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Iniciativas de Ciudadanos Legisladores

Estado Actual: Cámara de Diputados Ficha Técnica

Del Dip. Fernando Belaunzarán Méndez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con proyecto de decreto por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE SALUD DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS.


Con el fin de salvaguardar la dignidad de los enfermos en situación terminal, la iniciativa establece la posibilidad de optar por el procedimiento de eutanasia cuando el sufrimiento sea insoportable; define la eutanasia como el acto practicado por un profesional médico que interviene para poner fin a la vida de una persona que lo solicita debido a que padece alguna enfermedad en fase terminal o que se encuentra en una condición patológica incurable que lo mantiene en permanente sufrimiento físico o mental; establece los mecanismos para llevar a cabo a esta práctica e incluye previsiones en el Código Penal Federal para proteger a los médicos que, en los términos de la Ley General de Salud, practiquen la eutanasia.

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD Y DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL PARA DESPENALIZAR LA EUTANASIA Y REGULAR LA EUTANASIA ACTIVA, A CARGO DEL DIPUTADO FERNANDO BELAUNZARÁN MÉNDEZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PRD

Planteamiento del Problema:

Pese a que desde el 2009 ya está regulado en la Ley General de Saludel procedimiento para llevar a cabo la eutanasia pasiva, que consiste en suspender o evitar que inicie el tratamiento curativoenpacientes que se encuentran en fase terminal, aun queda pendiente establecer el procedimiento para poder llevar a cabo la eutanasia activa, que contempla la intervención de un profesional médico para poner fin a la vida de una persona que lo solicita reiteradamente debido a que padece alguna enfermedad en fase terminal y se encuentra en una situaciónde sufrimiento permanente.

Argumentos:

Con la entrada en vigor en 2008 de la Ley de Voluntad Anticipada en el Distrito Federal, la Cámara de Senadores inició la discusión y el proceso de dictaminación de diversas iniciativas presentadas tanto por el Partido Acción Nacional como por el Partido de la Revolución Democráticaen torno al tema del sufrimiento y la dignidad de las personas que padecen alguna enfermedad en fase terminal, así comolos límites que existen entre la defensa de la vida y la obstinación terapéutica. Tal discusión, dio origen a una reforma que incorporó un nuevo Título a la Ley General de Salud referente a “los cuidados paliativos de los enfermos en situación terminal”.

Con esta reforma se instauró en nuestro marco jurídico el procedimiento para poder llevar a cabo prácticas que se reconocen como parte de la Eutanasia Pasiva porque se coloca en un lugar preeminente el derecho de las personas que padecen alguna enfermedad terminal a decidir sobre la interrupción del tratamiento curativo, a negarse a iniciar un nuevo tratamiento, a designar a algún familiar a que exprese esta voluntad en caso de que su padecimiento ya no se lo permita y a optar por recibir solo cuidados paliativos en su domicilio. Esa reforma incluso incorporó para el caso de los menores de edad, el derecho de los padres a decidir el momento de la interrupción del tratamiento curativo.

A pesar de que la reforma del 2009 a la Ley General de Salud en materia de “Cuidados Paliativos” incluía prácticas que son reconocidas dentro de la clasificación de Eutanasia Pasiva, esa reforma incluyó en uno de sus artículos la prohibición a la Eutanasia e incluso la tipificó como “homicidio por piedad”. Lo cual es contradictorio con el procedimiento expresado en la propia Ley porque por ejemplo, en el capítulo que se refiere a las obligaciones de los médicos, queda explícito que el tratamiento paliativo que se aplica para mitigar el dolor de los pacientes que han decidido interrumpir el tratamiento curativo, tiene efectos secundarios como disminuir o acortar el tiempo de vida del paciente.

La eutanasia pasiva garantiza el derecho de los pacientes en fase terminal de interrumpir o negarse a recibir tratamiento curativo para adelantar el momento de la muerte. Sin embargo, es importante tomar en cuenta que cuando el sufrimiento de la persona es insoportablemente doloroso, debe existir una opción para que el paciente pueda decidir si quiere o no, interrumpir su dolorosa agonía a través del procedimiento de la eutanasia activa, tal como sucede en los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo).

