo tendrán derecho a un haber de retiro. Las renuncias, ausencias y licencias de los Magistrados Electorales de la Sala Superior serán tramitadas, cubiertas y otorgadas por dicha Sala, según corresponda, en los términos del artículo 98 de esta Constitución.

Ninguna persona que haya sido Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, podrá ocupar el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Transitorios

Primero.-El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo.- Se derogan todas las disposiciones que contravengan lo dispuesto en el presente decreto.

SUSCRIBEN

SENADORÁNGEL BENJAMÍN ROBLES MONTOYA

SENADOR FIDEL DEMÉDICIS HIDALGO

SENADOR ISIDRO PEDRAZA CHÁVEZ


[1] BARAK Aharon, Un Juez Reflexiona sobre su labor: El papel de un tribunal constitucional en una democracia. Suprema Corte de Justicia de la Nación. México. 2009.