La iniciativa que pongo a consideración de esta asamblea es para reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal con el objeto de despenalizar la práctica de la eutanasia y para establecer el procedimiento legal a través del cual el paciente en fase terminal puede presentar su solicitud para que le sea practicada la eutanasia por un médico especialista. También se establece un periodo de tiempo considerable para que el paciente pueda refrendar su decisión, de tal forma que exista la garantía de que se trata de una decisión personal y razonada y que de esta manera, el médico pueda tener la certeza de que no existen presiones externas a la voluntad del paciente que influyan en su decisión.

Tengo la convicción de que cada persona es dueña de su propio cuerpo y de su propia vida; que todos los seres humanos tenemos derecho a vivir con dignidad y que como personas conscientes, debemos ejercer la libertad de decidir sobre nuestro propio cuerpo, sobre todo en situaciones límite en las que derivado de algún padecimiento en situación terminal, el dolor y el sufrimiento físico y emocional sean tan fuertes que tengamos la opción de elegir si queremos seguir viviendo en esas condiciones, o bien, elegimos poner fin a ese sufrimiento.

Estoy convencido que no existe una sola persona cabalmente lúcida en el mundo que pueda estar a favor del sufrimiento o de la tortura hacia los seres humanos, sin embargo, el tema de la eutanasia enfrenta fuertes oposiciones de quienes afirman que la vida de las personas no les pertenece a ellos, sino a un ser superior y por tanto consideran que la eutanasia debe ser considerada como un homicidio, pese a que con ese pensamiento estén promoviendo que las personas en situación terminal experimenten dolores insoportables, crisis de pánico, depresión, angustia y agotamiento emocional generalizado.

En este sentido, es importante resaltar que por disposición constitucional, ninguna moral particular con reminiscencias religiosas puede ser impuesta al Estado mexicano, tal como lo establece el artículo 40 de nuestra Carta Magna:

Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental”.

Nuestro país es tan diverso y tan plural que caben todo tipo de convicciones éticas y de creencias religiosas, todos tenemos el mismo derecho a ejercer nuestra libertad de pensamiento y de conciencia. Por lo tanto el Estado debe permanecer neutro frente a la diversidad de posturas que existen y no debe privilegiar ni menospreciar a ninguna de las distintas posiciones ideológicas y religiosas. 

Por otro lado, en un Estado Laico, nadie tiene el monopolio de la verdad única, mucho menos tiene derecho a imponerle al Estado su propia moral.

“Artículo 24. Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.”

Tal como lo indica el artículo 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en nuestro país existe una clara separación entre el Estado y las iglesias. Lo cual debe traducirse concretamente en que las Leyes que expida el Congreso de la Unión representen el bienestar general de las personas y por lo tanto sus disposiciones deben estar por encima de las diversas corrientes ideológicas que existen en nuestro país, de tal forma que ninguna Ley debe corresponderse con los preceptos religiosos de ninguna de las iglesias que de nuestro país. Todas las iglesias pueden expresar libremente sus posiciones pero lo que es inaceptable, es que impongan sus ideas, sus preceptos y su moral en nuestro marco jurídico. Tenemos preceptos constitucionales que son muy explícitos al respecto:

“Artículo 130.- El principio histórico de la separación del Estado y las iglesias orienta las normas contenidas en el presente artículo. Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley.”

Finalmente quiero culminar esta argumentación haciendo mención a uno de los artículos más importantes de nuestra Constitución, se trata del artículo 1º, el cual establece los Derechos Humanos y sus garantías. En nuestro país, el Estado debe garantizar que no se violen los Derechos Humanos de las personas, lo cual significa que éste no debe ser omiso frente al dolor de las personas que muestran un hartazgo al sufrimiento de su agonía, porque con ello estaría faltando a su compromiso con la sociedad.

Las convicciones éticas de las personas o las creencias religiosas no pueden ser impuestas al Estado y el Estado no puede imponer a un ser humano una disposición basada en una cuestión de fe y obligarlo a sufrir una larga y dolorosa agonía cuando el enfermo ya no quiere vivir en esas condiciones. 

El Estado mexicano no debe ser el transmisor de la idea que afirma que la vida no nos pertenece a los seres humanos, sino que pertenece a una entidad suprema y etérea, porque al hacerlo estaría fungiendo como custodio de credos y doctrinas religiosas. El Estado mexicano debe ser neutro y colocarse por encima de cualquier pensamiento religioso o de cualquier corriente de pensamiento porque en la cúspide de todas esas corrientes ideológicas se encuentra el respeto irrestricto a los derechos humanos, tal como lo establece el artículo 1º:

 “Artículo 1º.- En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”

Todos los seres humanos debemos tener el derecho de elegir si queremos morir en un ambiente lleno de sufrimiento y de dolor o si queremos ejercer nuestro derecho a “bien morir” cuando consideremos que nuestra agonía es tan insoportable que nos impide vivir con dignidad.

En un Estado Laico caben todas estas opciones, lo importante es que nuestras Leyes no estén impregnadas de un sesgo que privilegie a ciertas creencias religiosas sometiendo con ello a otra parte importante de la sociedad que no compartimos esa forma de ver la vida porque tenemos nuestras propias convicciones éticas.

Por todo lo anteriormente expuesto y con fundamento en el artículo 71, fracción II y 78 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pongo a consideración de esta soberanía la siguiente iniciativa con proyecto de:

DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN, DEROGAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD Y DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL.

ARTÍCULO PRIMERO. Se reforma el Título Octavo Bis y los artículos 166 bis, 166 bis 1, 166 bis 3, 166 bis 5, 166 bis 7, 166 bis 15, 166 bis 16, 166 bis 21 y 421 bis; Se adiciona el artículo 166 bis 22 de la Ley General de Salud. Se adiciona un segundo párrafo a los artículos 302 y 312 del Código Penal Federal para quedar como sigue:

TITULO OCTAVO BIS

De los Cuidados Paliativos y del Procedimiento de Eutanasia a los Enfermos en Situación Terminal

Artículo 166 Bis. (…)

I. Salvaguardar la dignidad de los enfermos en situación terminal, para garantizar una vida de calidad a través de los cuidados y atenciones médicas, necesarios, así como la posibilidad de optar por el procedimiento de eutanasia cuando el sufrimiento sea insoportable.

II.        Garantizar una muerte en condiciones dignas a los enfermos en situación terminal;

III.- VI.- (…)

Artículo 166 Bis 1.(…)

I.- VII.- (…)

VIII. Muerte natural. El proceso de fallecimiento de un enfermo en situación terminal;

IX.- (…)

X.- Eutanasia: El acto practicado por un profesional médico que interviene para poner fin a la vida de una persona que lo solicita debido a que padece alguna enfermedad en fase terminal  o que se encuentra en una condición patológica incurable que lo mantiene en permanente sufrimiento físico o mental.

Artículo 166 Bis 3. (…)

I.- XI.- (…)

XII.- A solicitar por escrito a su médico que le sea practicado el procedimiento de eutanasia;

XIII.- A revocar su solicitud de eutanasia en el momento que lo desee, en este supuesto, la solicitud será extraída del expediente médico y se le devolverá al paciente; y

XIV.- Los demás que las leyes señalen.

Artículo 166 Bis 5. El paciente en situación terminal, mayor de edad o en la etapa adolescente,que esté en pleno uso de sus facultades mentales, tiene derecho a la suspensión voluntaria del tratamiento curativo, al tratamiento estrictamente paliativo o a solicitar por escrito al médico especialista, su voluntad a que le sea practicada la eutanasia.

Artículo 166 Bis 7. El paciente en situación terminal que esté recibiendo los cuidados paliativos, podrá solicitar recibir nuevamente el tratamiento curativo, ratificando su decisión por escrito ante el personal médico correspondiente. Durante esta etapa,el paciente también podrá tener la opción de presentar ante el médico especialista una solicitud por escrito expresando su voluntad de suspender los cuidados paliativos y que le sea practicada la eutanasia.

Artículo 166 Bis 15. (…)

I. Proporcionar toda la información que el paciente requiera, así como la que el médico considere necesaria para que el enfermo en situación terminal pueda tomar una decisión libre e informada sobre su atención, tratamiento, cuidados paliativos o procedimiento de eutanasia.

II.- III.- (…)

IV. Informar al enfermo en situación terminal, sobre las opciones que existan de cuidados paliativos y sus consecuencias, así como analizar la solicitud de eutanasia cuando el paciente decida llevar a cabo dicho procedimiento motivado por una situación desesperada y de dolor permanente.

V.- X.- (…)

XI.- Ningúnmédicoestará obligado a practicar el procedimiento de eutanasia si rechaza hacerlo por objeción de conciencia. En este caso, deberá informar al paciente dentro de las 24 horas siguientes a la recepción de la solicitud precisando las razones de su rechazo y deberá entregar el expediente médico del paciente a otro médico especialista que tenga la disposición de atender esta solicitud.

XII.- Las demás que le señalen ésta y otras Leyes.

Artículo 166 Bis 16. (…)

(…)

Se suprime(tercer párrafo)

Artículo 166 Bis 21.-No comete infracción ni podrá ser denunciado civil o penalmente, el médico que practique la eutanasia, siempre y cuando se garanticen los siguientes requisitos:

I.- Que el paciente sea mayor de edad o en etapa adolescente y se encuentre consciente al momento de efectuar su solicitud.

II.- Que la solicitud se realice voluntariamente después de un proceso profundo de reflexión personal y sin interferencia de ninguna presión externa.

III.- Que el paciente que lo solicite padezca alguna enfermedad en fase terminal en un estado permanente de sufrimiento físico o psíquico insoportable y sin perspectiva de mejoría.

IV.- Que la persona que lo solicite tenga alguna condición patológica que lo mantenga en un constante sufrimiento físico o mental que no pueda ser aliviado.

Artículo 166 Bis 22. En el procedimiento de la Eutanasia, el médicodeberá:

I.-Informar al paciente sobre su estado de salud, esperanza de vida, razonar con él sobre su solicitud de eutanasia, discutir sobre las posibilidades terapéuticas que aun existan, así como los cuidados paliativos y sus consecuencias, todo ello hasta que el paciente tenga un total convencimiento de que ya no tiene más alternativas y sea posible garantizar quela solicitud es completamente voluntaria.

II.-  Asegurarse de la persistencia del sufrimiento físico o psíquico del paciente y de su voluntad reiterada. Para lograr este objetivo, tendrá tres entrevistas con el paciente en un período no mayor a un mes.

III.- Consultar con otro médico lo relativo al carácter grave e incurable del padecimiento. El médico consultado, estudiará el expediente, examinará al paciente y se asegurará de que no tiene esperanza de vida, además podrá corroborar que hay un sufrimiento constante y reiterado. El médico consultado deberá ser imparcial e independiente tanto del paciente como del médico tratante y tener competencia respecto a la patología que sufre el paciente. El médico tratante informará al paciente sobre los resultados de esta consulta; y

IV.- La solicitud del paciente estará fechada y firmada por el paciente. Si éste se encontrara imposibilitado físicamentepararedactar y firmar su solicitud, ésta podrá ser realizada por la persona de su elección.

Artículo 421 bis. Se sancionará con multa equivalente de doce mil hasta dieciséis mil veces el salario mínimo general diario vigente en la zona económica de que se trate, la violación de las disposiciones contenidas en los artículos 100, 122, 126, 146, 166 Bis 20, 205, 235, 254, 264, 281, 289, 293, 298, 325, 327 y 333 de esta Ley.

ARTÍCULO SEGUNDO: Se adicionan con un segundo párrafo los artículos 302 y 312 del Código Penal Federal para quedar como sigue:

Artículo 302.- (…)

No se considerará homicidio al acto practicado por un profesional médico que interviene para poner fin a la vida de una persona que lo solicita en caso de enfermedad en fase terminal, en los términos de la Ley General de Salud.

Artículo 312.- (…)

Quedan excluidos del supuesto anterior los profesionales médicos que intervienen para poner fin a la vida de una persona de acuerdo con lo que establece la Ley General de Salud.

TRANSITORIOS

Primero.El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo.Se derogan todas las disposiciones que se opongan al presente Decreto.

Suscribe,

Dip. Fernando Belaunzarán Méndez

Sede de la Comisión Permanente, a 8 de Julio de 2015